Pastor_La Razón Utópica Del Inca Garcilaso

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    28-Jan-2016

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Pastor

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<ul><li><p>' . " " t,,. </p><p>1 ., </p><p>-- .. ,. </p><p>---------------------------- </p><p>---------------- </p><p>,-------</p><p>----- - -</p><p>. </p><p>1 </p><p>Indigenismo hacia el fin del mi.lenio. Homenajea AntonioCornejo-Polar </p><p>.. </p><p>Edicin de fyfabel Maraa . ' </p><p>'t </p><p>1 ' </p><p>P 1 .,... '.L 0 n r</p></li><li><p>----------------------------------------</p><p>----~-------'----------------------'----------:::::.-------------</p><p>' 1 </p><p>.. </p><p>" </p><p>-- --- -- ---La razn utpica del Inca Garcilaso </p><p>~eatriz Pastor Dari:mouth College ~ </p><p>. 1 </p><p>En realidad la piedra es mirada de diStinta manera, porque les dice distintas cosas, por indios y espaoles. </p><p>Antoro Cornejo-Polar </p><p>De todas las crnicas escritas por autores indgenas sobr la-Amrica prehispnica y su conquista hay una que ha merecido consistentemente, por encima de todas las dems, el calificativo de utpica: los Comentarios Reales del Inca Garcilaso de la Vega. De ella dijo :V!arcelino Menndez y Pela yo -siempre lapidario..., que-e-.; . .'.'..no~:eL1 como 1a deT;:ims ).foro, corrio la Ciudad del sol" (~!enendez-Pelayo, I, 392). Juicio tan catgorico como equivocado, ya que ni los Comentar'.os,son novela ni su proyecci!l ut\'ipica ~e ajusta a los modeos de la utopa renad!!'\tista ms que en sus aspectos ms superficiales. Pero lo cito aqu porque, con toda su inexactitud, el juicio de Menndez y Pela yo seala la direccin en que se ha orientado desde el siglo XL'&lt; gran parte de la discusin critica sobre el utopismo del Inca. </p><p>La complejidad de la obra del Inca Garcilaso es tan considerable y la bibliografa sobre ella tan extensa que quiero, de entrada, acotar muy claramente mi propio proyecto de lectura. De ningn modo me propongo una lectura exhaustiva ni totalizadora de los CJm.mlarios ni, mucho menos, de la obra del Inca Garcilaso, simplemente quiero reenfocar, en un breve esbozo, la funcin que le corresponde al pensamiento utpico en la articulacin de una de sus obras - los Comentarios ;\i:a!.:s- iluminando los elementos que configuran su discurso historiogr;ifico como discurso utpico.' El consenso que subyace la percepcin gent:rai de la representacin del lncario que desarrollan los 1...omcntarios ,'\ca.es como texto utpico se apoya principalmente sobre dos aspectos: la idt:alizacin del pasado Inca y la relacin de esa representacin idealizada con un fenmeno ms amplio y heterogneo: !a llamada utopa andina. Considero que amfos son relevantes, pero su funcin dentro del pensamiento utpico que articula el texto es subordinada. </p><p>Es obvio que la representacin del lncario en los Comentario~Real~"_ convoca un espacio del deseo, un ideal, ~l reino mismo de la armenia . .Como .. ~ es obvio tambiri que los elementos que articulan la representadGin de ese </p><p>reino~deJa-.armonia~ontraponen implcitamente y errcontraste radical-a la- - ------reaf:!ai:h:fe- Ia-com:uista. Etproyecto histrico inicial parece ser comn a ambos: fundacin del lncario y colonizacin espaola de A.mrica: -,,En este valle mand Nuestro Padre el Sol que paremos y hagamos nuestro asiento y morada para cumplir su voluntad. Por tanto, Reina y hermana, conviene que cada uno por su parte vayamos a conocer y atraer a esta gente para los </p><p>FernandoResaltado</p><p>FernandoResaltado</p></li><li><p>, .... </p><p>.,. ...... </p><p>40 Beatriz Pastor </p><p>adoctrinar" (Comentarios Reales, vol.I, 39. Subrayado mo). Son las palabras - de.i primer Inca en el momento de fa primera fundacin: la dcl Cuzco. P~, </p><p>a partir de este enunciado -que enlaza la filosofa del Incario con la justificacin ideolgica de la conquista en un proyecto anlogo: civilizacin y adoctrinamiento religioso- la distancia que separa las fundaciones y </p><p>colonizacion~ que puntan la representacin del Incario, por una parte, y la de la conquista, por otra, son insalvables. Del contrapunto implcito o explicito entre ambos se desprende una critica radical de la conquista espaola y de la sociedad colonial. </p><p>Los reyes incas de los Comentarios Reales no son agresores. Son maestros: "su padre el Sol los haba enviado del cielo para que fueran maestros y </p><p>., bienhechores de los moradores de toda aquella tierra" (C.R., I, 39). Sus conquistas se basan en la negociacin y, sobre todo, en la evidencia tangible del .benefici~ q11e aprtan a los que se acogen a la proteccin del Inca, aceptando su autoridad y siguiendo sus enseanzas: "cotejando los indios entonces y despus sus descendencias con la del Inca, y viendo que los beneficios que haban hecho lo testificaban, creyeron firmsimamente que era hijo del Sol ... confesando que ningn hombre humano pudiera haber hecho con ellos lo que l" ( C.R., I, 48-49). En contraste radical con la realidad de la conquista ~spaola, la cita, que se refiere a las fundaciones y conquistas de Manco Cpac, subraya que stas fueron siempre un beneficio que redundaba en el bien de todos los nuevos sujetos del imperio. Sinchi Roca aclara que "teniendo el nombre Inca como su propio Rey, tenan la 1nismn obligacin de acudir al servicio del Sol, padre comn a todos ellos, y al provecho y beneficio de todos sus comarcanos" (C.R., !, 93). Maita Cipac perdona a los vencidos en la conquista de Hatunpacasa y Cac-Yauiri, dicindoles que "les daba entera libertad, y con palabras suaves les dijo que no haba ido a quitarles sus vidas ni haciern;las sino a hacerles bien ... c1ue su padre el Sol no lo haba enviado a la tierra para que matase indios sino para que les hiciese beneficios" (C.R., !, 128y133). Y el parlamento de los ancianos Charcas ante la.inminente conquista de su territorio por Inca Roca proyecta un modelb de conquista y colonizacin que es la anttesis misma .del de la espaola: </p><p>Los ms ancianos y mejor considerados dijeron que mirasen que, por la vecindad que con los vasallos del Inca teran, sabian aos haba que sus leyes eran buenas y su gobierno muy suave; que a los vasallos trataban como a propios hijos y no como a sbditos; que las tierras que tomaban no eran las que los indios haban menester sino ls que les sobraban, que no </p><p>-- -p~din abrar, y-qelacosecha de las tierras que a su costa haca labrnr era -el tributo-que llevaba; y no-la hacienda de los indios, antes les.,aba el [nea de la suya toda la que sobraba del gasto de sus ejrcitos y co:le; y que en prueba </p></li><li><p>- . </p><p>; .. </p><p>; </p><p>i, </p><p>42 Beatriz Pastor </p><p>Espaa; o la vacilacin de la persona narrativa, dividida entre un yo indio y un ni:lSoti'osespaol, incompatibles a todas luces, no se pueden ignorar ni son fcile5 de e.xplicar. Sin duda, algunas de las oscilaciones de sus te.xtos son ______ _ resultado de"la tensin entre la organizacin y transmisin de la cultura de ~ sl.is antepasados y las ideas de la escritura y del libro del Renacimiento europeo" (Mignolo 208). Pero tiendo a pensar que esa tensin no aclara ms que algunas de las apare~tes contradicciones del texto, y no necesariamente </p><p>" leS ms importantes. Creo, ms bien, que una relectura de los Comentarios Reales en relacin </p><p>con dos cuestiones fundamentales: los modos de articulacin especficos del ~' perisan1.iento utpico y la configuracin historiogrfica como discurso </p><p>simblico,: Refirindose a la forma particular en que Garcilaso narra el e)'isodio de la traicin de Cajamarca, dice Antonio Cornejo-Polar: "Discordantes con respecto al significado de otras crnicas los Comentarios imaginan la catstrofe como obra de la codicia y construyen un espado en el que el dilogo (insisto, sin 1.i interferencia de l.i letra) hubiera sido posible" (Cornejo-Polar +l,). La diferencia que seala entre la narracin de Garcilaso y la de t:s cronistas peruanos como Guamn Poma o espaoles como Betanzos. es tumfamental y l.i explicacin c::mvincente. Es, en efecto, la necesidad de" abrir un espacio para l dilogo'' la que organiza la narradn de este episodio en la'' gran voz disidente" de G,ircil.1so. L.1 puntu.iii:: .. i.:in de Antonio Cornejo-Polar es fundilmental par01. l.i lectura que propongo de los Gmr~ntmios porqtie. entre todos los episodios que se narran en sus dos partes, el de l.i traicin de Cajamarca tiene una importancia absolutamente central. Es. ~1i .:orno seala Susana Jakfalvi Leiva. "el centro hacia el cual y desde el ..:ual deviene signific;:itivo el discurso de Garcil.iso" (J.1kfalvi Leiva l;"-lOS\; La </p><p> .. iiTI.p.ostbili9ad dl dilogo ~ntre ...-~nct:dores y .,_t!11cidos t.!S un hecho histri\.'.'o ~onipr;J(\,JO ~n 141 conquista dt! . .\t1H~r:c.1 : =n !..i r~.1lid .. uJ :..:oi1.)11i~1L El .Ji .. llogo se convierte. en d ,f:curso del !nc:i G.ircil,1so. en la 1netcitora d;:ive de neutraliz,Ki0n de oposiciones histcric.Js funcL1t~1ent'1les. Ent:e p'1sado prehisp.uco y presente colonial; entre el vencido, quien la ideo logia colo1ual :lefine como figura de carencia -de historia, de lengu.i, de razon. de humanidad- v el vencedor, que se constituye dentro de esa misma ideologa como sujeto h;trico, figura de autoridad. de c:ultura y de poder. El dilogo indica, en ese juego de oposiciones, d lugar simblico de resolucin posible: el discurso, locus utpico por excelencia en el pensamiento utpico de Garcilaso </p><p>Ningn episodio adquiere en la memoria y en la conciencia colec~';'a~e __ los vencidos la intensidad emblemtica de esa traicin. Simboliza la ruptura irreparable entre el pasado y el presente y compone una figura del traum~ de la prdida que contiene algunos de los elementos centrales que caractenzan el nuevo orden colonial: codicia, violencia, incomunicacin, desconocimiento. </p><p>' La narraai~ que hace el Inca Garcilaso de ese episodio revela, en la seleccin -- -----'~..,'~;r.n ,-J., PlPmentos. un proyecto de resolucin que contiene las </p><p>,_l </p><p>---- -- ----- -- --- -</p><p>claves del proyecto utpico que articulan los Comentarios. Reiiicido-asus elementos mnimos, el episodio de Cajamarca narra una imposibilidad: el : </p><p>---CflOgo;e-Humina-elinititnfe una-d:inmica:-violencia y desconocimiento. Marca_ tambin el origen simblico de una historia y un orden social: el de la colonia. Este se levanta sobre una contradiccin fundamenta! que, histricamente, se sald con la destruccin del primero de sus ~os- -representado por Atahuallpa en el episodio- por el otro: Pizarra. Cornejo-Poiar seala que la agresividad y los ir.sultcs sirnbo!iz~T'!. en el wanka.2 la incompatibilidad de los dos trminos: "agresin en la que cada quien expulsa al otro de su mundo humano" y que revela la contradiccin fundamental sobre la que se contruye todo el orden colonial: '.'la historia de Cajamarca es, en ese sentido, la historia de una contradiccin" (Cornejo-Polar 38). </p><p>En la convergencia de los tres elementos fundamentales que articulan la figuracin del episodio de Cajamarca en los Comentarios: imposibilidad del dilogo, dinmica desconocimiento-violenci</p></li><li><p>t';-...---' .- </p><p>.. i' </p><p>44 Beatriz Pastor </p><p>Pero su figuracin cumple una funcin muy importante dentro de ese proye:to. Por un lado, forma pa* _de. UI)a_ ~t!'.-t~gi-g~~gi.!=irn.t~~A_e -~ __ ----alteridad del mundo inca, en general, y del narrador indio, en particular. Por el otro, configura una base simblica de negociacin, transformando implicitamente los trminos histricamente incompatibles: lnca/Occidente, en compatibles. stas son dos de las funciones de los elementos que organizan la representacin idealizada del Incario, aunque no son las nicas. La descripcin detallada del esplendor de los templos, especialmente del templo del Sol, con su insistencia en la presencia casi cegadora del oro -smbolo de valor mximo entre los espaoles - certifica la riqueza material y cultural de un mundo otro pero incuestionablemente civilizado (C.R. r; 163 y ss.). Lo mismo sucede con los captulos I-IX del libro sexto (C.R. !, 9-97) que explican la organizacin social, sistemas de notacin escrita y numrica, rituales y sistemas de comunicacin. El paralelo entre procesos histricos en ambos mundos -conquistas paralelas - y la equiparacin de misiones - civilizacin de pueblos brbaros- sita a los dos bandos en una posicin equivalente, destruyendo la identificacin espaola de lo inca con lo Otro y de lo Otro con lo brbaro. El reconocimiento de la inferioridad tecnolgica y cientfica de los Incas --que "adrnirbanse de los efs:tos pero ne procuraban buscar las causas" - se complementa con su superioridad en cuestiones de filosoa moral: "En el ejercicio de esta ciencia se desvelaron tanto que ningn encarecimiento llega a ponerla a punto" (CR. !, 115 y 117). Sobre esta reivindicacin precisamente se apoya una inversin que transforma sustancialmente la relacin de calidad y superioridad de los dos trminos de la oposicin incas-espaoles. Porque esa filosofa moral que es la piedra angular del orden modlico del reino de la armona se ajusta mucho ms exactamente a la tica cristiana occidental que la realidad del orden colonial, con la que contrasta siempre de forma implcita. Toda la justificacin ideolgica de la empresa comercial y politica de la conquista se apoya sobre una filosofa moral. El que el_[ncario de la representacin de Garcilaso se ajuste mucho mejor a los trminos de esa filosofa civilizadora y evangelizadora que la colonia tiene el efecto ineludible de redefinir cualitativamente los dos trminos, invirtiendo cualidades y neutralizando oposiciones. La figuracin :l~l reino. de la armona legitima la cultura prehispnica y a su portavoz -el Inca- transformando lo Otro en equivalente, el brbaro en civilizado, y abriendo y autorizando implcitamente en el lugar del espacio cerrado para el dilogo de la oposicin inicial un espacio de neo-ociacin posible. Esa es la funcin precisa con la que se inscribe </p><p>. la.figuracin.,';'tpica.dellncario dentro del proyecto utpico del !nea Garcilaso en sus Comentarios: legitun. ac.in del ~eto, autorizacin del mensa!~, creacin </p><p>. -de -~;;~~pacio simbli~;-d;:~;;-g-qci~cin: ~------ . ------ ,- .-----.--. ~--- - Pero, cules son los elementos que entran en juego en esa n goc1ac1on </p><p>y qu es l~ que se negocia? De nuevo el punto de partida simblico est, claro, en el episodio de Cajamarca que contiene sus puntos centrnles: reapertura del dilogo, neutralizacin de la violencia, resolucin de la contradiccin fundamental inca-espaol en esa historia que se ha convertido </p><p>especficamente en "historia de la contradiccin". En los Comentarios, el pensamient-0 -utpico -de Garcilaso elabora una propuesta tpica de resolucin de estas tres cuestiones. Esta propuesta se apoya sobre tres formulaciones fundamentales: su teora de la lengua, su teora del conocimiento, y su creacin de un nuevo sujeto para un orden utpico nuevo. </p><p>La centralidad de la cuestin de la lengua en el proyecto del Inca es evidente desde el principio de los Comentarios. De 1.a lengua trata la "Advertencia" al lector que precede el texto. Cualquier'b-ansmisit&gt;n de conocimiento y cualquier negociacin pa-?an necesariamente por la comunicacin. En su" Advertencia" Garcilaso subraya el papel fundamental de la competencia lingstica para el establecimiento de la comunicacin. "Para que se entienda mejor lo que con el favor divino hubiremos~e escribir", comienza el texto, y sigue con una serie de p,u~~alizaciones que deben orientar al lector en relacin con dos problemas. El primero es de simple inteligibilidad: ''tiene tres maneras diversas para pronunciar algunas slabas, muy diferentes de corn...</p></li></ul>