Ensayo de walter zarate

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    30-Jul-2015

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1. Crceles: Panorama actual y alternativas.(Pepo)Resumen: Ante la actual problemtica del Servicio Penitenciario se impone como tareaprioritaria algn mecanismo que permitan humanizar las condiciones de encierro ycomenzar a cumplir con el fin resocializador. As nace la idea de un ObservatorioPermanente e Intramuros, quetendr como finalidad la de evitar violaciones a los derechosHumanos de los interno. Este Observatorio deber ser independiente por lo cual, en elorganigrama institucional del Estado deberestarpor fuera de los tres poderes y ademscontar con facultades bsicas tales como: recepcin de denuncia; emisin de dictmenes encaso de: traslados, sanciones internas, cambios de rgimen o pabelln, visitas, atencinmedica, salidas transitorias y cualquier otra problemtica; y ser un nexo con los respectivosjueces de ejecucin.I.IntroduccinCarlos Ignacio Cruz result herido en la unidad 45 de Melchor Romero. Sus compaerosB.G., G. y G.V. lo llevaron en una manta hasta la puerta de acceso del pabelln.Presentaba lesiones en la zona del trax. En sanidad es atendido por el mdico, le realizantareas de reanimacin y, derivado al hospital zonal de Melchor Romero, fallece ese mismoda 19 de septiembre de 2011.La autopsia mdica revela en sus conclusiones que la muertese produce por herida de arma blanca. De los testimonios obrantes en la causa surge quelos detenidos, al ingresar a la Unidad, eran informados por los agentes acerca de que enese pabelln los reclusos se peleaban con frecuencia. Lejos de adoptar medidas tendientesa evitarlo, solo advertan como simples espectadores, lo que estaba pasando. Ya, en otras 2. oportunidades, Carlos haba denunciado al SPB por torturas y malos tratos (InformeAnual 2012 Comisin Provincial por la Memoria- Comit Contra la Tortura, Pg. 71). Elcaso mencionado, lamentablemente no es el nico y en el ao 2011 la Comisin Provincialpor la Memoria reporta, en su informe anual 2012, ciento veintitrs muertes dentro delServicio Penitenciario Bonaerense.A pesar de las muertes, de las constantes denuncias de torturas, del hacinamiento, nosereconoce que con estas prcticas se condena irremediablemente, al servicio penitenciario yal fin resocializador al ms absoluto fracaso. Resulta difcil comprender no solo que semantenga un rgimen interno totalmente discrecional y prcticamente inalterable en lasultimas dcadas, sino que se hayan profundizado alternativas que no son otras que aquellasque acaban de fracasar, solo que cada vez mas aberrantes y repelentes para la condicinhumana. No obstante, una significativa parte de los medios de comunicacin, continarepitiendo el discurso de la seguridad ciudadana, las crceles y la mano dura como elremedio sanalotodo, logrndose, como nico resultado visible, que una espesa trama deprejuicios y sentido comn obnubilado, se movilice generando diferencias irreconciliablesentre las capas medias y los sectores mas bajo. Son estos ltimos los que terminanaportando, ante cada embate discursivo de la doctrina de seguridad ciudadana, el grueso dela clientela de los penales. Se trata, generalmente, de los excluidos del mercado laboral, delos que no pueden satisfacer sus necesidades bsicas de alimentacin, salud, educacin,vivienda. Ya ni siquiera les corresponde a estos, la categora de explotados, en todo casofuncionales para el sistema. Sonellosdirectamente excluidos y estos molestan: sonunelemento descartable. Y, como sobran o molestan, comienza a operar en este punto unaexclusa a travs del poder punitivo, que selecciona como siempre a los sectores ms 3. humildes generalmente capaces de obras toscas, terminan, como lgica consecuencia, en lacriminalizacin y el encierro.As la lgica perversa de la posmodernidad ha hecho emerger dos fenmenos que aparecanno tan claramente: por un lado, pese a los a los intentos que se hacen desde el mbitoacadmico por contener el poder punitivo del estado, el derecho penal sigue atado a laatvica concepcin del derecho penal de autor. Quien entre a un penal lo comprobararpidamente. Pero ahora, con una vuelta de tuerca: ya no solo pena por lo que se es sinoque adems se lo elimina y dnde? En las crceles.En este contexto se impone la necesidad, principalmente desde el mbito acadmico, decomenzar a esbozar algunas estrategias que, ancladas en la Constitucin Nacional y losnumerosos Instrumentos de Derechos Humanos, permitan acotar el margen de maniobra yla discrecionalidad del poder punitivo dentro de los penales. En este sentido convienerepasar los instrumentos que servirn de apoyatura para elaborar algn tipo de estrategiasuperadora.II. Marco LegalA) Constitucin NacionalLas garantas en el campo penal fueron agrupadas por los constituyentes en el art. 18 denuestra Constitucin Nacional. Las crceles de la Nacin sern sanas y limpias, paraseguridad y no para castigo de los reos detenidos en ella, y toda medida que a pretexto deprecaucin conduzca a mortificarlos ms all de lo que aqulla exija har responsable aljuez que la autorice La ltima parte del art. 18, establece adems que la higiene debe 4. reinar en todo establecimiento carcelario, - pues no es sede de castigo sino de seguridad delos reos La prisin es una medida de seguridad y no de castigo. No debemos olvidar que,aun siendo el nico artculo de la Constitucin que hace referencia expresa al sistemacarcelario, todo el espritu de los derechos fundamentales que consagra nuestra ley supremadebe ser de aplicacin a los internos y gua permanente de referencia para las autoridadespenitenciarias. De esta manera se evidencia en nuestra Constitucin la visin cristiana yhumanista de la vida y de que el hombre, pese a su situacin de detenido - por causajurdica mediante el debido proceso - sigue siendo merecedor del respeto y la dignidadpropios de toda persona.B) Convenios internacionalesEntre las normas de carcter internacional, se exalta una la tendencia mundial a laproteccin del ser humano y la dignidad fundamental de su existencia, siendo importantedestacar las siguientes: Declaracin Universal de los Derechos HumanosAprobada y proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 deDiciembre de 1948, entre sus artculos destacamos:Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona (Art.3).Nadie ser sometido a torturas, ni a penas o tratos crueles, inhumanos y degradantes(Art.5). Todos los habitantes son iguales ante la ley (Art.7). Toda persona acusada dedelito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad 5. conforme a la ley y en juicio pblico en el que se hayan asegurado todas las garantas parala defensa (Art.11).. Pacto Internacional de Derechos Civiles y PolticosAprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 16 de Octubre de 1966, entren vigor el 23 de marzo de 1976. Entre sus artculos sealaremos: El derecho a la vida esinherente a la persona humana, es protegido por la ley. Nadie podr ser privado de la vidaarbitrariamente(Art. 6). Nadie ser sometido a torturas ni a penas o tratos crueles,inhumanos o degradantes(Art. 7).Nadie ser sometido a la esclavitud ni a la servidumbre.Nadie estar obligado a realizar trabajos forzados.(Art. 8). Inc. 1) Todo individuo tienederecho a la libertad y a la seguridad personal. Nadie podr ser sometido a prisin odetencin arbitrarias. Nadie podr ser privado de su libertad salvo por las causas fijadas porla ley y con arreglo a los procedimientos establecidos en sta. 2) Toda persona detenidaser informada en el momento de su detencin, de las razones de la misma, y notificada dela acusacin formulada contra ella. 3) Toda persona detenida o presa a causa de unainfraccin penal ser llevada sin demora ante el juez, tendr derecho a ser juzgada en unplazo razonable o a ser puesto en libertad. La prisin preventiva de las personas que hayande ser juzgadas no debe ser la regla general pero su libertad podr estar subordinada agarantas(Art. 9).Toda persona privada de libertad ser tratada humanamente y con elrespeto debido a la dignidad inherente al ser humano: a) Los procesados estarn separadosde los condenados, salvo en circunstancias excepcionales y sern sometidos a untratamiento distinto adecuadoasu condicinde personanocondenada.b) Los menores condenados estarn separados de los adultos y debern ser llevados ante lostribunales de justicia en el menor tiempo posible para su enjuiciamiento. c) El rgimen 6. penitenciario consistir en un tratamiento cuya finalidad esencial ser la reforma y lareadaptacin social de los penados, los menores delincuentes estarn separados de losadultos y sern sometidos a un tratamiento adecuado a su edad y condicin jurdica.(Art.10). Nadie ser encarcelado por el slo hecho de no poder cumplir una obligacincontractual.(Art. 11).1) Todas las personas son iguales ante los tribunales y cortes dejusticia. Toda persona tiene el derecho a ser oda pblicamente y con las debidas garantaspor un tribunal competente, independiente e imparcial, en la substanciacin de cualquieracusacin de carcter penal. 2) Toda persona acusada de un delito tiene derecho a que sepresuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad conforme a la ley6)Cuando una sentencia condenatoria firme haya sido revocada, o el condenado haya sidoindultado por haberse producido o descubierto un hecho plenamente probatorio de un errorjudicial, la persona que haya sufrido una pena como resultado de tal sentencia deber serindemnizada, conforme a la ley, a menos que se demuestre que le es imputable en todo o enparte el no haberse revelado oportunamente el hecho desconocido(Art. 14) Convencin Internacional contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles,Inhumanos o Degradantes.Fue aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diciembre de 1984.Entiende por tortura a todo acto en el que se infrinja intencionalmente a una personadolores o sufrimientos graves, fsicos o mentales, con el fin de obtener de ellas o de untercero informacin o una confesin, de castigarlo por un acto que haya cometido, o deintimidar o coaccionar a esa persona o a otras, por cualquier razn basada en cualquier tipode discriminacin, cuando dichos dolores sean infligidos por un funcionario pblico opersona en ejercicio de funcin. No sern considerados torturas los dolores o sufrimientos 7. que sean consecuencia nicamente de sanciones legtimas o inherentes a stas.En ningn caso se puede invocar circunstancias excepcionales que justifiquen la tortura,tales como la emergencia o la necesidad. Todo Estado parte velar por incluir, en laformacin profesional del personal encargado de aplicar la ley, sea este civil, militar,mdico, funcionarios pblicos o de custodia y tratamiento de personas arrestadas, detenidaso en prisin, una educacin sobre la prohibicin de las torturas. Velarn, asimismo por laexistencia de mecanismos prontos e imparciales de investigacin contra actos de torturas ypor la posibilidad de toda persona que alegue ser sometida a tortura, de presentar una quejaas como porque la legislacin garantice a la vctima de la tortura la reparacin y el derechode indemnizacinjusta y adecuada, incluidos los mediosde rehabilitacin.Todos los Estados se comprometen a prohibir en los territorios bajo su jurisdiccin todoacto que, sin llegar a ser torturas, constituyan tratos o penas crueles, inhumanas odegradantes.La Convencin constituye un Comit contra la Tortura compuesto de expertos de granintegridad moral y conocimiento en derechos humanos. Los Estados parte presentarn alComit, por intermedio del Secretario General de las Naciones Unidas, las medidas quehayan adoptado para efectivizar el compromiso. Los informes son examinados por elComit, el que puede hacer observaciones que sern transmitidas al Estado parte, pudiendoeste responderlas. Se admiten tambin las comunicaciones estaduales por violaciones deotros Estados, slo a condicin de reciprocidad de reconocimiento de la competencia delComit. Y, de no arribarse a solucin interestatal, el Comit ofrece sus buenos oficios deacuerdo a las reglas procesales de la Convencin. Segn el art. 22, todo Estado parte puededeclarar en cualquier momento que reconoce la competencia del Comit para recibir y 8. examinar comunicaciones que sean enviadas por personas sometidas a su jurisdiccin, o ensu nombre, que aleguen ser vctimas de una violacin, de acuerdo con las normas de laConvencin.El Comit presentar un informe anual sobre sus actividades a los Estadosparte y a la Asamblea General de las Naciones Unidas..Reglas mnimas para el Tratamiento de los Reclusos de las Naciones UnidasEl objeto de las reglas no es describir en forma detallada un sistema penitenciario modelo,sino nicamente, inspirndose en conceptos generalmente admitidos en nuestro tiempo y enlos elementos esenciales de los regmenes contemporneos menos perjudiciales, losprincipios y las reglas de una buena organizacin penitenciaria.La idea original fue concebida por la Comisin Internacional Penal y Penitenciaria queprepar una serie de reglas que la Sociedad de la Naciones Unidas hizo suyas en 1934.Disuelta la Sociedad en 1951 y, al nacer Naciones Unidas, se presentaron al PrimerCongreso sobre la Prevencin del Delito y Tratamiento del Delincuente en Ginebra de1955. El Congreso las aprob por unanimidad y recomend su aprobacin al ConsejoEconmico y Social (ECOSOC). Tras ello el ECOSOC aprob las reglas tal como lohiciere el Congreso.III.Panorama en la provincia de Buenos Aires.En una provincia como Buenos Aires, donde priman el discurso y la accin de unparadigma punitivo y clasista, con un autogobierno policial y penitenciario, con un cdigoprocesal distorsionado y en franca colisin con el debido proceso y, con un poder judicialque, en su mayora, utiliza la prisin preventiva masiva como arma, el resultado es: 60 9. establecimientos carcelarios, 27.991 detenidos, 1.000 personas alojadas en comisarasprovinciales. De toda esta poblacin, el 62% est cumpliendo prisin preventiva.En este contexto se han ideado mecanismos que pretenden consagrar el ejercicio efectivode todos los derechos enumerados, tanto en los mltiples tratados internacionales como ennuestra Constitucin Nacional y que permitan as, desmontar un sistema basado en lacrueldad.Entre los mecanismosespecficos, merece destacarse la Acordada 3415 de la Suprema Cortede Justicia de la Provincia de Bs As. Dediciembre de 2008, estableci un mecanismo devisita,por parte de los magistrados penales, a efectos de verificar el estado del edificio, suhigiene, el rgimen carcelario impuesto a los internos, su servicio de salud, su alimentaciny cualquier otra situacin estimada relevante.En paralelo, se han desarrollado organismos de defensa de los derechos humanos, como elComit Contra la Tortura, que tienen entre sus objetivos intervenir en los casos de abusopolicial, violencia institucional y, sobre todo, violacin masiva de derechos en los lugaresde detencin de la provincia de Buenos Aires, y estn facultados para la realizacin deinspecciones dentro de los penales y denunciar irregularidades. Otro gran aporte ha sido elObservatorio Per...