Fernández Artículo

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    13-Dec-2015

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La investigacin diagnstica supone anlisis de situa-ciones. El anlisis de la situacin es un momento complejo que nos desafa a conocer lo que est sucediendo en una determinada representacin de la realidad que denominamos situacin, incluyendo lo que est sucediendo a quienes estn actuando sobre y dentro de los lmites de esa realidad1. La investigacin diagnstica como momento privilegiado de articulacin entre conocimiento e intervencin contiene en su definicin las complejas relaciones entre sujetos (actores), prcticas (accin) y escenario (estructura).

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<p>PROYECTO DE INVESTIGACION DIAGNOSTICA: LA EDUCACION PARA LA DEMOCRACIA Y LA PARTICIPACION SOCIAL</p> <p>Primer Concurso "Democracia, derechos sociales y equidad" </p> <p>del Programa de Becas CLACSO-Asdi para Investigadores Jvenes </p> <p>de Amrica Latina y el Caribe 1999</p> <p>ENSAYO DE INVESTIGACIN:</p> <p>Contenidos asociados al concepto de ciudadana </p> <p>en el marco de las polticas educativas</p> <p>Gabriela Fernndez M., CIDE</p> <p>I) Antecedentes generales del marco del estudio</p> <p>1. Objeto de estudio</p> <p>El objeto de este estudio son los contenidos y valoraciones otorgadas al concepto de "ciudadana", y las opiniones acerca de la responsabilidad que le cabe a la escuela como agente socializador en la "formacin de ciudadanos" o formacin cvica.</p> <p>Este objeto de estudio se inserta en el eje temtico propuesto por CLACSO llamado "Democracia, derechos sociales y equidad", en tanto consideramos que, como dice Touraine (1992: pp. 46), la democracia cuenta con tres pilares fundamentales, siendo uno de stos la ciudadana. Lo anterior se complementa con la idea de no entender a la democracia como un objeto predeterminado (Tedesco, 1996) ni a la ciudadana como una prctica natural y espontnea (Brcena, 1997: pp. 79), sino como una construccin social y una prctica que debe ser aprendida y enseada a travs de la formacin de ciudadanos.</p> <p>2. Problema de estudio</p> <p>2.1 Definicin del problema</p> <p>En la definicin del problema de estudio se consideran 3 elementos centrales: democracia, ciudadana y educacin. Las relaciones que para efectos del estudio se supone existen entre estos elementos (y que al mismo tiempo pueden ser ledas como hiptesis de trabajo) son las siguientes:</p> <p>a) Tal como ya fue sealado, la consolidacin democrtica requiere de ciudadanos.</p> <p>b)En tanto consideramos que la ciudadana es un proceso de construccin social, las personas de una sociedad requieren ser formadas como ciudadanos.</p> <p>c)La formacin de ciudadanos se materializa en contenidos e instancias educativas particulares y es impartida desde diferentes agentes socializadores que son responsables de la misma, entre estos la escuela. </p> <p>A partir de lo anterior el problema de estudio se define del siguiente modo:</p> <p>a)Tanto el concepto de democracia como el de ciudadana son conceptos mltiples, dinmicos, intersubjetivos y sociohistricamente contextualizados y por lo tanto es posible que stos sean interpretados de diferentes formas (Brcena, 1997: pp. 76). As, los contenidos de la formacin de ciudadanos para la consolidacin democrtica no son nicos ni obvios.</p> <p>b)Se parte del supuesto de que la definicin de los contenidos de formacin cvica y la socializacin en torno a los mismos es una responsabilidad de la sociedad en su conjunto (Tedesco, 1996), que va ms all del rol que actualmente le compete a la escuela en la incorporacin de valores, normas y actitudes en la formacin de nios y jvenes.</p> <p>c)A la vez, se observa que existe un discurso pblico que incorpora implcita o explcitamente el concepto de "ciudadana", que emerge desde distintos actores e instituciones con diferentes nfasis y connotaciones. Si consideramos que las significaciones llevan a tendencias de accin (Bao, 1998), entonces podemos presumir que la falta de contenidos claros y explcitos repercutir negativamente en la existencia de estrategias consistentes para la formacin ciudadana y, consecuentemente, en el xito del proceso de consolidacin democrtica. Adems, pareciera que una democracia fuerte y estable necesita de un alto grado de coherencia entre los ideales nacionales y los educacionales (Villagrn, 1995).</p> <p>El problema antes descrito lleva a la necesidad de reconocer los contenidos que, desde diferentes instancias que tienen poder de influencia en lo pblico, son asociados al concepto de "ciudadana", distinguiendo aquellos frente a los cuales existen consensos, desacuerdos y contradicciones. En segundo lugar, surge la necesidad de revisar el rol y responsabilidad que estos personajes e instituciones le otorgan a los agentes socializadores, particularmente a la escuela, en la formacin cvica. </p> <p>2.2 Relevancia del problema</p> <p>El problema de estudio aparece especialmente relevante considerando el contexto nacional e internacional que se est viviendo. </p> <p>a) A nivel nacional, la transicin hacia la democracia se ha visto enfrentada a la reaparicin de temas ligados a los derechos humanos, la memoria histrica y las responsabilidades que le caben a distintos actores, particularmente al Estado, las Fuerzas Armadas, los partidos polticos y la sociedad civil, en la definicin de este nuevo escenario. Las interrogantes sobre el papel que debiera jugar cada uno de estos actores se han visto reforzadas con el ambiente de preparacin de las ltimas elecciones presidenciales y el virtual empate en diciembre de 1999 entre los candidatos de derecha y de centro-izquierda. Tambin han contribuido a resituar el tema de la ciudadana y la consolidacin democrtica la detencin en Londres y el reciente retorno a Chile del exdictador Augusto Pinochet y la conformacin de una mesa tripartita de dilogo entre gobierno, militares y abogados representantes de los familiares de detenidos desaparecidos para el tema de la violacin de derechos humanos.</p> <p>Por otra parte, y aludiendo a la situacin especfica de la educacin chilena, en el marco de la actual reforma se est trabajando en la implementacin de una nueva propuesta curricular y en la incorporacin de objetivos transversales de formacin, entre los cuales se incluye la educacin cvica. En la prctica, la incorporacin de tales objetivos ha sido lenta y se ha visto dificultada, entre otras cosas por lo que Tedesco en forma general (y no aludiendo especficamente a la situacin chilena) llamauna significativa falta de consenso acerca de cules son o deben ser (las) capacidades (que requiere el desempeo ciudadano para una sociedad) y cul debe ser el alcance de su difusin (1996: pp. 7).</p> <p>b) A nivel internacional, la llamada "globalizacin", junto con una era de revolucin de las tecnologas y las comunicaciones se han traducido en inevitables cambios en las formas de relacionarse y de convivir en espacios pblicos. Adems, han resituado el papel y el modo de acceder a la informacin y el conocimiento, y han cuestionando los lmites o relaciones existentes entre lo pblico y lo privado, as como tambin entre lo nacional/local y lo internacional/global. </p> <p>Por otra parte, y aludiendo al tema de la educacin a nivel mundial, las contradicciones entre el desarrollo sostenido y la equidad han puesto a la educacin frente al desafo de aportar a la conciliacin de ambos aspectos, encontrando una nueva relacin entre desarrollo y democracia.</p> <p>En definitiva, tanto el escenario nacional como el internacional dan cuenta de la necesidad de revisar la forma en que tradicionalmente han sido concebidos conceptos como el de "ciudadana" y el papel de la educacin en la consolidacin del ejercicio de la misma. Bao seala que "sobre tales trminos no corresponde establecer simplemente delimitaciones conceptuales abstractas, lo que desde ya ser bastante difcil, sino entender la construccin histrica de significaciones que van a ir cargando el sentido que ellos tienen en la sociedad aqu y ahora" (1998: pp. 16).</p> <p>II) Revisin del concepto ciudadana</p> <p>1. Presentacin</p> <p>El uso del concepto y la preocupacin por el tema de la ciudadana no es nuevo, aun cuando en el ltimo tiempo s ha tenido un lugar especial, particularmente si se analiza el contenido de los discursos pblicos.</p> <p>En nuestros pases latinoamericanos durante la dcada de los 70, en medio de un tiempo de auge de las dictaduras militares, la preocupacin por la ciudadana y la democracia tuvo bastante fuerza. Como dice Rolando Ames en el prlogo del libro de Sinesio Lpez titulado Ciudadanos reales o imaginarios: En sociedades marcadas por viejas desigualdades y discriminaciones, este auge tardo de la democracia no poda sostenerse si la pregunta por la condicin en ella de las personas concretas, la demanda igualitarista caracterstica de este siglo en nuestras sociedades emergentes, no hubiese encontrado cabida. Por eso, al lado de aspectos clsicos de las democracias originarias como institucionalizacin de elecciones y reglas para asegurar el pluralismo poltico, lmites a la accin estatal y recomendacin del sentido de tolerancia, es la cuestin de la ciudadana la que est emergiendo en primer plano. Y al estudiar y promover ciudadana se tiende a asociar en ella los aspectos jurdicopolticos con los sociales y culturales (pp. 20).</p> <p>Actualmente el tema tiene al menos dos facetas: por un lado el reconocimiento de una serie de deberes y derechos de cada uno de los individuos de una sociedad, como ciudadanos. Por el otro, la serie de dificultades de orden cultural, legislativo e institucional con que tales deberes, pero sobre todo tales derechos, pueden ser exigidos por parte de los ciudadanos. Esta situacin es lo que Sinesio Lpez (1997) ha llamado la distincin entre una ciudadana imaginaria y una real.</p> <p>Ms an, estas dificultades prcticas tienen tambin antesala en un asunto terico, pues para el concepto de ciudadana existen diferentes corrientes de pensamiento que ponen nfasis tambin diferentes. A continuacin, se busca hacer una mirada general de estas concepciones, para luego tomar la relacin entre el tema de la ciudadana y la educacin.</p> <p>2. Una revisin terica del concepto</p> <p>Haciendo un anlisis del concepto ciudadana, podemos encontrar antecedentes en lo que Kant llam la revolucin copernicana y Bobbio un vuelco de perspectiva, esto es, el cambio en la relacin de los gobernantes con los gobernados como producto de la transformacin de estos ltimos de objetos en sujetos de poder. En un contexto de profundos cambios culturales, jurdicos, ticos, polticos, econmicos y sociales, la emergencia de la ciudadana supone revertir las relaciones de autoridad: desde aquellas que tradicionalmente atribuan privilegios a los gobernantes en desmedro de los gobernados, a otro estilo de relacin en que los gobernados reivindican y desarrollan un conjunto de derechos y responsabilidades frente a los gobernantes. Estos diversos cambios se condensan en la emergencia de una sociedad de los individuos, base real de la ciudadana y la democracia moderna.</p> <p>Si hacemos una mirada histrica, encontramos una serie de teoras que se levantaron inicialmente en la bsqueda de fundamentos para la emergencia de los gobernados (iusnaturalismo, kantismo, utilitarismo e historicismo), puesto que slo una vez fundamentados los derechos de los gobernados podran ser incorporados como tales en las constituciones, las leyes y las instituciones. S. Lpez (op cit), citando a Bobbio, seala que en la actualidad, el problema no radica en la necesidad de fundamentar los derechos, puesto que stos han sido demandados por casi todas las sociedades y aceptados por sus respectivos Estados. El problema en nuestros das radicara en cmo introducir las garantas para que estos derechos se traduzcan efectivamente en prcticas ciudadanas. Un derecho existe en la medida en que el Estado lo garantiza, apelando incluso al monopolio del uso legtimo de la fuerza para concretarlo.</p> <p>La evolucin de los derechos puede ser vista, en general, desde dos perspectivas: la filosfico-jurdica y la sociolgica. Desde la perspectiva filosfico-jurdica, ms all de las diferencias histricas y sociolgicas, hay una cierta similitud en la forma como los derechos se han desarrollado. Los derechos comienzan como ideas y demandas que adquieren positivacin convirtindose en leyes, y que asumen carcter universal con la firma por parte de los Estados pertenecientes a las Naciones Unidas de la Declaracin Universal de Derechos Humanos (1948). Desde ese momento, los derechos no slo son defendidos por cada Estado en particular sino tambin por organismos internacionales, dando lugar a la an incipiente ciudadana cosmopolita. </p> <p>Desde una perspectiva sociolgica, cada sociedad tiene su propia historia de los derechos y del modo en que los ha ido conquistando, marcndose de este modo algunas diferencias entre lo que ha ocurrido por ejemplo en Europa y Amrica Latina, y tambin entre pases al interior de cada uno de estos continentes. Al respecto, el ya citado S. Lpez (1997) expresa lo siguiente:</p> <p>En Europa emergieron primero, en el siglo XVIII, los derechos civiles agrupados en torno a la idea de libertad; luego, en el siglo XIX, los derechos polticos vinculados a la participacin poltica ampliada del pueblo a travs del sufragio universal; finalmente, en el siglo XX, los derechos sociales, que tienen que ver con la participacin en el bienestar producido por la colectividad. </p> <p>En el Per y en otros pases de Amrica Latina, en cambio, luego de una liberalizacin limitada y truncada que busc dar a luz los derechos civiles en las tres primeras dcadas de este siglo, emergi vigorosamente, por los aos cincuenta, la demanda de los derechos sociales (de tierra, educacin, salud, vivienda, laborales), desde los cuales se exigan tambin los derechos civiles y los polticos. Esta prioridad de los derechos sociales obedece no a la abundante riqueza en la que pueden participar las clases populares, como sucedi en la Europa de este siglo, sino, por el contrario, debido a la pobreza extrema y a las discriminaciones y desigualdades sociales, que imponen sus propias urgencias. </p> <p>El autor agrega que otra diferencia tiene que ver con el grupo desde donde surge. En Europa, habran sido las elites las que tuvieron la capacidad de integracin de las clases populares, mientras que en Amrica Latina encontramos un proceso an inconcluso de construccin desde abajo de una comunidad poltica nacional. </p> <p>La mirada desde la sociologa histrica ha contribuido decisivamente a la comprensin de las diversas trayectorias de las sociedades tradicionales hacia la modernidad, y del modo en que ha sido incorporado el tema de la ciudadana. Aqu se encuentran estudiosos como Tocqueville (quien identific la ciudadana con la igualacin de las condiciones sociales), Barrigton Moore, Hungtinton y James Kurt (quien a su vez se ha basado en Gerschenkron y Hirschman). </p> <p>Tambin podemos encontrar diversas concepciones expuestas principalmente por los filsofos sobre la ciudadana en diferentes coyunturas tericas. A continuacin revisaremos muy brevemente las principales.</p> <p>a) El debate entre liberales y Marx</p> <p>En la primera coyuntura terica, lo que discuten lo liberales y Marx es la naturaleza del hombre moderno, del Estado y del capitalismo. Este debate se desarroll principalmente en Europa y asumi un carcter filosfico. </p> <p>Por un lado, algunos los liberales del siglo XIX (Hobbes, Locke) proponan la proteccin del individuo a travs de una limitacin del poder del Estado desde dentro y la divisin de poderes. A su vez, Tocqueville y J.S. Mill preocupados por un posible conformismo y disminucin de la libertad en que caera el hombre moderno una vez igualadas las condiciones sociales, promovan la creacin de instituciones para las iniciativas de los ciudadanos, tanto...</p>