60396322 Zola Emile Los Rougon Macquart 01 La Fortuna de Los Rougon

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    26-Nov-2015

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<ul><li><p>mile Zola </p><p>Los Rougon Macquart La fortuna de los Rougon </p><p>GENEALOGA DE LOS ROUGON-MACQUART </p><p>SEGN ZOLA (1878) </p></li><li><p>mile Zola </p><p>Los Rougon Macquart La fortuna de los Rougon </p><p>ADLADE FOUQUE. Nace en Plassans en 1768; se casa en 1786 con Rougon, jardinero, y tiene con l un hijo [Pierre] en 1787. Se queda viuda en 1788. Comienza en 1789 re-laciones con su amante, Macquart tiene un hijo [Antoine] con l en 1789, y una hija [Ur-sule] en 1791. Se vuelve loca e ingresa en el manicomio de Les Tulettes en 1851. Neuro-sis congnita. </p><p>ANTOINE MACQUART. Nace en 1789, sol-dado en 1809; regresa despus de 1815 y se casa en 1826 con Josphine Gavaudans, con quien tiene tres hijos (Lisa, Gervaise y Je-an). Josphine muere en 1859. Fusin. Pre-dominancia moral del padre y parecido fsico con l. La aficin a la bebida se va heredan-do de padres a hijos. </p><p>LISA MACQUART. Nace en 1827. Se casa con Quenu en 1852 y tiene una hija [Pauline Quenu] al ao siguiente. Predominancia ab-soluta de la madre. Parecido fsico con la madre. Charcutera. </p></li><li><p>mile Zola </p><p>Los Rougon Macquart La fortuna de los Rougon </p><p>GERVAISE MACQUART. Nace en 1828. Tiene dos hijos (Claude y tienne)* de un amante, Lantier, con quien se fuga a Pars y que la abandona. Se casa en 1852 con un obrero, Coupeau, con quien tiene una hija [Anna Coupeau]. Muere de pobreza y de cri-sis de alcoholismo en 1869. La concibieron durante una borrachera. Es coja. Represen-tacin de la madre en el momento de la con-cepcin. Lavandera y planchadora. </p><p>JEAN MACQUART. Nace en 1831. Predo-minancia absoluta de la madre. Parecido fsico con el padre. Soldado. </p><p> *En 1878 Zola no haba establecido an definitivamen-te la genealoga. En realidad Gervaise Macquart tiene con Lantier no dos, sino tres hijos. El tercero, JAC-QUES LANTIER, ser el protagonista de La bestia hu-mana (1890). En 1893 Zola lo incorpora a la genealog-a con los siguientes rasgos: Nace en 1844, muere en un accidente en 1870. Predominancia absoluta de la madre. Parecido fsico con el padre. Hereda el alco-holismo, que degenera en locura homicida. Mecnico. [Nota del editor] </p></li><li><p>mile Zola </p><p>Los Rougon Macquart La fortuna de los Rougon </p><p>PAULINE QUENU. Nace en 1852. Mezcla equilibrada. Parecido moral y fsico con la madre y con el padre. Carcter honrado. </p><p>CLAUDE LANTIER. Nace en 1842. Mezcla con fusin. Preponderancia moral de la ma-dre y parecido fsico con ella. Hereda una neurosis que se convierte en genialidad. Pin-tor. </p><p>TIENNE LANTIER. Nace en 1846. Predo-minancia absoluta de la madre. Parecido fsico con la madre y, luego, con el padre. Hereda la aficin a la bebida, que degenera en locura homicida. Carcter criminal. </p><p>ANNA COUPEAU. Nace en 1852. Mezcla con fusin. Preponderancia moral del padre y parecido fsico con la madre. Hereda la afi-cin a la bebida que degenera en histeria. Carcter vicioso. </p><p>URSULE MACQUART. Nace en 1791. Se casa en 1810 con un sombrerero [Mouret] </p></li><li><p>mile Zola </p><p>Los Rougon Macquart La fortuna de los Rougon </p><p>con quien tiene tres hijos (Franois, Hlne, y Silvre). Muere tsica en 1840. Mezcla con fusin. Predominancia moral de la madre y parecido fsico con ella. </p><p>SILVRE MOURET. Nace en 1836 y muere en 1851. Predominancia absoluta de la ma-dre. Parecido fsico innato. </p><p>HLNE MOURET. Nace en 1824. Se casa en 1848 con Grandjean, con quien tiene una hija [Jeanne], y queda viuda en 1850. Pare-cido fsico con el padre. </p><p>JEANNE GRANDJEAN. Nace en 1848. Herencia retroactiva que retrocede dos ge-neraciones. Parecido fsico con Adlade Fouque. </p><p>FRANOIS MOURET. Nace en 1817. Se ca-sa en 1840 con su prima Marthe Rougon, con la que tiene tres hijos (Octave, Serge y D-sire). Predominancia absoluta del padre. Parecido fsico con la madre. Ambos cnyu-ges se parecen. </p></li><li><p>mile Zola </p><p>Los Rougon Macquart La fortuna de los Rougon </p><p>DSIRE MOURET. Nace en 1844. Predo-minancia absoluta de la madre. Parecido fsico con la madre. Hereda una neurosis que evoluciona hacia la imbecilidad. </p><p>SERGE MOURET. Nace en 1841. Mezcla con dispersin. Parecido fsico y moral ms marcado con la madre. Mente del padre, que altera la influencia morbosa de una neurosis que degenera en mana religiosa. Sacerdote. </p><p>OCTAVE MOURET. Nace en 1840. Predo-minancia absoluta del padre. Parecido fsico con el padre. </p><p>PIERRE ROUGON. Nace en 1787. Se casa en 1810 con Flicit Puech, con quien tiene cinco hijos (Eugne, Pascal, Aristide, Sidonie y Marthe). Mezcla equilibrada. Trmino me-dio en lo moral y parecido fsico con el padre y con la madre. </p><p>MARTHE ROUGON. Nace en 1820. Se casa con su primo Franois Mouret en 1840 y </p></li><li><p>mile Zola </p><p>Los Rougon Macquart La fortuna de los Rougon </p><p>muere en 1864. Herencia retroactiva que re-trocede una generacin. Parecido fsico y moral con Adlade Fouque. </p><p>SIDONIE ROUGON. Nace en 1818. Predo-minancia absoluta del padre. Parecido fsico con la madre. </p><p>PASCAL ROUGON. Nace en 1813. Rasgos innatos. Ningn parecido ni moral ni fsico con los padres. Totalmente al margen de la familia. Mdico. </p><p>EUGNE ROUGON. Nace en 1811. Se casa en 1857 con Vronique Beulin d'Orchres. Mezcla con fusin. Preponderancia moral: ambicin de la madre. Parecido fsico con el padre. Ministro. </p><p>ARISTIDE ROUGON, conocido por SAC-CARD. Nace en 1815. Se casa en 1886 con Angle Sicardot, con quien tiene dos hijos (Maxime y Clotilde). Esta fallece en 1854 y l vuelve a casarse en 1855 con Rene Braud Duchatel, quien muere sin hijos en </p></li><li><p>mile Zola </p><p>Los Rougon Macquart La fortuna de los Rougon </p><p>1867. Mezcla con fusin. Preponderancia moral del padre y parecido fsico con la ma-dre. Los apetitos del padre malogran la am-bicin de la madre. </p><p>CLOTILDE ROUGON. Nace en 1847. Pre-dominancia absoluta de la madre. Parecido fsico a la madre. </p><p>MAXIME ROUGON, conocido por SAC-CARD. Nace en 1840. Tiene un hijo con una sirvienta a quien seduce. Mezcla con disper-sin. Preponderancia moral del padre y pa-recido fsico con la madre. </p><p>CHARLES ROUGON, conocido por SAC-CARD. Nace en 1857. Herencia retroactiva que retrocede tres generaciones. Parecido fsico y moral con Adlade Fouque. Postrera plasmacin del agotamiento de una raza. </p></li><li><p>mile Zola </p><p>Los Rougon Macquart La fortuna de los Rougon </p><p>PRLOGO </p></li><li><p>mile Zola </p><p>Los Rougon Macquart La fortuna de los Rougon </p><p>uiero explicar cmo una familia, un pe-queo grupo de seres, se comporta en </p><p>una sociedad, desarrollndose para engen-drar diez, veinte individuos que parecen, en un primer vistazo, profundamente dismiles, pero que el anlisis muestra ntimamente li-gados unos con otros. La herencia tiene sus leyes, como la gravedad. </p><p>Tratar de encontrar y de seguir, resol-viendo la doble cuestin de los temperamen-tos y el medio, el hilo que conduce matemti-camente de un hombre a otro hombre. Y cuando tenga todos los hilos, cuando est en-tre mis manos todo un grupo social, mos-trar a ese grupo en accin, como actor de una poca histrica, lo crear actuando en la complejidad de sus esfuerzos, analizar a la vez la suma de voluntad de cada uno de sus miembros y el impulso general del conjunto. </p><p>Los Rougon-Macquart, el grupo, la familia que me propongo estudiar, se caracteriza por el desbordamiento de los apetitos, la amplia agitacin de nuestra poca, que se abalanza </p><p>Q </p></li><li><p>mile Zola </p><p>Los Rougon Macquart La fortuna de los Rougon </p><p>sobre los placeres. Fisiolgicamente, son la lenta sucesin de los accidentes nerviosos y sanguneos que se declaran en una raza, a consecuencia de una primera lesin orgni-ca, y que determinan, segn el medio, en ca-da uno de los individuos de esa raza, los de-seos, las pasiones, todas las manifestaciones humanas, naturales e instintivas, cuyos pro-ductos adoptan los nombres convencionales de virtudes y vicios. Histricamente, salen del pueblo, irradian por toda la sociedad con-tempornea, ascienden a todas las posicio-nes, gracias a ese impulso esencialmente moderno que reciben las clases bajas en marcha a travs del cuerpo social, y narran as el Segundo Imperio, con ayuda de sus dramas individuales, desde la celada del gol-pe de Estado hasta la traicin de Sedn. </p><p>Desde hace tres aos reuna yo los docu-mentos de esta gran obra, y el presente volu-men estaba incluso escrito cuando la cada de los Bonaparte, que yo necesitaba como ar-tista y que siempre encontraba fatalmente al </p></li><li><p>mile Zola </p><p>Los Rougon Macquart La fortuna de los Rougon </p><p>final del drama, vino a darme el desenlace terrible y necesario de mi obra. sta se halla, desde hoy, completa; se agita en un cr-culo cerrado; se convierte en el cuadro de un reinado muerto, de una extraa poca de vergenza y locura. </p><p>Esta obra, que constar de varios episo-dios, es, pues, en mi intencin, la Historia natural y social de una familia bajo el Se-gundo Imperio. Y el primer episodio, La for-tuna de los Rougon, debe llamarse con su ttulo cientfico: Los orgenes. </p><p> MILE ZOLA Pars, 1 de julio de 1871 </p></li><li><p>mile Zola </p><p>Los Rougon Macquart La fortuna de los Rougon </p><p>Captulo I </p><p>uando se sale de Plassans por la puer-ta de Roma, situada al sur de la ciu-</p><p>dad, se encuentra, a la derecha de la carrete-ra de Niza, despus de haber dejado las pri-meras casas del arrabal, un baldo designa-do en la regin con el nombre de ejido de San Mittre. </p><p>El ejido de San Mittre es un cuadriltero de cierta extensin, que se alarga a ras del borde de la carretera, del que lo separa una simple franja de hierba gastada. Por un cos-tado, a la derecha, una callejuela sin salida lo bordea con una hilera de casuchas; a la iz-quierda y al fondo, lo cierran dos lienzos de muralla rodos por el musgo, por encima de los cuales se divisan las altas ramas de las moreras del Jas-Meiffren, la gran finca que tiene su entrada ms lejos, en el arrabal. As cerrado por tres lados, el ejido es como una plaza que no lleva a ninguna parte y que slo cruzan los paseantes. </p><p>C</p></li><li><p>mile Zola </p><p>Los Rougon Macquart La fortuna de los Rougon </p><p>Antiguamente haba all un cementerio co-locado bajo la proteccin de San Mittre, un santo provenzal muy honrado en la comarca. Los viejos de Plassans recordaban an, en 1851, haber visto en pie las tapias de ese ce-menterio, que llevaba aos cerrado. La tie-rra, que se hartaba de cadveres desde haca ms de un siglo, rezumaba muerte, y haban tenido que abrir un nuevo campo de sepultu-ras, en el otro extremo de la ciudad. Abando-nado, el viejo cementerio se haba depurado cada primavera, al cubrirse de una vegeta-cin negra y tupida. Aquel suelo feraz, en el que los sepultureros no podan dar un golpe de laya sin arrancar algn jirn humano, tu-vo una fertilidad extraordinaria. Desde la carretera, tras las lluvias de mayo y los soles de junio, se divisaban las puntas de las hier-bas que desbordaban las tapias; en el inter-ior, era un mar de un verde oscuro, profun-do, salpicado de flores anchas, de singular esplendor. Se notaba abajo, en la sombra de los tallos apretados, el mantillo hmedo que </p></li><li><p>mile Zola </p><p>Los Rougon Macquart La fortuna de los Rougon </p><p>herva y rezumaba savia. Una de las curiosidades de este campo eran </p><p>entonces unos perales de brazos retorcidos, de nudos monstruosos, cuyos frutos enormes no habra querido coger ni un ama de casa de Plassans. En la ciudad se hablaba de aquella fruta con muecas de asco; pero los chiquillos del arrabal no tenan esas delica-dezas, y escalaban los muros, en pandilla, por la tarde, con el crepsculo, para robar las peras antes an de que estuviesen madu-ras. </p><p>La ardiente vida de las hierbas y de los rboles pronto devor toda la muerte del vie-jo cementerio de San Mittre; la podredumbre humana se la comieron vidamente flores y frutas, y sucedi que, al pasar por aquella cloaca, ya no se senta sino el penetrante aroma de los alheles silvestres. Fue slo cuestin de algunos veranos. </p><p>Por aquel entonces, la ciudad pens en sa-car partido de aquella propiedad comunal, que dorma intil. Se derribaron las tapias </p></li><li><p>mile Zola </p><p>Los Rougon Macquart La fortuna de los Rougon </p><p>que bordeaban la carretera y el callejn sin salida, se arrancaron las hierbas y los pera-les. Despus se traslad el cementerio. Se excav el suelo varios metros, y se amonto-naron, en un rincn, las osamentas que la tierra tuvo a bien devolver. Durante cerca de un mes los chiquillos, que lloraban por los perales, jugaron a los bolos con las calave-ras; unos bromistas pesados colgaron, una noche, fmures y tibias de todos los cordones de las campanillas de la ciudad. Este escn-dalo, cuyo recuerdo conserva an Plassans, slo ces el da en que decidieron arrojar el montn de huesos en el fondo de un hoyo ca-vado en el nuevo cementerio. Pero, en pro-vincias, las obras se hacen con prudente len-titud, y los habitantes vieron, durante una semana larga, un solo volquete que, de tarde en tarde, transportaba despojos humanos, como si hubiera transportado cascotes. Lo peor era que el volquete tena que cruzar Plassans de punta a punta, y que el mal pa-vimento de las calles le haca diseminar, a </p></li><li><p>mile Zola </p><p>Los Rougon Macquart La fortuna de los Rougon </p><p>cada bache, fragmentos de huesos y puados de tierra feraz. Nada de ceremonias religio-sas: un acarreo lento y brutal. Jams una ciudad se sinti ms asqueada. </p><p>Durante varios aos el terreno del viejo ce-menterio de San Mittre sigui siendo motivo de espanto. Abierto al primero que llegase, al borde de una carretera principal, sigui desierto, presa de nuevo de los hierbajos. La ciudad, que sin duda contaba con venderlo, y con ver edificar all casas, no debi de encon-trar comprador; quiz el recuerdo del mon-tn de huesos y del volquete yendo y vinien-do por las calles, solitario, con la pesada ter-quedad de una pesadilla, ech para atrs a la gente; quiz haya que explicar el hecho por la pereza de la provincia, por esa repug-nancia que experimenta a destruir o recons-truir. Lo cierto es que la ciudad conserv el terreno y acab incluso olvidando su deseo de venderlo. Ni siquiera lo rode con una empalizada; entr quien quiso. Y poco a po-co, con ayuda de los aos, se acostumbraron </p></li><li><p>mile Zola </p><p>Los Rougon Macquart La fortuna de los Rougon </p><p>a aquel rincn vaco; se sentaron en la hier-ba de los bordes, cruzaron el campo, lo po-blaron. Cuando los pies de los paseantes gastaron la alfombra de hierba, y la tierra batida se volvi gris y dura, el viejo cemente-rio tuvo cierto parecido con una plaza pbli-ca mal nivelada. Para borrar mejor todo re-cuerdo repugnante, los habitantes, sin darse cuenta, se vieron inducidos lentamente a cambiar la denominacin del terreno; se con-tentaron con conservar el nombre del santo, con el cual bautizaron tambin el callejn sin salida que se abre en un rincn del cam-po; hubo el ejido de San Mittre y el callejn de San Mittre. </p><p>Estos hechos datan de lejos. Desde hace ms de treinta aos, el ejido de San Mittre tiene una fisonoma particular. La ciudad, demasiado indiferente o dormida para sacar-le partido, lo ha alquilado, por una pequea suma, a unos carreteros del arrabal, que lo han convertido en depsito de maderas. To-dava hoy est atestado de enormes vigas, de </p></li><li><p>mile Zola </p><p>Los Rougon Macquart La fortuna de los Rougon </p><p>diez a quince metros de largo, yaciendo aqu y all, en montones, semejantes a haces de columnas derribadas al suelo. Esas pilas de vigas, esa especi...</p></li></ul>