Boletin 169

  • View
    217

  • Download
    2

Embed Size (px)

DESCRIPTION

 

Transcript

  • 116699OOccttuubbrree--DDiicc iieemmbbrree 22000077 BBoolleett nn nnmmeerroo

    EEdduuccaacciinn ccoonn ccaarrcctteerr mmuullttiipplliiccaaddoorr

    CCoonnssoolliiddaarr llaa ppaazz yy llaa ddeemmooccrraacciiaaCCoonnssoolliiddaarr llaa ppaazz yy llaa ddeemmooccrraacciiaa

    EEdduuccaacciinn ccoonn ccaarrcctteerr mmuullttiipplliiccaaddoorr

    VViiddaass mmiinnaaddaass

    DDiieezz aaooss ddeessppuussVViiddaass mmiinnaaddaass

    DDiieezz aaooss ddeessppuuss

  • EEddiittoorriiaall 3

    CCoollaabboorraacciinn 4La fuga de cerebros del Sur

    EEnnttrreevviissttaa 6Gustavo Bombn

    LLaa vvoozz ddeell lleeccttoorr 8

    CCrrnniiccaa ddeell mmuunnddoo 9

    RReeppoorrttaajjee 12Consolidar la paz y la democracia

    EEccooss ddeell SSuurr 14Antony Sebastion

    AA ffoonnddoo -- IInnffoorrmmee 15Vidas minadas. Diez aos despus

    NNoottiicciiaass ddee MMaannooss UUnniiddaass 23

    EEnn pprriimmeerraa ppeerrssoonnaa 27Gustavo Llaguno

    NNuueessttrrooss pprrooyyeeccttooss 28Educacin con carcter multiplicador

    MMaannooss JJvveenneess 32

    CCoollaabboorraaddoorreess yy aammiiggooss 33

    NNuueessttrraass rreeccoommeennddaacciioonneess 34

    Presidenta de Manos Unidas:Begoa de Burgos

    Consejo de Redaccin:Rafael SerranoCristina SnchezPilar CaicoyaConcha InfanteMercedes BarbeitoM Eugenia DazMarisa ElosuaBeln GarriguesMercedes GordonJuan Souto

    Redactores:Javier FernndezPilar SeidelMarta Carreo

    Colaboradores fijos:M Jos Hernando

    Colaboran en este nmero:Enrique LluchCarmen MenndezAntony SebastionGustavo LlagunoGrupo Centelles

    Diseo e Impresin:Artegraf, S.A.Sebastin Gmez, 5. 28026 Madrid

    Maquetacin:Javier Mrmol

    ISSN: 0214-5979Depsito Legal: M. 13.446-1967

    Servicios Centrales

    Barquillo, 38 - 3. 28004 MadridTel.: 91 308 20 20. Fax: 91 308 42 08

    www.manosunidas.orginfo@manosunidas.org

    2288 / La formacin de jvenesdirigentes en la localidad de Esmeraldas, EEccuuaaddoorr,, y la alfabetizacin de una regin tribal del norte de IInnddiiaa son los dos proyectos destacados en este nmero.

    Camboya / Manos Unidas

    44 / La fuga de cerebros influye en el avance de los pases en desarrollo, tal ycomo nos explica el profesorEEnnrriiqquuee LLlluucchh..

    1122/ Tras las ltimas elecciones celebradas en BBuurruunnddii,, el pas busca consolidar su democracia. Las responsables de los proyectos en esa zona de frica fueron testigos de esta realidad.

    S U M A R I O

    66 / GGuussttaavvoo BBoommbbnn,,obispo de Madagascar, particip como ponente en nuestro seminario en la UIMP y aprovechamos para charlar con l sobre la realidad de aquel pas.

    Las opiniones de los colaboradores de nuestro boletn no expresan necesariamente el pensamiento de Manos Unidas.

  • Publicacin realizada en PAPEL ECOLGICOLibre de Cloro

    La educacin, instrumento y objetivo para la paz

    Pablo VI, en la encclica Populorum Progre-ssio, afirma que el desarrollo es el nuevo nom-bre de la paz y pregunta: Quin no querr tra-bajar con todas las fuerzas para lograrlo? ManosUnidas trabaja desde hace casi cincuenta aos enpro del desarrollo de todos los pueblos, en parti-cular de los ms empobrecidos de la tierra, desdeel convencimiento de que el desarrollo es caminopara la paz. Para hacer este camino, de manerasostenible y humana, es necesario colocar la edu-cacin como pilar central en el que confluyantodos los esfuerzos.

    Las situaciones de conflicto complican so-bremanera las posibilidades de que los pueblosdel Sur puedan salir de la situacin de exclusinen la que se encuentran, al limitar de forma deter-minante el derecho a la educacin para sus niosy nias. Muchas veces, las escuelas son destrui-das o confiscadas y ocupadas como cuarteles;otras, son invadidas por los soldados convirtindo-las en objetivo militar del enemigo, exponiendo lavida de los escolares y de los profesores. Por estemotivo, se cierran escuelas, asesinan maestros yestudiantes, muchos son amenazados y obligados adesplazarse, y no pocos se dan por desaparecidos.

    Otras veces, el camino a la escuela es tanpeligroso que los padres optan por no enviar a sushijos. Los nios y los jvenes ven cmo, por efec-to directo del conflicto armado o por las polticaspblicas, el derecho fundamental a la educacinse transforma en un servicio de pago inaccesible.

    En todo caso, tanto en situaciones de con-vivencia pacfica como en contextos de violencia,la educacin es un instrumento y un objetivo claveen la construccin de procesos de desarrollo y depaz. Si reproduce una estructura de segregacin,de exclusin de las minoras, de no cooperacin yrechazo de la diversidad; si cuenta una versinmanipulada de la historia comn; si transmite va-lores contrarios a la paz o favorecedores de res-puestas violentas a los problemas; si discrimina

    por razn de sexo, entonces genera un procesode consecuencias negativas para la bsqueda dela concordia y la acogida y respeto mutuos; esaeducacin tiene consecuencias contrarias a lapaz. Si, por el contrario, la educacin transmite laimportancia de respetar los derechos humanos yun sentido solidario y fraterno de la existencia; sies capaz de manejar o transformar la realidadestructural de injusticia que subyace a los conflic-tos; si anima a buscar juntos caminos de inclu-sin, de asuncin de la propia historia, de recupe-racin psicolgica y social de los afectados; si escapaz de generar condiciones para empezar a tra-bajar por el desarrollo; si es promotora de equi-dad; si ofrece a los nios soldados oportunidadespara reinsertarse vlidamente en la comunidad,entonces podemos hablar de la educacin comoinstrumento de paz.

    Aunque es muy difcil, es imprescindiblerespetar el derecho a la educacin en las situacio-nes de conflicto violento como garante de unaposible pacificacin. Por un lado, la escuela repre-senta para los nios un lugar seguro, que dota denormalidad su vida diaria. Por otro, puede favore-cer la interaccin pacfica de los que se sientenenfrentados. Adems, puede promover un proce-so de transformacin social si despierta personascapaces de vivir y relacionarse con los dems co-mo personas, educadas en los valores de la liber-tad, el respeto, la solidaridad y la justicia.

    La escuela puede y debe ser lugar de en-cuentro de toda la comunidad que educa a losnuevos miembros. La comunidad educativa, queincluye a docentes, padres y madres, autoridades,personal de servicios, junto con los medios decomunicacin, tiene ante s el reto ineludible deponer fundamentos y educar a personas de paz.

    Nada hay ms importante y deseable quela vida digna de todas las personas; ningn sueoms anhelado que la paz. La educacin es el armams eficaz para lograrlo.

    E D I T O R I A L

    3

  • La fuga de cerebros es una realidadque se da con mucha intensidaden un mundo global e interdepen-diente. La emigracin de profesionalescualificados (que han realizado estudiosuniversitarios), desde los pases pobresa los ms ricos, alcanza una magnitudnada desdeable. Los ltimos datos dis-ponibles sealan que, a principios deeste siglo, haba casi veinticinco millo-nes de trabajadores cualificados que vi-van en un pas distinto al de su naci-miento; ms del 82 por ciento lo hacanen pases de la OCDE.

    Las cifras son de por s bastante sig-nificativas. El 23 por ciento de los mdi-cos formados en frica subsahariana tra-baja en pases ricos. Hay ms enferme-

    ros de Malawi en Manchester que en elpropio Malawi, y ms mdicos etopesen Chicago que en Etiopa. En el ao2005, Kenia perdi 2.998 enfermerosgraduados, que emigraron sobre todo aEstados Unidos y a Gran Bretaa.

    Los trabajadores cualificados supo-nen casi el 35 por ciento de todos losemigrantes. Esta diferencia se ensanchacuando nos fijamos en los pases mspobres de modo que, en el frica subsa-hariana, slo el tres por ciento de la po-blacin est cualificada, mientras que el42 por ciento de los que emigran lo es-tn. En algunos pases de frica subsa-hariana (como Cabo Verde, Gambia oSierra Leona) ms de la mitad de los tra-bajadores cualificados abandonan elpas.

    Una grave prdidaEste xodo forzoso es un problema

    antes que una oportunidad. Los pasesemisores de estos emigrantes ven mer-mada su capacidad de crecimiento alperder parte de su personal ms cualifi-cado. Adems, pierden ingresos tributa-rios, con lo que se reducen las posibilida-des del sector pblico, y se pierde todoel dinero invertido en educacin en es-tos jvenes. En la ltima dcada del pa-sado siglo, unos cien mil informticosindios salan anualmente de este pas;considerando que su educacin superiorle costaba al estado alrededor de 20.000dlares, se estaban perdiendo anual-mente dos mil millones de dlares.

    Sin embargo, las repercusiones ne-gativas se observan con frecuencia tam-bin en los que se quedan, que experi-mentan lo que ha sido denominadaemigracin intelectual. Se trata de

    aquellos profesionales que permanecenen el pas pobre, pero orientan su traba-jo y sus esfuerzos intelectuales haciamaterias y campos que interesan a lospases ricos, en lugar de hacerlo enaquellos que repercutiran positivamenteen el desarrollo del propio pas. El presti-gio acadmico, la posibilidad de viajar orecibir ingresos extras impulsan a estosprofesionales a trabajar para interesesque ayudan poco a la poblacin ms po-bre de su propia nacin.

    Pocos aspectos positivosTodos los efectos negativos de esta

    emigracin sobre los pases ms pobresno se ven compensados por los pocoselementos positivos que puede aportareste xodo: que se potencie la educa-cin, ya que los nativos ven sta comouna posibilidad de mejora, la recepcinde transferencias monetarias, el incre-mento de las relaciones econmicas,etc. Los beneficiados son los pases ri-cos receptores de la misma: les permi-ten incrementar el crecimiento y el bie-nestar, ya que aportan un trabajo muyproductivo a unos precios normalme