Normas Minimas Vol Emergencias

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    22-Mar-2016

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Documento de Trabajo La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja promueve las actividades humanitarias de las Sociedades Nacionales…

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Documento de Trabajo La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja promueve las actividades humanitarias de las Sociedades Nacionales a favor de las personas vulnerables. Mediante la coordinación del socorro internacional en casos de desastres y el fomento de la asistencia para el desarrollo, se propone prevenir y aliviar el sufrimiento humano. La Federación Internacional, las Sociedades Nacionales y el Comité Internacional de la Cruz Roja constituyen, juntos, el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. www.ifrc.org Está autorizado copiar cualquier parte de este documento sin necesidad de solicitar previamente la autorización de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja con fines no lucrativos, siempre que indique la fuente de manera expresa e inequívoca. El desarrollo de la presente publicación ha sido posible gracias al apoyo financiero del Departamento de Ayuda Humanitaria y Protección Civil de la Comisión Europea DG-ECHO 2010 Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja Representación Regional para los países andinos Calle Los Naranjos 351, Lima 27, Perú E-mail: peru.limaregdelegation@ifrc.org www.cruzroja.org El Departamento de Ayuda Humanitaria y Protección Civil de la Comisión Europea DG-ECHO , financia intervenciones de ayuda humanitaria a las víctimas de catástrofes naturales y conflictos fuera de la Unión Europea. La ayuda se brinda directamente a las victimas, de manera imparcial, sin distinción de raza, religión u opinión política. DIPECHO, su programa de preparación para desastres, centra su acción en las principales zonas propensas a catástrofes del mundo y cubre fundamentalmente actividades de entrenamiento, formación, sensibilización, sistemas de alerta temprana, planificación y pronóstico. http://ec.europa.eu/echo/ CAPRADE es el Comité Andino para la Prevención y Atención de Desastres, que tiene por objeto y competencia contribuir a la reducción del riesgo y del impacto de los desastres naturales y antrópicos que puedan producirse en el territorio de la subregión andina, a través de la coordinación y promoción de políticas, estrategias y planes, y la promoción de actividades en la prevención, mitigación, preparación, atención de desastres, rehabilitación y reconstrucción, así como mediante la cooperación y asistencia mutuas y el intercambio de experiencias en la materia. (Decisión 529 del Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores - CAMRE) www.caprade.org Documento de Trabajo Prólogo Bien orientado, organizado y regulado, el voluntariado representa un valor agregado innegable en las múltiples situaciones de emergencia; pero que, de lo contrario, puede, a su vez, generar situaciones de confusión, duplicidad de esfuerzos y, en el peor de los casos, poner en riesgo tanto a aquellos que desean ayudar como a las poblaciones que reciben la ayuda. En este sentido, se hace necesario redoblar los esfuerzos para crear condiciones, marcos institucionales y políticos a través de los cuales los voluntarios y voluntarias puedan desarrollar su labor de forma segura, organizada y profesional. Con el conocimiento adquirido a través de la experiencia y con el fin de contribuir al cumplimiento de los objetivos comunes orientados a mejorar la gestión y coordinación de los voluntarios y voluntarias que actúan en operaciones de emergencia y recuperación temprana, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, con el apoyo del Departamento de Ayuda Humanitaria y Protección Civil de la Comisión Europea DG-ECHO, llevó a cabo en 2009-2010 el proyecto Fortalecimiento de Voluntariado: âMejorando las capacidades de resiliencia y respuesta a desastres en la subregión andinaâ con el objetivo de afianzar la capacidad de preparación y respuesta en la subregión, proporcionando a los países miembros de la Comunidad Andina marcos comunes de fortalecimiento para una actuación eficaz. Las Normas Mínimas Comunes del Voluntariado para Emergencias y Recuperación Temprana, desarrolladas tanto en cada uno de los países Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, como a nivel subregional andino, constituyen el marco común para la gestión y actuación del voluntariado de emergencia y recuperación temprana (VpERT). Estas normas e indicadores fueron desarrolladas participativamente para mejorar la acción frente a los desastres y salvar vidas, en contribución al fortalecimiento de los Sistemas Nacionales de Respuesta y a los objetivos subregionales establecidos en la Estrategia Andina para la Prevención y Atención de Desastres â EAPAD del CAPRADE. Fernando Casanova Representante Regional para los países andinos. Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 6 Tabla de Contenido 1. Introducción ......................................................................................................................................7 2. ¿Qué es el voluntariado para emergencias y recuperación temprana? (VpERT) ......8 2.1 El concepto de voluntariado .............................................................................................8 2.2 Voluntariado para emergencias y recuperación temprana (VpERT)................ 10 3. ¿Por qué unas normas mínimas?............................................................................................. 12 3.1 Necesidad de un marco compartido ............................................................................ 12 3.2 Acerca de las normas mínimas e indicadores de cumplimiento ........................ 13 4. ¿De dónde provienen las normas mínimas comunes VpERT para la subregión andina? ...................................................................................................................... 14 4.1 El proceso regional.............................................................................................................. 14 4.2 Normas aprobadas en cada país: Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú .................. 16 5. Las normas mínimas comunes regionales ........................................................................... 20 5.1 Acerca de la normas regionales ..................................................................................... 20 5.2 Marco normativo e institucional (grupo 1) ................................................................ 21 5.3 Gestión organizativa del voluntariado (grupo 2) ..................................................... 27 5.4 La acción voluntaria (grupo 3) ........................................................................................ 35 Mirando al futuro .............................................................................................................................. 42 Tabla resumen .................................................................................................................................... 43 Lista de siglas y abreviaturas ......................................................................................................... 44 Documentos de referencia ............................................................................................................ 45 NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 7 1. Introducción En los últimos años, el voluntariado, como expresión del altruismo y la solidaridad entre los pueblos y las personas, se ha incrementado considerablemente en todo el mundo y, particularmente, el voluntariado en emergencias y recuperación temprana, tanto a lo interno de los países como en su dimensión internacional. Motivado, sobre todo, por el incremento en la frecuencia de los desastres, mayor acceso y globalización de la información y mayores posibilidades y medios de desplazamiento, el voluntariado en emergencias es una realidad que mueve miles de personas en diferentes continentes, países y contextos. Desde hace varios años, la Cruz Roja y la Media Luna Roja, junto con otras organizaciones internacionales y las estructuras de defensa, protección civil y gestión del riesgo de desastres de los países, viene desarrollando diversos esfuerzos para mejorar y consolidar la calidad y responsabilidad de la acción voluntaria a nivel mundial. Esta trayectoria ha puesto en relieve la importancia de involucrar nuevos actores cada vez más, así como a los gobiernos e instituciones públicas como entes rectores y responsables de liderar y coordinar la acción humanitaria en sus respectivos países y contextos. La construcción de las Normas e Indicadores de Voluntariado en Emergencias y Recuperación Temprana (NeI VpERT), en los países y a nivel subregional andino, ha contado con un proceso liderado por las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y las instancias de la Defensa Civil y Gestión del Riesgo de Desastres en cada país, con el apoyo técnico de expertos consultores nacionales y regional y el respaldo continúo de la Presidencia Pro Témpore del Comité Andino para la Prevención y Atención de Desastres - CAPRADE durante el periodo 2008-2010 en Ecuador, Perú y Bolivia. La naturaleza de las NeI VpERT se fundamenta en los procesos nacionales de diagnóstico sobre la situación del VpERT y en las amplias consultas a nivel de los cuatro países, en los que participaron activamente más de 200 instituciones nacionales e internacionales, con la finalidad de ser adoptadas y aprobadas como marco compartido para la Comunidad Andina, bajo el liderazgo del CAPRADE. Se enfatiza en el rol activo y compromiso de las Entidades de Gestión del Riesgo de Desastres y Manejo de Desastres públicas y privadas, y organizaciones de voluntariado, que han cosntruido activamente en el proceso y que demuestran compromiso a seguir trabajando por el logro de los objetivos comunes trazados. No obstante el alcance subregional andino, el presente instrumento constituye un recurso vivo y adaptable a diferentes contextos y sin duda un ejemplo metodológico de construcción como un producto a ser replicado en otras regiones con la finalidad de promover la articulación y coordinación interregional. NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 8 2. ¿Qué es el voluntariado para Emergencias y Recuperación Temprana? (VpERT) 1 2.1 El concepto de voluntariado Existe diversos conceptos sobre ser voluntario y voluntariado. A continuación, se menciona dos ejemplos aplicados por las organizaciones de voluntariado más reconocidas, así como los conceptos adoptados por cada uno de los cuatro países de la Comunidad Andina en sus marcos legales y normativos. Conceptos de las principales organizaciones de voluntariado destacados: ⢠Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja: âVoluntariado es una actividad que se funda en el libre albedrío de la persona que presta servicios de voluntariado y no en el deseo de obtener un beneficio material o pecuniario, ni en presiones sociales, económicas o políticas externas (1); tiene por objeto ayudar a las personas vulnerables y a sus comunidades, de conformidad con los Principios Fundamentales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (2); su organización corre a cargo de representantes reconocidos de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja o de la Media Luna Roja(3)â 2 ⢠Cáritas Internacional: âVoluntario es el que, además de sus propias labores profesionales, de un modo continuo, desinteresado y responsable dedica parte de su tiempo a actividades no en favor de sí mismo ni de los asociados (a diferencia del asociacionismo), sino en favor de los demás o de intereses sociales colectivos, según un proyecto que no se agota en la intervención misma (a diferencia de la beneficencia), sino que tiende a erradicar o modificar las causas de la necesidad o marginación social.â En relación con los marcos normativos y legales, el siguiente cuadro muestra los conceptos adoptados por cada país: 1. Este apartado corresponde a un consolidado a partir de la información y análisis de los documentos elaborados en las consultorías nacionales en el marco del proceso desarrollladas en Ecuador, Bolivia, Colombia y Perú . 2. Política de Voluntariado 1999, Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 9 Se considera voluntariado al conjunto de actividades realizadas por personas, asociaciones o entidades jurídicas, con fines de bien común, asociadas por libre elección y sin intención de lucro, fuera del marco de una relación de empleo o de función públicaâ (Ley No. 3314 de 16 diciembre de 20053. âVoluntario es toda persona natural que libre y responsablemente, sin recibir remuneración de carácter laboral, ofrece tiempo, trabajo y talento para la construcción del bien común en forma individual o colectiva, en organizaciones públicas o privadas o fuera de ellasâ (Congreso Nacional de Colombia, Artículo 3, Ley 720 de 2001). âcomo una forma de participación socialâ. (Constitución Ecuatoriana, 2008). En el Taller sobre el Ciclo de Gestión del Voluntariado, organizado en Ecuador por Cruz Roja Ecuatoriana y la Secretaría Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, en el marco del proyecto, en junio de 2010, las organizaciones participantes propusieron los siguientes conceptos: 1. Voluntariado en Gestión del Riesgo.- Grupo de hombres y mujeres constituidos en un sistema (legal, administrativo y operativo) para poder actuar en la Gestión de riesgos acorde a su capacidad y competencia institucional. 2. Voluntario â Voluntaria.- Ser humano que de acuerdo a su capacidad sirve a la comunidad en gestión de riesgos por decisión propia, libre y justificada por su institución. El voluntariado es una labor realizada sin fines de lucro, en forma gratuita y sin vínculos ni responsabilidad contractual. El voluntariado alcanza actividades de interés general para la población como: actividades asistenciales, de servicios sociales, cívicos, de capacitación, culturales, científicos, de portavoz y otros de naturaleza análoga y tendiente a lograr el bien común. El voluntariado es una labor realizada sin fines de lucro, en forma gratuita y sin vínculos ni responsabilidad contractual. El voluntariado alcanza actividades de interés general para la población como: actividades asistenciales, de servicios sociales, cívicos, de capacitación, culturales, científicos, de portavoz y otros de naturaleza análoga y tendiente a lograr el bien común Bolivia Colombia Ecuador Perú Concepto de VoluntariadoPaís Todos los conceptos arriba detallados, aunque cada uno con sus matices, contienen elementos denominadores comunes que definen las características básicas de la acción voluntaria. En este sentido, los investigadores Cnaan, Handy y Wadswoth (1996) identificaron cuatro elementos fundamentales que caracterizan la acción voluntaria4: ⢠La naturaleza de sus acciones: siempre voluntaria, no forzada ni obligada. ⢠El tipo de recompensa: sin recompensa esperada, o sólo compensación de gastos. ⢠El contexto: asociado formalmente a alguna organización. ⢠Objeto de la ayuda: desconocidos, conocidos, autoayuda. 3. Ley de la República de Bolivia, que norma al voluntariado del país. 4. CNAAN, R, HANDY, F. y WADSWORTH, M: âDefining who is a volunteer: conceptual and empirical considerationsâ. En: âNon-profit and voluntary sector quarterlyâ. 1996, p. 25. NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 10 Finalmente, merecen ser mencionados los Principios fundamentales del voluntariado que fueron proclamados en la Declaración Universal sobre el Voluntariado de 1990, según sigue: ⢠Se reconoce el derecho de asociación de todo hombre, mujer, niño, niña, cualquiera sea su raza o condición religiosa, su condición física, económica, social y cultural; ⢠Se garantiza la dignidad de todo ser humano y su cultura; ⢠Ofrecer ayuda mutua desinteresada y participar individualmente o en asociaciones con espíritu de compañerismo y de fraternidad; ⢠Estar vigilantes a las necesidades de las comunidades y propiciar con ellas la solución de sus propios problemas; ⢠Se busca que el voluntariado se constituya en un elemento de desarrollo personal, de adquisición de conocimientos nuevos de ampliación de capacidades, favoreciendo la iniciativa y la creatividad; ⢠Estimular la responsabilidad social y motivar la solidaridad familiar, comunitaria e internacional. 2.2 Voluntariado para Emergencias y Recuperación Temprana (VpERT) Dentro de la acción voluntaria, el voluntariado para Emergencias y Recuperación Temprana (VpERT) es muy específico tanto por la naturaleza de las tareas y misiones como por la preparación y competencias necesarias y el contexto donde se desarrollan. Una de las principales diferencias con otro tipo de acciones voluntarias es que ésta se desarrolla siempre en situaciones especiales donde el equilibrio y la normalidad de un contexto y comunidad se han visto gravemente alterados por un factor externo; es decir, un desastre o emergencia. Esto lleva a que la acción voluntaria normalmente se tenga que desarrollar bajo estrés y presión de tiempo, limitación de medios, y en un contexto adverso e inseguro. Estas condiciones obligan, sin duda, a una mayor preparación y responsabilidad por parte de las personas en el desarrollo de sus labores, ya que la posibilidad de salvar la vida de las personas afectadas por desastres o reducir el impacto negativo depende en gran medida de la oportunidad y calidad de la acción. Tomando en cuenta lo anterior, el VpERT se podría definir como: Una acción voluntaria desinteresada, colectiva proveniente de la sociedad civil, el sector público y el sector privado, que ponen a disposición de la comunidad, competencias habilidades y destrezas orientadas a desarrollar acciones humanitarias NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 11 independientes, documentadas y responsables, que cumplan rigurosamente las normas humanitarias internacionalmente reconocidas y que normalmente se desarrolla en un contexto de emergencia y/o desastre donde las condiciones normales de la población se han visto afectadas. La acción voluntaria, como su nombre indica, incluye tanto la fase de primera respuesta como la de recuperación temprana. A nivel conceptual, aunque existen diferentes enfoques sobre la duración de las fases; en general, se entiende que la fase de primera respuesta está centrada en salvar vidas y prevenir daños mayores como consecuencia directa del evento y puede durar entre uno y tres meses posteriores al evento, dependiendo de la magnitud del mismo. Si bien el concepto de recuperación temprana es relativamente nuevo y aún está sometido a cierto debate y diferencias de percepción, Naciones Unidas (PNUD) lo define como âun proceso multidimensional de recuperación que se inicia en un contexto humanitario y está guiada por principios de desarrollo, cuyo propósito es la elaboración de programas humanitarios y la catalización de las oportunidades de desarrollo sustentable. Su objetivo es generar procesos nacionales, sólidos y auto-sostenidos para la recuperación tras una crisis. Abarca el restablecimiento de los servicios básicos, medios de vida, refugios, gobernabilidad, seguridad, Estado de derecho, medioambiente y dimensiones sociales, lo cual incluye la reintegración de poblaciones desplazadas. 5 La recuperación temprana está focalizada en desarrollar las condiciones y medios para restablecer, y en lo posible, mejorar la situación de las poblaciones afectadas con una visión de largo plazo y sostenible. Suele tener una duración de varios meses y se inicia inmediatamente después de concluir la fase de primera respuesta y, en algunos casos, de forma simultánea, si bien se debe planificar desde el primer día posterior al desastre. 5. Guía de Orientación sobre Recuperación Temprana, Cluster sobre Recuperación Temprana (CWGER- PNUD Abril 2008). NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 12 3. ¿Por qué unas Normas Mínimas? 3.1 Necesidad de un marco compartido Como se ha mencionado en los capítulos precedentes, el incremento en los últimos años de las acciones voluntarias vinculadas a emergencias y desastres representa un valor agregado importante, pero al mismo tiempo puede derivar en situaciones de descoordinación, duplicidad y falta de profesionalismo. A ello contribuyen aspectos como problemas de gestión del voluntariado6, la falta de mecanismos de coordinación, la variedad y complejidad de acciones que se deben llevar a cabo a favor de la población afectada (asistencia humanitaria, búsqueda y rescate, alojamiento temporal, atención pre-hospitalaria, salud en desastres, agua y saneamiento, evaluación de daños y necesidades, restablecimiento de contactos familiares, etc.) y sobre todo el no contar un marco institucional compartido y concertado que permita que todas los componentes funcionen de forma sincronizada. Por otra parte, la complejidad de las acciones que se deben desarrollar requiere de distintos niveles de capacitación y especialización que a su vez requieren de un referente compartido de calidad como por ejemplo currículos formativos unificados, criterios de selección y perfiles de puesto o tarea. En la subregión andina, la experiencia de los desastres más recientes, en los que se ha presentado algunas dificultades de colaboración, liderazgo y coordinación ha vuelto a poner sobre la mesa las limitaciones y vacíos de las acciones humanitarias y más específicamente de las organizaciones de ayuda y socorro que trabajan con y a través del voluntariado. Lo expresado anteriormente resume el fundamento de la necesidad de contar con un marco común de actuación que siente las bases para una acción voluntaria responsable, coordinada, oportuna y de calidad, que sea acordada por los diferentes actores involucrados. Este marco compartido se puede construir de forma progresiva con acciones de diferente naturaleza, como creación redes de voluntariado, intercambio de experiencias y formación compartida, entre otros; pero para ello se debe contar una referencia o visión común; es decir, unos estándares o normas mínimas compartidas por los países, gobiernos, instituciones, organizaciones y por los voluntarios y voluntarias que sustente las bases para procesos necesarios posteriores. Una vez acordadas estas normas mínimas será más fácil identificar puntos de encuentro, dar seguimiento a los procesos, evaluar la calidad de las acciones y 6. Gestión del voluntariado: Proceso de gestionar y administrar los aspectos relacionados con la planificación, preparación, captación, formación, seguridad, ubicación, supervisión, evaluación y reconocimiento de los voluntarios. Es un proceso continuo que puede describirse como un ciclo de gestión de voluntarios. NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 13 gestionar la solidaridad entre países. Los principales beneficios de la adopción de un marco de normas mínimas compartidas son la mejora de la institucionalidad, coordinación, gestión del voluntariado y calidad de las acciones voluntarias. 3.2 Acerca de las normas mínimas e indicadores de cumplimiento Las Normas Mínimas son enunciados cualitativos para determinar un mínimo de calidad y desempeño y son concebidos para ser universales y aplicables en diferentes contextos. En el marco del VpERT, se trata de un conjunto de criterios y requisitos claros y de dominio público y de desempeño por parte de las instituciones públicas, las organizaciones que gestionan VpERT, y por cada voluntario y voluntaria en su responsabilidad individual, que permiten establecer los niveles básicos de calidad de la actuación en situaciones de respuesta humanitaria a emergencias. Por cada Norma Mínima se ha establecido un grupo de Indicadores clave (máximo 6), que son enunciados cualitativos y cuantitativos, que orientan la medición del grado de cumplimiento de la norma y, por ende, el progreso. Los indicadores clave, si bien deben ser universales, deben contextualizarse y no deben considerarse exhaustivos ni excluyentes. La presencia de todos los indicadores propuestos no significa necesariamente que se alcance el estándar o norma, y para lograr esto último, no necesariamente todos los indicadores deben estar presentes. Los indicadores son sólo referencias para medir un cumplimiento pero no el fin en sí mismos. Si bien existe diferentes tipos y niveles de indicadores, para los fines del presente documento se ha optado por indicadores de cumplimiento o de producto, es decir aquellos que sirven para medir el cumplimiento de la meta final, es decir, la norma. Los indicadores seleccionados son sólo ejemplos orientativos que dependiendo del marco normativo, institucional, organizativo y circunstancias particulares de cada país pueden ser modificados y enriquecidos con indicadores adicionales (Ej.: indicadores intermedios de proceso) que permitan monitorear y medir mejor los avances en el cumplimiento de cada norma. NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 14 4. ¿De dónde provienen las normas mínimas comunes VpERT para la subregión andina? 4.1 El Proceso Regional Las normas mínimas comunes para la subregión andina son el resultado de un proceso de construcción participativa e incluyente, en el que han estado involucradas las principales instituciones públicas y organizaciones de voluntariado vinculadas a la intervención humanitaria en situación de emergencias o desastres en cada uno de los cuatro países (Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú). En total estuvieron involucradas más de 100 organizaciones y unas 200 personas tanto a través de contactos bilaterales como mediante su participación en los talleres nacionales. De manera resumida el proceso fue el siguiente: Paso 1 Elaboración de documentos de investigación y análisis, incluyendo aspectos como marcos normativos, rol y responsabilidades de las instituciones públicas, mapeo de organizaciones de voluntariado, análisis de procesos de gestión y currículos formativos. Paso 2 Desarrollo de talleres nacionales de consulta y construcción colectiva de las normas e indicadores nacionales en coordinación enbtre la Cruz Roja y las instituciones responsables de respuesta en cada país y la participación de organizaciones relevantes al VpERT. Paso 3 Desarrollo de las 9 Normas mínimas y 41 indicadores regionales, con base en las normas e indicadores nacionales. Las NeI regionales están divididas en tres grupos: marco normativo institucional, gestión organizativa del voluntariado y acción del voluntariado. Paso 4 Documento preliminar de normas mínimas regionales es compartido con las autoridades de CAPRADE para su revisión y posterior aprobación. Paso 5 Una vez aprobado el documento es publicado, divulgado y se identifican acciones para su aplicación e implementación en cada uno de los países de la Comunidad Andina. Durante los talleres la propuesta inicial de normas mínimas e indicadores fue analizada, revisada y enriquecida estableciendo prioridades a partir de la realidad, contexto y experiencia de cada institución y organización. Cada país priorizó NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 15 diferente número de normas Bolivia (7), Colombia (6), Ecuador (7) y Perú (8) pero en cuanto a contenido los cuatro países coincidieron en los temas y áreas priorizadas. Asimismo, en cada país se celebraron sesiones y talleres de género, diversidad y no discriminación lo que permitió integrar estos aspectos dentro de las normas e indicadores propuestos. El siguiente esquema muestra en línea generales los diferentes pasos seguidos en el proceso de construcción y aprobación: PROCESO DE CONSTRUCCION DE LAS NORMAS E INDICADORES REGIONALES VpERT Proyecto Regional (Apoyo a CAPRADE y Sistemas Nacionales) Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú Proceso regional Normas Mínimas - Consultoría Regional. - Asesoría y acompañamiento a procesos de cada país. Procesos Nacionales - Documento Mapeo y Análisis. - Talleres Nacionales. - Normas Mínimas priorizadas. Documento Regional - Normas Mínimas Comunes Regionales. - Representativo de los países. CAPRADE - Revisión - Aprobación y Validación Aplicación - Publicación. - Eventos de divulgación por país. - Capacitación. - Institucionalización. NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 16 4.2 Normas aprobadas en cada país: Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú Cada uno de los cuatro países tuvo un proceso propio para la identificación y aprobación de las normas mínimas de VpERT. A continuación se explica brevemente por cada país las normas que fueron seleccionadas y aprobadas en sus respectivos talleres de identificación y aprobación. 4.2.1 Bolivia En total se seleccionó siete normas, tres relacionadas con el marco institucional y normativo, dos con la gestión organizativa del voluntariado y dos con la acción del voluntariado. Las tres normas relacionadas con el marco institucional están focalizadas en la necesidad de contar con políticas y procedimientos apropiados, que deben ser respetados y conocidos por las instituciones y organizaciones y en el conocimiento y respeto de los principios, códigos de conducta y convenios internacionales. Las dos normas relacionadas con la gestión organizativa ponen énfasis en la existencia de procedimientos para una gestión adecuada del voluntariado y la necesidad de que los voluntarios y voluntarias reciban una formación oportuna y apropiada. Por último, las dos normas relacionadas con la acción voluntaria se refieren a que las misiones y tareas sean apropiadas para el perfil de cada voluntario y voluntaria y se cuente con los medios y recursos suficientes para desarrollarlas de forma efectiva y eficiente. 1. La organización debe contar con políticas y procedimientos formalmente aprobados/establecidos que permiten una gestión de voluntariado transparente y no discriminatoria. 2. La organización respeta el marco institucional, legal y de costumbres existente en el ámbito territorial donde está constituida y donde los voluntarios y voluntarias desarrollan sus acciones. 3. La organización conoce, promueve y respeta las políticas, convenios, acuerdos, códigos y cualquier otro instrumento internacionalmente acordado y reconocido en relación con el VpERT. 4. Las organizaciones cuentan con un procedimiento sobre el ciclo de gestión del voluntariado, garantizando una adecuada organización y administración del recurso humano voluntario. 5. Los voluntarios y voluntarias reciben una formación y entrenamiento gradual e integral apropiados y actualizados permanentemente para el desarrollo de su acción voluntaria con profesionalismo y seguridad. 6. Los voluntarios y voluntarias realizan misiones y tareas adecuadas a su competencia, destreza y capacidades para las cuales han recibido un entrenamiento y formación adecuada. 7. Durante las misiones la organización facilita los medios logísticos y equipos necesarios para que los voluntarios y voluntarias realicen sus tareas con eficacia y eficiencia. Marco institucional y normativo del voluntariado Gestión organizativa del voluntariado Acción del voluntariado Normas Mínimas Ãmbito de aplicación NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 17 4.2.2 Colombia En Colombia, se aprobó seis normas mínimas que fueron divididas en dos grupos en función de su ámbito de aplicación. Un primer grupo incluye tres normas, cuyo cumplimiento está directamente relacionado con las dos principales estructuras formales existentes en la gestión del VpERT,como son el Sistema Nacional de Prevención y Atención de Desastres (SNPAD) y el Sistema Nacional de Voluntariado; y que se refieren a la necesidad de contar con una política pública sobre VpERT, directrices para articular las acciones por parte del SNPAD y la necesidad de institucionalizar temas formativos para el VpERT. El segundo grupo de tres normas tiene su ámbito de aplicación en las organizaciones de voluntariado (ODV) y se refiere a que las ODV deben aplicar los protocolos y procedimientos del SNPAD, al a una formación apropiada y a que las ODV deben contar con mecanismos de gestión del talento humano voluntario. 1. El Sistema Nacional de Voluntariado - SNV, cuenta con una política pública formalmente establecida y aplicada que orienta la gestión de VpERT. 2. El Sistema Nacional Atención y Prevención de Desastres - SNPAD cuenta con directrices para la articulación de los Comités Regionales y Comités Locales para la Prevención y Atención de Desastres, las Organizaciones de voluntariado (ODV) y las Entidades con acción voluntaria (ECAV), en los procesos de atención de emergencias y recuperación temprana (AERT), con la asignación de tareas claras conocidas por los/las voluntarios/as. 3. El SNPAD cuenta con un documento que regula la formación de voluntarios y voluntariasde acuerdo a sus roles y responsabilidades frente a la atención de emergencias y recuperación temprana. 4. La organización aplica los protocolos y procedimientos establecidos por el SNPAD (Sistema Nacional para la Prevención y Atención de Desastres). 5. Todo voluntario y voluntaria, que desempeña acciones de AERT, recibe una formación y entrenamientos mínimos generales para el desarrollo de su acción. 6. Las instituciones cuentan con un proceso de ciclo de gestión del voluntariado garantizando una adecuada organización y administración del recurso humano voluntario. Para el Sistema Nacional de Prevención y Atención De Desastres (SNPAD) y el Sistema Nacional de Voluntariado A nivel de las organizaciones de voluntariado (ODV) Normas Mínimas Ãmbito de aplicación NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 18 4.2.3 Ecuador En Ecuador, se aprobó un total de siete normas mínimas que no quedaron agrupadas en función de su ámbito de aplicación y responsabilidad, sino que hacen referencia a diferentes aspectos temáticos y procedimentales considerados necesarios en la marco de la acción del VpERT. En este sentido, las normas se refieren a aspectos, tales como contar con una política formalmente aprobada para el VpERT, necesidad de protocolos y procedimientos, documentos orientativos para la formación y capacitación del voluntariado, adecuación de las tareas al perfil del voluntariado, facilitación de medios apropiados durante las misiones, el respeto a la cultura y principios humanitarios y la necesidad de programas formativos para el voluntariado. 1. Se cuenta con una política formalmente aprobada o establecida que permita una gestión de voluntariado transparente y no discriminatoria. 2. Se cuenta con protocolos y procedimientos de actuación de respuesta a emergencias y recuperación temprana, conocidos por los voluntarios y voluntarias, en los cuales se asigne tareas claras y transparentes, así como normas mínimas de seguridad. 3. Se cuenta con un documento que oriente la capacitación de los voluntarios y voluntarias de acuerdo a sus roles y responsabilidades en VpERT 4. Los voluntarios y voluntarias realizan tareas adecuadas a sus competencias y destrezas y para las cuales han recibido entrenamiento y formación previa. 5. La organización facilita, durante las misiones, los medios logísticos y equipos necesarios para que los/las voluntarios/as realicen sus tareas con dignidad y eficiencia, y en un ambiente seguro tanto para ellos/as, como para las personas y comunidades con las que trabajan y son beneficiarias de sus acciones. 6. La organización garantiza que los voluntarios y voluntarias desarrollan sus acciones desde el respeto a los derechos humanos, cultura y costumbres de la población con las cuales desarrollan su acción voluntaria. 7. Los voluntarios y voluntarias reciben una formación y entrenamiento mínimos apropiados para el ejercicio de su acción voluntaria con profesionalismo y seguridad. Para ello se ha desarrollado políticas y mecanismos internos que fomentan una atmósfera de respeto, oportunidades de desarrollo y formación continuada, para favorecer la motivación y retención de los voluntarios y voluntarias. Aprobación Protocolización Lineamiento Responsabilidades definidas Recursos adecuados Código de conducta Programa formativo Normas Mínimas Ãmbito de aplicación NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 19 4.2.4 Perú En Perú, se aprobó ocho normas mínimas agrupadas en tres ámbitos de aplicación. En relación con el marco institucional y normativo se aprobó tres normas relacionadas con la existencia de políticas y procedimientos, el respeto a los convenios y acuerdos internacionales y el respeto al marco institucional existente en el país. En relación con la gestión organizativa se aprobó tres normas relacionadas con la gestión del voluntariado, el registro apropiado del voluntariado y los protocolos de incorporación. Y finalmente en relación con la acción voluntaria se aprobó dos normas relacionadas con los planes de movilización del voluntariado y la gestión del voluntariado en el terreno. 1. La organización cuenta con políticas y procedimientos formalmente aprobados/ establecidos,que permiten una adecuada gestión de voluntariado: eficiente, transparente y no discriminatoria. 2. La organización conoce y respeta convenios y acuerdos internacionales vinculados con el VpERT. 3. La organización respeta el marco legal e institucional existente en el país, con base en el queel voluntariado desarrolla sus acciones. 4. Las organizaciones incorporan el ciclo de gestión del voluntariado. 5. Las organizaciones cuentan con un registro estandarizado de voluntarios y voluntarias. 6. Se cuenta con protocolo mínimo de incorporación de voluntariado espontáneo. 7. Las organizaciones activan su plan de movilización de voluntariado. 8. Se cuenta con un plan de acción que incluye la gestión de voluntariado en terreno. Marco institucional y normativo del voluntariado Gestión organizativa del voluntariado Acción del voluntariado Normas Mínimas Ãmbito de aplicación NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 20 5. Las Normas Mínimas Comunes Regionales 5.1 Acerca de las Normas Regionales Las Normas Mínimas Comunes Regionales son, en total, nueve (09) divididas en tres grupos o áreas de aplicación: Marco Normativo e Institucional (Grupo 1), Gestión organizativa del Voluntariado (Grupo 2) y Acción del Voluntariado (Grupo 3). GRUPO 1: Marco Normativo e Institucional Está directamente relacionado con el rol y responsabilidad del Estado y las instituciones públicas rectoras en materia de acción humanitaria y voluntariado (específicamente VpERT), con el fin de garantizar y facilitar un marco mínimo de entendimiento y coordinación, en el que existan unas normas, orientaciones y liderazgo claros para que las organizaciones que gestionan VpERT puedan desarrollar su trabajo con responsabilidad y calidad. En este grupo, las tres normas están relacionadas con los instrumentos legales y políticas para el voluntariado (NORMA 1), con los protocolos y procedimientos para tener instrumentos válidos (NORMA 2) y con el reconocimiento y respeto a los principios y acuerdos internacionales (NORMA 3). En conclusión, se puede decir que este grupo de normas está directamente relacionado con la responsabilidad del Estado. GRUPO 2: Gestión Organizativa del Voluntariado Este grupo de normas se refiere a lo que deben hacer las organizaciones que gestionan VpERT para garantizar una adecuada gestión de los/as Voluntarios/as y un desempeño de la organización en armonía y respeto con el marco normativo e institucional de cada país o región. Las tres normas planteadas están relacionadas con la aplicación de un ciclo de gestión de voluntariado de calidad (NORMA 4), el respeto al marco de actuación existente en el país (NORMA 5) y el garantizar procesos apropiados de formación y especialización del voluntariado (NORMA 6). Este grupo de normas apunta directamente a la responsabilidad de las organizaciones gestoras del VpERT. GRUPO 3: La Acción del Voluntariado El último grupo de normas se relaciona con la oportunidad, calidad y responsabilidad de la acción voluntaria; es decir, las condiciones existentes para que los voluntarios y las voluntarias puedan realizar su labor y, también, cómo deben actuar y comportarse. Las tres normas de este grupo están referidas al perfil y preparación para realizar sus tareas (NORMA 7), el comportamiento y respeto necesarios durante el desempeño (NORMA 8) y, por último, a las condiciones de trabajo y medios puestos a disposición (NORMA 9). NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 21 Este grupo de normas se refiere a la responsabilidad individual de cada voluntario/a y su forma de actuar junto con la responsabilidad de la organización o institución, dependiendo de cada caso, de facilitar las condiciones necesarias. Los siguientes numerales: 5.2, 5.3 y 5.4 explican los tres grupos de normas. Cada norma incluye: primero, una breve descripción para explicar y ejemplificar en qué consiste la norma, su razón de ser y propósito (âAcerca de la normaâ). Después, algunos ejemplos, no exhaustivos ni excluyentes, de acciones que se puede desarrollar para lograr el cumplimiento de la norma (âCómo alcanzar la normaâ) y finalmente ejemplos de indicadores, igualmente no exhaustivos ni excluyentes, para medir el grado de cumplimiento de la norma (âEjemplos de indicadores de cumplimientoâ). 5.2 Marco normativo e institucional (grupo 1) Norma 1: El país cuenta con un marco legal y políticas formalmente aprobadas que permiten una gestión del voluntariado eficiente, transparente y no discriminatorias. ⢠ACERCA DE LA NORMA Esta norma está relacionada con la necesidad de formalizar y organizar el marco en el cual se desarrolla la acción voluntaria en situaciones de emergencia y recuperación temprana para que existan unos parámetros y mecanismos de actuación conocidos y respetados, tanto por los/as voluntarios/as que desarrollan las acciones como las instituciones y organizaciones responsables de su accionar. Si bien, en general, la actividad voluntaria no debe ser dirigida o controlada sino, más bien, incentivada y motivada, las experiencias previas de voluntariado en situaciones de emergencia y desastres nos han enseñado que es necesario que dicha actividad voluntaria se desarrolle dentro de un marco institucional y organizativo mínimo, que si bien será diferente en función del contexto y funcionamiento de cada país, debe garantizar un desarrollo de las acciones coordinado, eficiente y respetuoso con todos los actores involucrados y, especialmente, con las personas afectadas por los desastres que son la razón de ser de las acciones. En Bolivia, Ecuador y Perú, existe una responsabilidad y voluntad política para organizar y regular el VpERT desde las instituciones responsables de la gestión del riesgo de desastres, mientras que en Colombia, si bien la voluntad política e institucional también existe, el marco de desarrollo y gestión del voluntariado tiene otras dinámicas donde las instituciones públicas tienen un rol diferente que limita NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 22 su accionar regulador y organizador. No obstante, en todos los casos existe una responsabilidad de coordinar y facilitar que la acción voluntaria se desarrolle de manera eficiente organizada y profesional y lo que va a cambiar en función de cada contexto es el camino para alcanzarlo. ⢠COMO ALCANZAR LA NORMA Definir un marco legal adecuado para el contexto. Algunos países cuentan con leyes específicas de voluntariado y otros integran los aspectos relacionados con el voluntariado en artículos específicos de otras leyes superiores. En cualquiera de ambos casos, se trata el voluntariado de forma general sin referencia específica al VpERT que, como ya se ha señalado, tiene sus particularidades. De igual forma, hay países donde se ha desarrollado una legislación a partir del rol de liderazgo y responsabilidad del Estado, mientras, en otros el liderazgo respecto del VpERT es compartido entre diferentes niveles y actores. Todos estos ejemplos llevan a considerar la importancia de contar con un marco legal que de cobertura formal al VpERT, pero que, al mismo tiempo debe ser apropiado y adecuado para la realidad de cada país. En el proceso de construir o reformar un marco legal es necesario tomar como referencia los marcos legales y políticas desarrollados por otros países, especialmente, si son de la misma región y contexto sociocultural, pero deben ser adaptados al contexto y particularidades de cada país. En definitiva, debe existir un equilibrio entre aspectos comunes estandarizados regional o internacionalmente y otros propios de cada país. Consultar y consensuar con los principales actores relacionados con VpERT. Independientemente del tipo de legislación o políticas que se desarrollen o adopten el resultado deberá ser la culminación de un proceso participativo donde las organizaciones que gestionan VpERT y otros actores relevantes del ámbito humanitario (Ej.: agencias de Naciones Unidas, Iglesias) son consultados y, en la medida de lo posible, exista un acuerdo o consenso sobre los contenidos. Esto va a permitir un mejor reflejo de los problemas e inquietudes de los diferentes actores y que éstos, a su vez, se apropien del mismo, facilitando su respeto y cumplimento. Integrar referencias explícitas de los aspectos de diversidad y no discriminación. Las leyes relacionadas con VpERT y, particularmente, su reglamentación deben integrar cláusulas y artículos relacionados con el respeto a la diversidad y no discriminación que inviten y orienten tanto a las organizaciones públicas como privadas a trabajar en este sentido. Divulgar el marco legal y políticas VpERT. Una vez aprobados y formalizados, tanto las leyes como sus reglamentos deben ser divulgados entre las organizaciones y el propio voluntariado. Para ello, se pueden hacer publicaciones comentadas de las leyes y principios, versiones reducidas, foros de reflexión y discusión, entre otros. NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 23 Ejemplos de indicadores: ⢠Existen instrumentos legales y/o formales, con sus respectivos reglamentos desarrollados, que regulan y orientan la actividad VpERT en el país. ⢠El marco legal y las políticas son incluyentes, apropiados para la realidad socio-política y administrativa y respetuosos con la diversidad cultural y costumbres del país. ⢠Existe un mecanismo liderado y/o facilitado por las instituciones públicas u organizaciones privadas responsables del voluntariado en torno al cual están agrupados, coordinados y articulados las instituciones, organizaciones, entidades y personas que realizan acciones voluntarias de emergencia y recuperación temprana. ⢠El Marco Legal y las políticas incorporan elementos relacionados con discriminación y/o violencia basada en género y respeto a la diversidad e integran mecanismos para sancionar, canalizar y responder a las denuncias y casos de discriminación y/o violencia basada en género que pudieran presentarse. â¢Las políticas de VpERT desarrolladas por las instituciones u organizaciones competentes están escritas, son divulgadas y conocidas por las organizaciones que gestionan voluntariado y por los voluntarios y voluntarias. Norma 2: Existe protocolos, procedimientos y mecanismos que regulan y facilitan la articulación entre los diferentes niveles del Estado y las organizaciones de voluntariado en los procesos de Atención de Emergencias y Recuperación Temprana y que son conocidos y respetados tanto por las instituciones públicas como por los voluntarios y voluntarias. ⢠ACERCA DE LA NORMA Esta norma tiene como objetivo principal facilitar la existencia de mecanismos de coordinación, relacionamiento y trabajo conjunto entre los diferentes actores que permitan una acción voluntaria más eficaz y eficiente. Para ello se deben desarrollar herramientas concretas que permitan asignar y diferenciar los roles y responsabilidades de cada actor. En algunos contextos estos mecanismos tomarán forma de reglamentación de instrumentos legales o procedimientos de obligado NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 24 cumplimiento y, en otros serán acuerdos entre iguales resultado de un diálogo entre los diferentes actores relacionados con el VpERT. En cualquiera de los casos, estos instrumentos deberían existir para prevenir y minimizar el riesgo de descoordinación, duplicación de esfuerzos o acciones por fuera de las prioridades y necesidades identificadas de manera conjunta. Estos mecanismos de coordinación y colaboración podrán formalizarse y celebrarse de acuerdo con los diferentes niveles descentralizados de los marcos legales y sistemas de respuesta de cada país, si bien debe existir una mínima coherencia entre los acuerdos y mecanismos acordados en estos niveles. Finalmente, es necesario mencionar la importancia de contar con los mencionados mecanismos y que éstos sean conocidos y respetados por los actores involucrados. Para ello deben ser publicados y divulgados para su conocimiento, así como puestos en práctica a través de entrenamientos o ejercicios de simulación y/o simulacros a diferentes niveles y con la participación de las principales instituciones públicas y organizaciones de voluntariado especializadas en diferentes disciplinas. ⢠COMO ALCANZAR LA NORMA Definir con claridad los roles y responsabilidades de cada actor en la reglamentación de las leyes. El rol que cada organización gestora de VpERT y el de los propios/as voluntarios/as en el momento de una respuesta humanitaria deben estar bien definidos desde la propia reglamentación de las leyes, lo que va a permitir prevenir situaciones de duplicación de esfuerzos y facilitar que las acciones VpERT se integren dentro de las necesidades y prioridades determinadas por las instituciones responsables de la gestión del riesgo y gestión de desastres en cada contexto y en diferentes niveles. Integrar formalmente las organizaciones VpERT en los mecanismos de decisión y coordinación en casos de desastre. Las organizaciones que gestionan VpERT tienen un rol protagónico en las situaciones de desastres y debieran ser integradas formalmente en las estructuras de actuación y toma de decisiones de los Sistemas de Gestión del Riesgo y Gestión de Desastres de cada país en los diferentes niveles (Ej.: Comités nacionales, regionales, locales, etc.). Esta integración y participación debiera darse no sólo en los momentos de emergencia, sino también en las acciones de prevención y, sobre todo, preparación, donde se generan las condiciones para un trabajo de coordinación y, complementariamente, se construyen espacios de confianza institucional. El desarrollo de protocolos conjuntos de actuación y la celebración de ejercicios de simulación y simulacros son algunos ejemplos de acciones que se pueden realizar. Desarrollar y adaptar los instrumentos y procesos internos de las organizaciones VpERT para que sean compatibles y complementarios con el marco general. Para que la cooperación y coordinación entre las organizaciones de voluntariado y de éstas con el Estado y otros actores sea realmente efectiva, es necesario que la misión, vocación y funcionamiento de las mismas facilite el trabajo con otros actores. Asimismo las herramientas como los planes internos de respuesta y contingencia, NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 25 protocolos, normativa y otros instrumentos internos deben recoger e integrar esos acuerdos externos. Ejemplos de indicadores de cumplimiento: ⢠Existe protocolos y procedimientos compartidos que definen los roles y responsabilidades en situaciones de emergencia de las organizaciones que gestionan VpERT. ⢠Existe directrices, orientaciones y herramientas públicas que determinan y regulan la formación y perfil requerido para los/as voluntarios/as para emergencias y recuperación temprana. ⢠Existe mecanismos para que, en el contexto de una emergencia, las organizaciones que gestionan VpERT reciban por parte de las instituciones públicas rectoras orientaciones e información oportuna sobre el rol y tareas de su responsabilidad. ⢠Las directrices, protocolos, procedimientos y herramientas se han elaborado a partir de un análisis de no discriminación, género y respeto a la diversidad e integran mecanismos y medidas específicas para su promoción, respeto y sanción si fuera necesario. ⢠Los protocolos, procedimientos, herramientas e instrumentos públicos existentes son publicados y divulgados entre las organizaciones que gestionan VpERT y los/as voluntarios/as. Norma 3: Las instituciones públicas y organizaciones privadas responsables de la gestión de VpERT a diferentes niveles conocen, promueven y respetan las políticas, convenios, acuerdos, códigos y cualquier otro instrumento internacionalmente acordado y reconocido en relación con el voluntariado para emergencias y recuperación temprana (VpERT). ⢠ACERCA DE LA NORMA El principal objetivo es garantizar que la acción voluntaria de emergencias y recuperación temprana se desarrolle acorde con los principios y acuerdos internacionalmente reconocidos independientemente del país o contexto donde se lleve a cabo. NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 26 Se entiende que, independientemente de las obligaciones individuales de cada voluntario/a, existe, también, una responsabilidad institucional y organizacional de las entidades relacionadas con la gestión del VpERT para que los citados principios y códigos existentes sean tomados en cuenta y respetados. Por esta razón, la norma hace énfasis en la necesidad del conocimiento de los instrumentos como paso previo a su promoción y respeto. De los principios y códigos existentes e internacionalmente reconocidos relacionados con las emergencias y recuperación temprana, merecen ser destacados el âCódigo de Conducta relativo al socorro en casos de desastre para el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y las Organizaciones No Gubernamentales (ONG)â, âLa Carta Humanitariaâ y âLas normas mínimas Esferaâ. En referencia a principios de voluntariado, merecen ser destacados la âDeclaración Universal del Voluntariadoâ (1990) que incluye los principios internacionales del voluntariado más importantes. Un paso fundamental para el cumplimiento de la norma sería facilitar espacios de capacitación y divulgación, o refrescamiento donde ya exista un camino recorrido, sobre los principales instrumentos arriba mencionados, destinados tanto a tomadores de decisiones como a gestores, funcionarios, técnicos y voluntarios/as de las instituciones y organizaciones relacionadas con el VpERT. ⢠COMO ALCANZAR LA NORMA Integrar referencias a los instrumentos internacionales relacionados con las acciones VpERT en el marco legal y reglamentos. Normalmente, las referencias a principios y códigos éticos no se integran en las leyes y reglamentos que en los países regulan el accionar de la ayuda humanitaria en situaciones de desastres, quedando abierto a la conciencia de las organizaciones y personas. Sin embargo, si se quiere lograr que instrumentos internacionales como los mencionados en el apartado anterior sean conocidos y respetados por quiénes desarrollan la acción voluntaria, éstos deberán formar parte del respectivo marco legal. Para lograrlo los diferentes gobiernos y, especialmente, las instituciones responsables de la Gestión del Riesgo y Gestión de Desastres en cada país deben, junto con otras instituciones y organizaciones no gubernamentales, liderar el proceso. Institucionalizar el conocimiento, divulgación y respeto a los instrumentos internacionales. Las instituciones públicas y organizaciones gestoras de VpERT deben desarrollar mecanismos internos que permitan una apropiación e interiorización, pero, sobre todo, institucionalización de los principios, códigos éticos y estándares humanitarios; éstos no pueden ser vistos sólo como una referencia o meta futura para alcanzar, sino asumidos como una realidad institucional; es decir, como los pilares que dan sentido al trabajo desarrollado en situaciones de ayuda humanitaria y recuperación temprana. Cada organización debe dar pasos para integrarlos en sus estatutos, políticas, reglamentos y códigos y desarrollar estrategias, planes formativos y de divulgación que formen parte de la dinámica normal de cada actor. Adicionalmente, es importante que los esfuerzos y responsabilidad de cada organización sean complementados con acciones conjuntas donde participen las diferentes instituciones y organizaciones, lo cual ayudará, sin duda, a construir una visión compartida (Ej.: Cursos Esfera Interinstitucionales, publicaciones compartidas, etc.). NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 27 Desarrollar mecanismos de veeduría compartida. Para saber si las instituciones y organizaciones actúan sobre la base de los principios, códigos y acuerdos internacionales, se debe contar con instrumentos que permitan dar seguimiento y recopilar la información necesaria. En principio, la finalidad de estas acciones de seguimiento no sería sancionadora o fiscalizadora pero, sí buscan incrementar la toma de conciencia y responsabilidad de cada actor. Se trata de un esfuerzo conjunto interinstitucional y sería el propio grupo el que marcaría con su accionar los estándares de actuación y comportamiento. Ejemplos de indicadores de cumplimiento: ⢠Las políticas públicas, reglamentos internos y otros instrumentos de gestión del VpERT integran los principales principios, valores y códigos de conducta relacionados con el voluntariado y la acción humanitaria de emergencias. ⢠Las Instituciones públicas tienen mecanismos de asesoría, vigilancia y acompañamiento para que la acción voluntaria se desarrolle desde el respeto a los valores y principios internacionales del voluntariado y la acción humanitaria. ⢠Los directivos, tomadores de decisiones y/o funcionarios de las instituciones públicas y organizaciones privadas relacionadas con VpERT conocen los principales convenios y acuerdos internacionales relativos a voluntariado y principios de la acción humanitaria. ⢠Las instituciones públicas y/o organizaciones privadas lideran e implementan programas y acciones para la sensibilización, divulgación y capacitación sobre principios y valores del voluntariado, humanitarios y código de conducta en situaciones de emergencia. 5.3 Gestión organizativa del voluntariado (grupo 2) Norma 4: Las organizaciones que gestionan el voluntariado de emergencias y recuperación temprana cuentan con procedimientos establecidos para la gestión del voluntariado, garantizando una adecuada organización y administración del talento humano voluntario. NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 28 ⢠ACERCA DE LA NORMA Esta norma está directamente relacionada con la responsabilidad que las organizaciones tienen de realizar una gestión del voluntariado profesional, lo que implica contar con herramientas y mecanismos apropiados para tal fin. Dicha gestión debe realizarse en las diferentes fases o etapas de lo que se conoce como âciclo de gestión del voluntariadoâ7. Si bien este concepto y enfoque ha sido acuñado por la Federación Internacional tiene total validez en cualquier organización de voluntariado. El ciclo de gestión del voluntariado determina la forma en que se organiza y administra el recurso humano voluntario a través de diferentes etapas del proceso donde la organización debe contar con pasos y acciones oportunas que permitan a los voluntarios y voluntarias tener una ocupación y actividad dentro de la organización al mismo tiempo que sus expectativas y necesidades de formación están cubiertas. Las principales etapas del ciclo son: la planificación, incorporación, inducción y capacitación, participación, evaluación y reconocimiento. Es importante que la organización que gestiona el VpERT tenga una estrategia bien definida para cada una de las etapas del ciclo, así como flexibilidad para gestionar y canalizar el âvoluntariado espontáneoâ que suele aparecer en momentos de emergencia y que normalmente representa una oportunidad para las organizaciones de captar y retener nuevos voluntarios y voluntarias. Si bien todas las etapas del ciclo son importantes en la gestión de cualquier talento humano, la etapa de âreconocimientoâ tiene especial relevancia cuando se trata del voluntariado ya que al no existir una remuneración económica se debe contar con otros mecanismos de reconocimiento íntrinsecos que mantengan e incrementen el espíritu y motivación de los voluntarios y voluntarias. ⢠COMO ALCANZAR LA NORMA Integrar la gestión del voluntariado en el marco organizacional. La gestión del voluntariado no puede ser algo improvisado o circunstancial, sino que debe estar formalmente regulado e integrado en la organización y contar con procedimientos y procesos internos claramente definidos y conocidos por todos. En este sentido, los principales instrumentos y referentes internos como son los estatutos, políticas, reglamentos internos, planes estratégicos y entre otros, deben incorporar el concepto de gestión del voluntariado y dar pautas para su buena marcha. 7. Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja / Centro Regional de Referencia en Preparación para Desastres (CREPD). Guía de Voluntariado. San Salvador, El Salvador Centro América. 2008. NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 29 Definir una política y procedimiento de gestión de voluntariado apropiada para la organización. Lasas instituciones y organizaciones que gestionan VpERT son de diferente naturaleza, tamaño y cobertura geográfica. Si bien todas ellas tienen la responsabilidad de contar con una política y procedimiento de gestión del voluntariado, el alcance y profundidad de las mismas va a depender de múltiples factores como número de voluntarios y voluntarias, capacidad de gestión institucional, tipo de acciones voluntarias, etc. Considerando esto, es recomendable que cada organización realice una evaluación de su realidad y capacidad interna previo a la definición de su política y procedimientos de gestión del voluntariado. Independientemente del tipo de política y procedimiento elegido, se debe garantizar unos elementos mínimos de calidad en el proceso; es decir, aspectos como la estrategia de captación, formación continuada o reconocimiento del voluntariado deberían formar parte de cualquier proceso de de gestión del voluntariado. Por ejemplo, para garantizar una buena formación de sus voluntarios y voluntarias una organización puede decidir contar con su propio currículum y centro de capacitación, mientras que otra puede enviar a su voluntariado a capacitarse en otro lugar. En ambos casos, el objetivo formativo quedaría cubierto aunque con estrategias diferentes. Divulgación de la política y procedimiento de gestión del voluntariado. Una circunstancia que se repite con cierta frecuencia en algunas organizaciones que gestionan voluntariado es el hecho de que sus políticas y procedimientos de gestión no son suficientemente conocidos, lo que puede llegar a percibirse como falta de transparencia. Para prevenir estas situaciones, es importante que, por ejemplo, toda la información relativa a procesos y criterios de reclutamiento, capacitación, asignación de tareas, reconocimiento y oportunidades de desarrollo sean debidamente publicada y divulgada entre el voluntariado para que se conozcan las âreglas del juegoâ y exista un mayor sentido de pertenencia y respeto por la institución u organización. Asimismo, esta divulgación y transparencia permite una institucionalización de los procesos y reduce el margen de subjetivismo individual. Establecer mecanismos internos de seguimiento y control del cumplimiento. La política de gestión del voluntariado no sólo tiene que existir, sino que tiene que funcionar y cumplirse. Para ello, cada institución y organización debe desarrollar e implementar mecanismos para conocer la calidad y cumplimiento de la gestión del voluntariado en sus diferentes etapas. Acciones como procedimientos de reclamación claros y discretos, informes de misión o evaluación del desempeño son algunos ejemplos de acciones que se pueden implementar. Especial importancia tiene el contar con una figura independiente que actúe como defensor/a de los derechos del voluntariado donde los/as voluntarios/as puedan acudir a presentar reclamaciones desde el respeto a su privacidad y dignidad. Dependiendo del contexto, esta figura puede ser pública o a lo interno de cada organización, o ambas, pues pueden cumplir roles complementarios. NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 30 Ejemplos de indicadores de cumplimiento: ⢠Existe un procedimiento para el ciclo de gestión del voluntariado formalizado, publicado, ampliamente divulgado y conocido por los voluntarios y voluntarias que incorpora elementos y acciones claras para las fases de planificación, incorporación e inducción, capacitación, participación, evaluación y reconocimiento de la acción voluntaria. ⢠El procedimiento de identificación, selección e incorporación del voluntariado de cada organización se realiza de acuerdo con las capacidades e incorpora criterios de no discriminación e igualdad de oportunidades y es publicado y divulgado para el conocimiento de los/as voluntarios/as. ⢠Se garantiza una inducción mínima en función de cada emergencia que permita a los voluntarios y voluntarias conocer el contexto, normas de seguridad, rol y responsabilidades en relación con la acción voluntaria que van a desarrollar. ⢠La organización que gestiona VpERT lleva un registro de voluntarios/ as que actualiza periódicamente en función de las altas, bajas, formación y experiencias acumuladas. ⢠Existen normas y procedimientos internos formales y escritos que regulan y garantizan los derechos y deberes del voluntariado que incorporan mecanismos apropiados y confiables para canalizar y responder y sancionar a las denuncias de discriminación y/o violencia basada en género cometidos en cualquier nivel de la organización y que son divulgados y conocidos por los/as voluntarios/as. ⢠Existe un procedimiento de reconocimiento e incentivos no monetarios basado en los méritos y desempeño de los/as voluntarios/as y que no es discriminatorio. NORMA 5: Las organizaciones que gestionan VpERT desarrollan sus actividades dentro del marco legal, institucional y procedimental acordado con las instituciones públicas responsables de la acción humanitaria y el voluntariado VpERT en el ámbito territorial donde están constituidas y donde los/as voluntarios/as desarrollan sus acciones. NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 31 ⢠ACERCA DE LA NORMA Esta norma es especialmente relevante para garantizar que la acción voluntaria de emergencias y recuperación temprana esté mínimamente regulada y se desarrolle dentro del marco institucional definido por las autoridades estatales responsables de las acciones de gestión del riesgo y gestión de desastres. El objetivo es evitar acciones voluntarias realizadas fuera de control y sin el conocimiento de las autoridades competentes que pudieran ser contraproducentes y generar mayor caos y confusión especialmente en contextos y emergencias particularmente complejos. En ningún caso la norma estaría dirigida a limitar la autonomía de acción e independencia de las organizaciones que gestiona VpERT, sino que se espera que éstas realicen sus actividades como parte de un sistema organizado y sustentado bajo los principios de legalidad, coordinación y complementariedad. Existen diversas formas de llevar a buen fin esta norma pero algunas de las más prácticas y efectivas es la firma de acuerdos/convenios interinstitucionales tanto bilaterales como multilaterales y la elaboración de planes de respuesta y contingencia compartidos (territoriales y/o sectoriales), donde los roles, responsabilidades, recursos y valor agregado de cada organización queden bien definidos antes de cualquier evento. ⢠COMO ALCANZAR LA NORMA Actualizar y adaptar los instrumentos internos de respuesta. Las organizaciones que gestionan VpERT deben tener protocolos y procedimientos de actuación compatibles con el marco de actuación establecido por la autoridad competente en materia de gestión del riesgo y gestión de desastres. Los planes de respuesta y contingencia institucionales, protocolos y procedimientos de la organización deben ser elaborados o adaptados para ser complementarios con los de otras organizaciones y sobre todo con las necesidades y prioridades establecidas por las entidades públicas. Si por ejemplo el marco legal establece que sólo el Estado puede realizar tareas de identificar y enterrar cadáveres, ninguna organización sin permiso del Estado podría realizar esta labor aún estando cualificada para ello. Asimismo, los roles y responsabilidades de las organizaciones deberían de ser los mismos en los planes internos que en los planes generales compartidos, no existiendo contradicciones. Participar en espacios compartidos de capacitación, prácticas y coordinación. La mejor forma de lograr una acción coordinada y eficaz entre las diferentes organizaciones gestoras de VpERT, instituciones públicas y otros actores relevantes es a partir de conocerse entre ellas y generar espacios de confianza antes de que los desastres sucedan. Algunos ejemplos de acciones que contribuyen en ese sentido son las capacitaciones compartidas, acuerdos y protocolos de respuesta donde se definan con claridad los roles de cada actor y sobre todo realizar ejercicios prácticos NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 32 de simulación o simulacros donde los/as voluntarios/as se conozcan entre sí y de forma conjunta identifiquen aspectos que deben mejorarse para una respuesta oportuna y efectiva. Participar de forma activa en los espacios formales de coordinación y toma de decisiones en situaciones de desastre. En apartados anteriores, se ha mencionado la importancia del reconocimiento formal de las organizaciones gestoras de VpERT como miembros de los espacios de decisión y coordinación definidos en los marcos legales de gestión del riesgo de desastres. Sin embargo, eso es sólo un primer paso ya que debe ir acompañado de una voluntad y compromiso por parte de éstas de participar de forma activa en los niveles que les corresponda. Esta participación es especialmente importante en las convocatorias realizadas en situación de desastre para formar parte de la toma de decisiones distribución de roles y responsabilidades pero, también, lo es en la fase de preparación donde se elaboran planes interinstitucionales de respuesta y contingencia, protocolos, etc. Ejemplos de indicadores de cumplimiento: ⢠La organización que gestiona VpERT conoce y respeta las principales leyes y políticas desarrolladas por las instituciones públicas en relación con el voluntariado en emergencias y recuperación temprana para el país o territorio donde opera. ⢠La organización respeta y aplica los protocolos y procedimientos establecidos en el país por las instituciones rectoras y responsables de la acción humanitaria y VpERT y adapta sus procesos internos para que sean compatibles y complementarios con los primeros. ⢠La organización se coordina y comunica de forma regular con las instituciones públicas responsables y con otras organizaciones que gestionan VpERT tanto antes como durante las emergencias para evitar duplicidad de acciones e identificar sinergias y complementariedad en la acción voluntaria. ⢠La organización cuenta con políticas, procedimientos escritos y mecanismos de información y seguimiento a las políticas de género, no discriminación y respeto a la diversidad. NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 33 NORMA 6: Los voluntarios y voluntarias reciben una formación y entrenamiento integral apropiado y actualizado permanentemente para el desarrollo de su acción voluntaria con profesionalismo y seguridad. ⢠ACERCA DE LA NORMA Una las etapas del ciclo de gestión del voluntariado mencionado en la norma 4 es la de âinducción y capacitaciónâ. Por su importancia y transcendencia en el desarrollo de la acción voluntaria, la capacitación y/o formación merece una atención especial a través de la presente norma. Es obligación y responsabilidad de las instituciones y organizaciones que gestionan el VpERT asegurar que los/as voluntarios/as están debidamente capacitados para las tareas que deben desempeñar y conocen perfectamente el alcance y responsabilidad de sus acciones. Normalmente, esta formación debe ser integral, es decir, debe incluir aspectos generales de la acción humanitaria, de la propia organización, sus valores y misión; así como elementos técnicos y específicos del área de desempeño de cada voluntario/a. De igual forma, la formación debe adecuarse periódicamente a las necesidades de cada persona. Para lograr lo anterior las organizaciones deberían contar con currículos formativos en función de cada contexto e integrar temas de interés general recomendados por las instituciones responsables de la reducción de riesgos en un ámbito territorial dado. En cualquier caso, no se puede olvidar el carácter dinámico de la formación y entrenamiento de los/as voluntarios/as y su valor agregado como incentivo y reconocimiento de la labor que desempeñan para la organización. En la medida de lo posible, se debe abogar porque exista temas formativos básicos comunes a todas las organizaciones independientemente de su especialización, ya que ello va a mejorar el entendimiento y comunicación entre los/ as voluntarios/as de las diferentes organizaciones. ⢠COMO ALCANZAR LA NORMA Definir una política de formación y divulgarla. Toda organización que gestiona VpERT debería tener una política de formación donde se definan los criterios y procesos formativos internos en función de perfiles, desempeño, tipos de tareas y funciones dentro de la organización. Así mismo esta política debe ser divulgada tanto externamente como a lo interno conocida por el voluntariado. El conocimiento de la política permite a los/as voluntarios/as tener mayor claridad sobre lo que pueden esperar de la organización y cómo proyectar su desarrollo dentro de ésta, mejorando su sentido de pertenencia y motivación. Identificar necesidades formativas de la organización y los/as voluntarios/ as. Cada organización en función de su mandato y especialización tiene unas necesidades formativas diferentes ya que los perfiles de sus voluntarios/as también son diferentes. De igual forma, las personas llegan a la institución u organización NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 34 con una formación y conocimientos previos, por ello las necesidades de formación se deben determinar desde varias perspectivas como evaluar los conocimientos mínimos necesarios en función del puesto, evaluar el perfil de los/as voluntarios/ as que se tienen e identificar fortalezas y definir etapas y fases de especialización a partir de los conocimientos mínimos. En cualquier caso, el resultado debería ser que las políticas y temas formativos que posteriormente se desarrollen se ajusten a las necesidades y actividad de cada organización. Garantizar temarios y planes formativos. A partir de la evaluación e identificación de necesidades formativas el siguiente paso es asegurar que los voluntarios y voluntarias reciben esta formación. Para ello existen diversas estrategias en función de la capacidad, tamaño y capacidad de la organización. Algunas organizaciones pueden decidir brindar directamente la formación mientras que otras pueden apoyarse en actores externos o simplemente una combinación de ambas dependiendo del tipo de formación pero lo realmente importante es garantizar lo que se necesita con calidad. Una opción cada vez más aceptada es determinar un currículum con dos partes. Por un lado, un temario básico para cualquier voluntario VpERT que debería ser común a cualquier organización y por otro uno más especializado en función de la misión, tareas y necesidades de cada organización. Dar seguimiento personalizado al desempeño y necesidades formativas del voluntariado. La política y procedimientos de gestión del voluntariado de cada organización deben incorporar mecanismos y herramientas que permitan un acompañamiento individualizado de cada voluntario/a para identificar necesidades de formación, crecimiento y desarrollo que permitan mejorar la calidad de voluntariado. Algunas acciones encaminadas en este sentido son la asignación de tutores o mentores, la organización de sesiones de devolución (debriefing) después de cada misión, encuestas personalizadas con formatos predefinidos, etc. Ejemplos de indicadores de cumplimiento: ⢠La organización que gestiona VpERT cuenta con una malla curricular de formación básica homologada y acorde con los estándares, directrices y orientaciones definidos por las instituciones públicas responsables de acción humanitaria y VpERT. ⢠Existe procedimientos y guías publicados y divulgados entre los voluntarios y voluntarias de la organización, en lo que se explica con transparencia y claridad los procesos de acceso a la formación interna y otras oportunidades adicionales. ⢠Los voluntarios y voluntarias reciben una formación básica cuando ingresa a la institución acorde con su perfil, especialidad, rol y nivel de responsabilidad. NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 35 ⢠Los voluntarios y voluntarias tienen acceso a oportunidades de desarrollo y capacitación acorde con su perfil y desempeño y conoce previamente los mecanismos y condiciones para acceder a las mencionadas oportunidades. 5.4 La acción voluntaria (grupo 3) Norma 7: Los voluntarios y voluntarias aceptan y realizan misiones y tareas adecuadas a sus competencias, destreza y capacidades para las cuales han recibido entrenamiento y formación integral, gradual y actualizada. ⢠ACERCA DE LA NORMA Esta norma apunta tanto a la responsabilidad individual, es decir de cada voluntario/a, así como organizativa con el fin que las misiones y tareas desarrolladas por el voluntariado sean acordes con sus capacidades, habilidades y formación recibida. Aquí, se estaría hablando de una responsabilidad compartida en dos vías, por un lado la de cada voluntario/a de aceptar y asumir tareas y misiones para las cuales se encuentra mínimamente preparado/a y por otro la de la organización para no asignar responsabilidades o tareas por encima de las capacidades y formación de la persona. La importancia y cumplimiento de esta norma toma especial relevancia en el contexto de acciones de emergencia y recuperación temprana donde normalmente las necesidades superan los recursos disponibles y la necesidad y tentación de extender y sobre utilizar el talento humano disponible está siempre presente. No se puede olvidar que en situaciones de desastre donde el estrés y tensión son altos el riesgo de traumas y efectos secundarios para los voluntarios y voluntarias se incrementa considerablemente especialmente si los voluntarios y voluntarias no cuentan con el entrenamiento y preparación adecuados para la situación. Por este motivo, las organizaciones deben ser especialmente cuidadosas a la hora de seleccionar voluntarios/as y asignar misiones y tareas. ⢠COMO ALCANZAR LA NORMA Desarrollar perfiles de puesto/equipo para las diferentes tareas voluntarias. La organización debe asegurar que las personas asignadas a una tarea tienen las competencias necesarias para desarrollarlas. Para ello, se debe contar con criterios objetivos y medibles como los perfiles de puesto que definen qué tipo de persona hace falta para una misión determinada. Estos perfiles deben incluir tanto aspectos de conocimiento profesional, como de actitud o familiaridad con el contexto. NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 36 Igualmente se puede desarrollar perfiles de equipo, como grupo de personas para trabajar juntas, donde se cuidará el equilibrio y complementariedad de los perfiles de sus componentes (Ej.: género, edad, roles, personalidades, etc.). Estos perfiles una vez definidos serán la principal referencia, si bien no la única, para evaluar las competencias e idoneidad de una persona antes de encomendarle una tarea o misión voluntaria. Implementar mecanismos mejora y captación de nuevos perfiles. En una situación ideal, se deberían tener voluntarios/as para cubrir todos los perfiles de misión necesarios en cada institución y organización, no obstante la realidad es bien diferente con frecuencia por imperativo de la propia acción humanitaria se debe realizar ciertas acciones con personas no suficientemente preparadas. Esta circunstancia debe ser evitada en la medida de lo posible y para ello la organización tiene una responsabilidad de mejorar la preparación de sus voluntarios y voluntarias en aquellas áreas identificadas como debilidades con acciones como cursos de reciclaje, nivelación y refrescamiento o la captación de nuevas personas con perfiles más apropiados. Normalmente, este tipo de esfuerzos son más rentables y menos onerosos si varias organizaciones se ponen de acuerdo para realizar conjuntamente campañas de captación o formación especializada. Brindar acompañamiento y apoyo psicoemocional a cada voluntario/a. La complejidad y situaciones de estrés en que normalmente se desarrolla la AERT (acción de emergencia y recuperación temprana) hace imperativo que los/as voluntarias/as reciban un apoyo y orientación psicoemocional, tanto antes de las misiones como especialmente a su regreso. Este apoyo debe ser profesional y especializado y si la organización no lo puede brindar se tendrán que buscar alternativas externas. El acompañamiento psicoemocional debe proporcionar a la persona un ambiente seguro en el que ambas partes puedan decidir libremente sobre el tipo de tareas y misiones para la cual está capacitada y, de ser el caso, acordar períodos de descanso o recuperación después de una misión con alto grado de estrés. Ejemplos de indicadores de cumplimiento: ⢠La organización que gestiona VpERT tiene pre-definidos âperfiles de competenciasâ y habilidades para los puestos donde se vinculan voluntarios y las tareas y misiones voluntarias son asignadas en función de estos perfiles. ⢠Las tareas y funciones de los voluntarios y voluntarias son acordadas de forma libre entre los voluntarios y voluntarias y la organización y los voluntarios y voluntarias tienen derecho a rechazar una misión o tarea para la cual no se siente preparado/a o seguro/a. NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 37 ⢠Como norma general, los voluntarios y voluntarias no ocupan puestos que son considerados dentro de la estructura institucional como remunerados o sujetos a contrato. ⢠La organización tiene mecanismos para brindar, directa o indirectamente, apoyo psicoafectivo, desmovilización y/o reinserción dirigidos a los voluntarios y voluntarias que han enfrentado situaciones de estrés, tensión o trauma durante su acción voluntaria. ⢠La organización ha desarrollado mecanismos para identificar âperfilesâ y tarea apropiados para los voluntarios y voluntarias con destrezas y capacidades diferentes y la idoneidad de todo/a voluntario/a es evaluada con base en los perfiles sin discriminación por razones de físicas, de sexo, étnicas, religiosas, políticas o ideológicas. NORMA 8: Los voluntarios y voluntarias desarrollan sus acciones desde el respeto a los derechos humanos, principios humanitarios, cultura y costumbres del contexto donde desarrollan su acción voluntaria. ⢠ACERCA DE LA NORMA Con frecuencia los voluntarios y voluntarias deben desarrollar sus acciones en contextos culturalmente diferentes, aún dentro de sus propios países y, por esta razón, su actuación debe desarrollarse en función de aptitudes y actitudes apropiadas, que les permitan desarrollar sus actividades en armonía con el contexto y las personas a las que están ayudando. Todo ello no puede improvisarse, sino que debe ser considerado con anterioridad en las fases de inducción y capacitación del voluntariado, ofreciendo una información del contexto adecuada antes de cada nueva misión y tarea y, sobre todo, una formación en principios y valores de la mano de herramientas prácticas para poder actuar en contextos culturalmente diferentes. Aquí, nuevamente estaríamos hablando de una responsabilidad compartida entre el los voluntarios y voluntarias y la organización; ya que por un lado, está la obligación de la persona de actuar de forma respetuosa con el entorno en el que desempeña su acción; y por otro la responsabilidad organizativa de ofrecer información y formación oportuna previamente a una nueva misión. No es extraño encontrar personas que perciben la acción voluntaria desde el activismo; es decir, excesivamente NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 38 concentradas en lo que van a hacer, en la tarea, sin prestar atención al cómo van a desarrollarla o acerca de las implicaciones tiene su accionar. En algunos casos, los voluntarios y voluntarias no valoransi a través de su acción voluntaria y actitud se influye negativamente ante laspersonas que se desea ayudar. Es cada vez más necesario que las instituciones y organizaciones gestoras del VpERT y los voluntarios y voluntarias presten atención a los aspectos culturales, y a los de principios y derechos humanitarios. ⢠COMO ALCANZAR LA NORMA Garantizar sensibilización, capacitación y divulgación sobre principios y valores. La capacitación e información oportuna y apropiada sobre aspectos relacionados con principios, valores, respeto a las culturas locales, diversidad yequidad de género, deben formar parte los temas formativos básicos de los voluntarios y voluntarias y, en principio, no negociables dentro de las organizaciones. Normalmente, estas capacitaciones deberían realizarse antes de la asignación de cualquier misión voluntaria. Desarrollar códigos de conducta interna y medidas disciplinarias. Independientemente de las acciones preventivas de sensibilización y formación, también debe existir mecanismos correctivos y disciplinarios. Cualquier conducta o comportamiento inapropiado por parte de los voluntarios y voluntarias durante el desarrollo de sus misiones, debe ser debidamente sancionado y, para ello, las organizaciones deben elaborar Códigos de Conducta que incorporen sanciones específicas referidas a falta de respeto a la cultura y costumbres de una zona, incumplimiento del código de conducta de las organizaciones humanitarias o de los principios humanitarios. Brindar información oportuna y de calidad antes de las misiones. La organización también tiene la obligación de informar debidamente a sus voluntarios/as sobre el contexto y características del lugar donde van a realizar sus acciones, de tal forma que puedan adaptarse al mismo y prevenir posibles choques culturales por falta de información y conocimiento. La celebración de sesiones de inducción antes de cada misión, elaboración de dosieres informativos, manuales de campo o enviar equipos donde se integren profesionales y/o voluntarios/as locales que conocen el contexto son algunas de las acciones que se pueden desarrollar. Ejemplos de indicadores de cumplimiento: ⢠Los/as voluntarios/as conocen y respetan los principios y valores humanitarios y código de conducta de la Cruz Roja y ONG para la acción humanitaria. NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 39 ⢠La inducción recibida por todo/a voluntario/a incorpora información detallada sobre el contexto, costumbres, cultura, idioma y otros aspectos relevantes de las poblaciones y lugares donde van a desarrollar su acción voluntaria. ⢠La organización cuenta con un código de conducta para el voluntariado que integra los elementos más relevantes de conducta y respeto y debe ser conocido, firmado y respetado por todo/a voluntario/a antes de iniciar su acción voluntaria. ⢠Los voluntarios y voluntarias que muestran un comportamiento inapropiado, irrespetuoso y no ético son sancionados acorde con los mecanismos disciplinarios existentes en la Institución y/o organización. NORMA 9: La organización que gestiona VpERT facilita durante las misiones las condiciones y medios necesarios para que los voluntarios y voluntarias realicen sus tareas con un mínimo de calidad, eficiencia y en un ambiente seguro tanto para ellos/as como para las personas y comunidades con las que trabajan y son beneficiarias de sus acciones. ⢠ACERCA DE LA NORMA La presente norma tiene como objetivo que todo/a voluntario/a pueda desarrollar su tarea voluntaria con dignidad y cuente con el equipo y medios mínimos necesarios para la misma. Se entiende que esta norma debe ser debidamente contextualizada reconociendo las condiciones de precariedad y limitaciones de los contextos donde normalmente se deben desarrollar las acciones de voluntariado de emergencia. No obstante, cada institución y organización gestora de VpERT, dentro de sus limitaciones de medios, debe establecer y garantizar unos mínimos por debajo de los cuales el desarrollo de la acción voluntaria debería considerarse no segura o no viable, aún entendiendo que este mínimo puede ser diferente de un lugar a otro y de una emergencia a otra. En esta norma, toma especial relevancia todo lo relativo a la seguridad, ya que tan importante es la vida de las personas a las que se presta una ayuda, como la integridad de los/as voluntarios/as. Previo a cualquier misión, debe realizarse un mínimo análisis de riesgo para determinar el riesgo máximo aceptable que un/a voluntario/a debe asumir y establecer las necesarias medidas de seguridad. NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 40 ⢠COMO ALCANZAR LA NORMA Garantizar estándares operativos para el voluntariado. Las instituciones y organizaciones deben garantizar condiciones mínimas en que un voluntario o voluntaria va a desempeñar sus tareas y definir criterios y estándares apropiados para aspectos como seguros de accidente, manutención, alojamiento, uniforme y transporte entre otros. Estos estándares deben ser formalizados, divulgados y respetados por las organizaciones. Es importante evitar que existan grandes diferencias entre los estándares aplicados para unos voluntarios y otros y si éstas se dan se debe informar y explicar de forma transparente para prevenir tensiones y malos entendidos. Acuerdos entre organizaciones, seguros colectivos y compra concertada de equipos son algunas de las actividades que se pueden desarrollar. Elaborar perfiles de misión con sus respectivos medios y equipos. Para poder conocer con antelación los equipos y medios necesarios en las diferentes situaciones de respuesta, se pueden elaborar perfiles de misión a partir de los escenarios más probables. Los perfiles deben incluir una estimación de equipos, medios y personal y voluntarios mínimos necesarios para un desastre determinado. Esta estimación permitirá planificar mejor las acciones e identificar vacíos y necesidades que deben ser cubiertas y en consecuencia buscar alternativas. Identificar oportunidades de apoyo para garantizar los medios necesarios. Una realidad de la mayoría de las organizaciones e instituciones que gestionan VpERT es la limitación de medios y recursos. Por esa razón, debe ser una prioridad institucional identificar oportunidades para adquirir y garantizar los recursos necesarios. En este sentido convenios con instituciones públicas, acuerdos de cooperación y donaciones del sector privado o gestión de proyectos de cooperación,son algunas de las acciones que pueden contribuir en este sentido. Desarrollar planes y normas de seguridad apropiadas para el contexto. Normalmente, las acciones de emergencia y recuperación temprana se desarrollan en contextos inseguros y, por esta razón, es fundamental que las organizaciones realicen análisis de riesgo y seguridad apropiados y tengan planes y normas de seguridad que deben ser conocidas y respetadas por los/as voluntarios/as. En el caso de organizaciones que no tengan la capacidad o tamaño como para desarrollar su propio sistema de seguridad, pueden firmar convenios o acuerdos con organizaciones de mayor capacidad como las Defensas Civiles, Cruz Roja, grupos SAR, etc. Ejemplos de indicadores de cumplimiento: ⢠Los voluntarios y voluntarias reciben equipos personales y accesorios básicos necesarios para la realización de sus tareas con una mínima calidad y seguridad y éstos los cuidan y administran con responsabilidad. NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 41 ⢠La institución u organización responsable, sea pública o privada, garantiza la manutención, alojamiento, transporte y otros gastos necesarios de lo los voluntarios y voluntarias cuando éstos se encuentran desarrollando su acción voluntaria. ⢠Los voluntarios y voluntarias cuentan con un seguro de vida, cuya cobertura y beneficios son acordes con los riesgos que debe enfrentar y el contexto y estándares aplicados en el ámbito territorial donde realice su tarea voluntaria. ⢠La organización cuenta con análisis y procedimientos de seguridad apropiados para el contexto y los voluntarios y voluntarias han recibido entrenamiento y conocen las normas de seguridad de la institución. Y reciben información veraz, fiable y oportuna sobre las tareas/misiones y riesgos que éstas implican. NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 42 Mirando al Futuro Las presentes normas mínimas son un primer paso dentro de un proceso de construcción colectiva y participativa, cuyo principal insumo ha sido las opiniones y resultados obtenidos durante los talleres nacionales, en los cuales participaron más de 200 personas y más de 100 organizaciones. El principal valor de las mismas es que se trata de un punto de encuentro y documento de consenso entre las organizaciones y los países. Este documento de trabajo necesita ser puesto en práctica y utilizado para valorar su alcance y poder mejorarlo para futuras versiones a partir de la experiencia de cada país, institución y organización. En definitiva se trata de un documento dinámico y vivo al servicio de las personas y no debe ser visto como una camisa de fuerza, sino como una referencia o meta común y compartida donde se desea llegar reconociendo que dentro de la subregión andina existen diferentes contextos y realidades y que cada país lleva una dinámica y ritmos propios para alcanzar el cumplimiento de las normas. Desde el reconocimiento de la diversidad a partir de este compendio de normas mínimas e indicadores y, de cara al futuro, se puede marcar tanto metas de país en función sus necesidades como metas regionales compartidas que pueden ser complementarias. Finalmente, se debe reconocer que la cooperación y concertación de acciones conjuntas entre los países de la subregión andina genera sinergias y aprendizajes compartidos que, sin duda, tendrán un valor incalculable para la mejora del presente documento y elaboración de versiones posteriores. NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 43 Tabla Resumen NORMA 1 El país cuenta con un marco legal y políticas formalmente aprobados que permiten una gestión del voluntariado eficiente, transparente y no discriminatoria NORMA 4 Las organizaciones que gestionan el voluntariado de emergencias y recuperación temprana cuentan con procedimientos establecidos para la gestión del voluntariado, garantizando una adecuada organización y administración del talento humano voluntario. NORMA 7 Los voluntarios y las voluntarias aceptan y realizan misiones y tareas adecuadas a sus competencias, destreza y capacidades para las cuales han recibido entrenamiento y formación integral, gradual y actualizada. NORMA 2 Existe protocolos, procedimientos y mecanismos que regulan y facilitan la articulación entre los diferentes niveles del Estado y las organizaciones de voluntariado en los procesos de Atención de Emergencias y Recuperación Temprana y que son conocidos y respetados tanto por las instituciones públicas como por los voluntarios y voluntarias. NORMA 5 Las organizaciones que gestionan VpERT desarrollan sus actividades dentro del marco legal, institucional y procedimental acordado con las instituciones públicas responsables de la acción humanitaria y el voluntariado VpERT en el ámbito territorial donde están constituidas y donde los/as voluntarios/as desarrollan sus acciones. NORMA 8 Los voluntarios y las voluntarias desarrollan sus acciones desde el respeto a los derechos humanos, principios humanitarios, cultura y costumbres del contexto donde desarrollan su acción voluntaria. NORMA 3 Las instituciones públicas y organizaciones privadas responsables de la gestión de VpERT a diferentes niveles conocen, promueven y respetan las políticas, convenios, acuerdos, códigos y cualquier otro instrumento internacionalmente acordado y reconocido el relación con el voluntariado para emergencias y recuperación temprana (VpERT). NORMA 6 Todo voluntario y voluntaria recibe una formación y entrenamiento integral apropiado y actualizado permanentemente para el desarrollo de su acción voluntaria con profesionalismo y seguridad. NORMA 9 La organización que gestiona VpERT facilita durante las misiones las condiciones y medios necesarios para que los/as voluntarios/as realicen sus tareas con un mínimo de calidad, eficiencia y en un ambiente seguro tanto para ellos/as como para las personas y comunidades con las que trabajan y son beneficiarias de sus acciones. GRUPO 3: ACCIÃN DEL VOLUNTARIADO GRUPO 1: MARCO NORMATIVO E INSTITUCIONAL NORMAS MÃNIMAS COMUNES REGIONALES VpERT GRUPO 2: GESTIÃN ORGANIZATIVA DEL VOLUNTARIADO NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 44 Lista de Siglas y Abreviaturas AERT Acción de emergencia y recuperación temprana CAPRADE Comité Andino para la Prevención y Atención de Desastres DG-ECHO Departamento de Ayuda Humanitaria y Protección Civil de la Comisión Europea - DG-ECHO DGR Dirección de Gestión del Riesgo de Colombia DIPECHO Programa de Preparación para Desastres de DG-ECHO ECAV Entidad con Acción Voluntaria EDAN Evaluación de daños y análisis de necesidades INDECI Instituto Nacional de Defensa Civil del Perú ODV Organización de voluntariado ONG Organización no gubernamental PNUD Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo RRD Reducción de riesgos de desastres RRHH Recursos Humanos SNGdR Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos de Ecuador SNPAD Sistema Nacional para la Prevención y Atención de Desastres de Colombia SNV Sistema Nacional de Voluntariado VIDECI Viceministerio de Defensa Civil de Bolivia VpERT Voluntariado para Emergencias y Recuperación Temprana NORMAS MÃNIMAS COMUNES DEL VOLUNTARIADO PARA EMERGENCIAS Y RECUPERACIÃN TEMPRANA (VPERT) 45 Documentos de Referencia ⢠Diagnóstico sobre voluntariado en emergencias y recuperación temprana para la definición de normas e indicadores de fortalecimiento en la subregión andina: Capítulo Bolivia. Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, La Paz, 2010. Consultor: Luis Salamanca. ⢠Carta Humanitaria y Normas Mínimas de Respuesta en Casos de Desastre; Proyecto Esfera, 2004. ⢠Código de Conducta Relativo al Socorro en Caso de Desastres; Comité Internacional de la Cruz Roja, 1994. ⢠Diagnóstico sobre voluntariado en emergencias y recuperación temprana para la definición de normas e indicadores de fortalecimiento en la subregión andina: Capítulo Perú. Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, Lima, 2010. Consultor: Zorobabel Cancino. ⢠Diagnóstico sobre voluntariado en emergencias y recuperación temprana para la definición de normas e indicadores de fortalecimiento en la subregión andina: Capítulo Colombia. Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, Bogotá, 2010. Consultora: Yovanna Chaves. ⢠Guía de No Discriminación y Respeto a la Diversidad para el Fortalecimiento de Capacidades en Principios y Valores de las Sociedades Nacionales. Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, 2009. ⢠Guía de Orientación sobre Recuperación Temprana; Cluster sobre Recuperación Temprana CWGER-PNUD, Abril 2008. ⢠Guía del Voluntariado; CREPD- Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, 2008. ⢠Guía para Sistemas de Preparación y Respuesta a Desastres de las Sociedades Nacionales; Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, 2007. ⢠Diagnóstico sobre voluntariado en emergencias y recuperación temprana para la definición de normas e indicadores de fortalecimiento en la subregión andina: Capítulo Ecuador. Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, Quito, 2010. Consultor: Análisis y Desarrollo Social Consultores. Los Principios Fundamentales del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja Humanidad El Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, al que ha dado nacimiento la preocupación de prestar auxilio, sin discriminación, a todos los heridos en los campos de batalla, se esfuerza, bajo su aspecto internacional y nacional, en prevenir y aliviar el sufrimiento de los hombres en todas las circunstancias. Tiende a proteger la vida y la salud, así como a hacer respetar a la persona humana. Favorece la comprensión mutua, la amistad, la cooperación y una paz duradera entre todos los pueblos. Imparcialidad No hace ninguna distinción de nacionalidad, raza, religión, condición social ni credo político. Se dedica únicamente a socorrer a los individuos en proporción con los sufrimientos, remediando sus necesidades y dando prioridad a las más urgentes. Neutralidad Con el fin de conservar la confianza de todos, el Movimiento se abstiene de tomar parte en las hostilidades y, en todo tiempo, en las controversias de orden político, racial, religioso e ideológico. Independencia El Movimiento es independiente. Auxiliares de los poderes públicos en sus actividades humanitarias y sometidas a las leyes que rigen los países respectivos, las Sociedades Nacionales deben, sin embargo, conservar una autonomía que les permita actuar siempre de acuerdo con los principios del Movimiento. Voluntariado Es un movimiento de socorro voluntario y de carácter desinteresado. Unidad En cada país sólo puede existir una Sociedad de la Cruz Roja o de la Media Luna Roja, que debe ser accesible a todos y extender su acción humanitaria a la totalidad del territorio. Universalidad El Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, en cuyo seno todas las Sociedades tienen los mismos derechos y el deber de ayudarse mutuamente, es universal. La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja promueve las actividades humanitarias de las Sociedades Nacionales a favor de las personas vulnerables. Mediante la coordinación del socorro internacional en casos de desastres y el fomento de la asistencia para el desarrollo, se propone prevenir y aliviar el sufrimiento humano. La Federación Internacional, las Sociedades Nacionales y el Comité Internacional de la Cruz Roja constituyen, juntos, el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.