La República Norte 10-10-2011

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La Repblica Norte 10-10-2011

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  • NorteNorte

    10 - 10- 1110 - 10- 11

  • 2 Lunes 10/10/2011LA REPBLICALA REGIN - SOCIEDAD

    Entrevista

    Wilson Castro. TrujilloEn el Parlamento la bancada na-

    cionalista ha presentado un pro-yecto de ley para evitar la reelec-cin inmediata de alcaldes y presi-dentes regionales. Cul es su opi-nin al respecto?

    Bueno, yo creo que es una ini-ciativa respetable, pero considero que si se tiene que pensar en que no debe haber reeleccin eso no sola-mente debe ser a nivel de los gobier-nos locales y regionales sino que debe abarcar al mismo Congreso.

    Que no haya reeleccin para los congresistas.

    Por qu solamente se piensa en los alcaldes y los presidentes re-gionales cuando se trata de la no reeleccin? Por qu no hablan de los congresistas?

    La gente ve mal las reelecciones consecutivas. Quizs el espritu de esa iniciativa legislativa sea buscar una alternancia en los municipios y regiones. No cree?

    Este proyecto de ley va a tener

    que pasar por un amplio debate en el Parlamento. Particularmente yo no me aferro al cargo, creo en la alter-nancia del poder. Actualmente la ley no prohbe la reeleccin. Uno tiene que ver si es conveniente o no mante-nerse en el cargo.

    En su partido Alianza Para el Progreso (APP) usted es visto como uno de los mejores alcaldes a nivel de la provincia de Trujillo.

    Bueno, actualmente gozamos del apoyo de la poblacin y del parti-do debido al trabajo que estamos ha-ciendo en todo el distrito de La Espe-ranza. Eso nos obliga a hacer mejor las cosas, a buscar el bienestar de la poblacin. Yo voy a estar sujeto a lo que el Parlamento disponga.

    Puede resultar muy prematuro pero en su caso ha pensado en ten-tar un tercer periodo edil? Lo est evaluando?

    Por qu solamente se piensa en los alcaldes?

    An no he decidi nada, creo que es una iniciativa personal que requie-re de mucha evaluacin, de mucha reflexin. La labor de un alcalde es muy sacrificada, que demanda mu-cho tiempo y dedicacin. A veces nos priva de muchas cosas; pero ha sido el sentir nuestro el de apoyar a la po-blacin. No me anima el querer man-tenerme en el cargo, creo que se po-dra dar oportunidad a otros profe-sionales que hay en el partido (APP) que se estn preparando y pueden

    hacer las cosas bien. Hay alcaldes que afirman ir a

    la reeleccin porque la poblacin y las bases del partido se lo piden

    Bueno, en mi caso es muy pre-maturo hablar de ir o no a la reelec-cin. Yo no estoy pensando en el 2014 sino en hacer un buen segundo pe-riodo municipal. Creo que una terce-ra postulacin se definir en su mo-mento. Adems me debo a un partido y desde all debe salir una propuesta orgnica en su oportunidad.

    Lleva dos periodos consecutivos como alcalde distrital de La Esperanza. Dice que el Parlamento tambin debe discutir y aprobar una ley en contra de reeleccin de legisladores.

    Daniel Marcelo Jacinto

    AUTORIDAD EDIL AFIRMA ser de la idea sobre la alternancia en la conduccin del municipio.

    Cmo ve los casi tres primeros meses de gobierno de Humala?

    Creo que el presidente Ollanta Humala, al menos en estos ms de sesenta das, est haciendo bien las cosas, cumpliendo con lo que ofre-ci en su campaa electoral. Hay medidas importantes en seguridad ciudadana y para evitar ms con-flictos sociales.

    El presidente est haciendo bien las cosas"

    El presidente ha anunciado se-siones descentralizadas en todo el pas.

    Me parece muy bien que el mandatario quiera ir a las provincias para escuchar a la poblacin y a las autoridades locales y regionales, para conocer sus problemas. Yo es-toy casi una vez a la semana en Lima haciendo gestiones en los ministe-rios. Ahora, creo que los congresis-tas tambin deben realizar estas se-siones. Durante el gobierno aprista los alcaldes de La Libertad nunca pudimos dialogar con el presidente Alan Garca.

    DURA TAREA. Marcelo sostiene que labor de un alcalde es muy sacrificada.

    JAIME MENDOZA. LA REPBLICA

    Preocupa falta de armamento en polica de La Libertad

    OBSERVACIN. CMARA DE COMERCIO

    Pide a Mininter resolver problema para proteger a policas y garantizar la seguridad en las calles.

    Trujillo. El presidente de la Cma-ra de Comercio de La Libertad, Ja-vier Caro Infantas, y el congresista Jos Len Rivera, expresaron su preocupacin por la falta de arma-mento en el cuerpo policial de la regin para patrullar las calles.

    Ambos pidieron al Ministerio del Interior (Mininter) atender esta situacin, pues consideran que no se puede poner en riesgo a los agentes del orden y ello ade-ms no garantiza la seguridad para la poblacin.

    Eso est mal. Me llama pode-rosamente la atencin que los po-licas no tengan un arma de rigor.

    Creo que eso es grave. Pedimos que el ministro del Interior, Os-car Valds, tome cartas en el asun-to. Aparte, se pone en una situa-cin de riesgo al polica, expres al tiempo de invocar a la Defen-sora del Pueblo a pronunciarse sobre el caso.

    Por su parte Len Rivera indi-c que es inaceptable que los agen-tes del orden patrullen las calles sin sus armas de reglamento. Es inaceptable que estando como est la delincuencia y que ha des-bordado a la fuerza pblica, la Polica est desarmada, acot el legislador liberteo.

    PROPUESTA. Congresista Jos Len dijo que debe equiparse a PNP con armas no letales.

    ATENCIN. Len seal adems que esta situacin sirve para que se inicie un proceso de equipamiento en la PNP con armas no letales.

    EL DATO

    INFORMA. COLEGIO DE OBSTETRAS

    Falta nombrar a 40% de primer grupo de obstetrices de La Libertad

    Trujillo. La decana del Colegio de Obstetras de La Libertad, Elizabeth Daz Pea, inform que a la fecha falta nombrar al 40% del primer gru-po de obstetrices contratadas que se contabiliz en el 2006.

    De las ms 500 obstetrices con-tratadas que deban ser nombradas, solo el 60% ha alcanzado est condi-cin, por lo que esperamos que la Ge-rencia Regional de Salud pueda ace-lerar el nombramiento de nuestras profesionales para mejorar su situa-cin laboral, seal.

    Asimismo, pidi remuneraciones decorosas para los obstetras y las obs-tetrices, pues actualmente tienen sueldos que fluctan entre S/. 500 y

    Decana de Orden pide sueldos decorosos para profesionales y mejorar condiciones laborales.

    S/. 1,000 al mes, lo cual es nfimo para cubrir la canasta familiar. En el Da del Obstetra, Daz Pea invoc a las autoridades regionales posibilitar mejoras laborales para su sector, dada la responsabilidad de su trabajo.

    Decana Elizabeth Daz pide mejoras.

    JAIME MENDOZA. LA REPBLICA

  • Lunes 10/10/2011 LA REPBLICA 3LA REGIN - SOCIEDAD

    Secretario regional Csar Aparicio dice que marcha tambin es de respaldo al gobierno.

    MOTIVO. EXIGEN A OLLANTA HUMALA CUMPLIR PROMESAS DE APOYO AL SECTOR GREMIAL

    CGTP Cajamarca acatar protesta del mircoles 12 de octubre

    Edgar Jara. CajamarcaLa jornada de apoyo y protesta al presidente de la Repblica, Ollanta Humala, que alista la Confedera-cin General de Trabajadores del Per (CGTP), para el 12 de octubre, tambin recibir la adhesin de la representacin cajamarquina,

    MOVILIZACIN. Este mircoles la CGTP saldr a marchar por calles de Cajamarca.

    anunci el secretario general Csar Aparicio.

    Coincidentemente con el Da de la Raza o el Descubrimiento de Amrica, el dirigente sindical dijo que su organizacin acord por unanimidad acatar la Jornada Na-cional Cvica, adems de determi-nar la estrategia que aplicarn en la marcha de este mircoles, donde exigirn al presidente Humala el cumplimiento de los acuerdos asu-midos antes de las elecciones, de apoyo al sector gremial.

    Entre otros puntos, en estos es-

    casos meses de gestin del presi-dente, uno de los temas en los que hemos coincidido es la aprobacin de la Ley de Consulta Previa, que aunque se ha dado, todava faltan muchas cosas por concluir y pun-tualizar, acot Aparicio.

    No obstante, adems de las exi-gencias de cumplimiento de acuer-dos, los representantes de la CGTP afirmaron que la principal causa de su manifestacin es respaldar las medidas de cambio que se han presentado en los dos primeros me-ses de gobierno.

    EDGAR JARA. LA REPBLICA

  • Opinin

    EDITORIAL

    Chile fue el modelo econmico lati-noamericano. Garca lo evocaba per-manentemente. Crecimiento econ-mico, mercado libre, apertura total, reduccin de la pobreza, estabilidad poltica eran las virtudes a imitar. De pronto, movili-zaciones estudiantiles universitarias masivas ponen sobre la mesa el tema de la desigualdad. Las demandas de terminar con el manejo de la educacin como un instrumento de lucro y de reubicar la educacin como un derecho hu-mano que el Estado debe garantizar para todos se han colocado en el centro del debate nacio-nal. Exigen permitir el desarrollo de capacida-des y abrir oportunidades a todos,

    Y es que en Chile, como en la Constitucin fujimorista, la educacin ha dejado de ser un derecho y se ha convertido en un asunto del mercado, en un servicio manejado con fines de lucro y exoneraciones tributarias. La priva-tizacin de los servicios educativos es domi-nante. La educacin pblica se ha deteriorado. Adems, todos los estudiantes universitarios pblicos y privados deben pagar por sus es-tudios, de cuestionada calidad, va crditos que deben asumir y cancelar al acabar sus es-tudios; ciertamente, con los intereses comer-ciales correspondientes. Claro, los de las uni-versidades privadas pagan costos ms altos an y con mayores tasas de inters.

    La bandera de recuperar la educacin pbli-ca, escolar y universitaria, como gratuita y de calidad, ha movilizado a toda la sociedad chile-na. No solo los jvenes, que comenzaron mar-chando y planteando sus demandas, sino los padres de familia, las organizaciones de traba-jadores, las fuerzas sociales, toman las calles cada jueves y marchan entre 60,000 y 100,000

    personas respaldando las exigencias levanta-das por la juventud. En el centro se ha colocado el tema de la profunda desigualdad que el mo-delo ha instalado en una sociedad que no est dispuesta a seguir tolerndola. Y es que reducir la pobreza es una cosa, sin duda necesaria, y otra es cerrar la brechas de enorme desigualdad que marcan la sociedad y que han desatado este gi-gantesco movimiento juvenil que evidencia una enorme convocatoria social, al margen de la presencia y liderazgo de partidos.

    La joven presidenta de la Federacin de Es-tudiantes de la U. de Chile, Camila Vallejo, y el dirigente de la U. Catlica Jackson se han con-vertido en la expresin de un nuevo liderazgo,

    social y poltico. Desde la denuncia de la edu-cacin como un derecho humano convertido en una mercanca con fines de lucro y la de-manda nacional de una educacin pblica gratuita y de calidad, objetivo que muchos pe-ruanos comparten y exigen, han colocado en el centro del debate el tema de la desigualdad en Chile. Su grito juvenil y su indeclinable lu-cha, que lleva meses en las calles y en los me-dios, tienen al presidente Piera con 20% de aprobacin y ha ganado a su lado a ms de tres cuartas partes de los chilenos, abriendo el de-bate sobre la forma de organizacin de la vida social y de los derechos que el Estado garan-tiza, afirma enormes brechas y niega el desa-rrollo de oportunidades y capacidades a millo-nes de jvenes y familias del vecino del sur.

    Los estudiantes han colocado sobre la mesa la demanda de un profundo cambio en un sis-tema educativo excluyente y segregador, y con ello, de una nueva Constitucin, as como la necesidad de nuevos liderazgos polticos reno-vados y creativos. Su batallar ha mostrado crea-tividad en las formas y en la transmisin de sus objetivos. La amenaza represiva de Piera de criminalizar su lucha fracasar en frenar la tremenda demanda y conciencia social des-atadas. Ya Garca fracas en su intento de im-poner esa metodologa en el Per frente a los pueblos indgenas y movimientos sociales, de-jndonos 191 muertos.

    No se equivocaron Gana Per y Ollanta Hu-mala cuando plantearon que la revolucin educativa, con una educacin pblica gratuita y de calidad, constitua un eje clave de un Per inclusivo, con oportunidades para todos, en el que se reduzcan las brechas sociales de un pas excluyente y profundamente desigual.

    El espejo chileno

    A contracorrienteJAVIER

    DIEZ CANSECO

    Afganistn: diez aos de guerra

    El aniversario no ha dado para grandes titulares, pero se ha cumplido un decenio desde que el presidente Geor-ge W. Bush inici los bombardeos sobre Afganistn en represalia contra Al Qaeda y sus aliados talibanes por

    los atentados del 11-S. En un comienzo todo pareci ir muy bien: el gobierno fundamentalista de Kabul se derrumb, sus dirigen-tes con el mulh Omar a la cabeza huyeron y una conferencia de lderes afganos eligi a Amid Karzai como presidente interi-no, quien luego fue ratificado en elecciones aceptables.

    De otro lado, los inicialmente reticentes aliados occidenta-les de los EEUU en la OTAN aceptaron tomar a su cargo parte de la guerra y enviaron destacamentos armados algunos im-portantes, otros simblicosa territorio afgano, donde las pos-tergadas mujeres volvieron a existir como sujetos de derecho y seres humanos con acceso a la educacin, pues el extremismo talibn las haba expulsado de las escuelas.

    Pero de esto hace mucho. Desde entonces se han sucedido dos reelecciones del seor Karzai, la corrupcin se ha vuelto a apoderar del pas principal productor de opio y herona a nivel mundial y los territorios liberados a costa de grandes sacrificios por las tropas occidentales se reducen como piel de zapa, en tanto los combatientes talibanes se multiplican incre-mentando sus atentados terroristas.

    De otro lado, la guerra en Afganistn como la de Irak ha costado miles de millones a los contribuyentes USA, al punto que se las indica como una de las causas principales

    del enorme dficit que arrastra la economa de la superpo-tencia. Por ello no resulta sorprendente que, con motivo de la eliminacin de Osama bin Laden hace unos meses, el presidente Obama declarase que el principal objetivo de la permanencia de los EEUU en Afganistn se haba cumplido y que era hora de pensar en retirarse.

    No lo harn mientras exista la sospecha de un triunfo tali-bn, claro. Pero por ahora la imagen es de empantanamiento, el mismo o ms grave que ocurri a la desaparecida URSS durante el decenio de su permanencia. Con respecto a cuanto ocurre con la guerra, las explicaciones no coinciden. La optimista insiste en presentar a la guerrilla afgana como un grupo limitado de 5,000 combatientes, exhaustos y al borde de la derrota. La pesi-mista afirma que, al contrario, la guerrilla tiene posibilidades inagotables a partir de los refuerzos que aportan los grupos ra-dicales de Pakistn, que atraviesan la difusa frontera.

    Como sea, la situacin actual no podra eternizarse. No solo por el enorme costo de la guerra sino porque ya ha costado la vida de 2,700 soldados norteamericanos y algo menos de euro-peos. Los observadores consideran que una solucin podra ser acabar de una vez con el entrenamiento de las FFAA y polica afganas y transferir al rgimen de Kabul el control del territo-rio al mismo tiempo que emprenden una lenta retirada. Pero el problema es que nadie sabe cunto podra durar este rgimen sin proteccin extranjera. Afganistn parece no poder escapar a la lista de Estados falli...