Fin Del Arte Posmoderno

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  • El fin

    posmoderno

    del arte

    Anlisis acerca del lugar (valor-precio) del arte contemporneo

    Marialvez Agosto de 2013

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    El fin posmoderno del arte *

    El propsito del presente ensayo es reflexionar sobre el lugar del arte en la contemporaneidad.- El arte como resultado de una prctica especfica humana, ha padecido los avatares de la historia del pensamiento (otra prctica humana) en la medida en que es una forma de expresin del pensar-sentir y como tal tiene la potencialidad de aparecer ya como mera expresin sensible ya como aguda crtica ideolgica.- Para el anlisis me centrar, sobre todo, en el apropiacionismo1 como tcnica artstica, por entender que es una de las formas ms eficaces de que el arte se ha valido histricamente para dar cuenta de su inefable indefinibilidad y con ello renacer una vez ms de sus cenizas.- En tal sentido el apropiacionismo en particular y el arte conceptual en general, resulta una forma revolucionaria de arte como no lo hubo antes incluyendo las vanguardias histricas, excepcin hecha quizs del dadasmo.-

    Introduccin

    La crtica de la posmodernidad a las metanarrativas supone una revisin de los modos de comprensin del pasado y con ello intenta deconstruir el discurso histrico tradicional.- Pero adems y fundamentalmente, lo que la sociedad posmoderna en general y los artistas en particular van a cuestionar, a partir del momento, es el carcter representacional de la cultura.-

    La tcnica estrella para desenmascarar el rol poltico del modo de representacin (tanto de la imagen y del signo, como de las instituciones, los discursos culturales, la historia del arte, etc.) que la sociedad haba asumido fue, entre otras muchas, la prctica apropiacionista.- La trasgresin espacio-temporal como tambin de formas, contenidos y autora, hacen del apropiacionismo la herramienta idnea para hacer de la representacin, sus mecanismos y discursos, el principal objeto de la crtica de los artistas.- Lo que se busca mediante la apropiacin es dejar en evidencia cmo los

    * - El presente ensayo tiene su origen en un trabajo ms amplio titulado: Posmodernidad en el arte como

    resultado del proceso histrico, presentado en setiembre de 2011, como trabajo de aprobacin del curso de Historia del Arte 2010, que dicta el Departamento de Historia de la FHUCE.- El tema responde al captulo 6 de dicho informe, titulado: El arte se hace filosofa.- 1 - Para este anlisis tom como fuente principal el texto: Prada, Juan Martn, La apropiacin posmoderna. Arte, prctica apropiacionista y teora de la posmodernidad, Madrid, Ed. Fundamentos, 2001.-

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    poderes culturales institucionalizan los productos del arte otorgndoles una significacin que encierra una inocultable funcin poltica.-

    No hace falta mencionar que esta prctica contribuye a desdibujar la visin histrica del mundo.- El pasado (y con l el arte pretrito) se encabalga en la produccin contempornea, perdiendo as su significado y pasando a formar parte del presente que se convierte en el nico tiempo realmente existente.- De igual modo, la apropiacin que el arte occidental hace de las manifestaciones estticas no occidentales, contribuye a desdibujar las fronteras geogrficas, polticas, tnicas y culturales; movimiento que se inscribe dentro de los ms caros afanes de la globalizacin.-

    Por estas razones y el uso que las instituciones, la publicidad y los mass-media, harn de este recurso, es que su potencial crtico es muy relativo, llegando a ser nulo en muchos casos e incluso produciendo el efecto contrario: reforzar el modo de representacin que se supone debe criticar, al identificar el momento presente como una magnfica posteridad que es capaz de valorar y rescatar la memoria del pasado, aunque para ello deba descontextualizar el discurso esttico.- Se trata finalmente de una visin de la historia que niega la historicidad de las formas, los materiales, las tcnicas y los estilos y por lo tanto del pensamiento mismo, lo cual implica negar la historicidad de lo social y lo poltico.- Para Hal Foster, por ejemplo, se trata de una reduccin en la que vemos cmo lo clsico aparece ahora como pop y lo histrico-artstico como kitsch; formas de resignificacin que anulan la funcin aurtica u original de la obra de arte.-

    Contra este uso institucional del arte, la prctica artstica posmoderna, en sus expresiones ms crticas, va a tratar de desarticular la Historia del arte tal como ha sido construida por la tradicin.- Tratar de mostrar la falsedad de sus pretensiones de verdad tanto en lo que hace a sus contenidos (verdad testimonial) como en sus aspectos formales (verdad esttica).- Haciendo uso adems, de la irona, denunciar tanto lo ficticio o mentiroso del pretendido realismo como lo afectado de las aspiraciones de belleza, del arte de la tradicin.-

    Artistas como Marcel Broodthaers, Louise Lawler o Sherrie Levine, producirn una obra que va a intentar desnudar los mecanismos de poder que operan al interior de la

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    historia del arte, de las instituciones culturales y de los discursos sobre la creacin y circulacin de los productos artsticos.-

    Se trata de un esfuerzo reflexivo del artista que ya no se dirige hacia el cmo o el qu de su obra, sino que comienza a cuestionarse el concepto mismo de arte.- Esta actitud produce un giro de la visin que hace variar el objeto de estudio de la crtica artstica.- Es un giro que va de la obra de arte como tal, al mundo del arte; la crtica ya no se dirige a la obra, sino al marco y a las instituciones que la mediatizan; la pregunta es ahora acerca de por qu algo es una obra de arte.- Se busca quebrar la relacin significado-significante con el movimiento de presentar al significante (la obra de arte) como un artefacto que no revela sino que ms bien oculta o tergiversa el significado (la realidad social) que pretende representar.- Es en ltima instancia, un contundente desmentido a la nocin de autonoma de la obra de arte.-

    En efecto, las apropiaciones de artistas como Sherrie Levine o Cindy Sherman, muestran de manera violenta, el juego que se da entre elementos puramente artsticos y elementos extra artsticos y cmo, en definitiva, es este juego intereses el que determina que algo se convierta en obra de arte.- Negando la autonoma de la obra de arte, dejan expuestas las relaciones de poder que actan bajo la superficie del fenmeno artstico.- 2

    Finalmente no se deben perder de vista dos puntos fundamentales: el primero es que todo este movimiento crtico (contra la autonoma, la institucionalidad, la Historia del arte, etc.) no es una crtica de los contenidos de la obra o de lo que en ella se narra, sino de sus presupuestos de verdad; dicho de otro modo, lo que se quiere denunciar son los discursos histricos e institucionales que acompaan y fundamentan a la obra de arte como tal obra.- Por otro lado, la prctica apropiacionista, en cuanto crtica, amenaza con la ruptura de los procesos institucionalizados de recepcin de la obra de arte.- Apunta a la reflexin del espectador, quien tras una recepcin conflictiva del contenido de la obra, accede o debera hacerlo al mensaje poltico y simblico que es lo propio de la crtica.-

    1. El arte se hace filosofa.- De la expresin a la idea: el arte conceptual

    2 . Se demuestra la falsedad de la idea de autonoma absoluta de la obra, no as la de autonoma relativa

    que es en definitiva la forma especfica en la obra puede alcanzar su realizacin.-

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    La reflexin acerca de los factores que hacen que el arte busque infructuosamente una definicin dentro del conjunto de prcticas culturales es antigua, ya el romanticismo identifica la prctica artstica como algo especfico que se distingue del resto de la produccin humana.- Sin embargo es con las vanguardias histricas que se da un proceso que lleva desde la crtica de contenidos, formas, tcnicas y procedimientos artsticos a la crtica del arte como tal.- Y no por casualidad la tcnica apropiacionista nace en este momento: con el dadasmo ms concretamente.- 3 Precisamente es este recurso tcnico el que permite que la crtica conciba a la institucin toda del arte como su objeto.-

    Estamos en el momento de la autocrtica, que se distingue de la simple crtica inmanente, en el sentido en que la define Peter Brger: hasta tanto no se alcance un determinado desarrollo del objeto y sus categoras, esto es, alcanzar un grado de conocimiento que haga posible la crtica de la institucin misma y no slo de sus diversas formas, no ser posible la autocrtica puesto que no es posible visualizar el verdadero objeto que causa el malestar y los diferendos.- El autor procede aplicando a la crtica de arte el mtodo con que Marx analiza la economa poltica:

    el medio artstico es la categora ms general que permite la descripcin de las obras de arte.- Pero, en tanto medio artstico, los procedimientos particulares pueden ser reconocidos slo desde los movimientos histricos de vanguardia.- Pues en ellos est disponible la generalidad del medio artstico como medio.- Hasta esa poca del desarrollo artstico, el empleo de los medios era limitado por el estilo de la poca, por un canon de procedimientos aceptados, el cual estaba preestablecido y era transgredido slo en ciertos lmites.- Pero mientras existe un estilo dominante, la categora de medio artstico no es visible como una categora general, porque slo aparece como una especial.- Un rasgo caracterstico de los movimientos histricos de vanguardia es que no desarrollaron ningn estilo.- No existe un estilo dadasta o uno surrealista.- Ms bien,