PONTIFICIO CONSEJO PARA EL DIALOGO INTERRELIGIOSO

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    28-Mar-2016

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PONTIFICIO CONSEJO PARA EL DIALOGO INTERRELIGIOSO

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  • PONTIFICIO CONSEJO PARA EL DIALOGO INTER-RELIGIOSO El precursor del actual Pontificio Consejo para el Dilogo Inter-religioso, creado por Juan Pablo II en 1988 con la "Pastor Bonus", fue el Secretariado para los no Cristianos, instituido por Pablo VI en 1964 para promover estudios adecuados y favorecer relaciones amistosas con los seguidores de las religiones no cristianas. En sus aspectos doctrinales y prcticos, este Secretariado responda en gran medida a las ideas expresadas en la Declaracin conciliar "Nostra aetate" de 1965. Cuando Juan Pablo II cambi su nombre a Pontificio Consejo para el Dilogo Inter-religioso seal que el objetivo de este Dicasterio de la Curia Romana era promover y regular las relaciones con miembros y grupos de Religiones que no estn incluidas bajo el nombre de cristianas y con aquellos que, de alguna manera, muestran un sentido religioso. Existe hoy, en el mbito del Consejo, la Comisin para las Relaciones Religiosas con los Musulmanes, cuyo Presidente es el Cardenal Francis Arinze, tambin Presidente del Pontificio Consejo. La Comisin fue instituida por Pablo VI en 1974, como una oficina diferente pero relacionada con el entonces Secretariado para los no Cristianos. Su objetivo era estimular las relaciones religiosas entre musulmanes y catlicos, y estaba abierta a la posible colaboracin de otros cristianos. El Secretario del Pontificio Consejo es el Obispo Michael Louis Fitzgerald, M.Afr. y el Subsecretario, el Padre John Bosco Masayuri Shirieda, S.D.B. Cuenta con 46 Miembros, 40 Consultores y un equipo de 8 personas. Los Oficiales del Consejo y el personal viajan a menudo para participar en encuentros y en conferencias internacionales con representantes de Iglesias cristianas y no cristianas y tambin reciben a personalidades en sus oficinas vaticanas. Mantienen frecuentes contactos con el mundo del Islam, del Budismo y del Hinduismo. Todos los aos enva un mensaje a los musulmanes al final del perodo de ayuno del Ramadn, firmado por el Cardenal Arinze. El Consejo tambin estudia las sectas y los nuevos movimientos religiosos y participa en reuniones con miembros de otras denominaciones cristianas para tratar estos temas. Las ltimas reuniones de este tipo fueron promovidas por la Alianza Mundial de las Iglesias Reformadas en colaboracin con la Federacin Luterana Mundial y el Pontificio Consejo para la Promocin de la Unidad de los Cristianos. Las Religiones Tradicionales son otro campo de inters del Pontificio Consejo para el Dilogo Inter-religioso. En 1992, tras su asamblea plenaria, el Consejo escribi una carta sobre la pastoral con estas Religiones. Se public en ingls, francs, espaol y portugus y se envi a las Conferencias episcopales de Amrica, Asia y Oceana. El Consejo ha creado la Fundacin "Nostra aetate-Becas de Estudio" con el fin de ofrecer ayuda a estudiosos de otras religiones que deseen profundizar su conocimiento sobre el cristianismo para aplicarlo despus en la enseanza, y a otras actividades relacionadas con el dilogo inter-religioso. Tambin publica una revista trimestral llamada "Bulletin" que edita artculos en ingls y en francs.

    http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/interelg/documents/rc_pc_interelg_pro_20051996_sp.html

  • Rezando en la cripta de San Francisco de Ass La jornada mundial de oracin con todas las religiones en Ass el 27 de octubre de 1986, con el papa Juan Pablo II como anfitrin, fue el punto culminante de un proceso de ms de cien aos en la historia del pensamiento religioso, tendiente a promover la paz y la unidad entre las religiones y los pueblos. Ese movimiento interreligioso por la unidad y la paz pregonaba, por su misma naturaleza, la tolerancia religiosa como un valor supremo y combata la pretensin de la Iglesia de ser la nica depositaria de la verdad. Puesto que la Iglesia Catlica segua sosteniendo con firmeza el derecho absoluto de la revelacin del nico Dios personal, le fue posible rechazar hasta el Vaticano II ese movimiento religioso por la unidad y la paz. Fue la apertura de la Iglesia al ecumenismo y al dilogo interreligioso en el ltimo Concilio la que hizo posible que ese movimiento sin haber cambiado su orientacin espiritual lograra acogida en la Iglesia Catlica, para alcanzar finalmente, bajo Juan Pablo II, su cspide provisoria en Ass. No fue, pues el movimiento por la unidad y la paz entre todas las religiones el que evolucion, sino la actitud de la Iglesia respecto de l. http://eccechristianus.wordpress.com/2011/10/10/260-papas-condenan-la-reunion-de-asis/

  • CARTA DE MONSEOR LEFEBVRE A OCHO CARDENALES

    ANTES DE LA REUNIN DE ASS

    cone, 27 de agosto de 1986

    Eminencia: Ante los acontecimientos que estn sucediendo en la Iglesia y de los que Juan Pablo II es autor, y frente a los que se propone realizar en Taiz y en Ass en el mes de octubre, no puedo dejar de dirigirme a ustedes para suplicarles, en nombre de muchos sacerdotes y fieles, que salven el honor de la Iglesia, humillada de forma antes nunca vista en toda su historia. El discurso y los actos de Juan Pablo II en Togo, en Marruecos, en la India y en la sinagoga de Roma, provocan en nuestros corazones una santa indignacin. Qu pensaran de esto los santos y santas del Antiguo y del Nuevo Testamento? Qu hara la Santa Inquisicin si an existiera? El que est sentado en la sede de Pedro se mofa pblicamente del primer artculo de Credo y del primer mandamiento del Declogo. Es incalculable el escndalo en las almas de los catlicos. La Iglesia se tambalea desde sus cimientos. Si desaparece la fe en la Iglesia, nica arca de salvacin, desaparecer la propia Iglesia. Toda su fuerza y toda su actividad sobrenatural tiene como base este artculo de fe. Juan Pablo II seguir destruyendo la fe catlica pblicamente, en particular en Ass, con el desfile de las religiones previsto por las calles de la ciudad de San Francisco, y con el reparto de las religiones en las diferentes capillas de la baslica para que celebren all sus cultos a favor de la paz tal como la concibe la ONU? Eso es lo que anunci el Cardenal Etchegaray, encargado de ese abominable Congreso de las Religiones. Es posible que no se eleve ninguna voz en la Iglesia para condenar estos pecados pblicos? Dnde estn los Macabeos? Eminencia, por el honor del nico Dios verdadero, de Nuestro Seor Jesucristo, proteste pblicamente, venga en socorro de los Obispos, sacerdotes y fieles que siguen siendo catlicos. Eminencia, si me he permitido intervenir ante Usted, es porque no puedo dudar de sus sentimientos sobre este tema. Este llamamiento tambin lo dirijo a los dems Cardenales cuyos nombres encontrar ms abajo, para que en dado caso pueda obrar de comn acuerdo con ellos. Que el Espritu Santo venga en su ayuda, Eminencia. Les ruego que acepte la expresin de mis sentimientos fraternalmente sinceros in Christo et Maria.

  • +Marcel Lefebfvre Arzobispo Obispo emrito de Tulle A Su Eminencia el Cardenal Giuseppe SIRI Arzobispo de Gnova A Su Eminencia el Cardenal Paul ZOUNGRANA Arzobispo de Uagadugu A Su Eminencia el Cardenal Silvio ODDI Con residencia en Roma A Su Eminencia el Cardenal Marcelo Martn GONZLEZ Arzobispo de Toledo A Su Eminencia el Cardenal Pietro PALAZZINI Con residencia en Roma A Su Eminencia el Cardenal Hyacinthe THIANDOUM Arzobispo de Dakar A Su Eminencia el Cardenal Alfons STICKLER Bibliotecario S.R.E. en Roma A Su Eminencia el Cardenal douard GAGNON Con residencia en Roma

    http://panoramacatolico.info/articulo/carta-de-mons-marcel-lefebvre-a-proposito-de-la-reunion-de-asis

  • Reunin de Ass y Benedicto XVI

    En la "jornada de reflexin, dilogo y oracin por la paz y la justicia en el mundo" que ha lanzado para maana en Ass a veinticinco aos de la primera y discutida edicin por obra del Papa predecesor suyo Benedicto XVI ha introducido dos novedades. La prima es la extensin de la invitacin, aparte de los exponentes de las religiones de todo el mundo, a los no creyentes. Con su presencia, la jornada de Ass tomar la forma de un simblico "patio de los gentiles", animado no slo por "temeroso de Dios" sino tambin por quien no cree en Dios, sin por ello dejar de buscarlo. La segunda novedad es que no habr ningn momento de oracin visible y organizada, por parte de los presentes, ni en comn ni en paralelo, como en cambio ocurri en 1986 con los varios grupos religiosos reunidos en oracin en varios lugares de la ciudad de san Francisco.

  • Era el mes de setiembre del 2006 y la Comunidad de San Egidio haba lanzado su reunin interreligiosa anual precisamente en Ass, en el octavo centenario de la muerte de san Francisco. Benedicto XVI, invitado a participar del encuentro, no acept. Pero escribi al obispo de Ass una carta, en concomitancia con la apertura del encuentro. En su carta a cierto punto se lee: "Para que no haya equvocos con respecto al sentido de lo que Juan Pablo II quiso realizar en 1986, y que se ha calificado con una expresin suya como 'espritu de Ass', es importante no olvidar el cuidado que se puso entonces para que el encuentro interreligioso de oracin no se prestara a interpretaciones sincretistas, fundadas en una concepcin relativista. "Precisamente por este motivo, desde el primer momento, Juan Pablo II declar: 'El hecho de que hayamos venido aqu no implica intencin alguna de buscar entre nosotros un consenso religioso o de entablar una negociacin sobre nuestras convicciones de fe. Tampoco significa que las religiones puedan reconciliarse a nivel de un compromiso unitario en el marco de un proyecto terreno que las superara a todas. Ni es tampoco una concesin al relativismo de las creencias religiosas'. "Deseo reafirmar este principio, que constituye el presupuesto del dilogo entre las religiones que recomend hace cuarenta aos el concilio Vaticano II en la Declaracin sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas (cf. Nostra aetate, 2). Cfr. http://www.prensalibre.com/internacional/Benedicto-XVI-Asis-incluir-creyentes_0_578942363.html

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