DE LA GARZA SYE

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    11-Dec-2015

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de la garza

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<ul><li><p>FIN DE PRIMERAFEDERAL MEXICANA:MODERNIZACIN USTRADO</p><p>Luis Alberto de</p><p>El gobierno federal no haba logrado ejercer el poderque le conceda la Constitucin porque muchas cir-cunstancias obraban en su contra. La base econmi-ca que deba sustentar la estabilidad del Estado, le-jos de reformarse se debilitaba cada da, cosa quedificultaba todo intento de rehacer el orden interior,ya que la falta de pagos alimentaba siempre un des-contento listo a estallar. El orden social afectado ensus mismos cimientos, no se haba recobrado, y lasesperanzas despertadas buscaban satisfaccion. Des-pus de todo, el liberalismo haba promovido inesta-bilidad en casi todas partes, no era un fenmeno so-lamente mexicano, ni siquiera hispanoamericano.</p><p>Josefina Vzquez, Historia general de Mxico.</p><p>Necesitamos, pues, un cambio general, y este cambiodebe comenzar por las relaciones materiales de lasociedad, por estas mismas relaciones que hasta hoyhan decidido de nuestra sociedad, y que en todos lospueblos de la tierra han producido los diversos fen-menos sociales que hemos visto.</p><p>Mariano Otero, Ensayo sobre el verdaderoestado de la cuestin social y poltica que se</p><p>agita ren la Repblica Mexicana.</p><p>85</p></li><li><p>SISTElvIA POLTICO MEXICANO</p><p>Resumen</p><p>El articulo al intento de modernizacin frustrado que origin la cadade Repblica Federal Mxico. Se analizan en l los acontecimientos de 1828 y 1832 en</p><p>intent incorporar la nuevos actores sociales a la vida poltica y econmica de! pas.</p><p>Abstraer</p><p>intet 01'modernization that provoke the downfallAnalyze is made the 1828 and 1832 events and the intent to</p><p>actors to the political and econornic life,</p><p>"~""AIJ'''''''''~VU_ mili-partidarios del</p><p>detendran el sistema tradi-radical y los</p><p>sobre la que descansa-u.~""~U</p></li><li><p>ESTUDIOS POLTICOS, NM. 11, NUEVA POCA, ABRIL-JUNIO, 1996</p><p>sin, la realidad de la accin poltica ..","'1"",:,,,,,,,, una gama considerable de ma-tices.</p><p>primeros aos de la vida independiente dejan verdel tradicional de dominacin, que explota entre 1808 y 1820,ne que ubicarse en un panorama ms amplio, que va desde la pocareformismo borbnico hasta el momento del triunfo la reforma liberal.</p><p>En esta perspectiva, los cuarenta aos posteriores a la se ca-racterizarn por un intento casi permanente de conciliacin de diversos -sino es que antagnicos- intereses y por tanto de oscilaciones en torno a laconstruccin de una forma de Estado que respondiera a esos intereses.Este intento, angustioso y desesperado, se fundamentaba sin embargo en unacuerdo de principio en que los problemas fueran resueltos en la cpula, en-tre los diversos de las clases dominantes. De que los te-mas fundamentales que los separaban no fueran discutidos abiertamente,para no provocar un enfrentamiento que se trat de evitar hasta lo ltimo,sobre todo despus de la experiencia revolucionaria de los primeros aos dela Guerra de Independencia. 2</p><p>La agitacin producida por esos esfuerzos de encontrar una nueva for-ma para la nacin, slo se controlara una vez que se modificaran las re-laciones materiales de la sociedad o como lo sealara Mariano Otero:</p><p>Sin que los diversos elementos que la componen y que han existido hastaen la manera conveniente para constituir el estado actual, se cambian</p><p>en la forma necesaria para este nuevo estado (...de civilizacin)."</p><p>y esta civilizacin significaba la creacin de una sociedad de medianas,no la compleja, polarizada y atasada con que naci el Mxico independiente.</p><p>De nuevo para utilizar las ideas de Jos Mara Luis Mora, se trataba</p><p>2 Luis Alberto de la Garza, "La transicin del imperio a la Repblica o la participacinindiscriminada", en Estudios de historia moderna y contempornea de Mxico, vol. XI, Mxico,1988, p. 21.</p><p>3 Citado por Jess Reyes Heroles, op. cit, tomo ll, p. 124.</p><p>87</p></li><li><p>SISTEMA POLTICO MEXICANO</p><p>de crear la nacin mexicana para dejar de ser una Nueva Espaa con ga-nas de ser otra cosa.</p><p>Ello se lograra, como se dijo antes, con la creacin de una sociedaddistinta a la colonial; no polar sino plural, para lo cual era necesario divi-dir la riqueza, sobre todo territorial, a fin de construir las medianas comoya lo haban planteado hombres como Abad y Queipo, muchos de cuyosescritos fueron retomados y publicados por el propio Mora.</p><p>La gran concentracin de propiedades y riqueza en pocas manos fueuna de las palancas del movimiento de Independencia de 1810. Pero susvicios fueron criticados con anterioridad, como se pueden ver en el traba-jo de Abad y Queipo: "Estado moral y poltico en que se halla la pobla-cin del virreinato de Nueva Espaa en 1799",4 de una sociedad divididaprofundamente "en los que nada tienen y los que lo tienen todo".</p><p>Para resolver este grave dilema se pusieron en prctica un solucinreformista, desde arriba iniciada con los monarcas barbones -Iuego imita-da por diversas administraciones nacionales- y otra revolucionaria, queinclua la movilizacin de amplias capas de la poblacin.</p><p>Pero a pesar de los repetidos tropiezos del reformismo, la va de parti-cipacin de las clases ms numerosas y miserables del pueblo en el proce-so de la revolucin de independencia fue rechazada en casi toda la prime-ra mitad del siglo XIX, con excepcin de la llamada revolucin de laAcordada en 1828, debido al gran miedo que caus esa movilizacin po-pular alentada por los insurgentes.</p><p>Por disculpables que hayan sido estos excesos, ellos han existido y dejadotras s consecuencias de una fatalidadtan grande que todava resienteny re-sentirn por mucho tiempo. Estas calamidades influyeron en la organiza-cin poltica de Mxico, del mismo modo que los horribles excesos del te-rrorismo en Francia influyen an en las dificultades que encuentran lasnaciones de Europapara destruir las monarquas...As influyeron los estragos de la revolucin mexicana en todas las cuestio-</p><p>4 Jos Mara Luis Mora, Crdito Pblico, Mxico, Coordinacin de Humanidades-UNAM-MiguelAngel POITa (Biblioteca Mexicana de Escritores Polticos), 1986.</p><p>88</p></li><li><p>ESTUDIOS POLTICOS, NM. 11, NUEVA POCA, ABRIL-JUNIO, 1996</p><p>nes que furonse presentando sobre la organizacin poltica de la patria. Lacausa popular comenz a perder desde que se vio que el pueblo sublevadohaba sacrificado muchas vctimas y arruinado inmensas fortunas en los pri-meros das en que se lanz a la lucha. Entonces las clases medias, aterrori-zadas y temerosas de perder sus intereses, se adhirieron en gran nmeropara salvarse, a la causa de Espaa, y as reforzaron la falange aristocrticacordialmente alistada a las banderas espaolas."</p><p>Estos "estragos de la revolucin" como los llam Olavarra, solamentese volveran a presentar a fines de la tercera dcada con la llegada al go-bierno del general Vicente Guerrero, tras el motn de la Acordada y el sa-queo del Paran.</p><p>En este sentido consideramos que los aos comprendidos entre 1828 y1834 son quiz los ms significativos de la historia poltica mexicana dela primera mitad del siglo XIX. En este trabajo no haremos ms que su-brayar algunos aspectos de la participacin popular en los acontecimien-tos de aquel periodo, relacionados con el fracaso del reformismo que daralugar al establecimiento del sistema centralista y al aplazamiento de algu-nas modificaciones estructurales hasta la segunda mitad del siglo.</p><p>Partimos de la idea de que el poder es siempre dialctico, un equili-brio-desequilibrio de elementos diferentes, no slo entre los diversos com-ponentes de una organizacin poltica o social sino tambin al interior decada uno de sus componentes, lo cual nos permite sealar sus articulacio-nes y sus acuerdos, as como las cohesiones que permiten a un sistemamantenerse y desarrollarse como tal.</p><p>El periodo que estudiamos se caracteriz tanto por el intento de crearuna nueva entidad estatal, al trmino de la lucha por la independencia,como por una necesidad de democratizacin de las relaciones lite-masaen el sentido de crear una sociedad de medianas; intenciones cuyos aspec-tos fundamentales seran, de una parte, el problema de la integracin y,por otra, la extensin de los lazos de solidaridad poltica en una sociedadsumamente fragmentada.</p><p>5 Enrique Olavarra y Ferrar, Mxico a travs de los siglos, tomo IV, Mxico, Ed. Cumbre,1956, p. 316.</p><p>89</p></li><li><p>SISTEMA POLTICO MEXICANO</p><p>"".{".IC'-'.U~&gt;AV'AA de los lazos de solidaridad poltica segeneral de la construccin pues</p><p>estar moldeadas sobre retacionesV.;)JlV1J".e,.. .l los viejos lazos ampliando, al menos tormamente,</p><p>P&gt;--11'..... r'c y legales que a la sociedad ""''''A'''... A .........precisamente en la posibilidad de esta ampnacion,</p><p>integracin y de modermzacionAA'""'''"'AV'AA....A. a pesar de sus serias U ... AU ..... ""'''-'J''-A..''&gt;</p><p>la conciencia, las TA.1"''''''''',C' ro,""""'r""""IT"H'organizacin que definen -y posible- la moderna</p><p>H14lf"'A1n+...."' ......'A.C' en las movilizaciones populares del ,."p... r ..nr.mas tradicionales de clientela, a partir de una nuevater populista, en cual no se verdaderamente una .........1 v "'U.L.UVJ'VJ.J.tereses colectivos, pero que, al implicar un intercambio favores entrequienes los y los solicitan, pone en movimiento nuevosmecanismos accin social que modifican, a la larga, la estructuracin</p><p>Por otra aunque los incentivos ofrecidos fuerontan difusos como la ideologa que los acompa, no encontramos otra ma-nera de comprender la persistencia de un sistema en el cual son notorioslos defectos para lograr la modernizacin poltica y social. Defectos queimplicaron a plazo una sociedad frgil en la que el Estado, pese asu inestabilidad, precedi a la nacin y por ello, precisamente, pudo asu-</p><p>la de la sociedad y la direccin del proceso de mooenuzacin.</p><p>Se repetido con frecuencia que aunque la poltica de ....... v'..........'L. Farasen 1833</p><p>era objetivamente necesaria, resultaba en cambio incomprensible para lasconciencias, embrutecidas corno estaban por el fanatismo de ms de tres si-glos de dominio feudal. Todas sus medidas, la desamortizacin de los bie-nes del clero en primer trmino, eran de indispensable realizacin, pero elpueblo, en su mayora, no poda entenderlas ni apoyarlas. De all el fracasode la Reforma.6</p><p>90</p></li><li><p>ESTUDIOS POLTICOS, NM. 11, NUEVA POCA, ABRIL-JUNIO, 1996</p><p>Es decir, que el pas no estaba preparado para aceptar la obra de ungrupo de visionarios liberales y, por lo mismo, slo el tiempo y una nuevageneracin podan llevar adelante el proceso de transformacin de aquellasociedad.</p><p>Sin embargo, dicha visin no slo resulta poco esclarecedora sino que,adems, imposibilita analizar las caractersticas reales de la sociedad enque se quera operar, pues el simple transcurrir temporal o los cambiosgenticos de una generacin no explican, en s, el cambio de condiciones yel triunfo posterior de las ideas liberales.</p><p>Ms bien pensamos que el fracaso obedece en parte a las propias limi-taciones de un proceso de transformacin social que, dadas las condicio-nes de atraso, tuvo que sostener una doble lucha contra los de arriba ycontra los de abajo, como veremos ms adelante.</p><p>En el camino de esta transformacin, las lites polticas pudieron con-templar las consecuencias de la turbulenta apertura de las masas a la ac-cin. Sin embargo, fuera del movimiento de independencia, slo otroacontecimiento sacudi verdaderamente los temores de estas lites frente alas amenazas del "populacho" en la primera mitad del siglo XIX.</p><p>Este hecho fue la destruccin y saqueo del mercado del Parin en1828, en el cual se concentraban los intereses mercantiles ms importan-tes del pas. El acontecimiento fue prcticamente la nica irrupcin vio-lenta de masas de la ciudad de Mxico y, al la revolucin deHidalgo, una honda huella en los grupos dirigentes, pues por pri-mera y tal vez nica ocasin se afectaron directamente los intereses de los co-merciantes, uno de los sectores ms influyentes de las clases propietarias.</p><p>El saqueo fue la carta principal jugada por el sector radical del grupoyorkino para la consecucin de sus proyectos y marca el punto que quiebrems importante en la formulacin de la poltica de cambios de este sector.</p><p>de una guerra de independencia gene-rara una sociedad inestable que encontrara siempre nuevos cauces parasu lucha.</p><p>6 Vicente Fuentes Daz, Valentin Gmez Farias, Padre de la Reforma, Mxico, Ed, del Comit deActos Conmemorativos del Bicentenario del Natalicio del Dr. Valentn Gmez Faras, 1981, p. 99.</p><p>91</p></li><li><p>SISTEMA POLTICO MEXICANO</p><p>A ello respondi la creacin de las logias masnicas, escoceses y yor-kinos que se enfrentarn abiertamente en los ltimos aos del gobierno deGuadalupe Victoria.</p><p>Uno de los muchos puntos que separaban a ambas logias era el asuntodel sentimiento anti-espaol s-que los yorkinos trataron de canalizar en sufavor, dando como resultado la primera expulsin de espaoles- y la opo-sicin de los escoceses en la frustrada conspiracin del coronel ManuelMontaa, quien contaba con el aval del vicepresidente Nicols Bravo, jefede la logia escocesa.</p><p>El triunfo de los yorkinos sobre los escoceses luego de la frustradaconspiracin de Montaa dej el camino abierto para los primeros aunque"fue tambin la causa de la ruina de los yorquinos, que se dividieron entres mismos luego que se vieron sin oposicin".7</p><p>Segn Lucas Alamn, frente a las elecciones de 1828 stos presentarondos candidatos: Manuel Gmez Pedraza, apoyado por los viejos iturbidis-tas y la "gente ms distinguida entre ellos", y Vicente Guerrero, como re-presentante de los antiguos insurgentes y de todo "lo ms abyecto de losyorquinos" .</p><p>La divisin en este grupo representaba el temor de algunos sectores di-rigentes ante las complicaciones sociales de una participacin popularcada vez ms activa, pues de nuevo citando a Alamn, los yorkinos ha-ban conseguido corromper "el buen carcter del pueblo de Mxico" consus atroces escritos."</p><p>La corrupcin del buen carcter del pueblo a la que alude LucasAlamn hace claramente visible las formas de la poltica partidista de losnuevos grupos que se disputaban el poder. Una y otra vez, en sus prcti-cas o en sus proclamas, los reformistas de la clase media pretendieronmovilizar a importantes sectores de la poblacin para combatir la tenazresistencia de los partidarios del viejo sistema.</p><p>Esta situacin se repetira frecuentemente y, ante el empuje radical, los</p><p>7 Lucas Alamn, Historia de Mjico, vol. 5, Mjico, Imprenta de 1.M. Lara, 1852, p.827.8/bidem, p. 834.</p><p>92</p></li><li><p>ESTUDIOS POLTICOS, NM. 11, NUEVA POCA, ABRIL-nJNIO, 1996</p><p>reformistas terminaran escindindose en un grupo conservador que hacacausa comn con los partidarios del orden y un sector decidido a conti-nuar, amenazando con la ayuda de las masas a pesar del peligro de perderel control sobre ellas.</p><p>Este hecho, como mencionbamos arriba, provoc la escisin de losyorkinos y los ms temerosos de los excesos radicales decidieron apoyar aGmez Pedraza, cuando esto sucedi</p><p>el partido americano se revel como representante de los extremistas y do-minado por ellos. El xito de la sociedad, su rpida difusin por todo el pasy, sobre todo, el apoyo que recibi de miles de aspirantes contrariados, todoello contribuy a crear la impresin de que sus maniobras no perseguan so-lamente el poder poltico, sino que dedicaran su atencin a cambios socia-les y econmicos ms fundamentales una vez alcanzado aqul.9</p><p>El miedo a la revolucin social que car...</p></li></ul>