LA PLAZUELA DEL ALCAZAR - ?· patronato del alcazar de segovia la plazuela del alcazar por diego quiros…

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    26-Sep-2018

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<ul><li><p>PATRONATO DEL ALCAZAR DE SEGOVIA </p><p>LA P L A ZUELA DE L ALC A ZAR </p><p>POR </p><p>DIEGO QUIROS MONTERO </p><p>PRESENTACION </p><p>POR </p><p>CARLOS HERRANZ CANO </p><p>SEGOVIA </p><p>MCMXCVII </p></li><li><p>LA PLAZUELA DEL ALCAZAR </p></li><li><p>PATRONATO DEL ALCAZAR DE SEGOVIA </p><p>LA PLAZUELA DEL ALCAZAR </p><p>POR </p><p>DIEGO QUIROS MONTERO </p><p>PRESENTACION </p><p>POR </p><p>CARLOS HERRANZ CANO </p><p>SEGOVIA </p><p>MCMXCVII </p></li><li><p>Textos correspondientes a la celebracin del XIII Da del Alczar en el Saln de Reyes el da /4 de junio de 1996. </p><p>Cubierta: Facsmil de la firma de Don Joaqun de Gngora, Profesor de Dibujo del Real Colegio de Artillera, Diseador de la verja de entrada a la Plazuela del Alczar. </p><p>Depsito legal: M.-14.613-1997 </p><p>Grficas AGUIRRE CAMPANO, S.L. - Daganzo, 15 Dupdo. - 28002 MADRID </p></li><li><p>". </p><p>Vista retrospectiva de la instruccin de alumnos en la Plazuela del Alczar a mediados del siglo XIX. </p></li><li><p>PRESENTACION </p><p>POR </p><p>CARLOS HERRANZ CANO </p></li><li><p>Da XIII del Alczar </p><p>Excmo. Sr. General Presidente del Patronato del Alczar. Excmas. e limas. Autoridades. Generales, Jefes y Oficiales. Sres. Patronos. Seoras y Seores: </p><p>Tengo el encargo, muy honroso y grato, de presentar a ustedes al ilustre conferenciante de esta decimotercera edicin del Da del Alczar. </p><p>El Comandante de Artillera D. Diego Quirs Montero, pertenece a esa estirpe de militares ilustrados que viene dando la Academia de Artillera desde su fundacin como Real Colegio de Artillera en 1764 por decreto del rey D. Carlos 111. </p><p>Cuando aquel puado de profesores y alumnos dirigidos por el Conde de Gazola, se renen aquel lejano ao en el Alczar para iniciar los estudios de la ciencia artillera, entra la Ilustracin en Segovia. Aque-llos jvenes alumnos son los primeros en Espaa que de forma sistem-tica estudian matemticas, fsica y qumica. Sus profesores son eminen-tes cientficos como el qumico Louis Proust o el abate italiano D. Pedro Giannini, matemtico de gran prestigio en toda Europa, y disponen de un laboratorio de qumica reputado como el ms completo e importante de su tiempo, instalado en la cercana Casa de la Qumica y en el que Proust imparte sus enseanzas a los cadetes y a los segovianos que por inters cientfico o fabril, o mera curiosidad, acuden al laboratorio. </p><p>9 </p></li><li><p>Los artilleros del XVIII viajan por toda Europa realizando lo que hoy denominamos "espionaje industrial". Toman nota de las nuevas fortificaciones, de los nuevos mtodos de fundicin de caones, de las aleaciones empleadas, de Jos calibres y con ello de las nuevas corrien-tes de pensamiento imperantes en Europa. Y las traen a Segovia, in-fluyendo en la sociedad segoviana. </p><p>Esta influencia se detecta muy bien a partir de 1780 en que se crea la real Sociedad Econmica de Amigos del Pas de la Provin-cia de Segovia, a la que se incorporan ilustres artilleros como el te-niente D. Vicente Alcal-Galiano, profesor de la Academia y se-cretario e impulsor de la Econmica, cargo en el que le sucede el capitn D. Jos Munarriz tambin profesor de la Academia, as como otros muchos jefes y oficiales. Ellos cooperan con sus cono-cimientos y sus trabajos a que la Real Sociedad Econmica de Se-gavia sea en aquellos tiempos una de las ms importantes de las muchas que se crearon en Espaa. </p><p>La importancia de los Amigos del Pas de la Provincia de Segovia es decisiva en la ciudad y pienso que la Segovia de hoy debe mucho encanto a la influencia de la Real Sociedad Econmica, desde su fun-dacin y a lo largo del siglo XIX. </p><p>Esas plazuelas arboladas que no son sino solares de iglesias como la de San Juan o San Facundo o de conventos como la de los Huertos o de la Merced, transformados en jardnes, as de las alamedas y calles como el Paseo Nuevo y el cinturn verde de la ciudad poblado de olmos, arces y castaos de indias, nos indican un espritu ilustrado, amante de los rboles, que sin duda provena de la Real Sociedad Eco-nmica de Amigos del Pas. </p><p>Y es ese verde del arbolado el que le da un encanto especial a Se-gavia. Hace que la dureza de su tejido urbano medieval y sus murallas </p><p>10 </p></li><li><p>se suavicen en un matiz romntico. Segovia es ms una ciudad romn-tica que medieval, y eso la distingue y diferencia. </p><p>Hemos visto la influencia de los artilleros en nuestra ciudad. Pues bien, a esa estirpe de artilleros ilustrados pertenece nuestro conferen-ciante D. Diego Quirs Montero. Tambin es profesor de la Academia en la que es Director de la Seccin Departamental de Ciencias Jurdi-cas y Sociales y Jefe de la Plana Mayor de la Jefatura de Apoyos y Ser-vicios. Es diplomado en Sistema de Direccin de Tiro y Deteccin y Localizacin de Objetivos, material autopropulsado y Catalogacin OTAN. Tiene la licenciatura en Geografa e Historia, diplomatura en Conflictos y Cooperacin en el Mediterrneo y es autor de un intere-sante libro sobre "El legado artstico del exconvento de San Francis-co" actualmente en imprenta, y un trabajo sobre el mismo tema titula-do "El exconvento de San Francisco, nuevo hbitat artillero". </p><p>Para su conferencia de hoy ha elegido un ttulo de especiales su-gerencias: "La Plazuela del Alczar", con el que, sin duda, contribuir al conocimiento histrico de nuestra ciudad. Yo, como ustedes, estoy deseando orle. </p><p>CARLOS HERRANZ CANO </p><p>11 </p></li><li><p>LA PLAZUELA DEL ALCAZAR </p><p>POR </p><p>DIEGO QUIROS MONTERO </p></li><li><p>l. Presentacin </p><p>Excmo. Sr. Gral. Director de la Academia de Artillera, y Presidente del Patronato del Alczar de Segovia. Excmos . e Ilmos. Sres. Seores Patronos. Seoras y Seores: </p><p>La tradicin artstica y en especial arquitectnica de Segovia, impresionan y seducen los espritus amantes del pasado. En este contexto, complementada la imagen con la lectura, fiel puente de unin entre el presente y el ayer, se alcanza un efecto de percep-cin distinto del entorno, que contribuye a despertar en nuestro interior una mezcla de fantasas y sentimientos, inadvertidos cuan-do el desconocimiento o las prisas del andar cotidiano, impiden fijar la mirada en sus acogedoras calles intramuros, o en los sen-sacionales conjuntos que la conforman como Patrimonio de la Humanidad. </p><p>La mansin fortaleza que hoy nos acoge, ha sido objeto y protago-nista en la mayor parte de las conferencias que hasta la fecha nos han complacido en la celebracin de este memorable da. Se nos ha recor-dado su origen y evolucin, sus das de gloria y sus momentos de tur-bulencia, e incluso la intrahistoria de sus moradores, como represen-tantes de la tradicin eterna de los hombres, donde se acumula todo lo imperecedero que existe en la vida. </p><p>15 </p></li><li><p>En esta lnea, y elegida la Plazuela del Alczar como tema de la </p><p>conferencia, se me antoj iba a resultar curioso aunque no desconoci-do para los expertos y asiduos lectores de la historia de Segovia. Vista bajo la perspectiva urbanstica, no me pareci ardua la idea de rendir un pequeo homenaje, a la que sin duda, desde la propia existencia del primitivo castro, caminar junto a l a travs de los siglos como fiel </p><p>compaera suya. </p><p>2. Los albores </p><p>Este paraje, ahora lugar de esparcimiento, con jardines y amplios espacios, morada del monumento a los hroes del Dos de Mayo y de la singular Casa de la Qumica, dotado de paseos que invitan a admirar </p><p>los sobrios paisajes castellanos, y con la magnfica fortaleza como teln de fondo, cuya torre se enseorea sobre la Plazuela, no ha goza-do siempre de la misma fisonoma, ni ha seguido la tpica evolucin de otras plazas mayores castellanas . </p><p>En contraste, fue escenario de personajes de toda condicin, cuyos </p><p>sentimientos se exteriorizaron definiendo la configuracin de su mbi-to. Los edificios que contuvo: unos con finalidad religiosa, otros laica </p><p>como santuario de la ciencia, las reyertas y los tumultos que la inquie-taron, los sonidos de las campanas o la algaraba de los cadetes de ar-</p><p>tillera cuando en ella ejercitaban su instruccin, estn lejos de la so-ledad que ahora estimula al recogimiento y meditacin. </p><p>Situada entre la bajada de las canongas y la hermosa fachada del Alczar, la actual plaza de la Reina Victoria ha sido y es, el acceso geo-</p><p>grfico natural del promontorio que contuviera las primeras defensas. Presumiblemente en sus inicios, un primitivo castro romano que mu-</p><p>tando a travs del medievo, llegara a transformarse paulatinamente en un palacio fortaleza. </p><p>16 </p></li><li><p>Parece evidente, que en esos momentos la explanada no existiera como tal, al menos en las proporciones actuales, aunque rellenos suce-sivos debidos a exigencias defensivas, y la acumulacin de escombros pertenecientes a los edificios desaparecidos en sus inmediaciones, han </p><p>ido ampliando la primitiva base de roca caliza hasta conseguir las di-mensiones que ahora conocemos. Hoy, su forma de polgono irregular de catorce lados, posee unas dimensiones aproximadas de 112 metros </p><p>de largo por 52 de ancho. </p><p>Los escassimos testimonios que restan, de los tiempos antecesores a la reconquista de la ciudad por las mesnadas cristianas, impiden des-pejar multitud de incgnitas. Pero no evitan conjeturar, que la presen-</p><p>cia del castro o los posteriores castillos medievales, no hubieran esta-do exentos de una serie de factoras y viviendas en sus proximidades, que ampararan a los aborgenes al servicio de las tropas que lo custo-</p><p>diaban. </p><p>A finales del siglo XI, los reinos cristianos se encontraban inmer-</p><p>sos en una frentica carrera de reconquista. Un hecho la vendr a faci-litar, la posterior escisin del Califato cordobs en una multitud de rei-nos conocidos por tafas. El suceso no pasar inadvertido para la </p><p>monarqua castellano-leonesa, que encarnada en Alfonso VI, recon-quistar Toledo en el 1085. Tres aos ms tarde, entraran en Segovia </p><p>las huestes del monarca. La consolidacin territorial se afirm con el posterior repoblamiento de carcter poltico-militar, que trajo consigo </p><p>un aumento poblacional, dotado como no, de los correspondientes pri-vilegios otorgados a las ciudades fronterizas. De igual forma, estos procesos iban acompaados por la reaparicin de nuevas dicesis, y la </p><p>construccin de edificios religiosos que afianzaban as la hegemona </p><p>eclesistica. </p><p>En este sentido, pocos aos transcurrieron desde la irrupcin de las </p><p>partidas cristianas en la ciudad, cuando comenz a erigirse en las pro-</p><p>17 </p></li><li><p>ximidades del marco que nos acoge una pequea fortaleza que hizo igualmente las veces de residencia real. El lugar adquira de esta forma una especial relevancia ante los ojos de la clereca. No debe pues sor-prender la eleccin de esta vasta extensin, antesala del castel/o, como marco para erigir la catedral de Santa Mara. Segn D. Hilario Sanz, presumiblemente sobre el mismo lugar que ocupara la anterior Cate-dral visigoda, que Colmenares y otros historiadores situaron en la pri-mitiva San Gil, situada a orillas del Eresma junto a la Casa de la Moneda. </p><p>El primer cuarto del siglo XII, ser pues prolfero para la Plazuela en lo que a nuevas construcciones se refiere, tomando un aspecto peculiar, casi urbano, que no abandonar hasta transcurridos unos cuatrocientos aos. Hacia 1115, bajo el reinado de Alfonso I de Aragn, se levantaba al abrigo del Alczar la Catedral de Santa Mara, y en el 1120, en unas do-naciones realizadas por el Concejo de ciudadanos a la mitra, se cedieron unos terrenos con destino a claustra donde se dispusieron el Palacio del Obispo, las casas de los cannigos, tiendas y finalmente el hospital de "Beate Marie" (1). Hay que entender en estos alzados, no slo un simple simbolismo religioso o artstico, expresaban adems la proximidad, la unin al poder real representada por el vallum oppidi (2), convirtindose de este modo el recinto en el centro poltico y religioso de Segovia. </p><p>Con el pasar de los aos, una incipiente ciudad fue creciendo en las inmediaciones de la iglesia catedral, poblndose de cannigos al ser-</p><p>(1) Transcrito por Colmenares "Historia de la Insigne Ciudad de Segovia .. . ", pgs. 217-218 y por Ruiz Hernando en "La arquitectura civil de estilo romnico de la ciudad de Se-govia", E.S. 1. XXV, 1973, pgs. 91-93 . Se conserva en el Archivo Catedralicio. Segovia (falta el nm. documento) . El emperador Alfonso 1 otorga carta de donacin y confirma-cin a la iglesia de Santa Mara de Segovia, y a Don Pedro, obispo de esta iglesia ... de una heredad por debajo del Alczar y que va a lo largo de la ribera del ro Eresma ... ", Hilario Sanz y Sanz, Bosquejo Histrico, Estudios Segovianos, tomo XIX, pg. 177. (2) Colmenares en su obra citada, tomo 1, pgs. 218 y 219 "Territorium igitur quod esta ianua civitatis usque ad vallum oppidi: et a muro, qui respicit ad aquam, usque adfontem qui dicitur Sanctae Mariae ... ", "Et Prior sanctae Mariae ... ". Se sitan los documentos por nuestro cronista, en los aos 1116 y 1117 respectivamente. </p><p>18 </p></li><li><p>vicio de la misma "domibus canonicorum". Con la licencia y osada que la imaginacin nos otorga, daremos un salto en el tiempo que nos </p><p>permita regresar a esos instantes. Una somera descripcin del lugar nos llevara por un trayecto, que siguiendo la cacera del Acueducto descendera a travs de la calle Daoiz, para desembocar en una estre-cha va a la entrada del recinto. A ambos costados, y de espaldas a los valles del Clamores y Eresma, dejaramos un mltiple y variado mo-saico de viviendas pertenecientes a los cannigos. </p><p>Continuaramos recorriendo la angosta calle, entre la robusta ca-</p><p>becera y claustro romnico de la Catedral, ubicados a nuestra derecha y el palacio episcopal a nuestra izquierda, que nos sorprendera por estar enclavado sobre la superficie que ocupa la actual Casa de la Qumica. Finalmente, desembocaramos en una pequea plaza denominada del </p><p>lamo, delimitada por la fachada principal de la Catedral, el Palacio del Obispo y el foso de la fortaleza (3). La estrechez de la calle y la proxi-midad a los edificios, llev en tiempos de Juana la Loca (hacia 1515), a </p><p>solicitar de la ciudad que desviase el canal madre del Acueducto porque "coma los cimientos de las casas del Obispo" (4). </p><p>3. La Iglesia Catedral </p><p>La reforma benedictina del siglo X iniciada en Cluny, junto con las </p><p>peregrinaciones generalizadas de Occidente a los lugares santos, faci-</p><p>(3) Ruiz Remando, J.Antonio. Historia del urbanismo de la ciudad de Segovia, siglos XII XIX, tomo I, pg. 31. (4) Ruiz Remando, J. Antonio. Op. Cit. (la Plazuela del Alczar), cdula de la reina " ... se pais que el reverendo en Cristo padre obispo de Segovia del mi consejo me hizo relacin por su peticin diciendo que junto a las paredes y cimientos de las casas desa obispala que son esa dicha ciudad va el agua que viene a los mis desa dicha ciudad lo cual diz que es muy gran peligro porque se podran caer las dichas casas y que yo por otra mi carta os he enviado mandar que lo remedieis y que el agua se desve de las dichas paredes y ci mientas de las dichas casas y que por agora se impiedran las calles desa dicha ciudad y la calle por donde va la dicha agua ... ". ARCHIVO EPISCOPAL de Segovia. </p><p>19 </p></li><li><p>litarn la aparicin y expansin de un nuevo estilo artstico, el Rom-nico. En los reinos cristianos de la Pennsula, amn de la ruta jacobea, seguir de cerca Jos pasos de la Reconquista. Su arquitectura, basada en las grandes masas y la bsqueda de la penumbra interior que susci-</p><p>te al recogimiento, se materializarn en nuestro templo finalizado hacia 1144 (5). Se da...</p></li></ul>