Capitalismo Criminal

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    28-Nov-2015

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<ul><li><p>El narco-paramilitarismo. Lgicas y procesos en eldesarrollo de un capitalismo criminal</p><p>Carlos Medina Gallego*</p><p>* Profesor del Departamento de Ciencia Poltica Universidad Nacional de Colombia.</p><p>CAPITALISMO CRIMINAL: ENSAYOS CRTICOS Jairo Estrada lvarez, Sergio Moreno,Oscar Meja Quintana, Ivonne Len, Pablo Reyes,Carlos Medina Gallego, Catherine M. Conaghan,Tom Blickman Universidad Nacional de ColombiaFacultad de Derecho, Ciencias Polticas y SocialesDepartamento de Ciencia Poltica Instituto UNIJUS Grupo de Investigacin TheseusPrimera edicin. Febrero de 2008ISBN. Libro: 978-958-701-961-2</p><p>Editor: Jairo Estrada lvarezDiseo y diagramacin: Maruja Esther Flrez JimnezImpresin: Stilo Impresores Ltda.Bogot, D.C., 2008</p><p>Esta edicin en Internet: www.lahaine.org</p></li><li><p>105</p><p>CARLOS MEDINA GALLEGO</p><p>Introduccin</p><p>Importantes sectores de la sociedad civil observan con expectativael proceso que el gobierno nacional adelanta actualmente conlos paramilitares; lo consideran como una posibilidad paraavanzar en el camino de la bsqueda de una salida negociadaal conflicto armado colombiano y, aun cuando tienen reservassobre el alcance y las posibilidades del mismo, no dejan deponderar positivamente el hecho de que el gobierno asuma laresponsabilidad de retomar el camino de ejercicio del mono-polio de la ley, la fuerza y la justicia, en la reinstitucionalizacinde la violencia paramilitar, cuyas prcticas y fundamentos hansido afines y tiles a las "Razones de Estado".</p><p>Una definicin sinttica, y por lo tanto muy general y compren-sible, sobre la tesis de la doctrina de la razn de Estado, afirmaque la seguridad es una exigencia de tal importancia que losregidores de los Estados se ven constreidos, para garantizarla,a violar las normas jurdicas, morales, polticas y econmicas,que consideran, a su vez, imperativas cuando tales exigenciasno estn en peligro. En otras palabras, la razn de Estado esla exigencia de seguridad del Estado, la cual impone determi-nadas conductas a los regidores del Estado. La doctrina relacio-nada se puede formular, en su ncleo esencial, como una teoraemprica que constata y explica la conducta especfica de losestadistas en determinadas condiciones. Esta conducta puedeverificarse esencialmente en el contexto de las relacionesinterestatales y de las influencias que stas ejercen sobre lavida interna de los Estados, pero tambin es constatable,aunque en trminos cuantitativa y cualitativamente diferentes,</p></li><li><p>106</p><p>EL NARCO-PARAMILITARISMO</p><p>en la vida interna del Estado, por la parte en que sta no estcondicionada por las relaciones interestatales.</p><p>La academia considera que el proceso con los paramilitares debeconstruirse y llevarse a cabo con el mayor rigor y responsabilidadpor parte del Estado y la sociedad colombiana, en trminos delconocimiento del fenmeno, la verdad histrica sobre el desarrollodel mismo y sus mltiples implicaciones en la vida nacional. Laasuncin de responsabilidades por los crmenes atroces y delesa humanidad, y la aplicacin de la justicia y la reparacin delas victimas, son el fundamento esencial para marchar en elcamino de la reconciliacin.</p><p>Se entiende la necesidad de definir los procesos, procedimientosy agendas sobre las realidades del pas para la construccin deuna sociedad democrtica, soberana y con justicia social, y queest dispuesta a contribuir a superar los impasses para avanzarpor el camino de la construccin social de la paz. En este sentido,como acadmicos y ciudadanos estamos obligados a llamar laatencin sobre aspectos fundamentales a tener en cuenta sobre elfenmeno paramilitar que deben ser tomados en consideracin yponderados adecuadamente para que el proceso no resulte siendolo que no puede ser: la consolidacin de un rgimen polticomafioso en el marco del desarrollo de un capitalismo criminal.</p><p>El presente trabajo busca aportar algunos elementos de anlisisy reflexin que permitan entender la complejidad el fenmenodel narco-paramilitar. Esta dividido en tres momentos que tocandiferentes aspectos del fenmeno. El primero hace una sntesisapretada de los orgenes del fenmeno narco-paramilitar y surelacin con las lites tradicionales y emergentes; explica cmose fueron construyendo los pactos y alianzas que dieron origena la denominada "parapoltica" en el proceso de construccin deun rgimen poltico mafioso y de un modelo de desarrollo capi-talista criminal. En segunda instancia, se abordan las fuentes definanciacin del paramilitarismo, fuentes que posibilitaron laconstruccin de su economa criminal, como economa de guerra.As mismo, se aborda su magnitud y sus implicaciones en lavida econmica, social y poltica del pas. Finalmente, y a manerade conclusin, se toman en consideracin las nuevas geografas</p></li><li><p>107</p><p>CARLOS MEDINA GALLEGO</p><p>institucionales y polticas derivadas del fenmeno paramilitar, yse elaboran algunas consideraciones sobre el proceso dedesmovilizacin y los retos de la Ley de Justicia y Paz.</p><p>Narcos, paras y lites: Acuerdos y pactos polticos</p><p>Desde hace algunos meses se viene dando a conocer en torno al"proceso de paz" que el gobierno adelanta con los paramilitaresuna serie de pronunciamientos que toman en consideracin larelacin de importantes sectores de la sociedad, el Estado, lasFuerzas Militares y la clase poltica con este fenmeno. A eseproceso de "descubrimientos" se le ha denominado la "crisis de laparapoltica", sobre la que se han hecho los ms variados balances,algunos de los cuales van desde reclamar la renuncia del Presi-dente y la renovacin general del Congreso, hasta la caracteriza-cin de la parapoltica como una crisis de la gobernabilidad y lalegitimidad de la institucionalidad del Estado.</p><p>Una lectura juiciosa, ms all de los entusiasmos "des- informantes"de los medios, que rpidamente pasan de las declaraciones libres,meditadas y programadas de Salvatore Mancuso, al escenariode la persecucin y captura de parlamentarios y ex -funcionariosde Estado ordenados por la Corte, para luego resear la crimina-lizacin de los defensores de las vctimas y el reactivamiento delos grupos paramilitares, y terminar haciendo eco a las peleasque emprenden con la izquierda democrtica las "ligerezas" ver-bales del presidente, en un perodo en que el modelo de construc-cin de poder lejos de estarse debilitando se est consolidandosocial y polticamente, nos convoca a mirar con ms detenimientoel problema. Lo que se est produciendo, lejos de ser una "crisis"de la "institucionalidad", generada por su propia dinmica, esun proceso de asepsia general de un fenmeno construido sobrela base de crmenes de lesa humanidad, fenmeno que se cubrecon un grueso manto de impunidad levantada en la catarsis delsentimiento de dolor nacional producido por los desmanes dela guerra contra la poblacin mediante un supuesto proceso dedesmovilizacin, reinsercin, verdad, justicia y reparacin.</p><p>Es necesario entender el momento en un contexto de anlisisque convoca la reflexin histrica y poltica del fenmeno ms</p></li><li><p>108</p><p>EL NARCO-PARAMILITARISMO</p><p>all de lo inmediato en un proyecto de construccin de podery "refundacin" de la Nacin colombiana, conforme se ha hechomanifiesto en los ltimos meses en el pacto entre polticos ynarco-paramilitares. Igualmente, se debe superar la utilizacin"ingenua" del concepto de crisis que no siempre significa que la"cosa va mal", sino que tambin significa que la "cosa va bien",porque es a la vez un acto "revelador" que alivia el dolor nacionalen su inconsciente colectivo y realizador, en la medida que posibi-lita la consolidacin de un proceso que no se da de forma linealy transparente, sino a travs de rupturas, desprendimientos ypequeos y justificados "sacrificios" temporales. Un proceso que"sacrifica" lo poco en la consolidacin de lo mucho; lo local-regional la parte, en fortalecimiento de lo nacional-globalel todo; lo superficial por lo esencial: la consolidacin de unproyecto poltico resultante de un pacto de viejas y nuevas elitesen un Estado autoritario en el marco de un modelo polticomafioso.</p><p>ste acpite tiene como propsito aportar elementos de reflexingeneral para la comprensin poltica e histrica del momentoen el contexto de una reflexin crtica del fenmeno narco-paramilitar y su relacin con las lites, ms all del virtualismomeditico de la parapoltica.</p><p>Acuerdos y pactos de lites</p><p>Como decamos, el proceso de desmovilizacin paramilitar ysu articulacin a la vida nacional, nos convoca a emprendernuevos anlisis sobre la naturaleza y dinmica de dichofenmeno en su complejidad mltiple con el propsito de poderdeterminar su recorrido en la etapa post-pacto.</p><p>Partimos de dos tesis que orientan la reflexin:</p><p>Primero. Entender el proceso de paz de Santa Fe de Ralito y laExpedicin de la Ley de Justicia y Paz, con el respectivo recono-cimiento de legalidad por parte de la Corte Constitucional, comoun pacto de lites en el que se define el proceso de negociacin de ladistribucin del poder entre la lite tradicional de terratenientes,</p></li><li><p>109</p><p>CARLOS MEDINA GALLEGO</p><p>industriales, comerciantes, banqueros y su clase poltica, con unanueva lite conformada por narcotraficantes, paramilitares ytraquetos el crimen organizado que se incorporan a losescenarios de la economa y la poltica con la respectiva coberturainstitucional resultante de ese pacto de poderes .</p><p>Segundo. Sealar que el Gobierno comunitario constituye elinstrumento de mediacin y formalizacin de ese pacto que depaso establece un nuevo ordenamiento econmico y poltico enel que el bloque dominante queda compuesto por dos sectores:Uno, representado por la vieja lite que busca internacionalizarsus economas y transnacionalizar sus empresas, y que estarticulado a las estrategias del libre mercado (TLC) y laglobalizacin, y mantiene la administracin del poder polticocentral. Y otro, que habindose fortalecido econmicamente enel manejo de la cadena productiva del narcotrfico y laseconomas ilegales nacionales e internacionales, mediante eldesarrollo de la industria de la violencia criminal del parami-litarismo, busca sanear al interior del pas sus economas, articularparte de sus capitales a los procesos regulares de acumulacin ymantener el control poltico local y regional.</p><p>Este proceso de reconstitucin de la lite y de establecimientode un modelo particular de divisin del trabajo en el ejerciciodel poder, slo ese puede concebir a partir de la comprensinde la dinmica interna del fenmeno narco-paramilitar-lites y desus relaciones cambiantes con el poder econmico y la poltica:</p><p>En una primera fase el fenmeno del narcotrfico, desprendidodel fenmeno paramilitar, lider la lucha poltica centrada enparticular en el problema de la extradicin, mientras el parami-litarismo ligado a la institucionalidad militar centr su accionaren la lucha militar y social contra la subversin en el marco deun proceso de afianzamiento territorial (Pablo Escobar- FidelCastao).</p><p>En una segunda fase el paramilitarismo asumi la lucha polticay el narcotrfico retorn a su carcter empresarial de economailegal en una sociedad que ha de ir constituyendo la nueva litey abriendo los caminos de su legalizacin y legitimacin.</p></li><li><p>110</p><p>EL NARCO-PARAMILITARISMO</p><p>En la tercera fase, articulados con las lites tradicionales, seconstruye una coalicin de lites que es la que toma lasdecisiones estratgicas en relacin con la satisfaccin mutuade intereses.</p><p>Estas tres fases o etapas estn marcadas por periodos ysituaciones especficas que comprometen los ltimos 25 aosde la historia nacional2.</p><p>La primera etapa abarca el perodo comprendido entre 1980y 1993, constituye el origen del fenmeno paramilitarreciente3. Esta etapa est dividida en dos momentos. En elprimero, la organizacin se construye para cumplir con unospropsitos especficos, lo que define la naturaleza y el carcterde la misma, su estructura, fisonoma y su forma de financia-miento. El paramilitarismo es un instrumento de la luchaanticomunista y antisubversiva. Su caracterstica es la de estarfraccionado en lo local. Se trata de muchos grupos que actanen distintos contextos, cada uno con su propio nivel de auto-noma y capacidad de fuego. En lo esencial, en su primermomento, el fenmeno fue un instrumento militar al serviciode los intereses de la institucionalidad y las lites tradicio-nales locales y nacionales. Un instrumento al servicio deintereses ajenos.</p><p>En un segundo momento, el fenmeno es permeado por elcapital del narcotrfico, pero sigue siendo en lo esencial uninstrumento al servicio del proyecto anticomunista de lainstitucionalidad y las elites tradicionales y de la industria delnarcotrfico. En ste proceso entran en crisis los fines de la</p><p>2 Una exposicin complementaria al seguimiento histrico se encuentraen: Carlos Medina Gallego, "Violencia y paz en Colombia. Una reflexinsobre el fenmeno parainstitucional en Colombia", Bogot, 2001, dispo-nible en Internet: http://www.rebelion.org/plancolombia/gallego180203.pdf3 El paramilitarismo puede ubicarse en sus orgenes dentro de la historiareciente de Colombia, en la poca de la violencia poltica de mitad delsiglo pasado, en las bandas de pjaros y matones al servicio de lainstitucionalidad. Se trata de un fenmeno que ha sido suficientementereseado por la historiografa de la violencia.</p></li><li><p>111</p><p>CARLOS MEDINA GALLEGO</p><p>organizacin y sta comienza a transformarse en un sentidoen el cual ya no son los fines los que determinan la organizacin,sino la organizacin la que determina sus fines. Esta etapa esla de la era de Pablo Guarn, Henry Prez, Rodrguez Gacha,Pablo Escobar y Fidel Castao y termina con la muerte deestos dos ltimos.</p><p>La segunda etapa es de institucionalizacin del fenmeno (1993-1997). En asociacin con el narcotrfico, el paramilitarismoadquiere una estructura organizativa compleja. Alcanza poderterritorial, lealtades y alianzas permanentes, se vuelve podereconmico y poltico y ya no un simple instrumento militar, ganaautonoma y se constituye en un proyecto poltico con capacidadde entrar a disputarle el poder a la lite tradicional. Es una orga-nizacin que comienza a formularse sus propios fines queconvocan la defensa de los intereses de sus alianzas y sociedades.</p><p>El fenmeno paramilitar construye, durante esta etapa, una redde articulacin que la convierte en una fuerza poltico-militarnacional aparentemente centralizada, se dota de un referentede identidad nacional: las Autodefensas Unidas de Colombia(AUC), de una estructura de mando centralizada y jerrquica,de un proyecto poltico autnomo, que le permite arraigarse enel conflicto hasta convertirse en un actor protagnico como sujetopoltico. Establece alianzas internas y externas con distintos actoresy sectores de la sociedad que van perfilando la complejidad desus fines. Los narcos se vuelven "paracos" para abrirse caminohacia la legalizacin, y los "paracos" se vuelven narcos paraconstituirse en lite econmica. Se vuelven socios, y en sociedady fusin, establecen y fortalecen las relaciones con las litestradicionales y la clase poltica en el camino para generar supropio advenimiento en el poder. Es la era meditica, de laprensa, las pginas web y la lucha por el reconocimiento delfenmeno paramilitar como proyecto poltico. Es la era deCastao-Berna en la que son figur...</p></li></ul>