Anibal Quijano Colonial Id Ad Del Poder Modern Id Ad Racionalidad

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    16-Jul-2015

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<p>LOS CONQUISTADOS. 1492 y la poblacin indgena de las americas. Heraclio Bonilla, Copilador. Editores Tercer Mundo. Bogota 1992. Pg. 438-450</p> <p>Colonialidad Y Modernidad- Racionalidad4381</p> <p>ANBAL</p> <p>Anbal Quijano</p> <p>Con la conquista de las sociedades y de las culturas que habitan lo que hoy es nombrado como Amrica Latina comenz la formacin de un orden mundial que culmina, 500 aos despus, en un poder global que articula todo el planeta. Ese proceso implic, por una parte, la brutal concentracin de los recursos del mundo, bajo el control y en beneficio de la reducida minora europea de la especie y, ante todo, de sus clases dominantes. Aunque moderado por momentos frente a la revuelta de los dominados, eso no ha cesado desde entonces. Pero ahora, durante la crisis en curso, tal concentracin se realiza con nuevo mpetu, de modo quizs an ms violento y a escala largamente mayor, global. Los dominadores europeos "occidentales" y sus descendientes euro-norteamericanos son todava los principales beneficiarios junto con la parte no europea del mundo que, precisamente, no fue antes colonia europea, Japn principalmente. Y en cada caso, sobre todo sus clases dominantes. Los explotados y dominados de Amrica Latina y del frica son las principales vctimas. Por otra parte, fue establecida una relacin de dominacin directa, poltica, social y cultural de los europeos sobre los conquistados de todos los continentes. Esa dominacin se conoce como colonialismo. En su aspecto poltico, sobre todo formal y explcito, la dominacin colonial ha sido derrotada en la amplia mayora de los casos. Amrica fue el primer escenario de esa derrota. Posteriormente, desde la segunda guerra mundial, frica1</p> <p>Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima, Per.</p> <p>y Asia. As, el colonialismo, en el sentido de un sistema de dominacin poltica formal de unas sociedades sobre otras, parece asunto del pasado. El sucesor, el imperialismo, es una asociacin de intereses sociales entre los grupos dominantes (clases sociales o "etnias") de pases desigualmente colocados en una articulacin de poder, ms que una imposicin desde el exterior. Empero, la estructura colonial de poder produjo las discriminaciones sociales que posteriormente fueron codificadas como "raciales", "tnicas, "antropolgicas" o "nacionales", segn los momentos, los agentes y las poblaciones implicadas. Esas construcciones intersubjetivas, producto de la dominacin colonial por parte de los europeos, fueron inclusive asumidas como categoras (de pretensin "cientfica" y "objetiva") de significacin ahistrica, es decir como fenmenos naturales y no de la historia del poder. Dicha estructura de poder fue y todava es el marco dentro del cual operan las otras relaciones sociales, de tipo clasista o estamental. En efecto, si se observan las lneas principales de la explotacin y de la dominacin social a escala global, las lneas matrices del poder mundial actual, su distribucin de recursos y de trabajo entre la poblacin del mundo, es imposible no ver que la vasta mayora de los explotados, de los dominados, de los discriminados, son exactamente los miembros de las "razas", de las "etnias", o de las "naciones" en que fueron categorizadas las poblaciones colonizadas, en el proceso d formacin de ese poder mundial, desde la conquista de Amrica en adelante. De la misma manera, no obstante que el colonialismo poltico fue eliminado, la relacin entre la cultura europea, llamada tambin "occidental", y las otras, sigue siendo una relacin de dominacin colonial. No se trata solamente de una subordinacin de las otras culturas respecto de la europea, en una relacin exterior. Se trata de una colonizacin de las otras culturas, aunque sin duda en diferente intensidad y profundidad segn los casos. Consiste, en primer trmino, una colonizacin del imaginacin de \ los dominados. Es decir, acta en la interioridad de ese imaginario. En una / medida, es parte de l. Eso fue producto, al comienzo, de una sistemtica represin no slo de especficas creencias, ideas, imgenes, smbolos o conocimientos que no sirvieranCOLONIALIDAD Y MODERNIDAD</p> <p>para la dominacin colonial global. La represin recay ante todo sobre los modos de conocer, de producir conocimiento, de producir perspectivas, imgenes y sistemas de imgenes, smbolos, modos de significacin; sobre los recursos, patrones e instrumentos de expresin formalizada y objetivada, intelectual o visual. Fue seguida por la imposicin del uso de los propios patrones de expresin de los dominantes, as como de sus creencias e imgenes referidas a lo sobrenatural, las cuales sirvieron no solamente para impedir la produccin cultural de los dominados sino tambin como medios muy eficaces de control social y cultural, cuando la represin inmediata dej de ser constante y sistemtica.440</p> <p>ANBAL</p> <p>Los colonizadores impusieron tambin una imagen mistificada de sus propios patrones de produccin de conocimientos y significaciones. Los colocaron primero lejos del acceso de los dominados. Ms tarde los ensearon de modo parcial y selectivo, para cooptar algunos dominados en algunas instancias del poder de los dominadores. Entonces, la cultura europea se convirti adems en una seduccin; daba acceso al poder. Despus de todo, ms all de la represin, el instrumento principal de todo poder es su seduccin. La europeizacin cultural se convirti en una aspiracin. Era un modo de participar en el poder colonial. Pero tambin poda servir para destruirlo y, despus, para alcanzar los mismos beneficios materiales y el mismo poder que los europeos, para conquistar la naturaleza. En fin, para el "desarrollo". La cultura europea pas a ser un modelo cultural universal. El imaginario en las culturas no europeas, hoy difcilmente podra existir y, sobre todo, reproducirse, fuera de esas relaciones. Las formas y los efectos de esa colonialidad cultural han sido diferentes segn los momentos y los casos. En Amrica Latina, la represin cultural y la colonizacin del imaginario fueron acompaadas de un masivo y gigantesco exterminio de los indgenas, principalmente por su uso como mano de obra desechable, adems de la violencia de la conquista y de las enfermedades. La escala de ese exterminio (si se considera que entre el rea azteca-maya-caribe y el rea tawantinsuyana fueron exterminados alrededor de 35 millones de habitantes en un perodo menor de 50 aos) fue tan vasta que implic no solamente una gran catstrofe demogrfica, sino la destruccin de la sociedad y de la</p> <p>cultura. La represin cultural junto con el genocidio masivo llevaron a que las previas altas culturas de Amrica fueran convertidas en subculturas campesinas iletradas, condenadas a la oralidad. Esto es, despojadas de patrones propios de expresin formalizada y objetivada, intelectual y plstica o visual. En adelante, los sobrevivientes no tendran otros modos de expresin intelectual o plstica formalzada y objetivada sino a travs de los patrones culturales de los dominantes, aun subvirtindolos en ciertos casos, para trasmitir otras necesidades de expresin. Amrica Latina es, sin duda, el caso extremo de la colonizacin cultural de Europa. En Asia y en el Oriente Medio, las altas culturas no pudieron ser destruidas en esa intensidad y profundidad. Pero fueron colocadas en una relacin de subalternidad, no solamente ante la mirada europea sino tambin ante sus propios portadores. La cultura europea u occidental, por el poder poltico-militar y tecnolgico de las sociedades portadoras, impuso su imagen paradigmtica y sus principales elementos cognoscitivos como norma orientadora de todo desarrollo cultural, especialmente intelectual y artstico. Esa relacin se convirti, por consecuencia, en parte constitutiva de las condiciones de reproduccin de aquellas sociedades y culturas, empujadas I hacia la europeizacin en todo o en parte. En el frica, la destruccin cultural fue sin duda mucho ms intensa que en el Asia; pero menor que en Amrica. Los europeos no lograron tampoco all la destruccin completa de los patrones expresivos, en particular de objetivacin y formalizacin visual. Lo que hicieron fue despojarles de legitimidad y de reconocimiento en el orden cultural mundial dominado por los patrones europeos. Fueron encerrados en la categora de "exticos". Eso es, sin duda, lo que se pone de manifiesto, por ejemplo, en la utilizacin de los productos de la expresin plstica africana como motivo, como punto de partida, como fuente de inspiracin, del arte de los artistas occidentales o africanos europeizados, y no como un modo propio de expresin artstica, de jerarqua equivalente a la norma europea. Y esa es, exactamente, una mirada colonial.COLONIALIDAD Y MODERNIDAD</p> <p>La colonialidad, en consecuencia, es an el modo ms general de dominacin en el mundo actual, una vez que el colonialismo como orden poltico explcito" fue destruido. Ella no agota, obviamente, las condiciones ni las formas de explotacin y de dominacin existentes entre las gentes. Pero no ha cesado de ser, desde hace 500 aos, su marco principal. Las relaciones coloniales de perodos anteriores probablemente no produjeron las mismas secuelas y sobre todo no fueron la piedra angular de ningn poder global. EUROPA, COLONIALIDAD CULTURAL Y MODERNIDAD-RACIONALIDAD442</p> <p>ANBAL</p> <p>Durante el mismo perodo en que se consolidaba la dominacin colonial europea se fue constituyendo el complejo cultural conocido como la racionalidad- modernidad europea, el cual fue establecido como un paradigma universal de conocimiento y de relacin entre la humanidad y el resto del mundo. Tal coetaneidad entre la colonialidad y la elaboracin de la racionalidad-modernidad no fue de ningn modo accidental, como lo revela el modo mismo en que se elabor el paradigma europeo del conocimiento racional. En realidad, tuvo implicaciones decisivas en la constitucin del paradigma, asociada al proceso de emergencia de las relaciones sociales urbanas y capitalistas, las cuales a su vez no podran ser plenamente explicadas al margen del colonialismo, sobre Amrica Latina en particular. La gravitacin decisiva de la colonialidad en la constitucin del paradigma europeo de la racionalidad-modernidad, es revelada con claridad en la crisis actual de ese complejo cultural. Examinar algunas de las cuestiones bsicas de esa crisis ayudar a mostrar ese problema.</p> <p>LA CUESTIN DE LA PRODUCCIN DEL CONOCIMIENTO</p> <p>Para comenzar, en la crisis actual del paradigma europeo de conocimiento racional est en cuestin su presupuesto fundamental, el conocimiento como producto de una relacin</p> <p>sujeto-objeto. Aparte de los problemas de validacin del conocimiento en l implicados, ese presupuesto levanta otros que es pertinente presentar brevemente aqu. En primer trmino, en ese presupuesto, "sujeto" es una categora referida al individuo aislado, porque se constituye en s y ante s mismo, en su discurso y en su capacidad de reflexin. El cogito, ergo sum cartesiano, significa exactamente eso. En segundo trmino, "objeto es una categora referida a una entidad no solamente diferente del "sujeto"-individuo, sino externo a l por su naturaleza. Tercero, el "objeto" es tambin idntico a s mismo, pues es constituido de "propiedades" que le otorgan esa identidad, lo "definen", esto es, lo deslindan y al mismo tiempo lo ubican respecto de los otros "objetos". Lo que est en cuestin en ese paradigma es, primero, el carcter individual e individualista del "sujeto", que como toda verdad a medias falsea el problema al negar la intersubjetividad y la totalidad social como sedes de la produccin de todo conocimiento. Segundo, la idea de "objeto" no es compatible con el conocimiento a que llega la investigacin cientfica actual, segn el cual las "propiedades" son modos y momentos de un campo de relaciones dado, y en consecuencia no hay mucho lugar para una idea de identidad, de originalidad ontolgicamente irreductible, al margen de un campo de relaciones. Tercero, la exterioridad de las relaciones entre "sujeto" y "objeto", fundada en diferencias de naturaleza, es una exacerbacin arbitraria de las diferencias, puesto que la investigacin actual llega ms bien al descubrimiento de que hay una estructura de comunicacin ms profunda en el universo. Se puede, por supuesto, reconocer en la idea de "sujeto" como individuo aislado, un elemento y un momento del proceso de liberacin del individuo respecto de estructuras sociales adscriptivas que lo aprisionaban, pues lo condenaban a un nico lugar y rol social para toda su vida, como ocurre en todas las sociedades de jerarquas rgidamente fijadas y sostenidas por la violencia y por ideologas e imaginarios correspondientes, como era el caso de las sociedades-culturas europeas premodernas. Esa liberacin era una lucha social y cultural, asociada a la emergencia de las relaciones sociales del capital y de la vida urbana. Pero de otro lado, esa propuesta es hoy inadmisible en el campo actual delCOLONIALIDAD Y MODERNIDAD</p> <p>conocimiento. La subjetividad individual diferenciada es real; pero no existe slo ante s o por s. Existe como parte diferenciada, mas no separada, de una intersubjetividad. Todo discurso, toda reflexin individual remite a una estructura de intersubjetividad. Est constituida en ella y ante ella. El conocimiento, en esta perspectiva, es una relacin intersubjetiva a propsito de algo, no una relacin entre una subjetividad aislada, constituida en s y ante s, y ese algo. Probablemente no es un accidente que el conocimiento fuera pensado entonces del mismo modo que la propiedad, como una relacin entre un individuo y algo. El mismo mecanismo mental subyace a ambas ideas, en el momento en que est en emergencia la444</p> <p>ANBAL</p> <p>sociedad moderna. La propiedad, sin embargo, como el conocimiento, es una relacin entre las gentes a propsito de algo, no una relacin entre un individuo y algo. Lo que diferencia a tales fenmenos es que la relacin de propiedad existe tanto de modo material como intersubjetivo. El conocimiento, slo como una relacin intersubjetiva. Parece, pues, demostrable la asociacin entre individualismo y los conflictos sociales y culturales europeos en el momento de elaboracin del principal paradigma europeo de racionalidad. Pero en ese individualismo hay otro componente cuya explicacin no se agota en el contexto interno de Europa. La radical ausencia del "otro" no solamente postula una imagen atomstica de la existencia social en general. Esto es, niega la idea de totalidad social. Como lo mostrara la prctica colonial europea, el paradigma hace posible tambin omitir toda referencia a todo otro "sujeto" fuera del contexto europeo, esto es, hacer invisible el orden colonial como totalidad, en el momento mismo en que la propia idea de Europa est constituyndose precisamente por relacin con el resto del mundo en colonizacin. La emergencia de la idea de "occidente" o de "Europa", es una admisin de identidad, esto es, de relaciones con otras experiencias culturales, de diferencias con las otras culturas. Pero para esa percepcin "europea* u "occidental" en plena formacin, esas diferencias fueron admitidas ante todo...</p>