Resident evil - Hora cero

  • Published on
    09-Mar-2016

  • View
    232

  • Download
    2

Embed Size (px)

DESCRIPTION

libro resident evil 0

Transcript

  • RESIDENT EVIL VOLUMEN CERO HORA CERO

    S.D.PERRY

  • S.D. PERRY RESIDENT EVIL 0 HORA CERO

    Para Myk y Cy, mis chicos

    El ansia de poder es la verdadera raz del mal. JUDITH MORIAE

    Prlogo

    El tren se meca bamboleante mientras atravesaba los bosques de Raccoon. El estruendoso traqueteo de las ruedas se repeta como en un eco en los truenos que rasgaban el cielo del ocaso.

    Bill Nyberg hoje el expediente Hardy, que haba sacado del maletn que tena a sus pies. Haba sido un da muy largo, y el suave balanceo del tren lo adormilaba. Era tarde, ms de las ocho, pero el Expreso Eclptico estaba casi lleno, como sola pasar a la hora de la cena. Era un tren de la compaa y, desde la renovacin Umbrella haba gastado mucho dinero para dar un aire retro al vagn restaurante, desde los asientos de terciopelo hasta las lmparas de lgrimas, muchos de los empleados llevaban all a su familia o amigos para que disfrutaran del ambiente. Normalmente haba unas cuantas personas de fuera de la ciudad que hacan trasbordo en Latham, pero Nyberg habra apostado a que nueve de cada diez pasajeros trabajaban para Umbrella. Sin el apoyo del gigante farmacutico, Raccoon City ni siquiera sera una rea de descanso en la carretera.

    Uno de los camareros pas a su lado y lo salud con un leve movimiento de cabeza al ver la pequea insignia de Umbrella en la solapa de su chaqueta, lo que identificaba a Nyberg como un pasajero habitual. Nyberg le devolvi el saludo. En el exterior, el resplandor de un relmpago fue seguido rpidamente por el estruendo de otro trueno. Al parecer se avecinaba una tormenta de verano. Incluso en el agradable frescor del tren, el aire pareca cargado con la tensin de la lluvia inminente.

    Y mi gabardina est en el maletero? Fantstico. Tena el coche al final del parking de la estacin. Antes de llegar a la mitad

    del camino ya estara calado. Suspirando, volvi a centrar la atencin en el expediente mientras se

    arrellanaba en el asiento. Ya haba revisado el material varias veces, pero quera estar seguro de cada uno de los detalles. Una nia de diez aos llamada Teresa Hardy haba participado en la prueba clnica de un nuevo medicamento peditrico para el corazn: Valifin. Result que la droga haca exactamente lo que se esperaba de ella, pero tambin causaba fallos renales, y en el caso de Teresa Hardy el dao haba sido muy severo. Sobrevivira, pero probablemente tendra que someterse a dilisis el resto de su vida. El abogado de la familia peda una fuerte indemnizacin. El caso tena que resolverse con rapidez, porque la familia Hardy pretenda mantenerse a la espera hasta poder arrastrar a su doliente querubn de rosadas mejillas ante un tribunal en una sala atestada de periodistas. Y ah era

    2

  • S.D. PERRY RESIDENT EVIL 0 HORA CERO

    donde Nyberg y su equipo entraban en accin. El truco consista en ofrecer lo justo para satisfacer a la familia, pero no lo suficiente como para que su abogado, uno de esos leguleyos del tres al cuarto de nosotros no cobramos a no ser que usted cobre, viera el cielo abierto. Nyberg saba cmo tratar a esos cuervos que se presentaban en la cama del paciente incluso antes que el mdico; lo tendra todo solucionado antes de que Teresa regresara de su primer tratamiento. Para eso le pagaba Umbrella.

    La lluvia salpic ruidosamente la ventana, como si alguien hubiera lanzado un cubo de agua contra el cristal. Sorprendido, Nyberg mir hacia el exterior. Justo entonces varios golpes secos resonaron sobre el techo del tren. Perfecto. Iban a tener hasta granizo.

    El destello de un rayo rasg la creciente oscuridad e ilumin la pequea colina empinada que se hallaba en la parte ms profunda del bosque. Nyberg alz la mirada y vio una alta figura recortada contra los rboles en la cima de la colina, alguien con un abrigo largo o una tnica oscura sacudida por el viento. La figura alz los brazos hacia el furioso cielo y el resplandor del rayo se desvaneci, sumergiendo de nuevo en sombras la extraa escena.

    Qu demonios? comenz a decir Nyberg, y ms agua golpe el cristal. Pero no era agua, porque el agua no se quedaba enganchada formando gruesas masas oscuras, porque el agua no babeaba ni se abra para mostrar docenas de brillantes dientes afilados como agujas. Nyberg parpade sin saber qu era lo que estaba viendo. Alguien comenz a gritar en la otra punta del vagn, un alarido largo y estridente, mientras ms de las oscuras criaturas parecidas a babosas del tamao del puo de un hombre se lanzaban contra las ventanas. El sonido del granizo al caer sobre el techo pas de repiqueteo a torrente, y su estruendo ahog los muchos nuevos gritos.

    No es granizo, eso no puede ser granizo! Un pnico ardiente recorri el cuerpo de Nyberg, y se alz de golpe. Lleg

    hasta el pasillo antes de que el vidrio a su espalda saltara hecho aicos, antes de que todos los vidrios del tren volaran en pedazos con un sonido agudo y seco que se mezcl con los gritos de terror, todo ello casi ahogado por el continuo estruendo del ataque. Las luces se apagaron, y Nyberg not que algo fro, hmedo y cargado de vida le caa sobre la nuca y empezaba a morder.

    3

  • S.D. PERRY RESIDENT EVIL 0 HORA CERO

    Captulo 1

    Las aspas del helicptero cortaban la oscuridad que cubra el bosque de Raccoon.

    Rebecca Chambers estaba sentada muy tiesa, esforzndose por parecer tan tranquila como los hombres que la rodeaban. El ambiente era serio, tan sombro y nublado como los cielos que cruzaban. Las bromas y los chistes se haban quedado atrs, en la reunin informativa. No se trataba de un ejercicio de entrenamiento. Tres personas ms, tres excursionistas, haban desaparecido, un hecho no tan extrao en un bosque tan grande como el que rodeaba Raccoon, pero con la ola de asesinatos salvajes que haban aterrorizado a la pequea poblacin durante las ltimas semanas, la palabra desaparecido haba adquirido un nuevo significado. Slo unos pocos das antes se haba encontrado a la novena vctima, tan destrozada y mutilada como si la hubieran pasado por una picadora de carne. Estaban matando a gente. Algo o alguien atacaba salvajemente en los alrededores de la ciudad, y la polica de Raccoon no estaba obteniendo ningn resultado. Finalmente haban llamado al comando local de los STARS para que colaborase en la investigacin.

    Rebecca alz ligeramente la barbilla, en un destello de orgullo que super su nerviosismo. Aunque estaba graduada en bioqumica, la haban asignado al equipo Bravo como mdico de campo. Haca menos de un mes que perteneca al grupo.

    Mi primera misin. Lo que quiere decir que ms vale que no la fastidie. Respir hondo y solt el aire lentamente, mientras intentaba mantener una

    expresin neutra. Edward le dedic una sonrisa alentadora, y Sully se inclin hacia adelante en

    la abarrotada cabina para darle una palmadita tranquilizadora en la pierna. Al parecer, su fingida calma no colaba. A pesar de todo lo lista que era y de lo preparada que estaba para iniciar su carrera, no poda hacer nada respecto a su edad, o respecto a parecer an ms joven. A sus dieciocho aos, era la persona ms joven que los STARS haban aceptado nunca, desde su creacin en 1967. Y como era la nica mujer en el equipo B de Raccoon, todos la trataban como si fuera su hermana pequea.

    Suspir, le devolvi la sonrisa a Edward y le hizo un gesto a Sully con la cabeza. No era tan terrible tener un puado de tipos duros como hermanos mayores, vigilndola. Siempre y cuando entendieran que poda cuidar de s misma cuando hiciera falta.

    Eso creo, aadi para s en silencio. Despus de todo, era su primera misin, y aunque estaba en perfecta forma fsica, su experiencia en combate se limitaba a las simulaciones de vdeo y a las misiones de entrenamiento de fin de semana. La

    4

  • S.D. PERRY RESIDENT EVIL 0 HORA CERO

    Escuadra de Tcticas Especiales y Rescates la quera en sus laboratorios, pero era obligatorio cubrir un tiempo en servicio de campo, y Rebecca necesitaba experiencia. De todas formas, inspeccionaran los bosques en grupo. Si se encontraban con la gente o con los animales que haban estado atacando a los habitantes de Raccoon, tendra quien le cubriera las espaldas.

    Se vio el destello de un rayo hacia el norte, cerca. El ruido del trueno se perdi bajo el rugido del helicptero. Rebecca se inclin ligeramente hacia adelante e intent penetrar la oscuridad. Haba sido un da claro y despejado, pero justo antes de la puesta de sol haban comenzado a formarse nubes. No caba duda de que volveran a casa mojados. Al menos iba a ser una lluvia clida; supuso que podra ser mucho

    Boom! Haba estado tan concentrada pensando en la tormenta que se cerna sobre

    ellos, que durante un segundo, incluso mientras el helicptero se inclinaba peligrosamente y caa, crey que se trataba del ruido de un trueno. Desde la cabina se fue alzando un terrible gemido agudo y el suelo empez a vibrar bajo sus botas. Capt el olor caliente del metal quemado y del ozono.

    Un rayo? Qu ha sido eso? grit alguien. Era Enrico, desde el asiento del copiloto. El motor ha fallado! explic a gritos el piloto, Kevin Dooley.

    Aterrizaje de emergencia! Rebeca se sujet con fuerza a un hierro de la estructura y mir hacia sus

    compaeros para evitar la visin de los rboles, que suban rpidamente hacia ellos. Observ el gesto decidido y serio del mentn de Sully, los dientes apretados de Edward y la mirada de preocupacin que intercambiaron Richard y Forest mientras se agarraban a los salientes de la estructura y los asideros de la vibrante pared. Delante, Enrico estaba gritando alguna cosa, algo que Rebecca no pudo descifrar por encima del sonido agonizante del motor. Cerr los ojos durante un instante, pens en sus padres Pero el viaje era demasiado violento como para poder pensar. Los golpes y los azotes de las ramas de los rboles sacudan el helicptero con tal estruendo que lo nico que pudo hacer Rebecca fue no perder la esperanza. El helicptero gir fuera de control y se precipit describiendo una espiral escalofriante, entre sacudidas y bandazos.

    Un segundo despus todo haba acabado. El silencio fue tan repentino y completo que Rebecca pens que se haba quedado sorda. Todo movimiento se detuvo. Entonces oy el goteo sobre el metal, el jadeo ahogado del motor y los feroces latidos de su propio corazn. Se dio cuenta de que estaban en tierra. Kevin lo haba logrado, y sin un solo rebote.

    Estis todos bien? Enrico Marn, el capitn, estaba medio vuelto en el asiento.

    Rebecca uni su gesto inseguro al coro de afirmaciones. Bien pilotado, Kev! exclam Forest, y se alz un nuevo coro. Rebecca

    estaba totalmente de acuerdo.

    5

  • S.D. PERRY RESIDENT EVIL 0 HORA CERO

    Funciona la radio? pregunt Enrico al piloto, que estaba dando golpecitos a los controles y moviendo los interruptores.

    Parece que se ha frito toda la parte elctrica contest Kev. Debe de haber sido un rayo. No nos ha dado de lleno, pero ha pasado lo suficientemente cerca. La baliza tampoco funciona.

    Se puede arreglar? Enrico formul la pregunta para todos, pero mir a Richard, que era el oficial

    de comunicaciones. A su vez, Richard mir a Edward, que se encogi de hombros. Edward era el mecnico del equipo Bravo.

    Voy a echarle una ojeada repuso Edward, pero si Kev dice que el transmisor est quemado, es que seguramente lo est.

    El capitn asinti con un lento movimiento de cabeza mientras se acariciaba el bigote con una mano y consideraba qu opciones tenan. Pasados unos segundos, suspir.

    Llam cuando el rayo nos alcanz, pero no s si el mensaje sali inform. Tienen nuestras ltimas coordenadas. Si no informamos pronto, vendrn a buscarnos.

    Los que vendran a buscarlos eran el equipo Alfa de los STARS. Rebecca asinti con los dems, sin estar segura de si deba estar decepcionada o no. Su primera misin haba acabado incluso antes de empezar.

    Enrico volvi a tocarse el bigote, atusndoselo en las comisuras de la boca con los dedos ndice y pulgar.

    Todo el mundo afuera orden. Veamos dnde estamos. Salieron uno a uno de la cabina. Rebecca se fue dando cuenta de la situacin

    en la que se hallaban mientras se iban reuniendo en la oscuridad. Tenan muchsima suerte de estar vivos.

    Nos ha cado un rayo. Y mientras buscamos asesinos locos, ni ms ni menos, pens, sorprendindose. Incluso si la misin haba concluido, sin duda haba sido lo ms excitante que le haba pasado nunca.

    El aire se notaba clido y cargado de la inminente lluvia. Las sombras eran profundas. Pequeos animales correteaban por el sotobosque. Se encendieron un par de linternas y los haces de luz cortaron la oscuridad mientras Enrico y Edward rodeaban el helicptero examinando los daos. Rebecca sac su linterna de la mochila, aliviada de no habrsela olvidado.

    Cmo lo llevas? Rebecca se volvi y vio a Ken Sully Sullivan sonrindole. Haba sacado su

    arma, y el can de la nueve milmetros apuntaba hacia el nuboso cielo, recordndole tristemente cul era la razn de su presencia all.

    Realmente sabis cmo hacer una entrada sonada, no? brome, devolvindole la sonrisa.

    El hombre alto ri, y los blancos dientes resaltaron contra la oscuridad de la piel.

    6

  • S.D. PERRY RESIDENT EVIL 0 HORA CERO

    La verdad es que siempre hago esto para los nuevos reclutas. Es un gasto en helicpteros, pero tenemos que mantener nuestra reputacin.

    Rebecca estaba a punto de preguntar qu opinara el jefe de polica de ese gasto era nueva en la zona, pero ya haba odo decir que el jefe Irons era famoso por su tacaera cuando Enrico se uni a ellos, sacando su arma y alzando la voz para que todos pudieran orlo.

    De acuerdo, chicos. Abrmonos en abanico e inspeccionemos los alrededores. Kev, qudate en el helicptero. El resto, no os separis demasiado, slo quiero que aseguris la zona. El equipo Alfa podra estar aqu en menos de una hora.

    No complet la frase, no dijo que tambin podra pasar mucho ms tiempo, pero era innecesario. Al menos por el momento, estaban solos.

    Rebecca sac la nueve milmetros de la funda y comprob cuidadosamente los cargadores y la recmara como le haban enseado, con el arma en posicin vertical para evitar apuntar a alguien sin darse cuenta. Los otros se movan a ambos lados, comprobando sus armas y encendiendo las linternas.

    Rebecca respir hondo y comenz a andar en lnea recta, enfocando el rayo de luz de la linterna hacia adelante. Enrico estaba slo a unos cuantos metros y avanzaba en paralelo a ella. Se haba alzado una fina neblina baja, que se enrollaba entre los matojos como una marea fantasmal. A unos doce metros, los rboles se abran y formaban un sendero lo suficientemente ancho para considerarse una carretera pequea, aunque la niebla le impeda estar segura. Todo estaba en silencio excepto por los truenos, que sonaban ms cerca de lo que se haba esperado; tenan la tormenta casi encima. El haz de luz ilumin rboles, luego oscuridad y luego otra vez rboles, con un destello de lo que pareca

    Mire, capitn! Enrico se puso a su lado y, en segundos, cinco luces ms se dirigieron hacia el

    brillo metlico que Rebecca haba visto y lo iluminaron: una estrecha carretera de tierra y un jeep volcado. Mientras el equipo se acercaba, Rebecca pudo ver las letras PM grabadas en un lado. Polica Militar. Vio una pi...