Poder Judicial de la Nación - PLENARIO INTERES TASA...Alberto Endeiza y Alfredo G. López Cuitiño,…

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Poder Judicial de la Nacin USO OFICIAL En la ciudad de Mendoza, a los veinticuatro das del mes de junio de 2.009, reunidos en Acuerdo Plenario los Seores Jueces de la Excelentsima Cmara Federal de Apelaciones de Mendoza, Doctores Julio Demetrio Petra, Luis Francisco Miret, Otilio Roque Romano, Antonio Alberto Endeiza y Alfredo G. Lpez Cuitio, encontrndose vacante la vocala del Dr. Carlos Martn Pereyra Gonzlez por renuncia de su titular, procedieron a resolver en definitiva los autos N 77.337-R-3.508, caratulados: REVECO, JOS MARCELO C/ Y.P.F. S.A. P/ D. Y P., venidos del Juzgado Federal de San Rafael a la Sala A de este Tribunal, en estado de resolver sobre el recurso de inaplicabilidad de la ley interpuesto a fs. 614/620 y vta. por el Dr. Manuel Federico Gmez, por la demandada Y.P.F. S.A. en contra de la sentencia de fs. 598/609 y vta., por la que se resolvi: 1) Rechazar el recurso de apelacin deducido a fs. 553 por el Dr. Carlos Fernndez, en representacin de La Construccin Sociedad Annima Compaa Argentina de Seguros en contra de la sentencia de fs. 531/546. 2) Hacer lugar parcialmente al recurso de apelacin interpuesto por el Dr. Manuel Federico Gmez, en representacin de la demandada Y.P.F. S.A., contra la sentencia de fs. 531/546, tan solo en cuanto a los inters que ha de devengar el monto de la condena desde la fecha del evento daoso (25.10.1993) y hasta el 06.01.2002, disponiendo que los mismos sean calculados segn la tasa pasiva promedio que publica el Banco Central de la Repblica Argentina; debiendo en cuanto a los dems agravios, confirmarse la sentencia apelada. 3) Imponer las costas de la presente instancia a las recurrentes Y.P.F. S.A. y La Construccin Sociedad Annima Compaa Argentina de Seguros, objetivamente vencidas (art. 68, 1 parte del C.P.C.C.N.). 4) Regular los honorarios generados en esta Alzada de la siguiente manera: por la parte actora, vencedora, Dr. Edgardo Dante Juri, patrocinante, en la suma de PESOS CUATRO MIL CINCO ($ 4.005,00) Y Dr. Arturo Lzaro Juri, apoderado, en la suma de PESOS UN MIL SEISCIENTOS DOS ($ 1.602,00). Por la demandada Y.P.F. S.A., vencida, Dr. Manuel Federico Gmez, en el doble carcter, en la suma de PESOS DOS MIL CINCUENTA Y SEIS ($ 2.056,00). Por la citada en garanta La Construccin Sociedad Annima Compaa Argentina de Seguros, Dr. Sebastin Marn, patrocinante en la cifra de PESOS UN MIL CUATROCIENTOS SESENTA Y OCHO ($ 1.468,50) y Dr. Carlos Fernndez, apoderado en la suma de PESOS QUINIENTOS OCHENTA Y SIETE ($ 587,00). Dichas sumas son establecidas al 25.10.1993. El Tribunal, segn lo dispuesto en el auto de fs. 633, se plante las siguientes cuestiones a resolver: 1) Corresponde aplicar al resarcimiento por daos de naturaleza civil, a partir del 6 de enero de 2002, un inters igual a la tasa activa del Banco de la Nacin Argentina para las operaciones de descuento en documentos comerciales? 2) Para el caso de respuesta negativa: Debe aplicarse a dichas condenas un inters igual a la tasa pasiva promedio que publica el Banco de la Nacin Argentina para las operaciones de descuentos de documentos comerciales? De conformidad con lo establecido por los arts. 268, 271 y 302 del Cdigo Procesal Civil y Comercial de la Nacin y arts. 4 y 15 del Reglamento de esta Cmara, se procedi a establecer por sorteo el siguiente orden de estudio y votacin, doctores Julio Demetrio Petra, Otilio Roque Romano, Alfredo G. Lpez Cuitio, Luis Francisco Miret y Antonio Alberto Endeiza. VOTO DEL SR. JUEZ DE CMARA, DOCTOR JULIO DEMETRIO PETRA: I Que al ingresar al tema sometido a decisin de este recurso plenario, se parte de la premisa segn la cual la determinacin de los intereses moratorios aplicables a una condena de daos, cuando stos no han sido previamente establecidos legal o convencionalmente, es una decisin que el art. 622 del Cdigo Civil deja librado al arbitrio de los jueces de la causa. A punto tal esto es as que la resolucin que al respecto se adopte queda excluida del recurso extraordinario federal, tal como se ha encargado de sealar la Corte Suprema de Justicia de la Nacin. En efecto, en la causa Banco Sudameris v. Belcam S.A., en la cual, receptando los fundamentos de la minora en los autos Lpez, se sentenci que la tasa de inters a aplicar en los trminos del art. 622 del Cciv., como consecuencia del rgimen establecido por la ley 23.928 remite a temas de derecho comn, ajenos al recurso del art. 14 de la ley 48 (Lilian N. Gurfinkel de Wendy, Pesificacin y Reajuste. Sus Efectos sobre las Obligaciones Dinerarias, pg. 366/367. Lexisnexis Argentina S.A., Buenos Aires, 2003). Este criterio ha sido mantenido, entre otros, en los autos Alberto Jorge Bonfigli y otros v. Nacin Argentina y otros, en donde el Alto Tribunal sostuvo: Los agravios vinculados con la tasa de inters aplicada remiten a cuestiones de derecho comn, propias de los jueces de la causa y ajenas a la competencia de la Corte Suprema (del 21.11.06, Fallos 329:5198). II- Sentado lo precedentemente expuesto, tampoco puede dejarse de lado que el tema de las tasas de inters excede el marco estrictamente jurdico para entrelazarse con cuestiones de carcter poltico y econmico, variando el inters a adoptar de acuerdo a los distintos avatares que enfrente la economa de nuestro pas. Tal es as que el propio codificador no quiso establecer en forma expresa el tipo de inters moratorio, dejndolo al criterio del juzgador, en atencin a la variabilidad de las circunstancias econmicas que atravesaba la nueva Nacin. Es lo que expresa en la nota al art. 622 del Cdigo Civil: Me he abstenido de proyectar el inters legal, porque el inters del dinero vara tan de continuo en la Repblica, y porque es muy diferente el inters de los capitales en los diversos pueblos. Poder Judicial de la Nacin USO OFICIAL Que tal acierto de Velez Sarfield se vio luego corroborado a lo largo de nuestra historia, ya que las decisiones en materia de intereses moratorios han ido variando conforme se han ido desarrollando las distintas polticas monetarias en nuestro pas. As, y atenindonos exclusivamente a las ltimas dcadas, se advierte que con anterioridad al nominalismo consagrado por la Ley 23.928, el inters en las condenas judiciales solo cumpla el rol de indemnizar el atraso en el pago del capital, pues la depreciacin monetaria era calculada en forma independiente a travs de las pertinentes frmulas o ndices de actualizacin. Se trataba pues de una tasa de inters pura, entendida como rentabilidad razonable de un capital en trminos econmicos, la cual era establecida entre el 6 y el 8% anual. Cuando antes de la Ley de Convertibilidad se actualizaba (se indexaba) una deuda por depreciacin monetaria, ajustando los valores adeudados en funcin de un ndice y expurgando a aquella de la injusticia de la inflacin, la tasa de inters aplicable era la correspondiente al inters puro, del seis al ocho por ciento anual. En tales circunstancias, obviamente, no poda mandarse a pagar una tasa de inters aparente, por cuanto sta incluye siempre la prima por desvalorizacin monetaria y dicho concepto era ya reconocido a travs de la actualizacin. De lo contrario, esa actualizacin monetaria se estara pagando dos veces: por va de indexacin y mediante el pago de la citada tasa de inters aparente o bruto. (Ramn D. Pizarro, Carlos G. Vallespinos, Instituciones de Derecho Privado Obligaciones, tomo 1, pg. 399. Hammurabi, Buenos Aires, 2006). Este panorama vari sustancialmente con el dictado de la Ley de Convertibilidad N 23.928, la que en su artculo 7 prohibi en forma expresa cualquier tipo de mecanismo de ajuste o repotenciacin de las deudas dinerarias. Dicho artculo, que se mantiene an vigente, expresa: En ningn caso se admitir actualizacin monetaria, indexacin por precios, variacin de costos o repotenciacin de deudas, cualquiera fuere su causa, haya o no mora del deudor, con las salvedades previstas en la presente ley. Quedan derogadas las disposiciones legales y reglamentarias y sern inaplicables las disposiciones contractuales o convencionales que contravinieren lo aqu dispuesto. Como consecuencia de ello, la aplicacin de intereses a las condenas judiciales adquiri gran relevancia, pues a travs de los mismos se poda intentar mantener inclume el contenido econmico de la sentencia, ya que el magistrado, haciendo uso de la facultad concedida por el art. 622 del Cdigo Civil, poda aplicar una tasa de inters que no slo compensara al acreedor por la privacin del capital de la condena, sino que adems contemplara un plus por la desvalorizacin que hubiera podido sufrir la moneda. Luego de la sancin de la ley 23.928, nos encontramos con una paradoja: por un lado, la ley prohbe toda clusula de ajuste o repotenciacin de deuda en base a ndices u otros procedimientos de ajuste, con lo que da la impresin de haber cerrado la puerta a todo intento orientado a alcanzar la recomposicin de una deuda por depreciacin monetaria. Sin embargo, dicho objetivo puede alcanzarse (aunque por una va distinta, indirecta) a travs de la aplicacin de tasas de inters que, de hecho, contemplan la posible prdida futura del poder adquisitivo de la moneda, sobre todo cuando son tasas positivas, esto es, que exceden la depreciacin de la moneda. La tasa de inters acta como mecanismo indirecto de reconocimiento de la posible depreciacin monetaria futura. Con lo que ...el rigor nominalista de la ley 23.928 queda soslayado por va de la tasa de inters, en cuanto ste contiene como uno de sus componentes el nivel de depreciacin de la moneda [A. Alterini, mela, Lpez Cbana]. (Ramon D. Pizarro, Carlos G. Vallespinos, op. cit., tomo 1, pg. 399). En igual sentido se afirm: La liquidacin de intereses ha cobrado nueva y especial importancia desde que entrara en vigor la 23.928, todava en parte vigente conforme a lo dispuesto por el artculo 4 de la ley 25.561. En efecto, estando absolutamente vedada la indexacin de las deudas dinerarias, la prestacin de intereses, cuyo rgimen tambin fue considerablemente modificado por dicha ley, puede constituir un medio til de defensa ante un eventual recrudecimiento del proceso inflacionario; aunque para poder cumplir eficazmente dicha finalidad su tasa o monto debera ser positivo, es decir exceder cuando menos del porcentual de inflacin, para que sumados el capital y sus intereses permitan obtener una cantidad de dinero que conserve intacto el poder adquisitivo histrico del monto originario. (Felix A. Trigo Represas en Cdigo Civil Comentado. Doctrina Jurisprudencia Bibliografa, Felix A. Trigo Represas, Ruben H. Compagnucci de Caso Directores. Obligaciones. Tomo I, pg. 496. Rubinzal Culzoni Editores, Santa Fe, 2005). As las cosas, durante los primeros aos de la Ley de Convertibilidad, mientras se mantuvo la paridad peso-dlar y la depreciacin de la moneda argentina no alcanz un nivel de fenmeno inflacionario, la jurisprudencia mayoritaria se inclin por la aplicacin de la tasa pasiva promedio publicada por el Banco Central de la Repblica Argentina, tal como qued plasmado en el plenario Vzquez, Claudia Anglica c. Bilbao, Walter y otros s/ daos y perjuicios de la Cmara Nacional de Apelaciones en lo Civil, de fecha 02.08.1993 en donde se sostuvo que: En virtud de la aplicacin de la ley 23.928 los intereses moratorios deben liquidarse, en ausencia de convencin o de leyes especiales, segn la tasa pasiva promedio que publica mensualmente el Banco Central de la Repblica Argentina de acuerdo a lo previsto por el art. 8 del dec. 529/91, modificado por el decreto 941/91. (La Ley 1993-E, 126). Fue recin con posterioridad al dictado de la Ley 25.561 de emergencia pblica y reforma del rgimen cambiario que se plante seriamente la posibilidad de aplicar en los procesos civiles la tasa activa. Poder Judicial de la Nacin USO OFICIAL Esta norma introdujo grandes modificaciones en materia econmica y poltica, entre las cuales, en lo que a este plenario interesa, estableci la devaluacin de nuestra moneda resultante del abandono de la paridad peso-dlar pero manteniendo, pese a ello, la prohibicin establecida por la Ley 23.928 de utilizar clusulas de actualizacin monetaria, indexacin de precios o repotenciacin de deudas. Como consecuencia de ello, se produjo un desfasaje entre el valor nominal y el valor real de las obligaciones de dinero, que si bien comenz a insinuarse con la Ley 23.928, se acentu cuando el nominalismo y a la prohibicin de la indexacin se mantuvieron a pesar de la desvalorizacin de nuestro signo monetario, fruto de la crisis econmica que afront nuestro pas desde diciembre de 2001. Es a partir de esa fecha que se advierte que la inflacin ya no se mantuvo acotada, en razn de la paridad del peso-dlar; sino que comenz a fluir en forma ms dinmica, acorde con las circunstancias econmicas del pas. As es como para adecuarse a estas nuevas circunstancias que la Cmara Nacional de Apelaciones del Trabajo emiti con fecha 7 de mayo de 2002, el Acta N 2357/2002, conforme a la cual adopt como tasa aplicable a partir del 1 de enero de 2002 la tasa de inters que resulte del promedio mensual de la tasa activa fijada por el Banco de la Nacin Argentina para el otorgamiento de prstamos (Boletn Oficial del 07.06.2002). Asimismo la Cmara Nacional de Apelaciones en lo Civil llam nuevamente a plenario en la causa Alaniz, Ramona E. y otro c. Transportes 123 SACI interno 200, sentencia del 23 de marzo de 2004 (La Ley 2004-C-782), en donde se plante la conveniencia de mantener la jurisprudencia plenaria del fallo Vazquez ya citado, frente al envilecimiento de la moneda producida por el abandono de la paridad peso dlar y el mantenimiento del nominalismo. El voto mayoritario seal especficamente que: Ante la imposibilidad legal de recurrir a mecanismos de ajustes, el inters adems de reparar el dao producido por la mora, adquiere tambin la funcin de salvaguardar el valor del capital adeudado contra la inflacin (Barbieri, Javier, Cuestin federal y cuestin trascendente: La disputa sobre la tasa de inters en la Corte Suprema, ED, T 164, pg. 1163, Buenos Aires, 1995).. Sin embargo, luego del anlisis de las diferencias existentes entre la tasa pasiva y la activa en los fundamentos de la mayora se concluy que el anlisis de la tasa pasiva en el ltimo ao, ms all de la marcada diferencia con la tasa activa que como se explicit contempla otros elementos los que entendemos no deben recaer sobre el deudor porque atienden ms al costo del dinero como mercanca que a la justicia de los resarcimientos, que tambin quedan afectados por una economa recesiva y de aguda depresin (CNCiv., Sala F, in re Castillo, Nstor Romn c. Sifo, Leandro Oscar y otros s/ dao y perjuicios, del 3/7/03)-, cubre la inflacin y revela que en la actualidad es una tasa retributiva, encontrndose inclusive por encima de las tasas internacionales como la Libor y la prime rate. Bajo estos parmetros, la tasa pasiva cumple su funcin de reparar el dao padecido por el acreedor a raz del retardo del deudor en el cumplimiento de la obligacin, pues procura compensar lo que presumiblemente hubiera obtenido de haber recibido el capital en tiempo propio, el lucro perdido al no poder aplicar ese capital a una inversin que genere la renta pertinente, que en el caso de los particulares est constituida por la tasa nombrada Por su parte, el voto minoritario afirm que justamente ante la discordancia producida entre la conservacin del principio nominalista y la devaluacin sufrida por la moneda lo que torn necesario buscar un mecanismo que permitiera conservar la incolumidad del capital de la condena a favor del damnificado, sobre todo en un pas que haba declarado la emergencia pblica en materia econmica, financiera y cambiaria, lo cual torn necesario a los efectos de restablecer el valor original de las deudas, el empleo de una tasa de inters que no solo compense la falta de uso de dinero retenido sino que tambin exprese la expectativa inflacionaria que rija el mercado. La aplicacin de la tesitura contraria, es decir la aplicacin de una tasa de inters ms baja que la del mercado, demostraron la existencia de consecuencias negativas, tales como la dilacin de los juicios por parte del deudor, el que obtiene una ventaja a travs de la diferencia existente entre la tasa judicial y la que debera haber pagado en el mercado para usufructuar el capital que debera haber abonado, lo que le generaba a este un enriquecimiento injustificado; agregando adems que ante esa realidad: la tasa a computar debe ser capaz de adaptarse a las constantes fluctuaciones econmicas que vive el pas y la que mejor se adecua a esto es la tasa activa por estar compuesta por un inters puro que es el costo del dinero propiamente dicho, pero tambin por contener una cobertura contra la inflacin, adems de gastos operativos del sistema bancario y otros elementos adicionales que resguardan distintos riesgos. A diferencia de ella, la tasa pasiva que es la que el banco paga a sus clientes por los depsitos en caja de ahorro y plazo fijo no est presentada al ahorrista para enjugar desfasajes inflacionarios sino que flucta en base a poltica y polticas financieras y bancarias no siempre ajustadas a la realidad inflacionaria (Otero, Mariano, "Agoniza el plenario "Vzquez v. Bilbao?, JA, 2002-IV, pg. 57/61) (El destacado no figura en el original). As delimitado las dos principales tesituras antagnicas existentes en relacin a cual debe ser la tasa de inters a aplicar a las condenas de indemnizacin de daos a travs de la resea precedente del plenario Alanz, cabe plantearse la vigencia de la solucin mayoritaria all adoptada, a la cual se haba plegado la jurisprudencia de esta Cmara Poder Judicial de la Nacin USO OFICIAL Federal de Apelaciones de Mendoza, a tenor del recurso interpuesto y de los cinco aos transcurridos desde aquella sentencia. Evidentemente el tiempo corrido ha tenido su repercusin, desde que el actual panorama econmico no puede catalogarse como una simple secuela de la crisis originaria de diciembre de 2001, sino que el mismo tiene componentes propios, entre los cuales prima las graves e innegables repercusiones que en nuestra economa tuvo la reciente crisis financiera mundial que comenz a gestarse en los ltimos meses del ao 2008. Con este nuevo horizonte, el planteo de si el acreedor no puede cobrar la tasa activa por que este incluye el precio del dinero como mercadera y no es un banco, ha sido superado con creces por la necesidad de que la tasa a aplicar cubra la expectativa inflacionaria para mantener inclume el contenido de las sentencias condenatorias. Bajo esa premisa, se considera que la aplicacin de la tasa pasiva no logra el objetivo buscado, y ello fundamentalmente porque la misma no siempre es el resultado del libre juego del mercado financiero, sino que en su estimacin influyen mltiples causas, como las medidas estatales de poltica financiera, que hacen que la misma no siempre responda a la expectativa inflacionaria. En tal sentido se ha dicho que: ... Sabemos que si la moneda se deprecia, si los valores suben nominalmente mes a mes, es natural que la tasa de inters tambin suba para cubrir la depreciacin ocurrida en ese mismo perodo. As por ejemplo, si alguien presta al 5% anual, pero estima que la depreciacin anual ser del 40%, entonces tendra que prestar al 45% anual para mantener esa misma ganancia. La misma consideracin es aplicable a la tasa pasiva, la de los depsitos. Hay que hacer la salvedad de que esta natural correccin de ambas tasas puede darse o no: en las situaciones patolgicas que son tan frecuentes en la Argentina, la tasa de inters real puede en ocasiones ser negativa; es decir, puede no cubrir incluso la depreciacin del capital (Ariel E. Barbero, Inters Moratorio Por qu el deudor moroso debe pagar un inters menor?. Revista La Ley del 10.09.2008, pg. 2. El destacado me pertenece). De igual manera, resulta relevante para acreditar que en nuestro pas las tasas de inters pasiva no siempre constituyen una adecuada retribucin por la falta de disponibilidad de dinero son los datos aportados por el Dr. Antonio Barrera Nicholson, en su trabajo Tasa pasiva o tasa activa? Exposicin y Anlisis en la Provincia de Buenos Aires. En el mismo, el citado autor expres: La realidad socioeconmica desde el ao 2002: A lo largo del presente recurso hemos sostenido que la tasa de inters a ser determinada judicialmente debe tomar en cuenta las circunstancias de hecho (econmico sociales) vigentes en el momento de dictar sentencia y las expectativas para el futuro inmediato. Para determinar cuales son las correspondientes al presente caso tomaremos la evolucin delas variables ms comunes en el perodo abril de 1991 (fecha en que comienza la vigencia de la convertibilidad) hasta diciembre de 2007. La tasa pasiva del Banco de la Provincia de Buenos Aires arroja un 67,10%. La tasa activa del mismo Banco un 165,69. La tasa pasiva publicada por el Banco Central arroja un 84,56% y la tasa activa del Banco de la Nacin Argentina un 269,29%. A su vez el ndice de precios al Consumidor (INDEC) arroja una variacin del 205,10% y la tasa del 6% anual un 41,42%. A lo expuesto debe agregar que para realizar el cmputo del costo de vida se han tomado los ndices oficiales, claramente sospechados de inexactos para el ao 2007, apunta tal que para recuperar la prdida inflacionaria del ltimo ao, las paritarias arrancan con un piso del 20 al 30% de aumento contra algo menos del 9% informado por el INDEC. De lo expuesto surge que la comparacin entre tasa pasiva y activa arroja una diferencia ms que sustancial. De la comparacin de los valores nos indica que slo la tasa activa del Banco de la Nacin Argentina asegura la recuperacin de la totalidad del capital de sentencia y la sancin por la mora, mientras que la del Banco de la Provincia de Buenos Aires lejos est de posibilitarlo, y ni que hablar de la tasa pasiva de dicho Banco o la publicada por el Banco Central, que lisa y llanamente constituyen un claro despojo a la propiedad del trabajador. Se advierte as que no hay comparacin posible entre los guarismos que ofrece la tasa pasiva y la evolucin real de la economa de nuestro pas. (Artculo publicado en revista La Ley Buenos Aires, marzo de 2008, pg. 119. Ver tambin en La Ley Online. La negrita no figura en el original). Las circunstancias apuntadas por el autor citado pueden verse corroboradas tambin para el ao 2008. En efecto, la tasa pasiva correspondiente al ao 2008 equivale al 7,94% (www.tribunet.com.ar/scripts/liquid.exe/calc), y si bien el cuestionado ndice oficial de inflacin segn el INDEC fue de del 7,2% (fuente: www.lapoliticaonline.com/noticias/val/54537/la-inlfacin-oficial-en-2008-fue-d...), para los ndices no oficiales, el porcentaje de inflacin sera del 23,5% en el caso de la Consultora Ecolatina y del 24% para el Centro de Investigaciones Econmicas de la Universidad Nacional de Cuyo (www.mdzol.com/mza/nota/96271-La-inflaci%C3B3N-DEL-2008,-SEG%c3%b). De estas comparaciones surge indudable que tambin en el transcurso del ltimo ao la tasa pasiva resulta insuficiente para mantener inclume el contenido econmico de la condena, mientras que la aplicacin de la tasa activa, la que para el ao 2008 implic un 18,86% Poder Judicial de la Nacin USO OFICIAL (www.tribunet.com.ar/scripts/liquid.exe/calc), no puede llegar a tildarse como que encierra un eriquecimiento inadecuado para los actores. En tal sentido, se ha dicho que: No parece slido el argumento de que las tasas activas importan un enriquecimiento para el acreedor. Su aplicacin es una cuestin de poltica judicial o legislativa. Con similar razonamiento, podramos decir que la aplicacin de las tasa pasiva importa un enriquecimiento para el deudor, quien a travs de su morosidad se evita tener que tomar un crdito a tasa activa en un banco, agregndose adems que: No es correcto considerar que el acreedor slo tiene derecho a obtener el inters que un banco le habra pagado a travs de la colocacin del dinero en depsito a plazo fijo. Tal idea reposa en una valoracin poco afortunada de la concepcin dinmica del patrimonio. No hay razn alguna que justifique una presuncin de que el acreedor coloca su dinero a plazo fijo en un banco. En un pas que procura desarrollarse, slo los excedentes tienen esa destino. El dinero se destina preferentemente a actividad productiva. (Ramn Daniel Pizarro y Carlos Gustavo Vallespinos, op. cit., Tomo 1, pg. 418). Tambin, en este orden de ideas, cabe rebatir aquella crtica que afirma que no corresponde que el acreedor de una indemnizacin judicial cobre la tasa activa, porque resultara beneficiado por el spread bancario sin ser entidad financiera. Al respecto, resulta ilustrativas las reflexiones efectuadas por el Dr. Ariel Barbero, en el trabajo precedentemente citado, en cuanto manifiesta: El deudor debe pagar (por lo menos) el mismo inters que se le cobra a cualquier persona para obtener dinero. Los valores se determinan siempre en relacin a lo que se ofrece al pblico. As, el valor de una silla es el de vidriera en las muebleras. El valor de un libro es el que paga quien lo compra en la librera. Quienes afirman que el trabajador o la vctima de un accidente no son bancos parecen suponer que ese es el motivo que determinara el valor de la reparacin. No es as: la referencia a un banco obedece a las mismas razones que hacen que para determinar el valor de una silla, haya que estar al precio en la mueblera: el valor al pblico. A ningn juez se le ocurrira argumentar que como el acreedor del valor del libro no es un librero, no puede reclamar lo que ellos ganan, que incluyen adems del valor del libro- los gastos del local, lo pagado a los empleados y la ganancia del librero lo que (obviamente?) no puede hacerse cargar sobre el deudor. Nadie pensara que es claro que slo los muebleros pueden reclamar en juicio el valor que tienen las sillas en su vidrieras. El argumento, sera similar al empleado para los intereses: dado que el acreedor no tiene una mueblera, y no debe cargar con los costos de mantenimiento de un local, ni puede honestamente esperar un lucro por reventas, debe contentarse con el precio que los muebleros pagan a las fbricas de muebles. Este razonamiento sera un despropsito, y no deja de serlo cuando se emplea para los intereses, pues si lo debido es dinero, el valor de su disponibilidad debe ser el que tiene para el pblico en general (La negrita, no figura en el original). Finalmente, no debe perderse de vista la funcin que juega la tasa de inters a aplicar al monto de una condena en cuando al ndice de litigiosidad. Reiteradas veces se ha marcado la diferencia existente entre los efectos de la tasa activa y de la pasiva al respecto, porque mientras la primera desalienta la proliferacin y la prolongacin de los juicios, la segunda en cambio la incentiva, pues al deudor moroso le conviene, antes que solicitar un prstamo para abonar su obligacin, esperar el resultado final del pleito, con el que siempre ha de pagar un monto menor en concepto de intereses, debiendo destacarse que en aquellas pocas en que la tasa pasiva sea negativa en relacin a la inflacin, puede incluso el deudor llegar a licuar el capital de la condena. En tal sentido se ha ejemplificado: Por su parte, y quiz lo mas relevante, resulta ser que en casos en los que la tasa de inters a aplicar queda librada al arbitrio judicial, son aquellos derivados de la responsabilidad extracontractual, en los cuales generalmente intervienen compaas aseguradoras de riesgos, las cuales, es de pblico y notorio conocimiento, manejan grandes volmenes de capital. Si consideamos solamente que la llamada Tasa BADLAR tasa de inters variable relevada por el Banco Central de la Repblica Argentina para depsitos a ms de 30 das de ms de un milln de pesos- se ubica en el 11,44% (segn datos del 23/06/08), lo cierto es que las compaas de seguros en definitiva obtienen rendimientos mucho mayores a la tasa de inters que deben abonar a las vctimas, a travs de la colocacin en inversin del propio capital que pertenece al damnificado. Obtienen de esta manera grandes rendimientos, pues mientras deben pagar un promedio anual del 4,84% en concepto de inters a las vctimas liquidado a la tasa pasiva segn pautas de Alaniz- obtienen rendimientos por un 11,44% (lo que solo es un dato promedio puesto que, se obtienen rendimiento incluso superiores ya que la tasa BADLAR solo refleja un promedio de lo que informan los bancos privados), todo lo cual arroja un saldo de ganancia, como mnimo del 6,6}% por el mero hecho de invertir el capital que pertenece al deudor (Domnguez, Osmar S., Tasa activa o pasiva, La Ley Suplemento Actualidad del 28.10.2008, pg. 1). Por todos los fundamentos precedentes corresponde la sustitucin la tasa pasiva como aplicacin del inters a los capitales de condena en los juicios por resarcimientos, debiendo en cambio adoptarse la tasa activa del Banco de la Nacin Argentina para las operaciones de descuento en documentos comerciales, tal como se plantea en la primera cuestin propuesta. Esta solucin es la que ha sido recientemente adoptada por la Cmara Nacional Civil en Pleno en los autos Samudio de Martnez, Ladislaa c/ Transportes Doscientos Setenta SA s/ daos y perjuicios, sentencia plenaria del 20 de abril de 2009; en donde resolvi: Corresponde dejar sin efecto la doctrina fijada en los fallos plenarios Vzquez, Claudia Anglica c/ Bilbao, Walter y otros s/ daos y Perjuicios Poder Judicial de la Nacin USO OFICIAL del 2/8/93 y Alaniz, Ramona Evelia y otro c/ Transportes 123 SACI interno 200 s/ daos y perjuicios del 23/3/04; como as tambin que Corresponde aplicar la tasa activa cartera general (prstamos) nominal anual vencida a treinta das del Banco de la Nacin Argentina. Resulta ahora pues coincidente en materia de intereses el criterio que regira en el fuero civil con el del fuero comercial, puesto que ya desde 1994, la Cmara Nacional en lo Comercial en el fallo plenario La Razn S. A. s/ quiebra. (del 27.10.1994. La Ley 1994-E, 412), haba desestimado la aplicacin de la tasa pasiva a partir del 1 de enero de 1991. Asimismo, con fecha 28.05.2009, la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Mendoza se pronunci en forma plenaria en los autos N 93.319, caratulados: Aguirre, Humberto por s y por su hijo menor en J. 146.708/39.618 AGUIRRE HUMBERTO C/ OSEP P/ EJEC. SENTENCIA S/ INC. CAS., en los cuales la mayora arrib, entre otras, a las siguientes conclusiones: 1) La ley 7.198 ha devenido en inconstitucional atento que la tasa pasiva que la misma fija no cumple con la funcin resarcitoria que deben tener los intereses moratorios. 2) Corresponde aplicar la tasa activa cartera general nominal anual vencida a treinta das del Banco de la Nacin Argentina. 3)...4).... SOBRE LAS CUESTIONES PROPUESTAS, LOS SEORES JUECES DE CMARA DOCTORES: OTILIO ROQUE ROMANO, ALFREDO G. LOPEZ CUITIO, LUIS FRANCISCO MIRET Y ANTONIO ALBERTO ENDEIZA DIJERON: QQuuee aaddhhiieerree ppoorr ssuuss ffuunnddaammeennttooss aall vvoottoo qquuee aanntteecceeddee.. En mrito del resultado que instruye el acuerdo precedente, por estas consideraciones, como doctrina legal obligatoria (art. 303 del Cdigo Procesal Civil y Comercial de la Nacin), SE RESUELVE: Corresponde a partir del 6 de enero de 2002 aplicar a los resarcimientos por daos de naturaleza civil, un inters igual a la tasa activa del Banco de la Nacin Argentina para las operaciones de descuento en documentos comerciales. Cpiese. Regstrese. Notifquese. glm

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