Diplomacia nº 76

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    29-Mar-2016

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Diplomatic Magazine

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<ul><li><p>DiplomaciaSiglo XXI</p><p>3</p><p>N76. Julio - Agosto 2013</p><p>Pg. 06</p><p>Ser cristiano en SiriaEDITORIALTo be a Christian in Syria</p><p>Monarquas en EuropaPor Santiago Velo de Antelo, director revista DiplomaciaMonarchies in Europe</p><p>Es un error que el cristianismo no juegue su papel en EuropaEntrevista a Viktor Orban, Primer Ministro de HungraIt is a mistake that Christianity does not play a role in Europe</p><p>Nuestra poltica est basada en la integracinEntrevista con alexi Petriashvili, Ministro para la UE y OTAN de GeorgiaOur policy is based on the integration</p><p>Espaa: Una nacin americanaConferencia del prncipe Felipe en HarvardSpain: An American nation</p><p>Consideraciones sobre la guerra Ruso - JaponesaPor Arturo Prez, DiplomticoConsiderations on the Russian - Japanese war</p><p>La expulsin de los carlistas de ZaragozaPor Fernando de SalasThe expulsion of the Carlists of Zaragoza</p><p>Ancdotas de su vida diplomticaAlonso Alvarez de ToledoAnecdotes of his diplomatic life</p><p>Nuevo libro del diplomticoAngel Manuel BallesterosNew book of the diplomat</p><p>ACTIVIDADES DIPLOMTICAS</p><p>SOUK 2013Damas Diplomticas ArabesSOUK 2013</p><p>04</p><p>06</p><p>10</p><p>14</p><p>20</p><p>26</p><p>34</p><p>54</p><p>56</p><p>62</p><p>Pg. 20 Pg. 34Pg. 26</p><p>Presidente: Julio Ariza Irigoyen</p><p>Vicepresidente: Pedro Juan Viladrich</p><p>Consejero delegado: Juan Jos Aizcorbe</p><p>Director: Santiago Velo de Antelo</p><p>Directora General Prensa yPublicaciones: Cristina de Miguel</p><p>Director General Econmico-Financieray de Control de Gestin:Juan Andrs Corrochano</p><p>Director General de Organizacin yRecursos Humanos: Javier de Vicente</p><p>Directora General de RelacionesInstitucionales y Comunicacin:Virginia Muiz</p><p>Director General de Medios Internos:Fernando Macho</p><p>Maquetacin: Vctor Garca</p><p>Redactor Jefe: Juan Manuel Alesson</p><p>Protocolo: Jos Carlos Sanjuan</p><p>Archivo y Documentacin: M JessNistal</p><p>Colaboradores: Arturo Prez, JavierHergueta, Arturo Prez, Eloy Ybaez,Felio Villarrubias, Tomas Solis, VicenteBlanco, Antonio Milln, Alvaro Rodrguez,Fernando de Salas, Alfonso Lpez Perona,Santiago Martnez-Caro, Carlos Lozano,Nicolas Martn Cinto, Emilio Prez deAgreda, Jos Angel Lopez Jorrin, Fernandode la Serna, Faustino Pardavila (RR.PP)</p><p>Edita: EDICIONES SILA</p><p>Redaccin y administracin:P Castellana, 36-38. 28046 MadridTfno.: 91 423 47 21 - 60 78 87 579email: diplomacia@intereconoma.com</p><p>Delegacin en Barcelona:Gran Va de las Cortes Catalanas, 311 Bis08007 Barcelona Tfno.: 93 342 71 20</p><p>Diplomacia es miembro de:</p><p>Depsito legal: M-14873-1995</p><p>DIPLOMACIASIGLOXXI</p><p>REVISTA PARA EL CUERPO DIPLOMTICO,EL SERVICIO EXTERIORY LA ALTA EMPRESA</p><p>Sumario Summary</p><p>Pg. 10</p></li><li><p>Esuna de las grandes tragedias de este conflicto. Al-guien se ha para a pensar en los cristianos que vivenen Siria? Parece que no. La Guerra que vive este pasest convirtiendo al 8% de los cristianos sirios en carne decan de los llamados rebeldes.</p><p>Siria es una pas donde se profesa mayoritariamente la re-ligin islmica, principalmente la sun, aunque tambin hayalawitas, chies, drusos e ismailitas. Y la realidad es que ba-jo el rgimen de Bashar al-Assad, el cristianismo (ante todoortodoxos, siracos, maronitas, y catlicos de rito armenio)han vivido su Fe sin problemas, con absoluto respeto a la li-bertad de culto, y no ha habido enfrentamientos entre cris-tianos e islamitas, celebrndose las fiestas cristianas de laNa-vidad, Viernes Santo yDomingo de Resurreccin como dasde fiesta nacional. Y eso en un pas en el que oficialmente elpresidente tiene que ser musulmn.</p><p>Desde el inicio de las revueltas los cristianos estnsiendo perseguidos, secuestrados y asesinados, siendouno de los ltimos casos el del sacerdote sirio FranoisMurad, asesinado en el convento de la Custodia de Tie-rra Santa, en Gassanieh, en el norte de Siria. Y es queyihadistas de todo pelaje ya se han hecho con el control</p><p>de la revuelta, como ocurri en Egipto, con la llegada delos Hermanos Muslmanes, que ha causado la contra re-vuelta a la revuelta.</p><p>El experto en relaciones internacionales y profesor de launiversidad CEU San Pablo Jos Luis Orella, public enDiarioya.es una de las mejores visiones de lo que est suce-diendo: En Siria no hay una guerra civil, es un tablero de aje-drez dondeOccidente, clarificando EEUU,Gran Bretaa yFrancia, apoyan a Qatar y Arabia Saudita en su afn de ais-lar a Irn, derribando a su nico aliado de la regin. ArabiaSaudita e Irn juegan sus peones de control de la regin.Adems, Siria estimula la coalicin libanesa que lideraHez-bollah, por lo que Israel favorece la eliminacin del patro-cinio gubernamental sirio. Rusia y China tambin juegan,deseosas de recortar las intervenciones estadounidenses enregiones cercanas a sus fronteras. Por cierto, que importan-te la labor de contraposicin de Rusia ante diferentes con-flictos auspiciados o apoyados por Estados Unidos.</p><p>Y mientras todo esto sucede, Occidente mira para otrolado ante la persecucin a los cristianos por los rebeldes, qui-z porque estos rebeldes estan financiados precisamente des-de Occidente. </p><p>Ser cristiano en Siria</p><p>It is one of the great tragedies of this conflict. Has anyoneever stop to think of the Christians living in Syria? Appa-rently not. The 8% of the Syrian Christians have their livesthreatened by the so-called rebels. From the start of the riotsChristians are being persecuted, kidnapped and killed, as it</p><p>was the case of Franois Murad, Syrian priest, murdered inthe Convent of the Holy Land, in Gassanieh, in northernSyria. And while all this happens, the West looks the otherway on the persecution of Christians by the rebels, perhapsprecisely as these rebels are financed from theWest. </p><p>To be a Christian in Syria</p><p>Editorial Editorial</p><p>Bashar al-Assad con el Obispo Krisostamos, Arzobispo de Chipre, en el Palacio Episcopal en Nicosia, hace tres aos.</p><p>DiplomaciaSiglo XXI</p><p>4</p></li><li><p>Monarquas europeas European monarchies</p><p>Yno ser que tener unamonarqua como forma deEsta-do es un valor aadido para aquellas pocas naciones nomsdeun8%de todos los pases delmundo- quepor his-</p><p>toria tienen Corona?La realidad es que aquellos pases que tienenCorona -diez</p><p>enEuropa- quieren seguir siendonacionesmonrquicas, y queincluso algunas de aquellos que la tuvieron, tiran de la familiareal como elemento de imagen institucional. En Rumana, elprncipePaul se hapuesto a disposicindel gobiernoparame-jorar la imagen de pas y ya participa en actos institucionales.EnBulgaria, el pretendiente Simen gan unas elecciones ge-nerales y se convirti en primer ministro. Hasta en Canad yAustralia, la reina de Inglaterra sigue siendo, por voluntad delpueblo, su jefe de Estado con un poder simblico y constitu-cional. Pases comoAustria supieron aprovechar aunqueme-</p><p>nos de lo que lo podan haber hecho- aOtto deHabsburgo, acuyo entierro acudieronms de 300.000 austriacos en seal deagradecimiento.</p><p>Las actuales nacionesmonrquicas, al final, no se planteanrealmente un cambio de sistema hacia una repblica. Y eso apesar de que en la poca actual de lamodernidad,mucha gen-te joven no entienda incluso lgico este pensamiento, en cier-tamedida- que una persona, por el mero hecho de ser hijo derey, herede un cargo comoes el de jefe deEstado. Por ellomis-mo es cierto tambin que una actual repblica nunca har elcamino a la inversa y se convertir enmonarqua.</p><p>Espaa ha de tener cuidado en no banalizar con la pre-gunta monarqua o repblica. La Casa Real, de la mano delprncipe Felipe, y slo cuando se resuelvan los asuntos desa-gradables pendientes, ha de establecer los nuevos cimientos</p><p>Monarquas en EuropaEl porqu de su necesidad en el siglo XXI</p><p>De momento las naciones monrquicas europeasno estn dispuestas a renunciar a sus Coronas. Por qu ser?</p><p>SuMajestad el Rey Juan Carlos el da del matrimonio de su hijo, el Prncipe de Asturias.</p><p>DiplomaciaSiglo XXI</p><p>6</p></li><li><p>personales,morales, familiares,polticos e institucionales paraque los espaoles la considerensu auctoritas. An estamos atiempo.</p><p>Hasta un 59% de los brit-nicos estn a favor de que la rei-na Isabel II abdiquedurante losprximos dos aos en su nietoel prncipe Guillermo, y no ensu hijo, el prncipeCarlos, segn el sondeopublicadoporTheSunday Times.</p><p>Si bien es cierto que la encuesta se ha desarrollado cercana</p><p>ya la boda de Guillermo conKateMiddleton, con el plus depublicidad en cuanto a imagenque esto supone, tambin lo esque la imagendeGuillermo es-t muy por encima de la de supadre, muy tocada tras su es-candaloso matrimonio conLadyDi.</p><p>Esta encuesta me da pie aplantear dos cuestiones relacionadas con lo que supone unaabdicacin, y con respecto a que la lnea dinstica sucesoriapuede variar sin causar traumas.Me explico.</p><p>Familia Real Inglesa el da de la boda del prcipe Guillermo.</p><p>Reino de Dinamarca, monarqua constitucional desde 1849, en laque qued abolida la monarqua absoluta vigente desde 1660.</p><p>Reino de Espaa, donde ya el rey Leovigildo a fines del s.VI, setitula rey de Gallaecia, Hispania y Narbonensis.</p><p>El prncipe Felipe ha de establecerlos nuevos cimientos personales,morales, familiares, polticose institucionales para que los</p><p>espaoles le consideren su auctoritas</p><p>DiplomaciaSiglo XXI</p><p>7</p></li><li><p>En Espaa tenemos unas encuestas que dicen que el pue-blo no esmonrquico, sino juancarlista. Y entonces, cuandofalte JuanCarlos?Una solucin sera que el rey abdicara en elprncipe Felipe para estar a su ladomientras la salud se lo per-mita, apoyndolo en sus primeros momentos de reinado. Yuna abdicacin, como demuestran los ingleses, no ha de serun trauma.As hemos visto en la reciente abdicacin de la rei-naBeatriz deHolanda en suhijoGuillermoAlejandroo lamsreciente an del rey Alberto II de Blgica en favor de su hijoFelipe.</p><p>Por otro lado las dinastas reinantes son las que ofrecen unservicio a sus naciones, no al revs.As, si una sucesin enGui-llermo es ms beneficiosa que una sucesin ms efmera enCarlos, ha de hacerse sin titubeos. Cmo ocurri en Espaa,siendo Juan Carlos quin sucedi a Alfonso XIII, y no donJuan.</p><p>Espaa yReinoUnido, las dosmonarquasms antiguas deEuropa, siguen haciendo buen uso de la corona comomode-lo de estado. Y en ambos casos el servicio que la institucinpresta a su nacin es inmensamente superior al que consegui-ran conuna repblica. Tanto a nivel interno enEspaa es ga-ranta de unidad, muy importante es estos tiempos convulsos</p><p>Familia Real de Noruega, pas que ha ocupado el primer puesto del ndice de Desarrollo Humano en 12 oportunidades desde 1990.</p><p>Luxemburgo, nico Gran Ducado soberano en la actualidad.</p><p>Valones y flamencos estn unidos por la Monarqua en Blgica.</p><p>Monarquas europeas European monarchies</p><p>DiplomaciaSiglo XXI</p><p>8</p></li><li><p>de rancio nacionalismo- como en las relaciones internaciona-les la imagen de la monarqua espaola es muy superior a lade los gobiernos de turno.</p><p>Frases como esta, pronunciada por el prncipe enHarvard,nunca seran dichas por los polticos, pero s opr l como he-redero de una Corona milenaria: Considero que Espaa noes solamente un pas europeo, americano y mediterrneo, si-no una nacin profundamente universal, aunque ste sera untema para otra conferencia. Por ello, me atrevo provocadora-mente a dar la vuelta a la hiptesis de partida: s, Espaa es unanacin americana pero, quizs tambin, el Hemisferio ameri-cano es y permanecer como un Continente profundamentehispnico. La realidad es que el nivel de interlocucin quetanto el rey JuanCarlos como la reina Isabel tienen con losm-ximosmandatarios internacionales sigue siendo vital para am-bas naciones. </p><p>Santiago Velo de Antelo</p><p>The truth is that the level of dialogue that both King JuanCarlos and Queen Elizabeth have with top internationalleaders remains vital for both nations.Those countries that have Crown want to remain Royalist,and that even some of those who used to have, pull of the ro-yal family as a corporate image. In Romania, Prince Paul isrequired by the government to improve the countrys imageand is already involved in institutional events. In Bulgaria, Si-</p><p>meon won a general election and became prime minister.Even in Canada and Australia, the Queen of England is still,by the will of the people, their head ofState with constitutionaland symbolic power.Countries such as Austria took advantage, though less thanwhat they could have done, ofOtto Habsburg, whose funeralwas attended by more than 300,000 Austrians in thanks ofhis work. </p><p>European monarchies in the twentieth century</p><p>La familia Real de Holanda ha visto la reciente abdicacin de la Reina Beatriz en su hijo Guillermo Alejandro.</p><p>Blasn del Reino Unido, con cuarteles de Inglaterra,Escocia e Irlanda</p><p>DiplomaciaSiglo XXI</p><p>9</p></li><li><p>Hungra Hungary</p><p>Viktor OrbanPrimer ministro de la Repblica de Hungra</p><p>Es un error que el cristianismo no desempeeun papel fundamental en europa</p><p>La visita de primer ministro de la Repblica de Hungra, Viktor Orban, tiene muchams importancia de lo que en un principio pueda parecer ya que en diferentes foros</p><p>en los que hemos podido acompaarle en su visita de 24 horas a Espaa, el primer ministro hngarono ha tenido reparos en decirnos que, en relacin a los polticos de Bruselas,</p><p>que la gran mayora actan de espaldas a las races europeas".</p><p>DiplomaciaSiglo XXI</p><p>10</p></li><li><p>Precisamente por ello, y como es complicado ata-carle por susmodificaciones constitucionales ypor sus leyes en prohibicin del aborto o delmatrimonio homosexual, desde Bruselas se lepresiona con la excusa de otros motivos. Pre-guntado por las "serias preocupaciones" expre-sadas porBruselas por la reforma constitucionalimpulsada por Orban en Hungra, el primer mi-nistro ha aseguradoque la ComisinEuropea noha terminadode analizar los cambios llevados a ca-bo, y que una vez que se complete ese anlisis, haagregado, se reunir con las autoridades comunita-rias para hablar del asunto. Orban garantiz la se-mana pasada al presidente de la Comisin Europea,JosManuelDuraoBarroso, que suGobierno est dis-puesto a cooperar "para eliminar las dudas" sobre laspolmicas enmiendas constitucionales aprobadas porel Parlamento de su pas enmarzo.</p><p>Entre otras cuestiones, los cambios constitu-cionalesmodifican las competencias del TribunalConstitucional y regula la propaganda poltica enlosmedios de comunicacinprivados durante lascampaas electorales.</p><p>En la poltica europea, Orban ha criticado demanera clara que "reina un pensamiento genera-lizado de liberalismo individualista, Europa ne-cesita ser repensada", y ha calificado de "error"que el cristianismonodesempee un "papel pri-mordial" en la construccin europea, a la vez queha denunciado que "gran mayora" de los pol-ticos deBruselas actan "de espaldas a las raceseuropeas". Esto ltimo pudiendo ser constata-do casi a diario, teniendo en cuenta los lobbiesque se mueven como pez en el agua en Bruse-las y Estrasburgo.</p><p>Pero Orban, antes de abandonar Espa-a, nos hadejadootrosmensajes comoquesin la renovacin cristianaquenecesitaEu-ropa, el continente no volver a la competi-tividad en el mundo, ni siquiera en el ordeneconmico". Recordando a Juan Pablo II, haconsiderado que los cristianos deben tomarposiciones polticas y les ha exhortado a que"no tengan miedo a entrar endebates de este tipo", y haquerido remarcar que su go-bierno ha aplicado "basesprofundamente cristianas"a su accin de Gobiernodesde su llegada al poderen 2010.</p><p>DiplomaciaSiglo XXI</p><p>11</p></li><li><p>De entre el dilogo que hemosmantenido con el ya in-cluso...</p></li></ul>