AMC Octubre de 2011

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Noticias nacionales e iternacionales

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  • Octubre 2011

    Ao 17 | Nmero 181 | Editado por Comunicaciones - SJ | Publicacin mensualdel Apostolado Social de los Jesuitas al servicio del pueblo hondureo

    Amasando Conciencias

    Me motiva trabajar en formacin de empleadas de la maquila

    Mientras no se sancione a los golpistas, el pueblo seguir en indefensin

    una ley no es respuesta al incremento de femicidios En Honduras cada 18 horas una mujer es asesinada. Estos crmenes conocidos como femicidios se encuentran, en un 98 por ciento, impunes segn estadsticas del Centro de Derechos de la Mujer CDM.

    Pueblos originarios reclaman su derecho a existir

    Pg. 12-13

    Pg. 03 Editorial

    No importa el temor,queremos se oiganuestra voz

    Juventud

    Pg. 18

    Con ojos de mujer Pg.24

    naCionales Pg.07

    dereChos humanos Pg.16

  • La noticia en grficasLa noticia en grficas

    Los progreseos y progreseas se deleitaron con las baleadas de diferentes ingredientes. Baleadas con queso, chorizo, mantequilla, pollo, huevo, aguacate y hasta con habichuelas.

    Doa Elsy Padilla gan el concurso La Baleada ms Grande, con una baleada de 24 pulgadas de largo que dej maravillado al pblico. Diez fueron las participantes en este concurso quienes hicieron un gran esfuer-zo creando una baleada gigante.

    Centenares de personas llegaron hasta el parque Las Mercedes para apoyar a los comelones y tambin a disfrutar de la msica de varios artistas nacionales y de la animacin de los chavos y chavas de la Radio.

    El concurso ms esperado fue El Comeln de Baleadas, en el cual participaron 12 hombres, el vencedor se comi 14 baleadas en tiempo rcord. Este festival se realiz en el marco de la Feria Progresea.

    El Festival de la Baleada es una actividad en la que Radio Progreso hace honor a las personas que se dedi-can a elaborar esta comida tpica del norte del pas.

  • 3 l A Mecate Corto - Octubre 2011OpininE D I T O R I A L

    Amasandoconciencias

    Cuenta una experta en temas milita-res del conti-

    nente que en Bolivia los mi-litares se dedican a amasar harina para hacer pan, ade-ms de las funciones inhe-rentes al cuerpo castrense.

    Este dato boliviano no deja de ser curioso. Y los milita-res hondureos emulan a los bolivianos no tanto para po-nerse el gorro de panaderos, como s lo han hecho cuando se visten de enfermeros para salir a vacunar o cuando se disfrazan de ecologistas para salir a sembrar rboles o cuando se presentan como apolticos y no deliberantes trasladando urnas en ape-go a la democracia. En esta

    ocasin no se pondrn a fermentar la masa de harina para amasar pan, pero s se-guirn el ejemplo boliviano, pero amasando otras obras tan valiosas o mucho ms valiosas que el pan.

    Durante ms de quince aos, los militares pare-can cobijarse bajo el mal consejo del ocio. Estaban agazapados en la ociosi-dad. Pero como dicen que el ocio siempre es muy mal consejero, los militares sal-taron al protagonismo pol-tico con el golpe de Estado de junio del 2009. Dejaron la ociosidad acostumbrada o sus servicios filantrpicos para dedicarse a violentar la Constitucin y decidir por cuenta propia y tambin en

    pleno contubernio con sus secuaces oligarcas criollos, la suerte de un presidente electo por la ciudadana. As han reeditado aquel pro-tagonismo de sus dorados aos ochentas.

    Y qu es lo que amasan

    entonces? Estn dedicando sus tiempos y sus perver-sos cerebros para amasar las conciencias de miles de nios y jvenes hondure-os. Los uniformados no parecen perder el tiempo. Estn afanados en adiestrar cada ao a 25 mil menores hasta alcanzar en el 2013 el enrolamiento en sus filas de 75 mil compatriotas. El ocio de los aos anteriores ha demostrado no ser tan mal consejero para quienes

    tienen mente de bala y olor a plvora.

    La iniciativa no es nueva,

    pero ha comenzado a im-plementarse a partir de este ao. Mientras, las resistencia de uno y otro lado buscan fir-mas, nombres y elecciones, los militares hacen de las su-yas en el Agun y adiestran a nuestra niez y juventud en 17 unidades militares en todo el pas. Mientras las Ongs se renen a discutir fino en hoteles de lujo sobre el presente y el futuro de los derechos humanos y sobre la formidable incidencia pol-tica, los militares se dedican una vez a la semana a ama-sar la conciencia de la niez y de la juventud de los ba-rrios marginalizados a cam-

    bio de un plato de comida. La niez y la juventud tie-

    nen muy pocos caminos: o se van a los Estados Unidos, o se meten en una mara, o caen en las garras de los re-partidores del menudeo, o caen bajo el adiestramiento de los militares, quienes en lugar de amasar pan como lo estn haciendo los mili-tares bolivianos, se dedican a amasar la conciencia y el futuro de una niez y una juventud que hoy por hoy parecen tener cerrado todos los caminos.

    Y los sectores sociales y populares hondureos, qu caminos reales, posibles y alternativos ofrecen a esta niez y juventud?

    Todos los olores parecen conducir a campaas polti-cas. La lnea del Partido Na-cional que lidera Lobo Sosa acomoda sus fuerzas y piezas para favorecer al actual presi-dente del Congreso Nacional, mientras los que han sido del lado oscuro acusan al titular del Ejecutivo de traicionar la filosofa del Partido para ju-guetear con los social cristia-nos y los socialistas del siglo veintiuno.

    Por su parte en el Partido Liberal hay un esfuerzo por organizar los pedazos que han quedado de ese insti-tuto poltico, y se revuelcan por buscar un lder que logre

    articular una propuesta cohe-rente que los levante de los escombros. Mientras tanto, el Frente Nacional de Resisten-cia Popular, convertido final-mente en Partido de la Resis-tencia Popular (PRP) y bajo el indiscutible liderazgo de Ze-laya Rosales, est dedicado a juntar firmas y dar formalidad al instrumento poltico con el cual presentarse al proceso electoral que culminar el l-timo domingo de noviembre del ao 2013.

    Entre estas ofertas, la cam-paa poltica ha despertado la fiebre de diversas y nuevas opciones polticas electorales de todo tipo que van desde

    la gelatinosa oferta del pre-sidente del CODEH pasando por la del general respon-sable directo del golpe de Estado, Romeo Vsquez Ve-lsquez, hasta destacar la del Partido Anti-corrupcin lidera el excntrico comentarista deportivo Salvador Nasralla, quien en apenas dos meses logr superar con creces los requisitos mnimos de firmas exigidos por Tribunal Supre-mo Electoral.

    Sin duda, la fiebre electoral ha despertado las muy diver-sas creatividades de los po-lticos hondureos de todos los colores y corrientes ideo-lgicas. Parece que quien no

    participa en las campaas es como si no existiera o estuvie-ra fuera de la historia. Y al fi-nal de cuentas, las campaas polticas, con sus diversos lenguajes y sabores, ratifican la lgica dominante que nos dice que en Honduras hemos alcanzado la normalidad y que ya le dimos vuelta a la pgina de los conflictos.

    Sin embargo, eso de la normalidad poltica y ese dar vuelta a la pgina se queda en el nico escenario de la campaa poltica. El resto es de la otra Honduras, la que huele a masacres co-tidianas, a zozobras, a esca-lofriantes datos de violencia y

    crueldad. Esa otra Honduras est fuera de la normalidad, y esa otra Honduras sigue sin darle vuelta a la pgina. A esa otra Honduras le valen las firmas para inscribir partidos o le valen los colores y nom-bres polticos, porque esa otra Honduras, la mayoritaria, es la que paga el impuesto de guerra a punta de sangre ino-cente cotidiana.

    Mientras los diversos sec-tores polticos, desde el es-pectro de la extrema derecha hasta los miembros militantes de la resistencia hondurea, se estructuran con euforia para participar con xito tan-to en las elecciones primarias

    del prximo ao como en la contienda electoral general del ao 2013, en el Agun sigue corriendo la sangre, y cada vez aumentan los terri-torios controlados por el nar-cotrfico y la ley de los ms fuertes.

    Mientras los diversos sec-tores polticos normalizan la vida poltica a punta de fir-mas, nombres, figuras y dis-cursos encendidos, quienes ejercen el autntico poder a travs de la ley de los fuertes, ponen impunemente y a rien-da suelta sus normas, a punta de sangre, desempleo, impu-nidad, corrupcin y violacin de los derechos humanos.

    Olor a poltica, olor a sangre

  • 4 l A Mecate Corto Octubre 2011

    Segn analista

    Difcilmente puede generar expectativas de cambios impor-tantes, sobre todo en segu-ridad, cuando los problemas estn trascendiendo mucho ms all de las personas y hay un problema de crisis in-stitucional, dijo el socilogo y analista poltico, Eugenio Sosa.

    Los cambios en el gabinete de Porfirio Lobo Sosa fueron oficializados en un escueto comunicado ledo por el secretario privado, Reinaldo Snchez. En l se anunciaba que en base a las atribucio-nes que le confiere el Artcu-lo 245 de la Constitucin de la Repblica, Porfirio Lobo Sosa, haba aceptado las re-nuncias interpuestas por el Secretario de Seguridad, Os-car lvarez y sus dos subsec-retarios, Armando Calidonio y Roberto Romero Luna. Tambin las renuncias del Secretario de Relaciones Ex-teriores, Mario Canahuati; del Director del Fondo Hondureo Inversin Social, Nasry Asfura, y del Director de la Direccin Ejecutiva de Ingresos, DEI, Jos Oswaldo Guilln.

    Ambicin de poder

    De todos los cambios que se oficializaron en el gabinete de Lobo Sosa, el nico que represent una autntica sor-presa fue el del Ministro de Seguridad, porque scar l-varez era considerado uno de los ms cercanos y protegidos por el titular del Ejecutivo.

    La ambicin de poder del ministro de seguridad ge- ner reacciones de grupos que todava conservan vetos importantes en la poltica, como algunos policas y mili-tares que no estaban satis-fechos con la ampliacin