Poder Judicial de la Nacin - PLENARIO INTERES TASA...Alberto Endeiza y Alfredo G. Lpez Cuitio,

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    En la ciudad de Mendoza, a los veinticuatro das del mes de junio

    de 2.009, reunidos en Acuerdo Plenario los Seores Jueces de la

    Excelentsima Cmara Federal de Apelaciones de Mendoza, Doctores Julio

    Demetrio Petra, Luis Francisco Miret, Otilio Roque Romano, Antonio

    Alberto Endeiza y Alfredo G. Lpez Cuitio, encontrndose vacante la

    vocala del Dr. Carlos Martn Pereyra Gonzlez por renuncia de su titular,

    procedieron a resolver en definitiva los autos N 77.337-R-3.508,

    caratulados: REVECO, JOS MARCELO C/ Y.P.F. S.A. P/ D. Y P.,

    venidos del Juzgado Federal de San Rafael a la Sala A de este Tribunal,

    en estado de resolver sobre el recurso de inaplicabilidad de la ley

    interpuesto a fs. 614/620 y vta. por el Dr. Manuel Federico Gmez, por la

    demandada Y.P.F. S.A. en contra de la sentencia de fs. 598/609 y vta., por

    la que se resolvi: 1) Rechazar el recurso de apelacin deducido a fs. 553

    por el Dr. Carlos Fernndez, en representacin de La Construccin

    Sociedad Annima Compaa Argentina de Seguros en contra de la

    sentencia de fs. 531/546. 2) Hacer lugar parcialmente al recurso de

    apelacin interpuesto por el Dr. Manuel Federico Gmez, en representacin

    de la demandada Y.P.F. S.A., contra la sentencia de fs. 531/546, tan solo

    en cuanto a los inters que ha de devengar el monto de la condena desde la

    fecha del evento daoso (25.10.1993) y hasta el 06.01.2002, disponiendo

    que los mismos sean calculados segn la tasa pasiva promedio que publica

    el Banco Central de la Repblica Argentina; debiendo en cuanto a los dems

    agravios, confirmarse la sentencia apelada. 3) Imponer las costas de la

    presente instancia a las recurrentes Y.P.F. S.A. y La Construccin Sociedad

    Annima Compaa Argentina de Seguros, objetivamente vencidas (art. 68,

    1 parte del C.P.C.C.N.). 4) Regular los honorarios generados en esta

    Alzada de la siguiente manera: por la parte actora, vencedora, Dr. Edgardo

    Dante Juri, patrocinante, en la suma de PESOS CUATRO MIL CINCO ($

    4.005,00) Y Dr. Arturo Lzaro Juri, apoderado, en la suma de PESOS UN

    MIL SEISCIENTOS DOS ($ 1.602,00). Por la demandada Y.P.F. S.A., vencida,

    Dr. Manuel Federico Gmez, en el doble carcter, en la suma de PESOS DOS

    MIL CINCUENTA Y SEIS ($ 2.056,00). Por la citada en garanta La

    Construccin Sociedad Annima Compaa Argentina de Seguros, Dr.

    Sebastin Marn, patrocinante en la cifra de PESOS UN MIL

    CUATROCIENTOS SESENTA Y OCHO ($ 1.468,50) y Dr. Carlos Fernndez,

    apoderado en la suma de PESOS QUINIENTOS OCHENTA Y SIETE ($

    587,00). Dichas sumas son establecidas al 25.10.1993.

    El Tribunal, segn lo dispuesto en el auto de fs. 633, se

    plante las siguientes cuestiones a resolver:

    1) Corresponde aplicar al resarcimiento por daos de

    naturaleza civil, a partir del 6 de enero de 2002, un inters igual a la tasa

    activa del Banco de la Nacin Argentina para las operaciones de descuento

    en documentos comerciales?

    2) Para el caso de respuesta negativa:

    Debe aplicarse a dichas condenas un inters igual a la tasa

  • pasiva promedio que publica el Banco de la Nacin Argentina para las

    operaciones de descuentos de documentos comerciales?

    De conformidad con lo establecido por los arts. 268, 271 y 302

    del Cdigo Procesal Civil y Comercial de la Nacin y arts. 4 y 15 del

    Reglamento de esta Cmara, se procedi a establecer por sorteo el

    siguiente orden de estudio y votacin, doctores Julio Demetrio Petra, Otilio

    Roque Romano, Alfredo G. Lpez Cuitio, Luis Francisco Miret y Antonio

    Alberto Endeiza.

    VOTO DEL SR. JUEZ DE CMARA, DOCTOR JULIO

    DEMETRIO PETRA:

    I Que al ingresar al tema sometido a decisin de este recurso

    plenario, se parte de la premisa segn la cual la determinacin de los

    intereses moratorios aplicables a una condena de daos, cuando stos no

    han sido previamente establecidos legal o convencionalmente, es una

    decisin que el art. 622 del Cdigo Civil deja librado al arbitrio de los

    jueces de la causa. A punto tal esto es as que la resolucin que al respecto

    se adopte queda excluida del recurso extraordinario federal, tal como se ha

    encargado de sealar la Corte Suprema de Justicia de la Nacin.

    En efecto, en la causa Banco Sudameris v. Belcam S.A., en la

    cual, receptando los fundamentos de la minora en los autos Lpez, se

    sentenci que la tasa de inters a aplicar en los trminos del art. 622 del

    Cciv., como consecuencia del rgimen establecido por la ley 23.928 remite a

    temas de derecho comn, ajenos al recurso del art. 14 de la ley 48 (Lilian

    N. Gurfinkel de Wendy, Pesificacin y Reajuste. Sus Efectos sobre las

    Obligaciones Dinerarias, pg. 366/367. Lexisnexis Argentina S.A., Buenos

    Aires, 2003).

    Este criterio ha sido mantenido, entre otros, en los autos

    Alberto Jorge Bonfigli y otros v. Nacin Argentina y otros, en donde el

    Alto Tribunal sostuvo: Los agravios vinculados con la tasa de inters

    aplicada remiten a cuestiones de derecho comn, propias de los jueces de la

    causa y ajenas a la competencia de la Corte Suprema (del 21.11.06, Fallos

    329:5198).

    II- Sentado lo precedentemente expuesto, tampoco puede

    dejarse de lado que el tema de las tasas de inters excede el marco

    estrictamente jurdico para entrelazarse con cuestiones de carcter poltico

    y econmico, variando el inters a adoptar de acuerdo a los distintos

    avatares que enfrente la economa de nuestro pas.

    Tal es as que el propio codificador no quiso establecer en

    forma expresa el tipo de inters moratorio, dejndolo al criterio del

    juzgador, en atencin a la variabilidad de las circunstancias econmicas

    que atravesaba la nueva Nacin. Es lo que expresa en la nota al art. 622

    del Cdigo Civil: Me he abstenido de proyectar el inters legal, porque el

    inters del dinero vara tan de continuo en la Repblica, y porque es muy

    diferente el inters de los capitales en los diversos pueblos.

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    Que tal acierto de Velez Sarfield se vio luego corroborado a lo

    largo de nuestra historia, ya que las decisiones en materia de intereses

    moratorios han ido variando conforme se han ido desarrollando las

    distintas polticas monetarias en nuestro pas.

    As, y atenindonos exclusivamente a las ltimas dcadas, se

    advierte que con anterioridad al nominalismo consagrado por la Ley

    23.928, el inters en las condenas judiciales solo cumpla el rol de

    indemnizar el atraso en el pago del capital, pues la depreciacin monetaria

    era calculada en forma independiente a travs de las pertinentes frmulas

    o ndices de actualizacin. Se trataba pues de una tasa de inters pura,

    entendida como rentabilidad razonable de un capital en trminos

    econmicos, la cual era establecida entre el 6 y el 8% anual.

    Cuando antes de la Ley de Convertibilidad se actualizaba (se

    indexaba) una deuda por depreciacin monetaria, ajustando los valores

    adeudados en funcin de un ndice y expurgando a aquella de la injusticia

    de la inflacin, la tasa de inters aplicable era la correspondiente al inters

    puro, del seis al ocho por ciento anual. En tales circunstancias, obviamente,

    no poda mandarse a pagar una tasa de inters aparente, por cuanto sta

    incluye siempre la prima por desvalorizacin monetaria y dicho concepto era

    ya reconocido a travs de la actualizacin. De lo contrario, esa actualizacin

    monetaria se estara pagando dos veces: por va de indexacin y mediante

    el pago de la citada tasa de inters aparente o bruto. (Ramn D. Pizarro,

    Carlos G. Vallespinos, Instituciones de Derecho Privado Obligaciones,

    tomo 1, pg. 399. Hammurabi, Buenos Aires, 2006).

    Este panorama vari sustancialmente con el dictado de la Ley

    de Convertibilidad N 23.928, la que en su artculo 7 prohibi en forma

    expresa cualquier tipo de mecanismo de ajuste o repotenciacin de las

    deudas dinerarias.

    Dicho artculo, que se mantiene an vigente, expresa: En

    ningn caso se admitir actualizacin monetaria, indexacin por precios,

    variacin de costos o repotenciacin de deudas, cualquiera fuere su causa,

    haya o no mora del deudor, con las salvedades previstas en la presente ley.

    Quedan derogadas las disposiciones legales y reglamentarias y sern

    inaplicables las disposiciones contractuales o convencionales que

    contravinieren lo aqu dispuesto.

    Como consecuencia de ello, la aplicacin de intereses a las

    condenas judiciales adquiri gran relevancia, pues a travs de los mismos

    se poda intentar mantener inclume el contenido econmico de la

    sentencia, ya que el magistrado, haciendo uso de la facultad concedida por

    el art. 622 del Cdigo Civil, poda aplicar una tasa de inters que no slo

    compensara al acreedor por la privacin del capital de la condena, sino

    que adems contemplara un plus por la desvalorizacin que hubiera

    podido sufrir la moneda.

    Luego de la sancin de la ley 23.928, nos encontramos con una

    paradoja: por un lado, la ley prohbe toda clusula de ajuste o

  • repotenciacin de deuda en base a ndices u otros procedimientos de ajuste,

    con lo que da la impresin de haber cerrado la puerta a todo intento

    orientado a alcanzar la recomposicin de una deuda por depreciacin

    monetaria. Sin embargo, dicho objetivo puede alcanzarse (aunque por una

    va distinta, indirecta) a travs de la aplicacin de tasas de inters que, de

    hecho, contemplan la posible prdida futura del poder adquisitivo de la

    moneda, sobre todo cuando son tasas positivas, esto es, que exceden la

    depreciacin de la moneda. La tasa de inters acta como mecanismo

    indirecto de reconocimiento de la posible depreciacin monetaria futura. Con

    lo que ...el rigor nominalista de la ley 23.928 queda soslayado por va de la

    tasa de inters, en cuanto ste contiene como uno de sus componentes el

    nivel de depreciacin de la moneda [A. Alterini, mela, Lpez Cbana].

    (Ramon D. Pizarro, Carlos G. Vallespinos, op. cit., tomo 1, pg. 399).

    En igual sentido se afirm: La liquidacin de intereses ha

    cobrado nueva y especial importancia desde que entrara en vigor la 23.928,

    todava en parte vigente conforme a lo dispuesto por el artculo 4 de la ley

    25.561. En efecto, estando absolutamente vedada la indexacin de las

    deudas dinerarias, la prestacin de intereses, cuyo rgimen tambin fue

    considerablemente modificado por dicha ley, puede constituir un medio til

    de defensa ante un eventual recrudecimiento del proceso inflacionario;

    aunque para poder cumplir eficazmente dicha finalidad su tasa o monto

    debera ser positivo, es decir exceder cuando menos del porcentual de

    inflacin, para que sumados el capital y sus intereses permitan obtener una

    cantidad de dinero que conserve intacto el poder adquisitivo histrico del

    monto originario. (Felix A. Trigo Represas en Cdigo Civil Comentado.

    Doctrina Jurisprudencia Bibliografa, Felix A. Trigo Represas, Ruben

    H. Compagnucci de Caso Directores. Obligaciones. Tomo I, pg. 496.

    Rubinzal Culzoni Editores, Santa Fe, 2005).

    As las cosas, durante los primeros aos de la Ley de

    Convertibilidad, mientras se mantuvo la paridad peso-dlar y la

    depreciacin de la moneda argentina no alcanz un nivel de fenmeno

    inflacionario, la jurisprudencia mayoritaria se inclin por la aplicacin de

    la tasa pasiva promedio publicada por el Banco Central de la Repblica

    Argentina, tal como qued plasmado en el plenario Vzquez, Claudia

    Anglica c. Bilbao, Walter y otros s/ daos y perjuicios de la Cmara

    Nacional de Apelaciones en lo Civil, de fecha 02.08.1993 en donde se

    sostuvo que: En virtud de la aplicacin de la ley 23.928 los intereses

    moratorios deben liquidarse, en ausencia de convencin o de leyes

    especiales, segn la tasa pasiva promedio que publica mensualmente el

    Banco Central de la Repblica Argentina de acuerdo a lo previsto por el art.

    8 del dec. 529/91, modificado por el decreto 941/91. (La Ley 1993-E,

    126).

    Fue recin con posterioridad al dictado de la Ley 25.561 de

    emergencia pblica y reforma del rgimen cambiario que se plante

    seriamente la posibilidad de aplicar en los procesos civiles la tasa activa.

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    Esta norma introdujo grandes modificaciones en materia

    econmica y poltica, entre las cuales, en lo que a este plenario interesa,

    estableci la devaluacin de nuestra moneda resultante del abandono de la

    paridad peso-dlar pero manteniendo, pese a ello, la prohibicin

    establecida por la Ley 23.928 de utilizar clusulas de actualizacin

    monetaria, indexacin de precios o repotenciacin de deudas.

    Como consecuencia de ello, se produjo un desfasaje entre el

    valor nominal y el valor real de las obligaciones de dinero, que si bien

    comenz a insinuarse con la Ley 23.928, se acentu cuando el

    nominalismo y a la prohibicin de la indexacin se mantuvieron a pesar de

    la desvalorizacin de nuestro signo monetario, fruto de la crisis econmica

    que afront nuestro pas desde diciembre de 2001.

    Es a partir de esa fecha que se advierte que la inflacin ya no

    se mantuvo acotada, en razn de la paridad del peso-dlar; sino que

    comenz a fluir en forma ms dinmica, acorde con las circunstancias

    econmicas del pas.

    As es como para adecuarse a estas nuevas circunstancias que

    la Cmara Nacional de Apelaciones del Trabajo emiti con fecha 7 de mayo

    de 2002, el Acta N 2357/2002, conforme a la cual adopt como tasa

    aplicable a partir del 1 de enero de 2002 la tasa de inters que resulte del

    promedio mensual de la tasa activa fijada por el Banco de la Nacin

    Argentina para el otorgamiento de prstamos (Boletn Oficial del

    07.06.2002).

    Asimismo la Cmara Nacional de Apelaciones en lo Civil llam

    nuevamente a plenario en la causa Alaniz, Ramona E. y otro c.

    Transportes 123 SACI interno 200, sentencia del 23 de marzo de 2004 (La

    Ley 2004-C-782), en donde se plante la conveniencia de mantener la

    jurisprudencia plenaria del fallo Vazquez ya citado, frente al

    envilecimiento de la moneda producida por el abandono de la paridad peso

    dlar y el mantenimiento del nominalismo.

    El voto mayoritario seal especficamente que: Ante la

    imposibilidad legal de recurrir a mecanismos de ajustes, el inters adems

    de reparar el dao producido por la mora, adquiere tambin la funcin de

    salvaguardar el valor del capital adeudado contra la inflacin (Barbieri,

    Javier, Cuestin federal y cuestin trascendente: La disputa sobre la tasa

    de inters en la Corte Suprema, ED, T 164, pg. 1163, Buenos Aires,

    1995)..

    Sin embargo, luego del anlisis de las diferencias existentes

    entre la tasa pasiva y la activa en los fundamentos de la mayora se

    concluy que el anlisis de la tasa pasiva en el ltimo ao, ms all de la

    marcada diferencia con la tasa activa que como se explicit contempla otros

    elementos los que entendemos no deben recaer sobre el deudor porque

    atienden ms al costo del dinero como mercanca que a la justicia de los

    resarcimientos, que tambin quedan afectados por una economa recesiva y

    de aguda depresin (CNCiv., Sala F, in re Castillo, Nstor Romn c. Sifo,

  • Leandro Oscar y otros s/ dao y perjuicios, del 3/7/03)-, cubre la inflacin

    y revela que en la actualidad es una tasa retributiva, encontrndose

    inclusive por encima de las tasas internacionales como la Libor y la prime

    rate. Bajo estos parmetros, la tasa pasiva cumple su funcin de reparar el

    dao padecido por el acreedor a raz del retardo del deudor en el

    cumplimiento de la obligacin, pues procura compensar lo que

    presumiblemente hubiera obtenido de haber recibido el capital en tiempo

    propio, el lucro perdido al no poder aplicar ese capital a una inversin que

    genere la renta pertinente, que en el caso de los particulares est constituida

    por la tasa nombrada

    Por su parte, el voto minoritario afirm que justamente ante la

    discordancia producida entre la conservacin del principio nominalista y la

    devaluacin sufrida por la moneda lo que torn necesario buscar un

    mecanismo que permitiera conservar la incolumidad del capital de la

    condena a favor del damnificado, sobre todo en un pas que haba

    declarado la emergencia pblica en materia econmica, financiera y

    cambiaria, lo cual torn necesario a los efectos de restablecer el valor

    original de las deudas, el empleo de una tasa de inters que no solo

    compense la falta de uso de dinero retenido sino que tambin exprese la

    expectativa inflacionaria que rija el mercado. La aplicacin de la tesitura

    contraria, es decir la aplicacin de una tasa de inters ms baja que la del

    mercado, demostraron la existencia de consecuencias negativas, tales

    como la dilacin de los juicios por parte del deudor, el que obtiene una

    ventaja a travs de la diferencia existente entre la tasa judicial y la que

    debera haber pagado en el mercado para usufructuar el capital que

    debera haber abonado, lo que le generaba a este un enriquecimiento

    injustificado; agregando adems que ante esa realidad: la tasa a computar

    debe ser capaz de adaptarse a las constantes fluctuaciones econmicas que

    vive el pas y la que mejor se adecua a esto es la tasa activa por estar

    compuesta por un inters puro que es el costo del dinero propiamente dicho,

    pero tambin por contener una cobertura contra la inflacin, adems de

    gastos operativos del sistema bancario y otros elementos adicionales que

    resguardan distintos riesgos. A diferencia de ella, la tasa pasiva que es la

    que el banco paga a sus clientes por los depsitos en caja de ahorro y plazo

    fijo no est presentada al ahorrista para enjugar desfasajes inflacionarios

    sino que flucta en base a poltica y polticas financieras y bancarias no

    siempre ajustadas a la realidad inflacionaria (Otero, Mariano, "Agoniza el

    plenario "Vzquez v. Bilbao?, JA, 2002-IV, pg. 57/61) (El destacado no

    figura en el original).

    As delimitado las dos principales tesituras antagnicas

    existentes en relacin a cual debe ser la tasa de inters a aplicar a las

    condenas de indemnizacin de daos a travs de la resea precedente del

    plenario Alanz, cabe plantearse la vigencia de la solucin mayoritaria all

    adoptada, a la cual se haba plegado la jurisprudencia de esta Cmara

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    Federal de Apelaciones de Mendoza, a tenor del recurso interpuesto y de

    los cinco aos transcurridos desde aquella sentencia.

    Evidentemente el tiempo corrido ha tenido su repercusin,

    desde que el actual panorama econmico no puede catalogarse como una

    simple secuela de la crisis originaria de diciembre de 2001, sino que el

    mismo tiene componentes propios, entre los cuales prima las graves e

    innegables repercusiones que en nuestra economa tuvo la reciente crisis

    financiera mundial que comenz a gestarse en los ltimos meses del ao

    2008.

    Con este nuevo horizonte, el planteo de si el acreedor no puede

    cobrar la tasa activa por que este incluye el precio del dinero como

    mercadera y no es un banco, ha sido superado con creces por la

    necesidad de que la tasa a aplicar cubra la expectativa inflacionaria para

    mantener inclume el contenido de las sentencias condenatorias.

    Bajo esa premisa, se considera que la aplicacin de la tasa

    pasiva no logra el objetivo buscado, y ello fundamentalmente porque la

    misma no siempre es el resultado del libre juego del mercado financiero,

    sino que en su estimacin influyen mltiples causas, como las medidas

    estatales de poltica financiera, que hacen que la misma no siempre

    responda a la expectativa inflacionaria.

    En tal sentido se ha dicho que: ... Sabemos que si la moneda

    se deprecia, si los valores suben nominalmente mes a mes, es natural que la

    tasa de inters tambin suba para cubrir la depreciacin ocurrida en ese

    mismo perodo. As por ejemplo, si alguien presta al 5% anual, pero estima

    que la depreciacin anual ser del 40%, entonces tendra que prestar al 45%

    anual para mantener esa misma ganancia. La misma consideracin es

    aplicable a la tasa pasiva, la de los depsitos. Hay que hacer la salvedad

    de que esta natural correccin de ambas tasas puede darse o no: en las

    situaciones patolgicas que son tan frecuentes en la Argentina, la tasa de

    inters real puede en ocasiones ser negativa; es decir, puede no cubrir

    incluso la depreciacin del capital (Ariel E. Barbero, Inters Moratorio

    Por qu el deudor moroso debe pagar un inters menor?. Revista La Ley

    del 10.09.2008, pg. 2. El destacado me pertenece).

    De igual manera, resulta relevante para acreditar que en

    nuestro pas las tasas de inters pasiva no siempre constituyen una

    adecuada retribucin por la falta de disponibilidad de dinero son los datos

    aportados por el Dr. Antonio Barrera Nicholson, en su trabajo Tasa

    pasiva o tasa activa? Exposicin y Anlisis en la Provincia de Buenos

    Aires. En el mismo, el citado autor expres:

    La realidad socioeconmica desde el ao 2002: A lo largo del

    presente recurso hemos sostenido que la tasa de inters a ser determinada

    judicialmente debe tomar en cuenta las circunstancias de hecho (econmico

    sociales) vigentes en el momento de dictar sentencia y las expectativas para

    el futuro inmediato.

  • Para determinar cuales son las correspondientes al presente

    caso tomaremos la evolucin delas variables ms comunes en el perodo

    abril de 1991 (fecha en que comienza la vigencia de la convertibilidad) hasta

    diciembre de 2007.

    La tasa pasiva del Banco de la Provincia de Buenos Aires

    arroja un 67,10%. La tasa activa del mismo Banco un 165,69.

    La tasa pasiva publicada por el Banco Central arroja un

    84,56% y la tasa activa del Banco de la Nacin Argentina un 269,29%.

    A su vez el ndice de precios al Consumidor (INDEC) arroja una

    variacin del 205,10% y la tasa del 6% anual un 41,42%.

    A lo expuesto debe agregar que para realizar el cmputo del

    costo de vida se han tomado los ndices oficiales, claramente sospechados

    de inexactos para el ao 2007, apunta tal que para recuperar la prdida

    inflacionaria del ltimo ao, las paritarias arrancan con un piso del 20 al

    30% de aumento contra algo menos del 9% informado por el INDEC.

    De lo expuesto surge que la comparacin entre tasa pasiva y

    activa arroja una diferencia ms que sustancial.

    De la comparacin de los valores nos indica que slo la tasa

    activa del Banco de la Nacin Argentina asegura la recuperacin de la

    totalidad del capital de sentencia y la sancin por la mora, mientras que la

    del Banco de la Provincia de Buenos Aires lejos est de posibilitarlo, y ni que

    hablar de la tasa pasiva de dicho Banco o la publicada por el Banco Central,

    que lisa y llanamente constituyen un claro despojo a la propiedad del

    trabajador.

    Se advierte as que no hay comparacin posible entre los

    guarismos que ofrece la tasa pasiva y la evolucin real de la

    economa de nuestro pas. (Artculo publicado en revista La Ley Buenos

    Aires, marzo de 2008, pg. 119. Ver tambin en La Ley Online. La negrita

    no figura en el original).

    Las circunstancias apuntadas por el autor citado pueden verse

    corroboradas tambin para el ao 2008.

    En efecto, la tasa pasiva correspondiente al ao 2008 equivale

    al 7,94% (www.tribunet.com.ar/scripts/liquid.exe/calc), y si bien el

    cuestionado ndice oficial de inflacin segn el INDEC fue de del 7,2%

    (fuente: www.lapoliticaonline.com/noticias/val/54537/la-inlfacin-oficial-

    en-2008-fue-d...), para los ndices no oficiales, el porcentaje de inflacin

    sera del 23,5% en el caso de la Consultora Ecolatina y del 24% para el

    Centro de Investigaciones Econmicas de la Universidad Nacional de Cuyo

    (www.mdzol.com/mza/nota/96271-La-inflaci%C3B3N-DEL-2008,-

    SEG%c3%b).

    De estas comparaciones surge indudable que tambin en el

    transcurso del ltimo ao la tasa pasiva resulta insuficiente para

    mantener inclume el contenido econmico de la condena, mientras que la

    aplicacin de la tasa activa, la que para el ao 2008 implic un 18,86%

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    (www.tribunet.com.ar/scripts/liquid.exe/calc), no puede llegar a tildarse

    como que encierra un eriquecimiento inadecuado para los actores.

    En tal sentido, se ha dicho que: No parece

    slido el argumento de que las tasas activas importan un enriquecimiento

    para el acreedor. Su aplicacin es una cuestin de poltica judicial o

    legislativa. Con similar razonamiento, podramos decir que la aplicacin de

    las tasa pasiva importa un enriquecimiento para el deudor, quien a travs

    de su morosidad se evita tener que tomar un crdito a tasa activa en un

    banco, agregndose adems que: No es correcto considerar que el

    acreedor slo tiene derecho a obtener el inters que un banco le habra

    pagado a travs de la colocacin del dinero en depsito a plazo fijo. Tal

    idea reposa en una valoracin poco afortunada de la concepcin dinmica

    del patrimonio. No hay razn alguna que justifique una presuncin de que

    el acreedor coloca su dinero a plazo fijo en un banco. En un pas que

    procura desarrollarse, slo los excedentes tienen esa destino. El dinero se

    destina preferentemente a actividad productiva. (Ramn Daniel Pizarro y

    Carlos Gustavo Vallespinos, op. cit., Tomo 1, pg. 418).

    Tambin, en este orden de ideas, cabe rebatir aquella crtica

    que afirma que no corresponde que el acreedor de una indemnizacin

    judicial cobre la tasa activa, porque resultara beneficiado por el spread

    bancario sin ser entidad financiera. Al respecto, resulta ilustrativas las

    reflexiones efectuadas por el Dr. Ariel Barbero, en el trabajo

    precedentemente citado, en cuanto manifiesta: El deudor debe pagar (por

    lo menos) el mismo inters que se le cobra a cualquier persona para obtener

    dinero. Los valores se determinan siempre en relacin a lo que se ofrece al

    pblico. As, el valor de una silla es el de vidriera en las muebleras. El valor

    de un libro es el que paga quien lo compra en la librera. Quienes afirman

    que el trabajador o la vctima de un accidente no son bancos parecen

    suponer que ese es el motivo que determinara el valor de la reparacin. No

    es as: la referencia a un banco obedece a las mismas razones que hacen

    que para determinar el valor de una silla, haya que estar al precio en la

    mueblera: el valor al pblico. A ningn juez se le ocurrira argumentar que

    como el acreedor del valor del libro no es un librero, no puede reclamar lo

    que ellos ganan, que incluyen adems del valor del libro- los gastos del

    local, lo pagado a los empleados y la ganancia del librero lo que

    (obviamente?) no puede hacerse cargar sobre el deudor. Nadie pensara

    que es claro que slo los muebleros pueden reclamar en juicio el valor que

    tienen las sillas en su vidrieras. El argumento, sera similar al empleado

    para los intereses: dado que el acreedor no tiene una mueblera, y no debe

    cargar con los costos de mantenimiento de un local, ni puede honestamente

    esperar un lucro por reventas, debe contentarse con el precio que los

    muebleros pagan a las fbricas de muebles. Este razonamiento sera un

    despropsito, y no deja de serlo cuando se emplea para los intereses, pues

    si lo debido es dinero, el valor de su disponibilidad debe ser el que

    tiene para el pblico en general (La negrita, no figura en el original).

  • Finalmente, no debe perderse de vista la funcin que juega la

    tasa de inters a aplicar al monto de una condena en cuando al ndice de

    litigiosidad. Reiteradas veces se ha marcado la diferencia existente entre

    los efectos de la tasa activa y de la pasiva al respecto, porque mientras la

    primera desalienta la proliferacin y la prolongacin de los juicios, la

    segunda en cambio la incentiva, pues al deudor moroso le conviene, antes

    que solicitar un prstamo para abonar su obligacin, esperar el resultado

    final del pleito, con el que siempre ha de pagar un monto menor en

    concepto de intereses, debiendo destacarse que en aquellas pocas en que

    la tasa pasiva sea negativa en relacin a la inflacin, puede incluso el

    deudor llegar a licuar el capital de la condena.

    En tal sentido se ha ejemplificado: Por su parte, y quiz lo mas

    relevante, resulta ser que en casos en los que la tasa de inters a aplicar

    queda librada al arbitrio judicial, son aquellos derivados de la

    responsabilidad extracontractual, en los cuales generalmente intervienen

    compaas aseguradoras de riesgos, las cuales, es de pblico y notorio

    conocimiento, manejan grandes volmenes de capital. Si consideamos

    solamente que la llamada Tasa BADLAR tasa de inters variable relevada

    por el Banco Central de la Repblica Argentina para depsitos a ms de 30

    das de ms de un milln de pesos- se ubica en el 11,44% (segn datos del

    23/06/08), lo cierto es que las compaas de seguros en definitiva obtienen

    rendimientos mucho mayores a la tasa de inters que deben abonar a las

    vctimas, a travs de la colocacin en inversin del propio capital que

    pertenece al damnificado. Obtienen de esta manera grandes rendimientos,

    pues mientras deben pagar un promedio anual del 4,84% en concepto de

    inters a las vctimas liquidado a la tasa pasiva segn pautas de Alaniz-

    obtienen rendimientos por un 11,44% (lo que solo es un dato promedio

    puesto que, se obtienen rendimiento incluso superiores ya que la tasa

    BADLAR solo refleja un promedio de lo que informan los bancos privados),

    todo lo cual arroja un saldo de ganancia, como mnimo del 6,6}% por el mero

    hecho de invertir el capital que pertenece al deudor (Domnguez, Osmar S.,

    Tasa activa o pasiva, La Ley Suplemento Actualidad del 28.10.2008, pg.

    1).

    Por todos los fundamentos precedentes corresponde la

    sustitucin la tasa pasiva como aplicacin del inters a los capitales de

    condena en los juicios por resarcimientos, debiendo en cambio adoptarse

    la tasa activa del Banco de la Nacin Argentina para las operaciones de

    descuento en documentos comerciales, tal como se plantea en la primera

    cuestin propuesta.

    Esta solucin es la que ha sido recientemente adoptada por la

    Cmara Nacional Civil en Pleno en los autos Samudio de Martnez,

    Ladislaa c/ Transportes Doscientos Setenta SA s/ daos y perjuicios,

    sentencia plenaria del 20 de abril de 2009; en donde resolvi:

    Corresponde dejar sin efecto la doctrina fijada en los fallos plenarios

    Vzquez, Claudia Anglica c/ Bilbao, Walter y otros s/ daos y Perjuicios

  • Poder Judicial de la Nacin U

    SO

    O

    FIC

    IA

    L

    del 2/8/93 y Alaniz, Ramona Evelia y otro c/ Transportes 123 SACI

    interno 200 s/ daos y perjuicios del 23/3/04; como as tambin que

    Corresponde aplicar la tasa activa cartera general (prstamos) nominal

    anual vencida a treinta das del Banco de la Nacin Argentina.

    Resulta ahora pues coincidente en materia de intereses el

    criterio que regira en el fuero civil con el del fuero comercial, puesto que

    ya desde 1994, la Cmara Nacional en lo Comercial en el fallo plenario La

    Razn S. A. s/ quiebra. (del 27.10.1994. La Ley 1994-E, 412), haba

    desestimado la aplicacin de la tasa pasiva a partir del 1 de enero de

    1991.

    Asimismo, con fecha 28.05.2009, la Suprema Corte de Justicia

    de la Provincia de Mendoza se pronunci en forma plenaria en los autos N

    93.319, caratulados: Aguirre, Humberto por s y por su hijo menor en J.

    146.708/39.618 AGUIRRE HUMBERTO C/ OSEP P/ EJEC. SENTENCIA

    S/ INC. CAS., en los cuales la mayora arrib, entre otras, a las siguientes

    conclusiones: 1) La ley 7.198 ha devenido en inconstitucional atento que

    la tasa pasiva que la misma fija no cumple con la funcin resarcitoria que

    deben tener los intereses moratorios. 2) Corresponde aplicar la tasa activa

    cartera general nominal anual vencida a treinta das del Banco de la Nacin

    Argentina. 3)...4)....

    SOBRE LAS CUESTIONES PROPUESTAS, LOS SEORES

    JUECES DE CMARA DOCTORES: OTILIO ROQUE ROMANO,

    ALFREDO G. LOPEZ CUITIO, LUIS FRANCISCO MIRET Y ANTONIO

    ALBERTO ENDEIZA DIJERON:

    QQuuee aaddhhiieerree ppoorr ssuuss ffuunnddaammeennttooss aall vvoottoo qquuee aanntteecceeddee..

    En mrito del resultado que instruye el acuerdo precedente,

    por estas consideraciones, como doctrina legal obligatoria (art. 303 del

    Cdigo Procesal Civil y Comercial de la Nacin), SE RESUELVE:

    Corresponde a partir del 6 de enero de 2002 aplicar a los resarcimientos

    por daos de naturaleza civil, un inters igual a la tasa activa del Banco de

    la Nacin Argentina para las operaciones de descuento en documentos

    comerciales.

    Cpiese. Regstrese. Notifquese.

    glm

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