ortografía rae

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    02-Aug-2015

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Introduccin a la nueva ortografa de la RAE

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T1AHTOANI y CIHUACOATL: LO DIESTRO SOLAR Y LO SINIESTRO LUNAR EN EL ALTO MANDO MEXICAPATRICK OHANSSON

J

K.

Introduccin

La dualidad representa para el mundo mesoamericano un verdadero latido de su espacio-tiempo vital. Aspectos "sistlicos", como lo son por ejemplo el da, la existencia, Huitzilopochtli, lo masculino, el tiempo de verdor, el equinoccio de primavera, el solsticio de verano, la evolucin, etctera, se oponen a otros, "diastlicos" como la noche, la muerte, Coyolxauhqui, lo femenino, el tiempo de sequa, el equinoccio de otoo, el solsticio de invierno, la involucin, en un antagonismo dinmico y frtil. Ahora bien, en un mundo en el que predomina un sistema analgico de cognicin y donde el orden natural establece un "modelo ejemplar" del comportamiento humano, esta dualidad trasciende el mbito religioso y determina las relaciones sociales que se instauran dentro de una colectividad. Entre stas destacan sin duda las relaciones poltico-administrativas que regulan la vida de dicha colectividad y ms especficamente las que se establecen en la cima del edificio poltico, en el alto mando, donde se perfila claramente, para lo que concierne a los mexicas, la figura del Tlahtoani mximo jerarca generalmente designado en las fuentes en espaol como el "rey" y, de manera mucho ms borrosa la del Cihuacoatl a veces referido en las fuentes como "virrey". El rey. es la imagen del sol, y manda en el mbito socio-poltico como el sol rige el espacio-tiempo csmico. Ahora bien, si tanto las fuentes en nhuatl como en espaol revelan de manera explcita la analoga simblica entre el astro rey y el mximo jerarca de los mexicas, no parecen haber captado de manera adecuada la funcin poltica del Cihuacoatl y su probable filiacin simblica con la luna. De hecho, dichas fuentes asimilan el Cihuacoatl a un "coadjutor", ')uez", "consejero", y en el mejor de los casos a un "virrey" sin percibir plenamente ni expresar lo que representaba para el pueblo mexica.

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Conviene recordar aqu que gran parte de las fuentes hoy a nuestra disposicin tuvieron que pasar por el prisma defonnante de una recopilacin, transcripcin e interpretacin de los textos por los cronistas espaoles y/o sus auxiliares indgenas. La interpretacin y la subsecuente restructuracin del discurso se hacan naturalmente en funcin del marco axiolgico y de la red cultural del interpretante,l los espaoles no vean lo que no estaban preparados a ver y trataban de resolver la incgnita cultural realizando analogas con su propia cultura. Es as que la relacin entre el Tlahtoani y el sol fue claramente percibida ya que el rey de Espaa era el representante de Dios en el trono, mientras que el papel del Cihuacoatl en el alto mando indgena no poda ser identificado puesto que no exista un equivalente directo en las naciones europeas. Lo redujeron por lo tanto a un consejero importante del rey sin ver que una trama intrincada de relaciones simblicas hacan del Cihuacoatl el segundo tnnino de un binomio poltico en el que prevaleca el Tlahtoani. Este hecho tiene consecuencias importantes ya que de ser as implicara que no exista un poder nico y absoluto en el gobierno mexica sino que un mando bicfalo constituido por fuerzas complementarias, con arraigo simbolgico en el cosmos, rega la nacin mexica. Las fuentes no dicen especficamente que el Cihuacoatl es la imagen de la luna con todo lo que ella representa para la vida indgena, pero algunas crnicas entraan muchos indicios que una lectura semiolgica de los textos revela y cuya integracin en una totalidad sistemtica y funcional pennite esbozar un perfil bastante ntido del alto funcionario azteca y de sus atribuciones en el seno de la sociedad regida. Ahora bien, son nexos indgenas de estructuracin del sentido que nos deben de dar la pauta de su interpretacin, y antes de considerar los aspectos especficos de la dualidad a nivel poltico, conviene ante todo descender hacia planteamientos simbolgicos ms profundos que implican no slo al indgena mesoamericano sino tambin al hombre.

1.

fuNDAMENTOS ANTROPOLGICOS DE LA DUALIDAD

As como la palabra nhuatl para "raz" nelhuayotl entraa el radical nelli, "la verdad", el origen y los fundamentos de la dualidad poltica mexica deben buscarse en los niveles ms profundos de la psique 1 cf. johansson, P. Voces distantes de los Aztecas.

TLAHI'OANI Y CIHUACOATL: EN EL ALTO MANDO MEXICA

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humana. La dualidad es en efecto un asunto que rebasa los lmites espacio-temporales de Mesoamrica y concierne al hombre, a la humanidad. Consideraremos en este captulo los fundamentos mismos de la dualidad, articulacin primordial de la respuesta cultural del hombre frente al silencio del mundo. Los mitos precolombinos y ms generalmente todos los mitos cosmognicos del mundo sitan, in illo tempore, un caos (o un paraso), pre-existencial en el seno clido de la madre naturaleza. El hombre antes de que tuviera conciencia de su presencia al mundo, antes de que la funcin simblica consumiera su enajenacin existencial (cultural) fuera de la totalidad natural, viva en simbiosis con el mundo mediante una cognicin genticamente heredada: el instinto. El estado biolgico prevaleca entonces, el hombre "era" mas no "exista" ya que la herramienta cognitiva de adaptacin a los determinismos biolgicos del mundo que constituye el instinto no le permitan todava una conciencia clara de su presencia en el mundo. En el curso de la evolucin se gest paulatinamente (quizs durante milenios) la ruptura ontolgica con su entorno natural Yel subsecuente "nacimiento del hombre al mundo" segn la expresin del filsofo francs Maurice MerleauPonty. Una hipertrofia del intelecto en relacin con los aspectos sensibles de la cognicin hizo que en un da (que dur probablemente cientos o miles de aos) el antropoide se encontrara "expulsado" de la clida intimidad esencial del mundo para encontrarse en la dimensin existencial. En efecto dicha hipertrofia intelectual sac al antropoide del paraso "biolgico" esencial para proyectarlo en la dimensin del existir. Con la funcin simblica, el hombre es y se ve en el acto de ser. Con la "re-flexin" simblica del hombre brota la dualidad existencial a partir de la unidad esencial. La primera consecuencia de la aparicin de la funcin simblica y del subsecuente "nacimiento del hombre al mundo" es la percepcin cultural de la muerte. Antes de la ruptura simbolgica con el mundo, la muerte era un simple mecanismo biolgico, no era ms que la fase diastlica de un latido vital. Con la aparicin de la conciencia la muerte cobra existencia, es pensada y consecuentemente el cuerpo colectivo debe "secretar" mitos para adaptarse a los nuevos determinismos ontolgicos as generados. La relacin entre existir y el pensar se manifiesta en nhuatl, lengua en la que el verbo "pensar" se construye efectivamente a partir del verbo existir. Nemilia "pensar" es de hecho nemi "existir" ms un sufijo aplicativo dJa. Si atendemos a esta filiacin "etimolgica",

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existe una relacin estrecha entre el hecho de pensar y el de existir la cual corrobora nuestro planteamiento terico. Se podra aplicar aqu a la filosofia indgena el famoso postulado cartesiano: "pienso, luego existo" aunque no como una prueba ontolgica sino como una simple deduccin. Pienso, luego existo, es decir que si no pensara sera mas no existira. Es el hecho de pensar el que nos hace "existir". En trminos metodolgicos debemos de establecer una distincin entre el concepto de vida y el de existencia para poder comprender el mundo nhuatl precolombino. Podramos resumir 10 anterior con el esquema siguiente:CAOS/PARASO

(Estado biolgico. unidad inmanente del ser con el mundo) Funcin simblica (ruptura simblica)

"esencial"

"existencial"

2. LA

DUALIDAD EN LA COSMOVISIN NHUATL

a) El sol y la luna o el modelo ejemplar de la dualidad en el poder

In oc yohuayan, in ayamo tona... "Cuando todava era de noche, cuando no haba luz todava .. .'',2 el orden biolgico imperaba, el orden cultural no exista. Con la aparicin de la luz y su subsecuente alternancia con la noche se instaura el orden existencial que conjuga los antagonismos representados por el sol y la luna. De acuerdo con el "Mito de la creacin del Sol y de la Luna", el dios llamado en segundo lugar y designado por los dioses, Nanahuatzin se vuelve el primero, el astro rey, el sol. El primero, Tecuciztecatl, autonombrado (es decir representante de 10 subjetivo) para la tarea de alumbrar al mundo al rehusar cuatro veces echarse al fuego ser el segundo, la luz plateada dentro la noche: la luna. Este hecho establece un esquema importante de inversin2 Cf. Johansson, P. en "Anlisis estructural del Mito de la creacin del Sol y de la Luna en la variante del Cdice Florentino."

TLAHrOANI y CJHUACOA7I:. EN EL ALTO MANDO MEXlCA

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que se reproduce constantemente en la trama mtica nhuatl precolombina, y cuya manifestacin esencial entre otras son: "el primero ser el segundo", "todo lo que sube tendr que bajar", "el da tiene que ceder el lugar a la noche" y vice-versa. Este esquema parece reproducirse en la versin "histrica" que da ChimalPahin del nacimiento del Tlahtoani Moeteeuhzoma Ilhuieamina y del Cihuaeoatl Tlaeaelel:Ao 10-Conejo, 1398. Segn la tradicin mexica, este fue el ao en que naci el Huehue Motecuhzoma (Moctezuma 1) Ilhuicaminatzin Chalchiuhtlatnac [... ], que fue dado a luz a tiempo que el sol se ocultaba. Su madre [ ... ] fue una dama de la nobleza de Cuauhnhuac nombrada doa Miyahuaxiuhtzin. En cuanto a Tlacaeleltzin, ste naci por la maana, que es cuando nosotros acostumbramos llamar "tiempo de que va a salir el sol", as que como si dijramos, l fue el mayor, nacido primero ...

Es probable que la estructura discursiva se anteponga aqu a un referente supuestamente real, histrico, y que este discurso reproduzca la inversin csmica