Revista Pesca diciembre 2010

  • Published on
    21-Mar-2016

  • View
    221

  • Download
    0

DESCRIPTION

Publicacion especializada en pesca

Transcript

  • 1 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    EDICION DIGITAL DICIEMBRE 2010 N: 114 w-11/10 www.revistapescaperu.com

    DIRECTORES FUNDADORES: ELSA ESPARZA / ALEJANDRO BERMEJO

    EL REGIMEN ESPECIAL DE PESCA DE ANCHOVETA EN EL SUR DEL PERU

    COMO INICIARSE EN EL ARTE DE LA PESCA

    BIODIVERSIDAD MARINA, por el Doctor Marcos Sommer EL VIRUS ISA EN MAGALLANES

    HACIA DONDE NAVEGA LA PESCA EN CHILE

    SUGERENCIAS AL ORDENAMIENTO DE LAS MACROALGAS EN EL

    SUR DEL PERU

  • 2 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    CONSORCIO OANNES PESCA LA ONG OANNES Y LA REVISTA PESCA (PUBLICACIONES S.A.) SE UNEN EN EL CON-SORCIO OANNES PESCA, a partir del mes de noviembre de 2010, para ofrecer el mejor servicio de difusin de informacin, asesora y consultora especializada. LOS OBJETIVOS DEL CONSORCIO SON AYUDAR A NUESTROS POTENCIALES CLIENTES A: Entender el entorno del sector pesquero y acucola. Diagnosticar sus problemas Recomendar soluciones NUESTRAS FORTALEZAS SON: Capacidad para investigar. Capacidad para articular la problemtica con la estrategia comunicacional. Credibilidad y tica profesional. Capacidad para proponer soluciones. SERVICIOS QUE OFRECEMOS: Consultora y asesora en materias relacionadas con la Pesquera y Acuicultura. Difusin de informacin. Anlisis sectorial. Contamos con una amplia experiencia, conocimiento de la realidad y de la problemtica sectorial, as como con un gran equipo. Para mayor informacin srvase dirigirse al siguiente correo electrnico: consorcio.oannespesca@oannes.org.pe

  • 3 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    LA REVISTA PESCA DESEA A TODOS SUS

    LECTORES Y AL SECTOR PESQUERO EN

    GENERAL, UNAS FELICES FIESTAS DE

    NAVIDAD Y SUS MEJORES DESEOS POR UN

    AO NUEVO MEJOR Y CON BUENA PESCA.

  • 1 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    I N D I C E

    EDITORIAL 2

    ESTADISTICAS 3

    EL SENTIDO COMUN 5

    NUEVO COMIT FIUPAP 7

    EL REGIMEN ESPECIAL DE PESCA DE ANCHOVETA 8

    EL MAR SE QUEDA VACIO 13

    PERU ALTERNATIVAS CONTRA EL HAMBRE 15

    SURCORP 18

    HACIA DONDE NAVEGA LA PESCA EN CHILE 19

    LIBRE COMERCIO Y PESCA ARTESANAL EN INDIA 25

    EL PAICHE EN BOLIVIA 27

    SENADORA RECLAMA REGALIAS PESQUERAS: CHILE 29

    VIRUS ISA EN MAGALLANES 30

    APORTE DE LA TELEVISION CHILENA 35

    EL JUREL EN EL MARCO DE LA ORP PACIFICO SUR 36

    EL JUREL YA DESAPARECIO DE LOS MERCADOS 43

    ACTIVIDADES MARITIMAS: RETOS 46

    VATICINAN UN MUNDO SIN PECES 49

    GUIA DE CONSUMO RESPONSABLE DE PESCADO 50

    INDICADOR POCO FIABLE 52

    CUMBRE CLIMATICA MUNDIAL DE ALCALDES 53

    PARA QUIEN HACEMOS POLITICA PESQUERA 54

    LA SARDINA PERUANA 56

    IMPORTANCIA DE LAS AREAS MARINAS: AREQUIPA 58

    ORDENAMIENTO DE LAS MACROALGAS EN EL SUR 60

    SECCION PESCA DEPORTIVA 65

    COMO INICIARSE EN EL ARTE DE LA PESCA 66

    BIODIVERSIDAD MARINA por el Dr. Sommer 85

    _________________________________________________________ EDICION DIGITAL

    _________________________________________________________ La revista Pesca no se solidariza necesariamente con las opiniones vertidas en los artculos firmados, los cuales son de responsabilidad de sus autores.

    PESCA REVISTA INFORMATIVA

    La Revista Pesca es un medio de

    difusin de la actividad pesquera a nivel nacional e internacional.

    Editada por Publicaciones S.A

    Telefax 4217074 La Mar 371 Of. 406 Miraflores

    Lima 18, Per

    Correos electrnicos info@revistapescaperu.com

    mkisner@revistapescaperu.com

    www.revistapescaperu.com http://revistapesca.blogspot.com/

    MARCA REGISTRADA

    Fundada en 1960 DICIEMBRE 2010 * Vol. 114 * Nmero 11-10

    CORRESPONSAL NORTE

    Carlos Silva Flor

    CORRESPONSAL SUR

    Ernesto Leo Ramrez

    COLABORADORES:

    Dr. Marcos Sommer

    Dr. Jos Rainuzzo

    Maximixe Consult SUPLEMENTO ESPECIAL

    En la pgina web de la revista se ha

    colgado un suplemento especial:

    La Pesquera del Jurel en el Ocano

    Pacfico Sud Oriental

  • 2 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    La Conferencia Anual de Ejecutivos (CADE 2010) present a algunos candi-

    datos iniciando la exposicin de sus propuestas de planes de gobierno.

    Un panelista toc el punto crtico que la ciudadana reclama: Cmo lo

    harn?

    Es muy sencillo elaborar un programa acadmico y dogmtico en el papel y

    condimentarlo con una serie de ofertas populistas para granjearse la bene-

    volencia y el entusiasmo de una poblacin vida de cambios, reformas y re-

    sultados que alcancen al ciudadano comn y corriente, ms all de las gran-

    des cifras macroeconmicas.

    Otra cosa es exponer un plan de trabajo estratgico con metas claramente

    identificables e indicadores de su cumplimiento. Eso supone un trabajo serio,

    responsable y coherente de un equipo tcnico especializado en cada una de

    las materias y la mstica y voluntad suficientes para aplicarlo. Requiere

    adems de la voluntad poltica real para llevarlo a cabo.

    Todava no estamos en la etapa de la presentacin formal y detallada de los

    planes de gobierno. An es tiempo para que los candidatos en esta nueva

    contienda electoral presten a la pesquera la atencin que se merece y for-

    mulen planes realistas, coherentes y que conduzcan a una verdadera refor-

    ma del sector.

    El sector pesquero ha sido la cenicienta de todos los sectores del pas en los

    ltimos aos, lo que ha favorecido a unos y perjudicado a otros: pero el

    gran perdedor ha sido el pas que observa con indiferencia y desconocimien-

    to la realidad de una pesquera amenazada por el cambio climtico, la des-

    aparicin de especies, la falta de visin de largo plazo y la injusta participa-

    cin de la Nacin en el negocio pesquero.

    El futuro nos pasar la factura por haber sido indiferentes e indolentes con

    un sector que es importante y vital desde el punto de vista de la seguridad y

    la soberana alimentarias.

    Marcos Kisner Bueno

    EDITORIAL

  • 3 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com Estadstica

  • 4 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

  • 5 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    EL SENTIDO COMUN

    Los pescadores exigen mejores precios por la po-

    ta; los industriales se quejan de que sus exporta-

    ciones tienen problemas; todos quieren pescar

    ms; todos quieren ganar ms. Todos los actores

    del negocio pesquero artesanal e industrial se

    quejan, exigen y demandan.

    La pelea por mayor extraccin de recursos pes-

    queros se da para alimentar a poblaciones de Eu-

    ropa y Asia principalmente, porque exportar es

    la consigna mientras nuestro pas tiene gente

    hambrienta y desnutrida.

    Todos demandan del Estado mayor inversin en

    el sector. A cambio de qu?

    La pregunta que s tendra sentido es:

    Por qu el Estado debera subvencionar, apoyar

    o invertir para el sector pesquero cuando este no

    retribuye adecuadamente al pas por la extraccin

    de un recurso natural, sino que ms bien lo im-

    pacta en forma negativa alterando el ecosistema

    y creando una contaminacin que nadie est dis-

    puesto a detener?

    No solamente la contribucin formal va impositi-

    va es pobre, sino que en los supermercados y

    mercados el poco pescado que se oferta es caro y

    supera largamente el precio del pollo y an de

    algunos cortes de carne. Solamente el jurel,

    eventualmente, se pone casi a la par o menos

    que el pollo, pero eso es solo un recurso.

    Aquellos que se benefician de recursos pblicos

    como los ocenicos deberan demostrar, antes de

    comenzar a pescar, que su actividad no daar

    esos recursos.

    La pesca no debera daar la vida ocenica. Pero

    ya hay evidencias abundantes que indican que el

    dao existe, por lo tanto es hora de trasladar la

    carga de la prueba a la industria pesquera. Los

    propietarios de plantas y embarcaciones tendran

    que demostrar que su produccin ser sustenta-

    ble y no contaminante antes de empezar a ope-

    rar.

    Al ser los recursos pesqueros un patrimonio de la

    Nacin, es justo que esta participe de las utilida-

    des del negocio en forma proporcional y razona-

    ble mediante el pago de derechos de pesca jus-

    tos, o regalas al igual que la minera.

    La tributacin de renta de tercera categora no es

    la mejor forma de hacer partcipe a la Nacin por

    cuanto se aplica sobre las utilidades, cuando el

    impacto que genera la extraccin sobre el ecosis-

    tema marino es de naturaleza independiente de

    los niveles de eficiencia empresarial que condu-

    cen a un resultado financiero que puede ser ms

    o menos aceptable; pero que no genera una par-

    ticipacin adecuada para el Estado.

    La asignacin de determinados derechos de uso o

    de acceso no es una panacea para hacer que des-

    aparezcan todos los incentivos o las fallas del sis-

    tema que favorecen la pesca excesiva u otro tipo

    de degradacin o deterioro del ecosistema. Es un

    paso importante, mas no lo es todo.

    La ordenacin de la pesca responsable supone

    intentar conciliar los intereses de muchas partes,

    que a menudo son competidores o incluso contra-

    dictorios. Supone tambin reconocer que la efi-

    ciencia y la aplicabilidad de las medidas de orde-

    nacin dependen en gran medida del apoyo con-

    seguido entre las partes interesadas.

    La limitacin del esfuerzo de pesca y, por tanto,

    de la mortalidad, es un requisito indispensable

  • 6 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    de la pesca responsable, con independencia

    de las restantes medidas aplicables. Si no se

    limita la capacidad de la flota (y los mecanis-

    mos para estabilizarla y compensar el progre-

    so tecnolgico), resulta imposible controlar

    efectivamente el esfuerzo de pesca.

    Sin embargo, cuando existen derechos

    de acceso seguros y apropiados, los titulares

    de los derechos limitan, llevados de su propio

    inters econmico, la capacidad y el esfuerzo

    de pesca a unos niveles apropiados. En gene-

    ral, el exceso de capacidad est asociado con

    la libertad de acceso a las pesqueras y tiende

    a disminuir cuando se establecen derechos

    exclusivos.

    Las cuotas individuales de pesca son

    un medio de crear un grupo selecto de per-

    sonas.

    El hecho es que la pesquera de an-

    choveta ya no admite ms participantes.

    Algunos sostienen que se debe com-

    pensar, a modo de indemnizacin, a los ciu-

    dadanos que se vean impedidos de explotar-

    los libremente.

    Si bien a primera vista parece razona-

    ble tal compensacin, lo cierto es que otras

    intervenciones de la autoridad con objetivos

    ambientales son igualmente dainas para el

    patrimonio privado y no por ello dan derecho

    a indemnizaciones. Frente a diversosl argu-

    mentos, se opone la obligacin de la autori-

    dad de velar por la preservacin del ecosiste-

    ma. La discrepancia que pueda existir entre

    los operadores y la autoridad por el volumen

    de captura que soporta una pesquera sin po-

    ner en riesgo las especies, debe ser resuelta

    por el organismo cientfico en forma tcnica y

    no politizada.

    El recurso pesquero no aumenta en

    funcin de la demanda. Las normas deben

    volverse regulatorias, limitativas y exclusivis-

    tas. (An cuando aquello parezca impopular).

    Pescar no podr ser un derecho sino

    debe ser considerado un privilegio. El privile-

    gio ser de unos pocos que se obliguen a sa-

    car la cantidad justa que garantice la sosteni-

    bilidad de las especies al menor costo en be-

    neficio de la alimentacin humana. Resulta

    ineludible motivar un giro en la investigacin

    y en la poltica de recuperacin de muchos

    recursos.

    El manejo pesquero tiene que ser dis-

    crecional en atencin a la aleatoriedad del

    recurso y variaciones del ecosistema, sin per-

    juicio del necesario control de eventuales ex-

    cesos de fuente antropomrfica. El Derecho

    Pesquero existe en funcin de la naturaleza y

    desarrollo de los recursos hidrobiolgicos.

    Una especie extinguida es imposible de ser

    regulada.

  • 7 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    En el VII Congreso Nacional de la Federacin de Integracin y Unificacin de los Pescadores Artesanales

    del Per (FIUPAP), (13 y 14 de Nov.2010) se eligi al nuevo Comit Ejecutivo Nacional periodo 2010-2013.

    1.- Filiberto Humberto Snchez Diaz Secretario General Puerto Chico

    2.- Ascensin Periche Eca Sec. Nacional de Organizacin Talara

    3.- Esteban Ral Benites Fernndez Sec. Nacional de Defensa Tumbes

    4.- Jorge Flix Arturo Velarde Meza Sec. Nacional de Economa, finanzas Matarani y Administracin. 5.- Manuel Jess Cceres Montero Sec. Nacional. Actas, Prensa, Asistencia Mollendo y Proyeccin Social 6.- Hilton Gregorio Guerrero Bonifacio Secretario Nacional de Comercializacin Pisco

    7.- Manuel Jess Milla Hernndez Sec. Nacional. de Capacitacin, Marcona Proyectos e Investigacin

    La Revista Pesca expresa su saludo y felicitacin al nuevo Comit y les desea el mejor xito en su gestin, ofrecindole este medio de comunicacin para la difusin y anlisis de su problemtica.

    C O M I T E J E C U T I V O N A C I O N A L F I U P A P

  • 8 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    Existe en el Congreso de la Repblica un dictamen recado en el Proyecto de Ley nm. 1198/2006-CR que

    propone una Ley que define como zona exclusiva para pesca artesanal y actividad acucola la franja cos-tera comprendida entre las cero y las cinco millas marinas y en el Proyecto de Ley nm. 4212/2010-CR que propone una Ley que deroga el Decreto Supremo N003-2008-PRODUCE. El mismo ha sido aproba-do por la comisin de Produccin y MYPEs. Falta que el pleno del Congreso lo apruebe.

    Con el objeto de enfocar integralmente el asunto y entender qu es lo que est en juego y quienes son todos los beneficiados de este rgimen, es pertinente analizar lo que el documento omite y lo que las argu-

    mentaciones tambin omiten: El volumen y tamao de las plantas procesadores de harina en la zona sur, as como los ingresos que las

    regiones del sur perciben como canon pesquero, que es realmente el nico beneficio de las gobiernos loca-les y regionales.

    REGIMEN ESPECIAL DE PESCA DE ANCHOVETA EN EL SUR DEL PERU

    Fuente: Listado de plantas pesqueras del portal web de Produce

    Elaboracin Revista Pesca

  • 9 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    Fuente: MEF. Elaboracin: Revista Pesca

  • 10 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

  • 11 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    No existe informacin visible sobre el volumen de la produccin por cada una de las plantas ni sobre el va-

    lor de su produccin. Las estadsticas no precisan ese nivel de detalle.

    Todas las consideraciones e informes tcnicos se basan en los informes tcnicos de IMARPE. No existe nin-guna otra entidad equivalente a IMARPE que pueda presentar una segunda o tercera opinin.

    No se ha encontrado informacin visible sobre el destino de los montos recaudados por APROSUR.

    Toda la problemtica, tiempo consumido, horas empleadas y atencin brindada alrededor de este tema,

    finalmente giran sobre los intereses de 17 plantas reductoras de harina de pescado que pertenecen a 13 empresas de las cuales el 62% de la capacidad de produccin est concentrada en 4 de ellas.

    17 Plantas de harina, algunas de las cuales tienen una capacidad muy pequea, como se ve en el cuadro, no significan una fuente generadora de empleo significativa, como tampoco empleos indirectos trasceden-

    tes.

    Los fondos de Aprosur se establecen como una necesidad de compensar a una poblacin que de otra ma-nera no sera beneficiada, como demuestran las cifras de canon.

    Las compensaciones del Decreto Supremo N 003-2008-PRODUCE Para la pesca artesanal: Fondo de Promocin de la Pesca Artesanal (PROSUR) Se crea el Fondo para la Promocin de la Pesca Artesanal (PROSUR), como un mecanismo de promocin y desarrollo de la actividad pesquera artesanal y de los proyectos que beneficien a las familias y a los miem-bros de las Organizaciones Sociales de Pescadores Artesanales (OSPAs) ubicadas en la Zona Sur del Pas. Dicho fondo, constituido por los aportes privados que se generen por la aplicacin del Rgimen Especial de Pesca (REP) de Anchoveta, ser repartido en partes iguales entre los departamentos cuyos Go-biernos Regionales decidan formalizar su participacin en el REP y entregados directamente por la Asociacin de Productores de Harina y Aceite de Pescado del Sur (APROSUR) a las OS-PAs ubicadas en su litoral, para financiar los proyectos que beneficien tanto la actividad pesquera artesanal de las mencionadas OSPAs, como los que beneficien a los pescadores artesanales miembros de las mismas y sus familias. Se establece que los programas de promocin y desarrollo de la actividad pesquera artesanal que se ejecuten e implementen con los aportes al PROSUR, sern aprobados por una Comisin Tcnica, encar-gada de supervisar el uso y destino de los aportes, quien deber presentar a la Direccin General de Pesca Artesanal del Ministerio de la Produccin, un informe sustentado, sobre el ejercicio de sus facultades, el que estar a disposicin de los titulares de los aportes al APROSUR y de las OSPAs beneficiadas, para se-guimiento y control de cumplimiento. El aporte que constituye el PROSUR ser equivalente al 0.30 % de la UIT, por cada tonelada mtrica del recurso hidrobiolgico descargado en los Establecimientos Industriales Pesqueros (EIP) ubicados en la zona sur del pas. Este aporte es abonado por los titulares de los EIP en coordi-nacin con APROSUR, sobre la base de los volmenes de descarga mensual indicados en la declaracin jurada que los EIP reportan al Ministerio de la Produccin, dentro de los primeros cinco das hbiles de efectuada la descarga, en la cuenta que para tal fin mantendr APROSUR. Dicho aporte es de naturaleza diferente a los derechos de pesca establecidos en el artculo 45 del Reglamento de la Ley General de Pes-ca.

  • 12 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    La creacin del PROSUR es un tcito reconocimiento de que la industria reductora de harina de pescado no

    genera un impuesto a la renta ni pago por derechos de pesca adecuados. El rechazo a esta industria por un

    gran sector de las poblaciones de la zona fue paliado mediante la distribucin de los fondos del PROSUR.

    Esto supone una metodologa, por lo menos discutible. Legal, como todas las normas, pero no necesaria-

    mente debida.

    El punto es que si estas empresas pueden aportar esos dineros al PROSUR porqu no pueden pagar ms

    impuesto a la renta y derechos de pesca? Sera una forma de sincerar sus contribuciones y no provocar la

    dacin de regmenes especiales que complican la administracin de la pesquera, cuyas normas ya son bas-

    tante confusas. El reglamento de la Ley General de Pesca, por ejemplo, tiene tantas modificaciones que

    resulta complicado ponerse el da.

    El proyecto de Ley 1198/2006-CR que propone una Ley que define como zona exclusiva para la pesca ar-

    tesanal y la actividad acucola la franja costera comprendida entre las cero y las cinco millas marinas tiene

    la virtud de colocar el uso de las 5 millas en el rango de ley, lo que pone un candado a cualquier intento de

    manipular su uso con normas de inferior jerarqua como viene ocurriendo con la Ley General de Pesca.

    ANALISIS COSTO-BENEFICIO DEL PROYECTO DE LEY Entre otros beneficios y costos se pueden mencionar los siguientes: 1. La ley protege las cinco millas marinas y la flora y fauna existentes en ella, con lo que se cuida el ecosistema costero y el hbitat marino; ms an cuando se prohbe el uso de redes de cerco y arrastre artesanales e industriales, as como el uso de mtodos, artes y aparejos de pesca que modifiquen las con-diciones bioecolgicas del hbitat marino. 2. Se reserva una zona martima exclusiva para el desarrollo de las actividades extractivas de recursos hidrobiolgicos para el consumo humano directo, a lo largo del litoral de la costa peruana, permitiendo contar con fuentes de alimento para la poblacin. 3. Se cierra la posibilidad de crear ventanas de penetracin dentro de las cinco millas marinas, asegu-rando la preservacin del hbitat marino y las fuentes de empleo para los pescadores artesanales. 4. Se beneficia directamente a las personas que realizan actividad pesquera artesanal, lo que permi-tir no solo mejorar su calidad de vida, sino tambin mejorar el abastecimiento de productos hidrobiolgi-cos para el mercado interno. 5. La norma se orienta a combatir la pesca ilegal o pesca negra, al no dejar duda alguna que las cinco millas estn reservadas para la pesca artesanal y la acuicultura. 6. Algunas organizaciones sociales de pescadores artesanales localizados en el litoral de Moquegua y Tacna dejarn de percibir los beneficios de la norma que se deroga.

    Marcos Kisner Bueno

  • 13 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    Enric Sala (Gerona, 1968) es buceador, bilo-

    go y explorador para la National Geographic

    Society, la misma de los documentales y las

    revistas de tapas amarillas. Con ellos, Sala se

    ha embarcado en una batalla sin tregua para

    denunciar el agotamiento de los ocanos por

    parte del hombre. El mar es como una cuen-

    ta corriente donde todos sacan, pero donde

    nadie hace ingresos. Casi la totalidad de los

    grandes depredadores, como el atn, el pez

    espada o los tiburones, han desaparecido ya.

    Y un tercio de las pesqueras del planeta

    estn colapsadas, alerta Sala desde su des-

    pacho en Washington.

    Hay demasiados pesqueros en el mar, re-

    flexiona el eclogo cataln. Si seguimos a

    este ritmo, todos los recursos marinos que

    aprovecha el hombre podran colapsarse an-

    tes de 2050. Y sin pesca, desaparecern mi-

    les de puestos de trabajo, subraya. Hay

    alguna solucin? Sala habla de crear, de mo-

    do urgente, reservas marinas por todo el pla-

    neta. En estas reservas, la vida se recupera

    de forma espectacular. En las Medas, en la

    Costa Brava, un rea protegida desde 1983,

    hay entre 5 y 10 veces ms peces que en

    cualquier otra parte de la costa catalana.

    Los buceadores -y son miles los que se zam-

    bullen cada ao en el entorno del Tasc Gros

    y la Meda Petita- saben bien de qu habla

    Sala. En Medas hay meros enormes, ejempla-

    res nicos en un Mediterrneo cada vez ms

    empobrecido, grandes bancos de otros pesca-

    dos menudos y hasta coral rojo, una joya de

    las profundidades arrasada por la barra italia-

    na, un destructivo arte de pesca que consiste

    en arrastrar lingotes de hierro y cuerdas des-

    hilachadas por el fondo marino. La reserva

    slo ocupa un kilmetro cuadrado, pero gene-

    ra seis millones de euros en turismo al ao.

    Veinte veces ms que la pesca. Y, adems,

    crea muchos puestos de trabajo, dice.

    MS SARDINAS, MENOS ATN

    Para cambiar las cosas Sala propone destinar

    una parte de los subsidios que hoy se emple-

    an para mantener las flotas industriales de los

    principales pases pesqueros (al menos 2.500

    millones de euros al ao) para crear reas

    protegidas en zonas crticas. Menos del uno

    por ciento de toda la superficie del mar est

    hoy protegida contra las actividades pesque-

    ras.

    Cada ao sacamos del mar 90 millones de

    toneladas de pescado. Si a eso sumamos los

    descartes, lo que se tira de nuevo al agua

    porque no tiene valor comercial, llegamos a

    ms de 100 millones de toneladas. El planeta

    no puede aguantar ms ese ritmo, advierte

    Sala. El bilogo de National Geographic pone

    un ejemplo: para el cuerpo humano, 100 gra-

    mos de atn rojo proporcionan casi los mis-

    mos nutrientes que 100 gramos de las ms

    humildes (y baratas) sardinas. Sin embargo,

    para el planeta la captura de esos 100 gra-

    mos de atn representa 100 veces ms daos

    que si se pescaran sardinas. Si queremos

    que las prximas generaciones sigan comien-

    do pescado, deberamos dejar de consumir

    esos grandes depredadores, como los atunes.

    Los tiburones, que son un indicador de la sa-

    lud del ecosistema, estn desapareciendo de

    todos nuestros mares, resalta Sala, que se

    define como un realista enfadado.

    EL MAR SE QUEDA VACIO

  • 14 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    Qu elegir? Est claro: presas en vez de

    grandes cazadores. Sardinas, anchoas, se-

    pias, calamares, mejillones o berberechos...

    Y por qu no? - alecciona Enric Sala- de-

    beramos comer ms verduras, que tambin

    son muy saludables y no tienen tanto impacto

    sobre el medio ambiente. No hay tiempo. En

    los mares apenas queda ya el 10% de la

    abundancia original de cada especie. Volver a

    estar como antes es imposible, pero debemos

    dar a conocer esta situacin de sobrepesca.

    Las flotas buscan nuevos caladeros, cada vez

    ms lejos y las poblaciones de peces no se

    reponen. Es que ya no les queda ni espacio

    en el mar para crecer, se lamenta.

    En un estudio que Sala ha elaborado en cola-

    boracin con Daniel Pauly, de la universidad

    norteamericana de British Columbia, Espaa

    encabezara el listado de pases con mayor

    consumo de pescado de Europa, slo supera-

    da por Rusia. Nuestro pas ocupa el puesto

    undcimo en el ranking mundial con una in-

    gesta media diaria de casi 100 gramos. Los

    dos bilogos han acuado la expresin 'huella

    de pesca' para precisar el impacto ambiental

    que comporta para la Naturaleza el consumo

    de las distintas especies.

    As, la captura de una libra de atn, explica el

    informe, tendra una 'huella de pesca' 100

    veces mayor que una libra de sardinas. Los

    atunes, unos depredadores insaciables que

    nunca paran de nadar y de alimentarse, de-

    ben comer el equivalente a su peso corporal

    cada diez das para seguir con vida. En la

    prctica, esto supone que un atn, una

    mquina pesquera super eficiente, puede in-

    gerir 15.000 pescaditos o calamares al ao

    para continuar con su existencia. El consu-

    midor no sabe todava que extraer del mar un

    kilo de atn tiene un mayor impacto que cap-

    turar un kilo de anchoas. Pero es la misma

    diferencia que hay entre cazar ratones o ma-

    tar leones, ejemplifica el bilogo.

    ESPAA, GRAN DEPREDADORA

    Atendiendo a esta 'huella de pesca', Espaa

    ocupara la sexta posicin mundial, slo supe-

    rada por China, Japn, Estados Unidos, Indo-

    nesia y el Reino Unido, pases que poseen

    una poblacin muy superior a la espaola.

    Espaa se encuentra en un puesto tan desta-

    cado por la costumbre de comer pescados

    situados en el vrtice de la pirmide alimenta-

    ria marina. Atn, bonito, merluza, bacalao...

    son muy del gusto de nuestros paladares.

    Aunque, para no faltar a la verdad, tambin

    es necesario anotar la predileccin por sardi-

    nas, anchoas y salmonetes y por especies

    ms abundantes y de menor impacto ecolgi-

    co como chicharros, jureles o caballas.

    Los mares estn agotados, los recursos es-

    quilmados por flotas ineficientes, la pobla-

    cin mundial crece sin pausa y exige sus do-

    sis de protenas frescas... La nica solucin

    para alimentar con pescado a la poblacin

    mundial es la acuicultura. Pero hacindolo

    bien, protesta Sala. Porque para obtener un

    kilo de salmn, por ejemplo, se precisan de-

    cenas de kilos de otros pescados que, tritura-

    dos para hacer harinas, se usan en las gran-

    jas de engorde. Adems de lo que se pierde

    en el agua, el sistema es, a todas luces,

    derrochador.

    El bilogo se encuentra en una encrucijada.

    Su recomendacin para 'cambiar' el consumo

    de pescado por el de verduras, tropieza tam-

    bin con los consejos de los mdicos que in-

    stan a reducir el consumo de carnes rojas y

    propugnan la ingesta de pescado por su ri-

  • 15 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    queza en cidos grasos (como el omega 3)

    que disminuyen el riesgo de padecer dolen-

    cias cardiovasculares. Pero no hay otro cami-

    no. El mar no da ya ms de s.

    http://www.eldiariomontanes.es/v/20101102/sociedad/destacados/queda-vacio-20101102.html

    El 42.7 % de la poblacin rural del pas sufre

    de dficit calrico en su alimentacin. Aunque

    estudios internacionales dicen que la agricul-

    tura orgnica es una buena alternativa para

    mejorar la produccin alimentaria, en el Per

    hay trabas para su promocin.

    Segn datos de 2009, casi la tercera parte de

    la poblacin nacional (29.1%) sufre de dficit

    calrico en su alimentacin, proporcin que

    llega al 42.7% entre la poblacin rural (ver

    Agrodata). Es decir, un gran porcentaje de los

    hogares en el mbito rural no llegan a consu-

    mir un nivel mnimo de caloras para vivir.

    Mientras tanto, estudios internacionales de-

    muestran que la agricultura orgnica puede

    ser una buena alternativa para mejorar la

    produccin de alimentos. A continuacin, un

    repaso del estado de la seguridad alimentaria

    y de la viabilidad de la agricultura ecolgica

    como alternativa para luchar contra el ham-

    bre en el Per.

    La falta de polticas y de ejecucin de estrate-

    gias slidas en seguridad alimentaria impide

    que se acabe con el hambre y la desnutricin

    en cada rincn del pas. Y las adversas conse-

    cuencias de esta situacin para el futuro, no

    solo alcanzan al individuo mal alimentado,

    sino que tambin afectan profundamente la

    economa nacional (incremento de los costos

    de salud, de educacin, y disminucin de la

    productividad de la poblacin y de sus capaci-

    dades de desarrollo socioeconmico) (1).

    En un estudio publicado por la Cepal, se de-

    termin que el costo que ocasionar la des-

    nutricin de los nios que en 2005 son meno-

    res de cinco aos alcanzar los US$345.7 mi-

    llones, cifra que resulta, en gran medida, de

    la estimacin de prdidas potenciales de pro-

    ductividad durante la vida laboral (cuando

    estos nios tengan entre 15 y 64 aos) (2).

    Pero de qu se habla al mencionar el trmi-

    no seguridad alimentaria? Segn la definicin

    que brinda la FAO, hay seguridad alimentaria

    cuando todas las personas tienen en todo

    momento acceso fsico, social y econmico a

    los alimentos suficientes, inocuos y nutritivos

    que satisfagan sus necesidades energticas

    diarias y preferencias alimentarias para llevar

    una vida sana y activa.

    Segn el Minag, los principales problemas de

    inseguridad alimentaria se dan por el acceso:

    especficamente, los niveles de ingreso.

    En ese sentido, la seguridad alimentaria est

    estrechamente vinculada a la evolucin de la

    pobreza, y, de manera especial, de la pobreza

    extrema; y como la gran mayora de pobres

    extremos an se con centra en el sector rural,

    entre los grupos de mayor riesgo en trminos

    PER: SEGURIDAD ALIMENTARIA BUSCANDO

    ALTERNATIVAS PARA ACABAR CON EL HAMBRE Por Revista Agraria

  • 16 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    de seguridad alimentaria estn los agriculto-

    res de subsistencia y los trabajadores agrco-

    las sin tierra (3).

    La falta de polticas y de ejecucin de estra-

    tegias slidas en seguridad alimentaria impide

    que se acabe con el hambre y la desnutricin

    en cada rincn del pas.

    Actualmente, el 42.7% de la poblacin rural

    sufre de dficit calrico en su alimentacin.

    Una de las formas de enfrentar la inseguridad

    alimentaria es aumentando la productividad

    del agro.

    La competencia por el agua muy en boga

    en los ltimos tiempos y la tendencia a con-

    centrar la propiedad rural en desmedro de la

    pequea propiedad, intensifican la vulnerabili-

    dad de estos grupos.

    Una de las ma-

    yores limitacio-

    nes para la se-

    guridad ali-

    mentaria es la

    falta de polticas nacionales y sectoriales ade-

    cuadamente coordinadas. Pese a que en 2004

    se aprob la Estrategia Nacional de Seguridad

    Alimentaria 2004-2015 (D.S. 0662004-PCM),

    este documento parece dormir el sueo de

    los justos.

    Las responsabilidades estn diluidas en el

    Consejo Interministerial de Asuntos Sociales

    (CIAS), pero actualmente no se vienen traba-

    jando los ejes estratgicos planteados en el

    documento (4). Si bien se estn ejecutando

    programas sociales, como Crecer y Juntos,

    estos no son lo mismo que la aplicacin de

    una estrategia. Pero la ausencia de una polti-

    ca en torno a este tema no sorprende, dada

    la opinin del presidente Alan Garca al res-

    pecto: Es una idea [la seguridad alimenta-

    ria] que ya no sirve en el mundo (5).

    Para el economista Eduardo Zegarra, lo que

    se requiere es un Consejo Nacional de Seguri-

    dad Alimentaria Multisectorial, y con partici-

    pacin de los gobiernos regionales y locales,

    ms representantes elegidos de la sociedad

    civil. Este consejo debe orientar al presidente

    y los ministros en las medidas ms apropia-

    das, usando la mejor informacin disponible y

    calibrando en forma adecuada los criterios de

    eficiencia y equidad.

    En contraposicin, Hugo Wiener experto en

    polticas agrarias y desarrollo rural seala

    que, si lo que se busca es enfrentar episodios

    de inseguridad alimentaria y caresta que

    afectan ms all de la poblacin en inseguri-

    dad permanente, se requerira de un grupo

    de tarea que administre el balance de la ofer-

    ta y demanda alimentaria. Probablemente,

    la responsabilidad poltica podra recaer en

    alguna dependencia especializada en Agricul-

    tura. Creo que hay que actuar en ambos fren-

    tes, pero nada conseguiramos con un grupo

    consejero de polticas, cuando hay tantos es-

    pacios para las acciones multisectoriales.

    Agricultura ecolgica como alternativa

    Segn el estudio publicado por Catherine

    Badgley en Renewable Agricultura and Food

    Systems, de la Universidad de Michigan

    (2007), el sistema utilizado por la agricultura

    orgnica llega, en promedio, al 92% del ren-

    dimiento de la agricultura moderna (que utili-

    za agroqumicos), pero produce 80 % ms

    que la agricultura tradicional.

    A decir de estos investigadores, los mtodos

    orgnicos podran producir suficientes alimen-

    tos para mantener a la poblacin mundial, y

    Pese a que en 2004 se aprob la Estrategia Nacional de Seguridad Alimentaria 2004-2015 (D.S. 0662004-PCM), este documento parece dormir el sueo de los jus-tos.

  • 17 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    quiz a una mayor, sin agregar ms tierras a

    la produccin.

    Asimismo, conforme a un estudio sobre mto-

    dos agroecolgicos (6), el rendimiento medio

    de los cultivos ecolgicos alcanza el 79%. Es-

    ta investigacin fue la que llev a Olivier de

    Shutter relator especial de la ONU a afir-

    mar que en lo que a seguridad alimentaria

    mundial se refiere, el rendimiento de la

    agroecologa supera ya al de la agricultura

    industrial de gran escala.

    La desnutricin afecta profundamente la eco-

    noma nacional porque disminuye la producti-

    vidad de la poblacin y sus capacidades de

    desarrollo socioeconmico.

    Estos estudios echaran por los suelos la cre-

    encia de que la agricultura orgnica no puede

    hacer crecer la productividad agrcola, pero

    qu tan viable es la transicin de agricultura

    tradicional a agricultura orgnica en nuestro

    pas?

    Segn Fernando Alvarado uno de los princi-

    pales impulsores de este tipo de agricultura

    en el Per, son evidentes las bondades de

    este sistema: mejora la nutricin y la salud,

    se adapta a condiciones climatolgicas difci-

    les, fortalece la agro-biodiversidad, es ade-

    cuada para la pequea agricultura (porque

    ah desarrolla su capacidad), tiene como base

    el conocimiento campesino, etc. Sin embargo,

    actualmente hay barreras para la transicin

    de un mayor nmero de agricultores tradicio-

    nales al sistema ecolgico u orgnico.

    Tenemos como unos 50 mil productores

    ecolgicos en 300 mil hectreas. Para lograr

    una mayor transicin, necesitamos tecnologa

    y asesora tcnica suficientes para todos los

    agricultores que quieren hacer el cambio a

    agricultura orgnica, revela. Asimismo,

    cuenta Alvarado, si bien hay una Ley de Fo-

    mento y Promocin de la Agricultura Ecolgi-

    ca, aprobada en 2008, an no se ha aproba-

    do su reglamento.

    Gracias a la Comisin Nacional de Productos

    Orgnicos (Conapo) pudimos trabajar esta

    ley, pero ya la Conapo se desactiv, y tampo-

    co tenemos la ley. Entonces, nos quedamos

    sin instancias, desde el gobierno, para discutir

    y promover la agricultura orgnica, aade.

    La agricultura orgnica podra ser una alter-

    nativa para mejorar la productividad de la

    agricultura tradicional y, por ende, agregar

    su granito de arena en el tratamiento de la

    seguridad alimentaria, pero para ello se re-

    quiere un mayor compromiso del Estado y de

    diversos sectores. Por lo pronto, segn Wie-

    ner, la nica forma de satisfacer una mayor

    demanda de alimentos es aumentando la pro-

    ductividad:

    Si se incorporan miles de hectreas con

    nuevas irrigaciones; si esa mediana y peque-

    a agricultura viable encuentran ms merca-

    do con el crecimiento de las ciudades y des-

    arrollan su propio nicho exportador, no tendr-

    amos por qu angustiarnos por lo que pueda

    ocurrir en los siguientes diez aos.

    Notas:

    (1) El costo del hambre. Impacto social y econmico de la desnutricin infantil en el Per. Cepal, 2005: http://www.onu.org.pe/upload/documentos/pma_costodelhambre_resumen.pdf. (2) El costo del hambre. Impacto social y econmico de la desnutricin infantil en el Per. Cepal, 2005. (3) Informe nacional de seguridad alimentaria 2002. Direccin General de Informacin Agraria Minag: http://www.lib.utexas.edu/benson/lagovdocs/peru/federal/agricultura/ Informe%20Nacional%202002.pdf. (4) Proteccin social de los grupos vulnerables; compe-titividad de la oferta alimentaria nacional; fortalecimien-to de las capacidades para el manejo de riesgos en se-guridad alimentaria a nivel local, regional y nacional; y marco institucional a nivel local, regional y nacional,

    para modernizar la gestin en seguridad alimentaria.

  • 18 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    (5) Entrevista en el diario Expreso, 6 de setiembre de 2010 (6) Jules Pretty, Universidad de Essex (Reino Unido). - http://www.servindi.org/actualidad/34396

    NOTA DE PESCA:

    La pesquera, con sus recursos estrella como

    son la pota y la anchoveta, constituye un ele-

    mento que no puede ser obviado cuando se

    trata de la problemtica de la seguridad ali-

    mentaria en el Per.

    Los programas de promocin e incentivo del

    consumo de productos hidrobiolgicos dirigi-

    dos por el sector Produccin necesitan inte-

    grarse a una poltica coherente sobre la ma-

    teria.

    Surcorp S.A. es una empresa hispano chilena

    especializada en la extraccin, procesamiento

    y exportacin de Almeja Juliana Tawera Gayi

    de la marca Martesano (R), producto proce-

    dente de bancos naturales y de la pesca arte-

    sanal, actividades que procuran un modelo de

    negocio sostenible y ecolgicamente cuidado-

    so del medio ambiente en zonas extremas.

    A partir de enero de 2010 y con el ingreso de

    nuevos capitales a la empresa, Surcorp S.A.

    toma la direccin de Martesano, transformn-

    dola en la marca registrada a nivel mundial

    de los productos pesqueros procesados y co-

    mercializados por Surcorp S.A.

    Sin embargo, su historia deviene desde el ao

    2001 cuando se dio inicio a un proyecto de

    investigacin para la explotacin de la Almeja

    Juliana Tawera Gayi el cual fue promovido

    por el Sindicato de Pescadores Artesanales de

    Chilo, una organizacin que, desde la funda-

    cin de la planta en Ancud, ha venido traba-

    jando conjuntamente en la extraccin artesa-

    nal de la almeja.

    Para asegurar que la extraccin sea realizada

    de manera adecuada, la actividad siempre fue

    monitoreada por CEPSA (Centro de Estudios y

    Desarrollo Pesquero Sur Austral), una entidad

    anexa al Sernapesca (Servicio Nacional de

    Pesca). Actualmente esta labor la desempea

    la Fundacin Chinquihue.

    En 2003, con el apoyo de (Sernapesca) ms

    de trescientas embarcaciones de Ancud, Cal-

    buco, Castro, Quembi, Maulln, Quelln, y Ca-

    relmapu, son llamadas a participar en el pro-

    yecto y comienzan las primeras extracciones

    en los bancos ubicados en los sectores de la

    Isla Desertores y la Isla Butachauques.

    Las extracciones se realizan utilizando la

    tcnica de la pesca artesanal, el buceo, ga-

    rantizando la conservacin y mantenimiento

    de los fondos marinos, y siempre en aguas

    certificadas como tipo A por la Unin Euro-

    pea (UE), una calificacin de mxima calidad

    que da mayor valor al producto y aumenta la

    demanda en el mercado.

    La planta de procesamiento de Ancud fue di-

    seada exclusivamente para el procesamiento

    de la Tawera Gayi. Esta planta est clasifica-

    da con la categora B, calificacin que la

    ubica como una de las mejores plantas de

    procesamiento por la calidad y eficiencia en

    su infraestructura. Esta categora se evala

    SURCORP: EL RENACER DE LA PESCA ARTESANAL

  • 19 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    cada ao y desde sus inicios la planta ha lo-

    grado mantenerla con alta calificacin.

    En la planta de procesado de Surcorp traba-

    jan cerca de 100 personas dedicadas exclusi-

    vamente a la preparacin del producto para

    su exportacin, tarea que implica someter la

    materia prima a desarenado, pesaje, separa-

    cin, calibrado, limpieza, embolsado y conge-

    lado; cumpliendo rigurosamente con el Plan

    de Aseguramiento de la Calidad PAC.

    Adems, la planta cuenta con certificacin de

    calidad de la UE para exportar sus productos

    a los pases de la comunidad.

    Mensualmente se producen hasta 400 tonela-

    das de almejas Julianas Tawera Gayi en cu-

    ya extraccin participan aproximadamente un

    centenar de pescadores artesanales.

    Sobre Surcorp S.A.

    Surcorp S.A. es una empresa constituida con

    capitales chilenos y espaoles que explota la

    marca Martesano. El objetivo es convertirse

    en una organizacin que haga de la diversi-

    dad de productos del mar una riqueza y un

    privilegio utilizando programas de manejo

    sustentables que permitan que los productos

    comercializados sean de calidad y renovables

    en el tiempo, lo que finalmente se refleja y

    evidencia en la vitalidad de las relaciones en-

    tre el cliente y la organizacin.

    Todo esto se realiza en parques o instalacio-

    nes, en bancos naturales de arena gruesa

    algo fangosa, con buena corriente de agua y

    a distintas profundidades segn la especie.

    Tambin existen experiencias de engorde en

    bandejas, suspendidas o sobre el fondo. Las

    larvas no se pueden captar en colectores, co-

    mo la ostra o el mejilln, por lo que hay que

    partir de semilla natural u obtenida en criade-

    ro. Muchos parques precisan proteccin con-

    tra los depredadores, por lo que suelen ce-

    rrarse stos con redes

    Http://www.diariopyme.com/2010/10/surcorp-el-

    renacer-de-la-pesca-artesanal/

    Interpretar con la normativa

    la diversidad en la pesca

    artesanal, industrial y las

    demandas del sector acuco-

    la es el equilibrio que est

    en pie por estos das. Otro

    frente es terminar con la

    carrera olmpica en los

    lmites mximos de captura,

    consensuar el uso del litoral,

    resolver los actuales proble-

    mas de fiscalizacin en la

    extraccin de recursos y una

    propuesta de gobierno que

    busca modificar la composi-

    cin del Consejo Nacional de

    Pesca.

    Diversos estudios cientfi-

    cos afirman que las distintas

    pesqueras en Chile han sido

    sobreexplotadas, que si bien

    es cierto no estn en peligro

    de extincin, los actuales

    HACIA DNDE NAVEGA LA PESCA EN CHILE? Por Jorge Daz Guzmn

  • 20 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    volmenes de extraccin

    estaran generando proble-

    mas biolgicos a un nmero

    importante de especies. A

    ello se suma, los efectos que

    impactan a diversos inter-

    eses y en particular, a los

    pescadores artesanales, que

    viven de la extraccin y que

    reciben los perjuicios econ-

    micos del actual sistema.

    En este escenario el actual

    subsecretario de Pesca, Pa-

    blo Galilea, quien tiene sus

    races en Aysn, hace la sal-

    vedad que su rol lo asumi

    con entusiasmo, entendien-

    do que debe velar por el de-

    sarrollo de la pesca de todo

    el pas y no slo de Aysn.

    Cuando se le pregunta a

    la autoridad sectorial res-

    pecto de las colisiones que

    se dan en la pesca, entre los

    industriales y los pescadores

    artesanales, saca a relucir

    sus habilidades aprendidas

    en el mundo de la poltica, y

    seala que como subsecre-

    tario su misin es escuchar

    las distintas posiciones, so-

    bre todo en esta fase donde

    se inicia el proceso de discu-

    sin de la nueva ley, que

    reglamentar las cuotas

    mximas de captura, las

    cuotas para cada sector y

    las nuevas normas que re-

    girn en las artes de pesca.

    Hasta el momento los indus-

    triales y artesanales se sien-

    tan en la misma mesa, como

    ocurri en el reciente semi-

    nario realizado en Puerto

    Chacabuco y organizado por

    las industrias pesqueras del

    sur austral, Fipes.

    El Presidente me solicit

    impulsar polticas y nuevas

    normas que hicieran posible

    fortalecer y hacer sustenta-

    ble la industria acucola que

    ha generado importante ac-

    tividad econmica, ingreso

    de divisas y ms de 50 mil

    empleos. Y por otro lado

    lograr la armona y normali-

    zacin del sector pesquero,

    admite en una apretada

    sntesis inicial.

    TODOS Y NADIE

    Se est preparando un pro-

    yecto de ley que sin duda no

    dejar contentos a todos los

    actores, bajo que principios

    se prepara la propuesta gu-

    bernamental sobre las cuo-

    tas de captura?

    Los conceptos generales

    ya los tenemos muy claros,

    nuestra reflexin actual es

    cmo asignar los derechos,

    si lo hacemos sobre los

    histricos o si subastamos

    un porcentaje de las cuotas,

    pero lo que nosotros cree-

    mos es que los lmites mxi-

    mos de captura terminaron

    su carrera olmpica, permi-

    tieron el ordenamiento del

    sector que gatilla inversin y

    estabilidad en el empleo, y

    eso es importante para el

    sector industrial.

    Respecto de la pesca arte-

    sanal, queremos ver la for-

    ma de hacernos cargo de la

    diversidad que existe en el

    pas, el norte es una reali-

    dad, la zona centro tiene

    caractersticas muy diferen-

    tes respecto de lo que ocu-

    rre en los fiordos de la re-

    giones australes y eso debe-

    mos interpretarlo en nor-

    mas.

    Uno de los temas que se

    discuten tanto por la indus-

    tria, como por los artesana-

    les, es la sustentabilidad y la

    certeza de los datos tcnicos

    y cientficos de la biomasa

    de las pesqueras. Pareciera

    que todos tienen informa-

    cin distinta, cmo se dan

    las certezas en esta mate-

    ria?

    Hemos realizado un ex-

    haustivo estudio tcnico y

    cientfico de las 22 pesquer-

    as ms importantes del pas

    y como resultado de ello, 9

    estn con indicadores de

    sobreexplotacin y alguna

    de ellas con riesgo de colap-

    so como la especie jurel y 4

    con riesgo serio de sobreex-

  • 21 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    plotacin, y otras pesqueras

    con niveles aceptables, pero

    lo importante es que se de-

    muestra que debido a la

    pesca indiscriminada y ma-

    las decisiones de administra-

    cin pesquera -que tienen

    que ver con tallas mnimas,

    cuotas mal asignadas y ve-

    das no respetadas- tienen a

    diversas pesqueras en esta-

    do de mucha preocupacin.

    Con esta informacin es que

    enfrentaremos el Consejo

    Nacional de Pesca de di-

    ciembre, donde se bajarn

    sustancialmente las cuotas

    de extraccin y eso tendr

    consecuencias y ajustes en

    lo econmico y social del

    sector.

    El gobierno tiene la con-

    viccin, por los datos cient-

    ficos y tcnicos que estas

    reducciones son necesarias

    y si bien es cierto el resulta-

    do de esa decisin no se

    ver en esta administracin,

    tenemos la certeza que es lo

    mejor para el pas pesquero.

    Muchos buscarn responsa-

    bles y lo cierto es que son

    muchas las variables que

    han provocado esta situa-

    cin lamentable.

    Pero hay responsables?

    Es una mezcla de cosas,

    vemos cmo los industriales

    y artesanales se culpan mu-

    tuamente. El 53% de los

    desembarques lo hacen los

    artesanales y el 47% los in-

    dustriales, por su parte los

    industriales del sur culpan a

    los del norte, porque ah se

    extraan juveniles de la es-

    pecie y stos sealan que

    los del sur sobrepasaron las

    4 millones de toneladas y en

    los empates culpan a las

    pesqueras de fuera de las

    200 millas, fuera de la zona

    econmica exclusiva. Y por

    ltimo al gobierno, por las

    malas decisiones administra-

    tivas, en definitiva todos y

    nadie.

    INFORMACIN Y FISCA-

    LIZACIN

    Hay como sector pblico,

    informacin suficiente para

    tomar buenas decisiones?

    Hay mucho dato e infor-

    macin, pero mal utilizado,

    no se han respetado las

    orientaciones tcnicas. Un

    ejemplo, el ao pasado los

    organismos cientficos infor-

    maron que la cuota del jurel

    deba ser de 700 mil tonela-

    das y, finalmente, se en-

    treg una cuota de 1 milln

    300 mil toneladas. Lo que

    ocurre es que los Consejos

    estn integrados por todos

    quienes estn interesados

    en las cuotas, por eso nues-

    tra propuesta es modificar la

    composicin del Consejo

    Nacional de Pesca y quere-

    mos tambin acotar sus atri-

    buciones, de tal manera que

    la asignacin de cuotas sea

    hecha por un panel de ex-

    pertos y el pas tiene esos

    profesionales que dan ga-

    rantas a todos. Para ello

    tambin estamos estudiando

    mejorar la institucionalidad

    de investigacin pesquera.

    Qu incidencia ofrece en

    este cuadro, los niveles de

    fiscalizacin que tiene la ac-

    tividad?

    En la Regin de Aysn esa

    funcin tiene problemas y

    eso se evidencia con mayor

    fuerza en el funcionamiento

    de los acuerdos de las zonas

    contiguas. Es una extensa

    zona y con muchas islas y

    fiordos, es imposible fiscali-

    zar ese espacio tan amplio.

    Para hacerlo eficientemente

    hay que incorporar tecno-

    loga, y estamos trabajando

    la norma que haga exigible

    dispositivos de posiciona-

    miento satelital para embar-

    caciones superiores a los 12

    metros. No se puede hacer

    de otra manera, aunque

    tengamos toda la Armada

    en esa tarea: hoy existe la

    tecnologa y a un costo ra-

    zonable. Paralelamente es-

    tamos aumentando los re-

    cursos como Subsecretara

  • 22 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    para mejorar los niveles de

    fiscalizacin en el litoral del

    pas.

    Carlos Odebret, gerente ge-

    neral de SalmonChile; Ivn

    Fuentes, dirigente de la pes-

    ca artesanal de Aysn; Pablo

    Galilea, subsecretario de

    Pesca; y Rodrigo Azcar,

    asesor pesquero de la Con-

    sultora Aycon. A propsito

    de zonas contiguas,

    contina esa poltica?

    El acuerdo no pasa por la

    Subsecretara, eso es tema

    de los gobiernos regionales

    de ambas regiones

    Pero la poltica de imple-

    mentarla es de la Subsecre-

    tara

    La posicin nuestra es que

    no se pueden hacer acuer-

    dos de corto plazo y estar

    en la incertidumbre de si

    logran o no el acuerdo, por

    eso les hemos dicho a los

    intendentes que a lo menos

    sea por el doble de los ante-

    riores () Lo que hay que

    tener claro, es que es invia-

    ble decir aqu no entran

    bajo ninguna circunstancia

    o que los pescadores de la

    Regin de Los Lagos digan

    nosotros entramos sin pa-

    gar un peso. Las 2 situacio-

    nes no son posibles. Lo que

    nosotros creemos es que los

    acuerdos de zonas contiguas

    tienen que delimitarse a 3

    recursos, erizo, almeja y lu-

    ga, y que las compensacio-

    nes vayan orientadas a en-

    tregar mejores herramientas

    a los pescadores para que

    puedan diversificar sus fae-

    nas de pesca. Y algo muy

    importante, que los montos

    de los acuerdos sean con la

    participacin de los pesca-

    dores involucrados.

    En ese sentido, es posible

    terminar con los Consejos

    Zonales para pasar a los

    Consejos regionales de pes-

    ca?

    No slo es posible, sino

    que es un compromiso de

    este gobierno de implemen-

    tarlos y en los prximos das

    estamos mandando el pro-

    yecto de Ley que crea el

    Consejo Zonal Regin de

    Aysn, para que tenga la

    autonoma y no dependa de

    las decisiones de la Regin

    de Los Lagos.

    MEJOR NEGOCIO, NUE-

    VOS DESAFOS

    La acuicultura es el otro

    gran actor del sector pesca,

    que hoy est enfrentado al

    anlisis de las nuevas exi-

    gencias que impondr la

    nueva institucionalidad para

    la industria.

    Existe un renacer de la

    industria acucola y como

    gobierno estamos expectan-

    te de su evolucin. Creemos

    que en la medida que las

    cosas las hagamos bien y

    que el entusiasmo no nuble

    los apetitos de los empresa-

    rios y se siga rigurosamente

    lo que seala la ley, que es-

    tablece estndares ambien-

    tales y sanitarios muy supe-

    riores a los que tena la in-

    dustria antes de la crisis del

    ISA, las industria saldr ade-

    lante, por eso estamos tra-

    bajando intensamente en los

    ltimos reglamentos y nor-

    mas que faltan para imple-

    mentar la nueva institucio-

    nalidad que regir la activi-

    dad. El principio de esta nor-

    ma es evitar situaciones co-

    mo la vivida recientemente y

    recuperar el volumen de

    produccin en un plazo

    mximo de tres aos, plan-

    tea el subsecretario de Pes-

    ca, Pablo Galilea.

    Para Carlos Odebret, ge-

    rente general de la Asocia-

    cin de la Industria del

    Salmn, SalmonChile, las

    nuevas normas ayudarn a

    mejorar la condicin sanita-

    ria de la crianza de salmo-

    nes, la facilita, por lo tanto

    el riesgo es ms bajo y eso

    incentiva a los inversionistas

    a seguir en la industria. De

  • 23 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    alguna manera, lo que hace

    la nueva norma es potenciar

    el negocio y genera nuevos

    desafos.

    Una de las crticas que se

    le hace a la industria es su

    baja insercin social, incluso

    la propia intendenta, Pilar

    Cuevas solicit a los empre-

    sarios un mayor compromiso

    con la regin, apelando, por

    ejemplo, a que procesen su

    produccin en plantas regio-

    nales.

    No hay que olvidar que

    las regiones compiten entre

    ellas y Los Lagos est en

    permanente competencia

    con Aysn para poder atraer

    inversin y, con ello, gene-

    rar empleo, y en esa compe-

    tencia Aysn est en des-

    ventaja. Hoy, luego de la

    crisis del virus ISA, existe

    gran capacidad en Los La-

    gos y adems los factores

    son ms bajos, sumado a

    esto, gran parte de la pro-

    duccin est en la zona nor-

    te de Aysn. Para romper

    esa prctica hay que gene-

    rar mejores incentivos y me-

    jores condiciones, los em-

    presarios tienen la disposi-

    cin y quieren ser ms com-

    petitivos, apunta Odebret.

    Galilea difiere en buena

    medida de esta visin, pues

    explica que el modelo pro-

    ductivo incentiva que la pro-

    duccin se procese, en este

    caso, en la Regin de Aysn,

    porque hay que evitar los

    riesgos sanitarios. Se esta-

    blece, de alguna manera,

    que los cultivos y las plantas

    tengan un modelo comn.

    Estoy muy convencido que

    esa practica se ir revirtien-

    do rpidamente y sin duda

    la regin tendr la actividad

    que tena hasta antes de la

    crisis del virus ISA.

    La autoridad de Pesca,

    concluye que adicionalmente

    se deben generar las condi-

    ciones para que la industria

    se desarrolle y siempre to-

    pamos con los factores de

    produccin, por una parte

    est la conectividad y en esa

    materia el gobierno tom la

    decisin de avanzar hacia el

    norte con la Carretera Aus-

    tral y, el otro, es de la

    energa, por eso estimo que

    en la medida que los pro-

    yectos hidroelctricos, que

    estn siendo evaluados

    cumplan con las normas am-

    bientales, deben materiali-

    zarse.

    MALA ADMINISTRACIN

    PESQUERA

    En Chile, la pesca artesanal

    genera cerca de 70 mil em-

    pleos directos y ms de 30

    mil indirectos. La produccin

    se destina en un 90% a la

    elaboracin de harina y acei-

    te de pescado. Aysn no

    ajeno a este lineamiento

    productivo tiene su propia

    opinin sobre las condicio-

    nantes que no han permitido

    ordenar el sector y sus re-

    cursos eficientemente.

    Una visin crtica tiene el

    asesor pesquero y gerente

    de la Consultora Aycon, Ro-

    drigo Azcar, respecto de

    las herramientas que tienen

    los pescadores artesanales

    para enfrentar los nuevos

    desafos de la pesca en

    Aysn. Para este ingeniero

    acucola primero hay que

    analizar cmo se lleg a es-

    te estado de la pesca, por-

    que todo cuanto hay que

    arreglar tiene que ver con lo

    mal que hemos hecho las

    cosas, por eso creo que el

    Estado tiene una responsa-

    bilidad que no puede eludir,

    porque ha contado con los

    medios, con la tcnica, con

    el respaldo legal y con todo

    cuanto se requiere, y ahora

    queremos cambiar el estado

    de cosas, porque los recur-

    sos pesqueros ahora son

    escasos, o sea se hizo mal la

    administracin pesquera.

    Ivn Fuentes es uno de

    los dirigentes ms respeta-

    dos de la pesca artesanal

    local, por sus pares, y por-

  • 24 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    que ha lidiado con sus argu-

    mentos claros, directos y

    didcticos para dar a enten-

    der hasta al ms nefito.

    Cuando se habla de los de-

    rechos de su sector se entu-

    siasma y apasiona, deman-

    dando participacin, pero

    participacin integral.

    Respecto de los acuerdos

    de zonas contiguas, que

    permite que pescadores de

    la Regin de Los Lagos pue-

    dan extraer el recurso erizo,

    luga y almeja, en la zona

    norte de la Regin de

    Aysn, seala que por prin-

    cipios est en contra, ms

    an, cuando no se consulta

    a todos los actores para im-

    plementar estos acuerdos.

    De lo contrario dice Ivn

    Fuentes, la autoridad se

    est disparando en los pies,

    para estos acuerdos se debe

    conversar no slo con los

    pescadores de Melinka.

    Consciente de la crisis del

    recurso merluza, Ivn Fuen-

    tes es partidario de avanzar

    en un tema pendiente, lo

    dice con fuerza: aqu hay

    que resolver el tema de la

    diversificacin productiva en

    sus 2 formas, la extractiva y

    la que tiene que ver con los

    planes de manejo, y la acui-

    cultura a baja escala, esa es

    la nica forma en que los

    pescadores artesanales pue-

    den enfrentar el futuro, de

    lo contrario estaremos en

    permanente crisis. Nosotros

    estamos en condiciones de

    enfrentar el proceso, pero

    para ello las autoridades de-

    ben manifestar toda la vo-

    luntad para que ello ocurra.

    Azcar agrega otro com-

    ponente. Y es que para que

    ahora los pescadores arte-

    sanales participen en el ne-

    gocio que queda, debe

    haber un compromiso de

    uso del litoral, de todos los

    actores, que se respete el

    espacio de los artesanales,

    porque son los que pusieron

    la primera piedra para des-

    arrollar las pesqueras y tie-

    nen que participar en las

    mismas condiciones que el

    sector pesquero industrial.

    Me refiero a que deben te-

    ner derecho a propiedad, y

    a herramientas de gestin.

    Es la nica manera que pue-

    da servir la deuda que tiene

    con el sistema que supera

    los $4 mil millones, es per-

    fectamente viable el pesca-

    dor artesanal con las herra-

    mientas adecuadas. Como

    corolario, el asesor pesquero

    enfatiza que en la crisis

    pesquera, los pescadores

    artesanales no tienen ningu-

    na responsabilidad, aqu los

    responsables son el Estado,

    que administra el recurso y

    los tcnicos que tienen el

    conocimiento.

    http://

    www.elpatagondomingo.cl/?

    p=4159

  • 25 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    Acuerdos de libre comercio amenazan el sus-

    tento de los pescadores artesanales de India

    y la dieta de millones de personas en este pas que encuentran en los productos marti-

    mos una fuente barata de protenas.

    El 25 de octubre, los primeros ministros Manmohan

    Singh, de India, y Naoto Kan, de Japn, anuncia-

    ron en Tokio el xito de las negociaciones para un

    Completo Acuerdo de Asociacin Econmica (CEPA,

    por sus siglas en ingls), que abarcar bienes, ser-

    vicios, inversiones, movimiento de trabajadores,

    propiedad intelectual y cooperacin bilateral.

    Se teme que, cuando el CEPA sea firmado, impacte

    en la vida de los pescadores artesanales de la mis-

    ma manera que lo hizo el tratado de libre comercio

    (TLC) entre India y Tailandia, que elimin los aran-

    celes a la importacin de productos martimos a

    partir de enero de 2007.

    Segn el presidente de la Federacin de Pescado-

    res Independientes del sudoccidental estado de

    Kerala, Lal Koyiparambil, el TLC Indo-Tailands

    caus una drstica cada en los precios del pesca-

    do, ya que los importadores inundaron el mercado

    con productos tailandeses.

    "Los consumidores estaban felices con la cada de

    los precios, pero se quejaban de que las importa-

    ciones no eran frescas ni incluan a las especies de

    pescado a las que estaba acostumbrada la gente,

    como el pescado azul, la sardina y la caballa, que

    desaparecieron de los mercados locales", explic

    Lal a IPS.

    Kerala, el mayor productor, consumidor y exporta-

    dor de frutos del mar de los nueve estados indios

    que comparten la costa peninsular de 8.000 kil-

    metros de largo, fue el ms afectado por el TLC

    Indo-Tailands.

    "Este ao hubo un salto en las exportaciones de

    sardina desde Kerala gracias al agotamiento de las

    reservas de Asia sudoriental, pero esto benefici a

    las grandes firmas exportadoras ms que a los

    pescadores artesanales o a los pequeos operado-

    res de pesca de arrastre", dijo Lal. "Y es probable

    que se trate de un fenmeno temporal".

    El secretario del poderoso Foro Nacional de Traba-

    jadores de la Pesca (NFF), T. Peter, sostuvo que el

    CEPA supona una amenaza ya que permitira que

    flotas pesqueras japonesas eludieran las actuales

    restricciones a las operaciones extranjeras, que

    obligan compartir ganancias con socios locales en

    empresas de riesgo compartido.

    "Los barcos de pesca industrial japoneses estn

    mucho mejor equipados que los indios, cuentan

    con sofisticados sonares y dispositivos satelitales

    para detectar cardmenes y tienen reputacin de

    no respetar prcticas pesqueras sostenibles", alert

    Peter.

    Eludir los controles en la zona econmica exclusiva

    de India es algo sencillo para cazadores furtivos de

    pases como Taiwn, cuyos barcos cuentan con

    La riqueza de las costas indias

    atrae a barcos pesqueros de todo

    el mundo.

    Crdito: MPEDA

    LIBRE COMERCIO ARRASA PESCA ARTESANAL EN INDIA

    Por Ranjit Devraj

  • 26 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    equipos electrnicos capaces de capturar y conge-

    lar rpidamente costosas especies de peces, como

    el atn de aleta amarilla, para cumplir con las exi-

    gencias de compradores en Japn, la Unin Euro-

    pea y Estados Unidos.

    Segn cifras de la Autoridad para el Desarrollo de

    las Exportaciones de Productos Martimos, India

    export cerca de 30 millones de dlares en atn

    de aleta amarilla de su zona econmica exclusiva

    en 2007, y otros 50 millones de dlares en 2008.

    Sin embargo, cuando estas ventas cayeron a 30

    millones de dlares en 2009 surgieron sospechas

    de una creciente caza furtiva en la zona. Las ex-

    portaciones martimas totales de India en 2009

    superaron los 2.000 millones de dlares.

    "Propietarios de pequeos barcos de arrastre han

    recurrido a vender sus capturas a flotas industria-

    les a precios bajos, y el atn rojo termina como

    sashimi (plato japons) en Europa, China, Japn y

    Estados Unidos", dijo Lal.

    "Esta prctica le causa al pas una prdida de divi-

    sas y le niega a los consumidores indios el acceso

    a un pescado popular y rico en protenas en sus

    propias costas", aadi.

    Lal atribuye el problema a la ineficiencia de las

    polticas del gobierno federal indio, que giran

    siempre en torno a la liberalizacin econmica e

    ignoran las dificultades de los pescadores artesa-

    nales o los propietarios de pequeos barcos de

    arrastre.

    "Simplemente mire el borrador del Proyecto de

    Ley de Administracin y Regulacin de Pesca Mar-

    tima", seal.

    El proyecto ha desatado protestas de los gobier-

    nos estaduales afectados, que se quejan de no

    haber sido consultados, y del NFF, que en una

    declaracin formal el 14 de enero de 2010 critic

    al texto por ni siquiera incluir la palabra

    "pescadores".

    "Si es aprobada en su actual forma, el proyecto

    solamente fortalecer la burocracia centralizada,

    mientras que impactar en forma negativa en los

    pescadores y en cualquier genuina proteccin del

    mar", alert el NFF.

    "El proyecto no satisface las aspiraciones de los

    11, millones de pescadores de India y de la comu-

    nidad de 3,5 millones de habitantes de la costa",

    aadi.

    Adems, el proyecto contradice las recomendacio-

    nes de un comit del gobierno federal que en

    1997 se opuso a las operaciones de barcos pes-

    queros extranjeros en aguas de India. Pero eso

    fue antes que se firmaran TLC con pases como

    Tailandia, Corea del Sur, Singapur y ahora Japn.

    Parece que el proyecto de ley est destinado "a

    abrir de par en par las aguas indias a la pesca

    extranjera, mientras exige a los pescadores tradi-

    cionales (locales) que obtengan licencias del go-

    bierno central para ir ms all de 12 millas nuti-

    cas", dijo Peter, del NFF.

    El ministro de Estado para la Agricultura, K.V.

    Thomas, uno de los principales impulsores del

    proyecto de ley, dijo que ste era necesario para

    "maximizar la pesca orientada a las exportaciones"

    y para "regular la captura de barcos extranjeros

    en la zona econmica exclusiva".

    Pero Lal sostuvo que era "injusto pedirle a los em-

    pobrecidos habitantes de la costa que soliciten

    licencias en la lejana Nueva Delhi. "Factores como

    la corrupcin en el otorgamiento de licencias y el

    hecho de que la mayora de los habitantes (de la

    costa) no entienden ingls ni hindi (lenguas que

    se hablan en el norte y centro del pas) deben ser

    tomados en cuenta".

    http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?

    idnews=96796

  • 27 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    La carne del paiche o gigante del Amazonas se ha valorizado en el oriente y mejor los ingresos de los pescadores.

    El paiche es un pez gigante que puede medir hasta cuatro metros de largo y que proviene del

    Per. Su hambre voraz ha provocado que afecte a la poblacin de otros peces de los ros amazni-

    cos de Beni y Pando. Pero tambin se convirti

    en una fuente de ingresos para los pescadores de esas regiones, por su preciada y agradable carne.

    El coordinador de Manejo de Fauna de Wildlife Conservation Society (WCS), Guido Miranda, ex-

    plica que esta especie de la familia Arapaima gi-

    gas lleg a Bolivia a fines de los 70, cuando pai-ches jvenes criados en la laguna peruana San-

    doval, en Puerto Maldonado, escaparon por la crecida de ros en poca de lluvia.

    As, ingresaron al cauce principal del ro Madre de Dios e invadieron el territorio acutico de la zona.

    Las consecuencias de esta nueva presencia em-

    pezaron a notarse en poco tiempo. Los mismos pescadores del norte amaznico boliviano denun-

    ciaron que algunas familias nativas de peces re-sultaron seriamente afectadas por ser alimento

    de los gigantes paiches.

    Las primeras investigaciones determinaron que el

    paiche es piscvoro, aunque los estudios que rea-liz posteriormente el Centro de Investigacin

    para la Preservacin de la Amazonia de Pando determinaron que su dieta es ms amplia porque

    incluso incluye a animales como tortugas y pe-

    queas aves y mamferos.

    Ello impuls el inicio de acciones de control y ma-

    nejo, como las realizadas por habitantes del Te-rritorio Comunitario y de Origen Takana. Ellos estn en fase de inicio de un plan de aprovecha-miento del paiche, que tambin servir para el

    control de esta especie. La idea de este proyecto es que a partir de dicho aprovechamiento se re-duzca el dao que causa a las poblaciones nati-

    vas de peces.

    Pero a pesar de esta depredacin causada por

    esta especie, tambin se constat que el paiche incentiva la actividad econmica de la amazonia

    boliviana. Segn el bilogo Miranda, esto se debe al tamao y peso que alcanza, ya que puede cre-

    cer hasta tres metros de largo; aunque hay re-

    portes que aseguran que se hallaron individuos de hasta cuatro metros.

    Su voluminosa presencia lo convierte en un monstruo de ro, y poblaciones de la zona lo bautizaron como el gigante del Amazonas.

    U N P E Z D E P R E D A D O R M E J O R A L A E C O N O M A D E L N O R T E A M A Z N I C O

  • 28 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    Adems, es popularmente conocido como pira-

    ruc o arapaima.

    Su carne es de las ms requeridas del mercado del oriente boliviano, llegando a ocupar 80 por

    ciento de ste por su exquisito sabor. Cada kilo

    se cotiza a entre 18 y 30 bolivianos, y su fama lleg incluso a La Paz. De acuerdo con Miranda,

    en lugares como Riberalta y Rurrenabaque se vende carne de paiche con el nombre de otras

    especies nativas, como el surub o el pac; sta

    contiene 54 por ciento de valor protenico.

    Esto increment su pesca, que a largo plazo pue-

    de poner en riesgo la existencia de sus cardme-nes en los ros. Aunque no slo su carne es valio-

    sa, sus escamas sirven para hacer artesanas y su lengua sea es utilizada para rallar frutos como la

    guaran. Su piel es costosa y se curte para la

    fabricacin de artculos de cuero.

    El bilogo dijo tambin que a partir de esta infor-

    macin, el Gobierno, a travs de las autoridades correspondientes, tiene la tarea de definir una

    poltica respecto de la presencia de esta especie en Bolivia, que involucre el aprovechamiento y

    recuperacin de las especies nativas.

    El paiche est cambiando el hbitat

    Un estudio realizado por un equipo de especialis-

    tas de la Wildlife Conservation Society (WCS) en

    una laguna del Territorio Comunitario de Origen Takana, Tumichucua, cercana a la localidad be-

    niana de Riberalta, hace presumir que la presen-cia del paiche estara desplazando a las especies

    nativas. Este informe cont con la participacin

    de los bilogos Kelvin Lpez, Guido Miranda y Yuba Snchez.

    La investigacin fue realizada hace dos aos y establece que existe un cambio en el sitio que,

    segn Miranda, no se traduce en la prdida de especies como tal, sino en un cambio en la es-

    tructura. El paiche llega, se introduce y rompe la armona del sistema y de las especies que sub-sistan en el lugar. Las cantidades de individuos han variado y tambin el lugar que ocupaban dentro de esa comunidad de peces. En realidad, ms que el cambio de su hbitat, hay un cambio

    de interacciones entre las especies.

    Estamos hablando de un predador piscvoro, carnvoro, que tiene un alto consumo de bioma-sa, y eso hace de que su consumo afecte (a las

    poblaciones de otros ejemplares en el depsito de agua) y que las fichas que estaban ordenadas

    de una determinada manera al interior de la lagu-

    na cambien, rompiendo el equilibrio del sistema.

    Tambin se verific que anualmente nuevos pai-

    ches ingresan a la laguna. En el estudio se deter-min que este pez prefiere, como hbitat, las

    aguas negras y con sedimentos. Adems se ob-serv que el macho cuida a sus cras y la comuni-

    dad de esta especie vive en grupos que avanzan

    como nubes. Estos peces son capturados por los comuneros mediante arrastre, a travs de redes

    gigantes que no slo permiten atrapar a estos individuos, sino a otros. Conteos en la laguna

    determinaron que haba unos 80 paiches.

    PARA DESTACAR

    En Riberalta, ms del 80 por ciento de la carne que se vende proviene de los inmensos paiches.

    La introduccin del paiche ha roto la armona o el equilibrio de algunos ecosistemas del norte

    amaznico boliviano.

    El paiche es un pez depredador y se reproduce

    solamente una vez al ao, cuando las aguas se encuentran en nivel bajo.

    La hembra deposita los huevos sobre un nido de 50 centmetros de ancho por 100 de profundidad, construido por la pareja.

    Ella est madura sexualmente a los cinco aos y

    suele alcanzar los 160 centmetros de longitud, segn los estudios.

    Este ejemplar se alimenta de peces como el

    pac, las sardina e inclusive de otros animales

    como tortugas y aves pequeas.

    En 1997, el paiche fue reportado por los poblado-res de Beni como un monstruo y los pescadores

    quisieron exterminarlo.

    Este pez es conocido con otros nombres en Ecua-

    dor, Per, Brasil, Guyana y parte de Colombia, en la amazonia.

    En un primer estudio realizado en territorio boli-viano en 1981, se reportaron 81 especies diferen-

    tes de peces, y en 2008 fueron 90.

    Este espcimen depende mucho de la parte vi-

    sual para poder cazar, y eso lo motiva a escoger aguas oscuras como hbitat.

    El paiche tiene respiracin area, es decir que saca la cabeza para respirar y as poder tomar

    oxgeno cada 20 minutos.

    Yscara Rivera Diez de Medina

    http://www.laprensa.com.bo/noticias/6-11-2010/

    noticias/06-11-2010_6813.php

  • 29 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    Un llamado a revisar los lmites mximos de cap-

    tura para la pesca industrial realiz la Senadora

    por el Maule Sur, Ximena Rincn, quien asegur

    que la actual legislacin permiti que las grandes

    empresas del rubro obtuvieran ganancias por

    ms de dos mil millones de dlares en los ltimos

    diez aos a costa de un preocupante agotamiento

    de varias especies marinas, sin que el pas reci-

    biera compensacin alguna.

    Debemos revisar el sistema de asignacin de

    cuotas o lmites mximos de captura establecidos

    para los industriales, porque nuestro pas prcti-

    camente ha regalado sus peces a unas cuantas

    empresas, que se llevan gran parte de los recur-

    sos que pertenecen a todos los chilenos. En la

    nueva ley, debemos establecer factores que re-

    pongan el derecho legtimo de nuestro pas de

    recibir recursos por la entrega de su patrimonio

    pesquero, ya sea bajo la modalidad de royalty,

    impuestos, patentes o cualquiera otra forma que

    sea compatible con este fin. Chile debe recibir

    recursos significativos a cambio de esta riqueza

    del mar que las grandes transnacionales hoy se

    llevan de manera gratuita, asegur la parlamen-

    taria.

    Agreg que los recursos generados por este gra-

    vamen a la pesca industrial deben destinarse a la

    pesca artesanal para reactivar definitivamente la

    actividad y convertirla en una fuente de empleo

    digna para los hombres de mar y sus familias.

    La parlamentaria precis que las regalas que

    reciben las grandes empresas martimas contra-

    stan con la realidad de los pescadores artesana-

    les, los que hoy dijo- slo enfrentan restriccio-

    nes, dado que no reciben transferencia tecnolgi-

    ca, tienen dificultades de acceso a crditos y po-

    seen cuotas mentirosas que no son suficientes

    para vivir dignamente, adems de una gran canti-

    dad de regulaciones que ponen an ms frenos a

    su actividad.

    Mientras los industriales consiguen utilidades

    multimillonarias, los pescadores artesanales de-

    ben recurrir permanentemente a canastas fami-

    liares, manifestaciones y pequeos subsidios del

    Estado para conseguir una atencin mezquina

    que no resuelve sus problemas. Hoy, por ejem-

    plo, se discute una disminucin de cuotas por la

    escasez de recursos y todos sabemos que los

    responsables de esta crtica realidad no son nues-

    tros hombres de mar, que en dos meses sacan lo

    un buque pesquero captura en una tarde, por lo

    que cualquier restriccin debe apuntar con mayor

    severidad a los verdaderos responsables de este

    difcil escenario, explic.

    NUEVA NORMATIVA

    Ximena Rincn manifest que es urgente revisar

    la ley de pesca, peticin que realiz al Presidente

    de la Repblica durante el viaje de Estado a Co-

    lombia y Ecuador, oportunidad en que le hizo ver

    al mandatario que la actual normativa presenta

    deficiencias e inequidades que deben corregirse a

    la brevedad, porque castigan a pescadores de

    zonas como el Maule Sur, donde pese a haber

    recursos marinos suficientes, no hay cuotas acor-

    de a esta realidad.

    Le he dije hace unos meses al Presidente, que

    en esta materia se legisl mal y que los que pa-

    gan las consecuencias son nuestros hombres de

    mar, que cada ao ven con indignacin como hay

    recursos marinos y no cuotas, mientras que en

    otras regiones el panorama es a la inversa. Lleg

    la hora de ponerle el cascabel al gato y hacer

    ms transparente este proceso, pero hasta ahora

    el Gobierno no se manifiesta y mantiene esta si-

    tuacin claramente injusta, sostuvo la parlamen-

    taria, quien dijo que no resulta sano ni productivo

    que cada ao haya que presionar para obtener

    SENADORA RINCN PROPONE ROYALTY PARA PESCA INDUSTRIAL EN CHILE

  • 30 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    aumentos en la cuota de extraccin, en circuns-

    tancias que el tema puede y debe modificarse

    desde la base, que es la ley que regula la extrac-

    cin de los recursos marinos.

    Ximena Rincn pidi modificar el artculo 26, inci-

    so 3, de la Ley de Pesca y permitir que las cuotas

    sean revisadas en junio de cada ao para que la

    Subsecretara pueda actuar y asignar cuotas ex-

    tras a aquellas regiones que la agotaron, pero que

    cuentan con recursos hidrobiolgicos, lo que a su

    juicio traer justicia porque hay zonas que tienen

    cuota, pero no especies que extraer.

    http://www.maulee.cl/2010/11/05/senadora-

    rincon-propone-royalty-para-pesca-industrial/

    Las 1.600 solicitudes de conce-

    siones de acuicultura requeri-

    das para el 2011, los anuncios

    de la multinacional espaola

    NovaAustral que la produccin

    salmonera regional aumentar

    en 1300 %, el deficiente com-

    portamiento sanitario de la em-

    presa Acuimag, el actual brote

    de virus ISA, y el cuestionado

    proceso de zonificacin del bor-

    de costero regional, son las

    primeras cartas de presenta-

    cin de la industria del salmn

    en Magallanes.

    El Servicio Nacional de Pesca

    (Sernapesca) comunic el vier-

    nes 5 de noviembre la presen-

    cia de un brote del virus de la

    Anemia Infecciosa del Salmn

    (virus ISA), en un centro de

    cultivo de la compaa salmo-

    nera Acuimag, ubicado en Bah-

    a Perales, a 34 km. al noroeste

    de Puerto Natales, sector ale-

    dao a rutas tursticas de im-

    presionante belleza escnica y

    cercano a las mundialmente

    conocidas Torres del Paine, en

    la Regin de Magallanes.

    Este virus fue el causante de la

    mayor crisis sanitaria, ambien-

    tal y social en la cercana regin

    de Los Lagos, la cual ha dejado

    a 20 mil trabajadores cesantes,

    en Puerto Montt y Chilo.

    Lo paradojal del brote viral en

    Puerto Natales es que ocurre

    en momentos que la industria y

    el gobierno anuncian que en la

    Regin de Magallanes se imple-

    mentar la "nueva salmonicul-

    tura 2.0. En este sentido ya

    est en curso un cuestionado

    proceso de zonificacin costera

    en el cual la comuna de Puerto

    Natales aparece en el centro de

    las presiones para que las com-

    paas instalen masivamente

    sus jaulas salmoneras y la in-

    fraestructura y servicios asocia-

    dos a este monocultivo indus-

    trial.

    Antes que se comunicara ofi-

    cialmente el brote de virus ISA

    en aguas magallnicas, el Ser-

    napesca haba cursado sucesi-

    vas infracciones a la empresa

    Acuimag debido a incumpli-

    mientos a la normativa sanita-

    ria. Esta empresa adems estu-

    vo envuelta el 2008 en una

    confusa situacin que finalmen-

    te deriv en la deteccin del

    primer caso de salmones con-

    taminados con virus ISA en

    aguas de la Patagonia chilena.

    Dicho hecho ocurri en un cen-

    tro de engorda que la salmone-

    ra Acuimag arrendaba a la

    transnacional noruega Marine

    Harvest. Con posterioridad al

    hallazgo, el Sindicato de Tripu-

    lantes de Naves Especiales

    (Sitoner) denunci que las ins-

    talaciones de este centro fun-

    cionaban ilegalmente en un

    rea 30 veces mayor a la origi-

    nalmente autorizada, razn por

    la cual solicitaron a la Armada

    el desalojo de dichas instalacio-

    nes.

    Este antecedente reafirma el

    historial de incumplimiento de

    las normas sanitarias por parte

    de la industria salmonera y

    deja en evidencia que la deno-

    minada "salmonicultura 2.0" es

    tan slo relaciones pblicas

    V I R U S I S A C E R C A D E T O R R E S D E L P A I N E : Q U T R A E I N C R U S T A D A L A

    E X P A N S I N S A L M O N E R A E N M A G A L L A N E S ?

  • 31 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    para incautos.

    EXPANSIN SALMONERA

    TRAE VIRUS Y OTROS IM-

    PACTOS

    Este brote de virus ISA en Bah-

    a Perales constituye una nueva

    e indesmentible evidencia para

    la ciudadana y seal de adver-

    tencia para el sector del turis-

    mo y pesca artesanal de Maga-

    llanes, sobre el tsunami am-

    biental, sanitario y social que

    se avecina si el actual intento

    de expansin masiva de cen-

    tros de cultivo de salmones es

    implementado.

    Las 1.600 solicitudes de conce-

    siones de acuicultura requeri-

    das por la industria para el

    2011, los anuncios de la multi-

    nacional espaola NovaAustral

    de que la produccin salmone-

    ra regional aumentar en 1300

    %, el deficiente comportamien-

    to sanitario de la empresa Acui-

    mag, el actual brote de virus

    ISA, y el cuestionado proceso

    de zonificacin del borde coste-

    ro regional, son las primeras

    cartas de presentacin de la

    industria del salmn en Maga-

    llanes.

    La experiencia internacional en

    Noruega, Canad y Escocia

    seala que los procesos de ex-

    pansin salmonera en reas

    prstinas, tienen incrustados la

    introduccin sucesiva de pat-

    genos virales, bacterianos y

    ectoparsitos, tales como el

    denominado piojo de mar Cali-

    gus. Todo esto va generando

    brotes y crisis crnicas que

    destruyen el patrimonio sanita-

    rio, la biodiversidad y las eco-

    nomas locales.

    La presencia del virus ISA en

    aguas de la comuna de Puerto

    Natales es consecuencia directa

    de la crisis generada el 2007 en

    Chilo por el mal manejo sani-

    tario y ambiental de esta indus-

    tria. Ello desmiente el intento

    comunicacional de establecer

    un antes y un despus entre la

    "salmonicultura pre crisis" y la

    autodenominada nueva

    "salmonicultura 2.0", ya que la

    cultura y estilo empresarial im-

    perante, as como su relacin

    con el Estado, es la misma.

    La realidad nos seala que si

    son los mismos salmones, las

    mismas empresas y las mismas

    malas prcticas, slo se podr

    esperar que se repita en Maga-

    llanes lo que ya sucedi en Chi-

    lo, ante la complicidad de las

    autoridades del Estado.

    CRISIS EN MAGALLANES

    En la actualidad existen en Ma-

    gallanes slo 10 centros de

    cultivo en agua de mar, de los

    cuales un 80% corresponden a

    salmn del Atlntico, especie

    susceptible de contraer el virus

    ISA. La existencia de procesos

    de contaminacin orgnica y

    qumica en aguas patagnicas

    sern situaciones consustancia-

    les a los estilos de produccin

    intensiva que buscan expandir

    su accionar desde las actuales

    220 hectreas ocupadas por

    jaulas salmoneras, a cerca de

    4.800 hectreas de litoral pa-

    tagnico en la presente dca-

    da.

    Lo que est sucediendo en la

    Regin de Magallanes es muy

    preocupante, ya que evidencia

    que el nico inters real de la

    industria salmonera es reponer

    lo antes posible en esta zona

    los ritmos y magnitudes de

    produccin anteriores a la crisis

    sanitaria ocurrida en la Regin

    de Los lagos a partir del 2007.

    Sin embargo fueron precisa-

    mente estas prcticas irrespon-

    sables y estilos productivistas

    de corto plazo las que llevaron

    a la industria salmonera a pro-

    vocar la mayor crisis sanitaria,

    ambiental y social en la historia

    del archipilago de Chilo pese

    a todas las advertencias y reco-

    mendaciones que se realizaron

    durante ms de una dcada.

    La cadena de sucesos que est

    ocurriendo en la regin patag-

    nica es particularmente grave

    para la imagen y el patrimonio

    turstico y productivo de Maga-

    llanes y ciudades como Puerto

    Natales. De no mediar una ma-

    yor participacin y movilizacin

    informada de los ciudadanos,

    organizaciones sociales y secto-

    res productivos, esta zona se

    ver gravemente afectada por

    crnicos y acumulativos episo-

    dios de contaminacin biolgi-

    ca, sanitaria, orgnica y qumi-

    ca.

    De all la necesidad que los

    ciudadanos y organizaciones

  • 32 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    productivas, sociales y gremia-

    les estn vigilantes para asegu-

    rar un proceso de zonificacin

    del litoral costero transparente

    y con amplia participacin in-

    formada.

    Magallanes no esta condenada

    a seguir los mismos pasos que

    generaron la crisis sanitaria,

    social y ambiental en Chilo.

    Mientras tanto la pregunta es

    Quien o quienes asumirn la

    responsabilidad por la genera-

    cin del primer brote de virus

    ISA en las aguas de Magalla-

    nes, el cual ahora pender co-

    mo espada de Damocles sobre

    las futuras actividades produc-

    tivas, la salud de los ecosiste-

    mas marinos y el patrimonio

    sanitario patagnico?

    http://www.ecoceanos.cl/index.php?op-tion=com_content&task=view&id=10797

    Con la presencia del primer brote de virus ISA,

    Magallanes acaba de perder su principal patrimo-

    nio sanitario: el de ser una mega regin libre de

    los principales patgenos-virus, bacterias y ecto-

    parsitos- que asolan a la industria y ecosistemas

    marinos a nivel mundial. Lo dramtico es que esto

    ocurre cuando hay solo 8 centros de cultivo de

    salmn del Atlntico funcionando. Qu pasar

    cuando operen gran parte de las 1.600 concesio-

    nes solicitadas, para un horizonte productivo de

    80.000 toneladas anuales?, seal Juan Carlos

    Crdenas, director del Centro Ecocanos. La foto

    montaje representa la potencial invasin de sal-

    moneras en zonas de innegable belleza escnica.

    Molestia existe en la Regin de Magallanes luego

    de la aparicin del Virus ISA en jaulas salmoneras

    cercanas a Torres del Paine. Y mientras el Subse-

    cretario de Pesca, Pablo Galilea, livianamente afir-

    ma que el virus llego para quedarse, represen-

    tantes de las empresas de turismo han criticado

    duramente el intento de esta industria de expan-

    dirse a la austral Regin. As, el Senador Pedro

    Muoz afirm que las malas prcticas sanitarias y

    ambientales de esta industria persisten, mientras

    Jos Vera Giusti de la Cmara de Turismo Austro

    Chile calific a la salmonicultura como una de las

    industrias ms perniciosas y destructiva, y el ex

    I R R E S P O N S A B I L I D A D S A L M O N E R A C O M I E N Z A A D E S T R U I R P A T R I M O N I O S A N I T A R I O Y T U R S T I C O D E

    M A G A L L A N E S

    Salmoneras. Foto: http://www.panoramadiario.com/internacional/articulo/articulo/2/criaderos-de-salmon-en-chile-son-

    amenaza-mayor-para-el-medio-ambiente/?no_cache=1

  • 33 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    intendente Ricardo Salles, seal que esta indus-

    tria tarde o temprano va a deteriorar nuestro ac-

    tivo ms importante que son nuestros paisajes

    naturales, libres de contaminacin.

    El brote del virus ISA en esta regin, demuestra

    que la irresponsabilidad sanitaria de estas com-

    paas contina sin cambios, luego de generar la

    mayor crisis social en Chilo.

    La confirmacin de la presencia del virus ISA en

    Magallanes debiera ser la ltima luz de alarma a la

    conciencia de las autoridades y a la comunidad

    respecto de la barbarie que estamos a punto de

    perpetrar: dar la bienvenida en Magallanes a la

    salmonicultura, una de las industrias ms pernicio-

    sas y destructivas de aquello mismo que declaran

    querer fomentar, el bienestar de la poblacin en el

    rea en la que se instalan, asegur el economista

    de la Universidad de Chile, Jos Vera Giusti, Direc-

    tor (s) de la Cmara de Turismo Austro Chile.

    Vera Guisti agreg a Ecocanos News que la

    mentira y la deformacin intencionada de la reali-

    dad son los argumentos con los que han continua-

    do diseminando su lacra, contando con el apoyo

    de la desinformacin de la poblacin general y con

    la decidida complicidad de las autoridades, que

    asumen como propios los discursos de inters cor-

    porativo que estn a punto de lograr su objetivo:

    violar irremisiblemente la belleza impoluta de

    nuestra privilegiada geografa para dar cabida a

    sus jaulas destructivas y contaminantes, replican-

    do la tragedia productiva y social que crearon en

    la Regin de Los Lagos y de Aysn.

    Por su parte, el ex Intendente de la Regin de

    Magallanes, Ricardo Salles, quien actualmente

    preside la Cmara de Turismo de Timaukel, en

    Tierra del Fuego, dijo a Ecocanos News que la

    presencia de brote de virus ISA cerca a Torres del

    Paine es una crnica de una muerte anunciada.

    Nosotros hemos sido reiterativos en que la indus-

    tria del salmn tiene que estar muy controlada por

    las razones que hemos esgrimido durante tanto

    tiempo: su impacto en el medioambiente. El turis-

    mo es la actividad nmero uno, reconocida desde

    hace 20 aos y tenemos que cautelar que no se

    vea afectada.

    La presencia de este brote est avalando lo que

    nosotros hemos venido diciendo en forma reitera-

    da que la acuicultura -independiente que es una

    actividad que genera trabajo-, es una industria

    contaminante que tarde o temprano va a deterio-

    rar nuestro activo ms importante que son nues-

    tros paisajes naturales, libres de contaminacin,

    agreg Salles.

    El ex Intendente afirm que la deteccin del virus

    ISA en Magallanes, nos preocupa y apelamos a las

    autoridades para que definitivamente nos sente-

    mos seriamente a conversar y ver de que manera

    ir controlando situaciones como esta, porque una

    vez que se producen es muy difcil volver atrs y

    un ejemplo claro es lo que paso en la Regin de

    Los Lagos.

    Ante la poca capacidad que tiene el Servicio Na-

    cional de Pesca, Ricardo Salles dijo que "si noso-

    tros queremos hacer sustentable cualquier activi-

    dad tenemos que destinar recursos, principalmen-

    te para el seguimiento y la fiscalizacin, para que

    en unos aos no estemos llorando bajo la leche

    derramada y encontrarnos con una situacin que

    ya no tiene pie atrs, por tanto se requiere de una

    decisin poltica del Gobierno para destinar mayo-

    res recursos.

    El presidente de la Cmara de Turismo de Timau-

    kel dijo que tiene que haber una voz de alerta

    para que ir pensando que vamos hacer con esta

    situacin, que estimo no requiere mayor anlisis.

    RELACIONES PBLICAS Y ESTRATEGIA CO-

    MUNICACIONAL

    Salmonicultura 2.0, 4.0 me da exactamente lo

    mismo. Lo que al turismo le preocupa es que este

    proceso se realice con mucha seriedad, que se

    proyecte la actividad salmonera no solamente co-

    mo un excelente negocio, sino en funcin de cau-

    telar el tema ambiental que es fundamental, y

  • 34 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    tambin la compatibilidad con otras actividades

    productivas. Porque las balsas jaulas contaminan

    el paisaje, y hay que evitar que esto se transforme

    en lo que fue la Regin de Los Lagos, indic Sa-

    lles.

    Jos Vera Giusti precis que su propuesta de

    "salmonicultura 2.0" ha quedado desnudada como

    lo que es en realidad: un intento burdo de hacer

    creer a la ciudadana que el inters corporativo de

    las salmoneras incluye realmente los anhelos de la

    comunidad en la que se insertan: Nada ms aleja-

    do de la realidad, como lo evidencia la denuncia

    de SERNAPESCA. Incluso a una escala productiva

    muy lejana de lo que pretenden en Magallanes,

    los salmoneros ya introdujeron el ISA. Por vues-

    tras obras los conoceris".

    En tanto el director del Centro Ecocanos, Juan

    Carlos Crdenas, dijo que la presencia del virus

    ISA en aguas de la comuna de Puerto Natales es

    consecuencia directa de la crisis generada el 2007

    en Chilo por el mal manejo sanitario y ambiental

    de esta industria. Ello desmiente el intento comu-

    nicacional de establecer un antes y un despus

    entre la "salmonicultura pre crisis" y la autodeno-

    minada nueva "salmonicultura 2.0", ya que la cul-

    tura y estilo empresarial imperante, as como su

    relacin con el Estado, es la misma.

    NEGRO FUTURO AMBIENTAL PARA LA PATA-

    GONIA

    Por su parte el Senador (PS) Pedro Muoz dijo

    que este hecho, demuestra que las malas prcti-

    cas sanitarias y ambientales de esta industria per-

    sisten, tras casi dos aos despus de que apareci

    el brote infeccioso que desat la crisis.

    La salmonicultura es un riesgo para el turismo y

    la pesca artesanal, pero parece que en el Gobier-

    no no se advierte esto y hay una obsesin por

    desarrollarla a toda costa, basndose en una su-

    puesta creacin de empleo que se sabe es esta-

    cional, precario, mal remunerado e inseguro,

    afirm el legislador.

    Muoz asegur adems que la propuesta guber-

    namental contempla medidas contradictorias, por-

    que no se puede al mismo tiempo plantear des-

    arrollar el turismo de intereses especiales y el

    carcter natural de la Patagonia con impulsar acti-

    vidades como la minera y la salmonicultura, cuyo

    impacto negativo en el entorno est comproba-

    do.

    Por su parte, el mdico veterinario Juan Carlos

    Crdenas seal que con la presencia del primer

    brote de virus ISA, la regin de Magallanes y

    Antrtica chilena acaba de perder su principal pa-

    trimonio sanitario a consecuencia de lo que era

    hasta ayer su aislamiento geogrfico: el de ser

    una mega regin libre de los principales patge-

    nos, virus, bacterias y ectoparsitos, que asolan a

    la industria acucola y ecosistemas marinos a nivel

    mundial.

    Lo dramtico es que ello ha ocurrido cuando slo

    hay 8 centros de salmn Atlntico funcionando,

    Qu suceder cuando entren a operar gran parte

    de las 1.600 concesiones salmoneras solicitadas,

    para un horizonte productivo de 80.000 toneladas

    anuales?, asegur el director de Ecocanos.

    Para Crdenas, es sorprendente la liviandad de

    argumentacin del Subsecretario de Pesca y de

    diversos funcionarios gubernamentales, sealn-

    dole a la sociedad chilena que el virus ISA lleg

    para quedarse y que tenemos que aprender a

    convivir con estas enfermedades. Ello segn el

    mdico veterinario clarifica ante la opinin pbli-

    ca sobre quienes van a ganar y quienes perdern

  • 35 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    DESTACABLE APORTE DE LA TELEVISION CHILE AL

    CONOCIMIENTO DEL MAR

    Cada cierto tiempo, la TV chilena se topa en las

    temticas de sus programas y el 2011 no ser la

    excepcin, ya que Canal 13 y TVN preparan espa-

    cios en torno al mar de su pas: Ocanos, Chile

    frente al mar y Frontera azul, respectivamente.

    Cabe destacar que este proyecto ha sido motivado

    por la crisis mundial del planeta y que ha puesto

    en relevancia la fragilidad de los sistemas energ-

    ticos y alimentarios, por lo que los grandes proble-

    mas que podran darse en el futuro ya son parte

    de la actualidad, como el agua, la alimentacin y

    la energa.

    Ocanos, Chile frente al mar, que contempla 12

    captulos, buscar llevar al telespectador a enfren-

    tar y conocer estos temas y valorar las riquezas

    del mar chileno mediante una mirada enmarcada

    en la experiencia de sus protagonistas, cuyo de-

    safo es navegar enfrentando vientos y corrientes,

    buceando las profundidades e investigando en

    puertos, islas, caletas y playas desconocidas, junto

    con llevar a cabo misiones recopilando informa-

    cin cientfica mediante el dilogo con expertos

    que darn pistas de lo que depara el futuro en

    relacin a los problemas del medio ambiente.

    En tanto, TVN pondr al aire Frontera azul, que

    en un principio tena como objetivo slo mostrar la

    vida submarina, pero que con el tiempo ha ido

    cambiando, tal como lo destaca su productora

    ejecutiva, Claudia Godoy, quien seala que mi

    espritu periodstico me hace darle una vuelta de

    tuerca. El anlisis que hice es que nos interesa el

    mar, queremos cuidarlo, pero no lo conocemos

    realmente, porque lo que nosotros vemos es la

    superficie y muy pocas veces vemos abajo, enton-

    ces por qu yo tengo que cuidar el mar?, aa-

    diendo que la idea es mostrarle al resto ese por-

    qu, qu es lo que hay abajo y qu cosas podran

    poner en peligro el mar o estaran a lo mejor un

    poquito conflictuadas con ste.

    En ese sentido, la periodista agrega que

    empezamos a buscar los temas para ponerlos en

    discusin y es as como decidimos termoelctricas,

    el tema de la matriz energtica versus el mar fi-

    nalmente qu pasa?, dnde tenemos que po-

    ner las centrales?, qu le va a pasar al fondo ma-

    rino? o a qu estamos dispuestos con el fondo

    marino?, porque al final tenemos que tener termo-

    elctricas o alguna matriz energtica de donde

    saquemos la energa, entonces estamos buscando

    un poco hincarle el diente a los grandes temas

    ecolgicos que vamos a discutir en el futuro.

    http://www.123.cl/adm_cont/espectaculos/

    actualidad/articulo_11593_b.html

    con la agresiva expansin de la industria salmone-

    ra en esta dcada en Magallanes.

    En tanto, Teobaldo Ruz, Presidente de la Cmara

    de Turismo de ltima Esperanza, dijo a Ecocanos

    News que Magallanes es una de las regiones ms

    prstinas del mundo, y por tanto nos preocupa

    mantener eso en el tiempo. Si el virus Isa afecta

    la biodiversidad de la Patagonia obviamente que

    nos preocupa. Pero el impacto del brote en lo pro-

    ductivo es problema de la industria y no nuestro,

    porque no han sabido controlarlo producto de sus

    malas prcticas.

    Nos preocupa que el Gobierno ya envo una seal

    que la industria del salmn tendr su desarrollo en

    Magallanes, y esto antes que finalice el proceso de

    zonificacin del borde costero, preci Ruiz, desde

    Puerto Natales.

    http://www.ecoceanos.cl/

  • 36 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    Segn FAO, despus de varios aos de expansin

    de la flota pesquera mundial hasta fines del dece-

    nio de 1980 y comienzos de 1990, el nmero de

    embarcaciones con cubierta se ha mantenido bas-

    tante estable en todo el mundo en 1,3 millones.

    Adems, la flota mundial dedicada a la pesca en

    aguas marinas y continentales inclua alrededor de

    1,3 millones de embarcaciones con cubierta y

    unos 2,8 millones sin cubierta, el 65 por ciento de

    las cuales careca de motor.

    Los pases de Amrica del Norte y Central tenan

    un 21 por ciento de pesqueros sin cubierta con

    motor; frica, un 16 por ciento; Amrica del Sur,

    un 6 por ciento y Oceana, un 3 por ciento.

    Entre los aos 1970 1990 la flota mundial arras-

    trera para la pesca del Jurel y caballa se concentro

    entre el Ocano Pacifico Oriental y el Atlntico,

    para posteriormente dar lugar a la flota palangre-

    ra en la pesca del Pez Espada y Atn; en el Callao

    un promedio de 200 barcos palangreros ingresan

    mensualmente al puerto para reparaciones y avi-

    tuallamiento de las nave.

    En 1989, la flota arrastrera rusa tena 2,419 bar-

    cos, la mayora fabricados en la poca de la Unin

    Sovitica. Desde 1992, la cifra disminuy en un

    26%, junto con la cantidad de personal calificado.

    Parte de esta flota fue adquirida por China y otros

    pases asiticos, que luego de repotenciarlos los

    enviaron a pescar en el Ocano Pacifico bsica-

    mente. No olvidar que los barcos arrastreros fac-

    tora que pescan jurel en aguas internacionales

    necesitan contar con una potencia suficiente para

    arrastrar en condiciones muy difciles de mar, por

    lo que necesitan tener una potencia de sus moto-

    res arriba de los 3,000 HP y tienen una produc-

    cin diaria de congelamiento entre 40 50 ton/da

    de jurel.

    Los Barcos arrastreros pelgicos que pescaron en

    nuestra zona bajo diversos convenios y contratos

    de pesca gastaron especialmente en el Callao ca-

    E L J U R E L E N E L M A R C O D E L A O R P P A C I F I C O S U R

  • 37 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    da uno alrededor de US $ 140,000.00 en talleres y

    vveres durante cada escala. Adems hay que

    agregar el cambio de tripulacin, gastos en capi-

    tana de puerto y migraciones. En 1989 entre los

    meses de Enero Diciembre pescaron en total 20

    barcos arrastreros factora 162,527 toneladas. En

    el ao 1990 se pesco 243,384 ton. y ente Enero

    Mayo de1991 la cantidad de 86,948 ton.

    Parte de esta flota actualmente esta pescando

    fuera de nuestras aguas a la cual hay que agregar

    los barcos abanderados por Japn, Espaa, Fran-

    cia, Australia, Nueva Zelandia, Holanda, Polonia,

    Chile etc. y un barco peruano WESTELLA que

    actualmente est operando con resultados negati-

    vos por falta de potencia en su motor principal

    para pescar en aguas internacionales.

    Si bien no tenemos informacin de las capturas

    totales en mar abierto, debemos asumir que entre

    las 200 400 millas de nuestras costas existe una

    biomasa de Jurel de 5 millones de toneladas

    aproximadamente; aunque durante el ltimo cru-

    cero que efectuaron los barcos de investigacin de

    Kaliningrado para el OROP (2009) estimaron la

    biomasa entre 1.5 y 2.2 millones de toneladas.

    Este es el reto que debemos afrontar, incentivar la

    creacin de una flota arrastrera que pueda partici-

    par en el OROP adecuadamente para lo cual debe-

    mos centralizar los dispositivos en la generacin

    de Inversiones, las embarcaciones de cerco estn

    limitadas por que el jurel en estas zonas se en-

    cuentra a profundidades entre 200 500 metros y

    no se puede pescar con redes de cerco por la ex-

    cesiva altura.

    Nuestro jurel ha pasado por innumerables Resolu-

    ciones a partir de la Ley General de Pesca, apro-

    bada por Decreto Ley N 25977, el 7 de Noviem-

    bre de 1992, la misma que establece en su Articu-

    lo 2 que los recursos hidrobiolgicos contenidos

    en aguas jurisdiccionales peruanas son patrimonio

    de la Nacin, por lo que corresponde al Estado

    regular el manejo integral de esos recursos propi-

    ciando su explotacin racional, para destinarlo

    exclusivamente al Consumo Humano y no al con-

    sumo de animales.

    Dentro de ese contexto, el ex-Ministerio de Pes-

    quera expidi la Resolucin Ministerial 150-2001-

    PE, el Decreto Supremo N 024-2001-PE, el De-

    creto Supremo N 034-2001-PE y el Decreto Su-

    premo N 036-2001-PE, de 4 de Mayo del 2001,

    11 de Junio del 2001, 11 de Octubre del 2001 y

    26 de Noviembre del 2001, respectivamente. El

    Ministerio de la Produccin el Decreto Supremo N

    001-2002-PRODUCE, de 15 de Septiembre del

    2002, Decreto Supremo N 021-2004 PRODUCE

    del 01 de Octubre del 2004 y su Fe de Erratas al

    Decreto Supremo N 021-2004-PRODUCE el 06 de

    Octubre del 2004 y en los ltimos aos: el Decreto

    Supremo N 005-2007-PRODUCE, Decreto Supre-

    mo N 013-2007-PRODUCE, Decreto Supremo N

    022-2009-PRODUCE y la Resolucin Ministerial N

    096-2010-PRODUCE entre otros instrumentos le-

    gales que promueven la explotacin racional de

    jurel y caballa para consumo humano directo e

    inclusive se da facilidades para contratar personal

    extranjero.

    Al aprobarse los incentivos para favorecer el desa-

    rrollo de dicha actividad, como los contenidos en

    el Decreto Supremo N 001-2002-PRODUCE, de 5

    de Septiembre del 2002, y DS 021-2004-PRODUCE

    se dio un trato similar a las embarcaciones arras-

    treras de media agua que operen con bandera

    extranjera con relacin al que se da a sus simila-

    res con bandera nacional.

    Este trato similar fue motivado por el hecho de

    que, al aprobarse los citados incentivos, se consi-

    dero de manera especifica el caso de las empresas

    nacionales que piensan operar embarcaciones de

    arrastre de media agua con bandera extranjera

    dedicadas a la pesca de recursos hidrobiolgicos

    para consumo humano directo en territorio perua-

    no.

    Sin embargo no sucede lo mismo con la disposi-

    cin 1-020102 (Parte I Capitulo II de la Seccin I)

    del Reglamento de la Ley de Control y Vigilancia

    de las Actividades Martimas, Fluviales Lacustres,

  • 38 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    aprobado por Decreto Supremo N 028-DE/MGP,

    de 25 de Mayo del 2001, situacin que induce a

    que la Direccin General de Capitanas de la Mari-

    na de Guerra del Per aplique a las embarcaciones

    arrastreras de media agua y barcos multipropsito

    operados por empresas nacionales, el rgimen

    vigente para las naves mercantes de bandera ex-

    tranjera, generndose adems de sobrecostos una

    seria complicacin operativa.

    El trato discriminatorio en comentario es contrario

    a principios contenidos en la Constitucin Poltica

    del Estado y a disposiciones expresas de la Ley

    Marco para el Crecimiento de la Inversin Privada,

    aprobada por Decreto Legislativo N 757, del 1 de

    Agosto de 1991.

    Consecuentemente, es indispensable que todas

    las normas y reglamentos legales que rigen las

    actividades de las embarcaciones arrastreras de

    media agua y barcos multipropsito destinados a

    la pesca para consuma humano directo sean co-

    herentes y complementarias y, sobre todo, que

    respeten los principios consagrados en la Constitu-

    cin Poltica del Estado y en las dems normas

    fundamentales que le son aplicables en el marco

    de la Inversin Nacional e Internacional.

    La inobservancia de lo expuesto en el prrafo an-

    terior no solo contraviene sino que desnaturaliza

    el fin social que tienen las medidas dictadas por el

    Gobierno para fomentar el consumo humano di-

    recto de los recursos jurel y caballa a nivel nacio-

    nal, dentro del marco de la poltica de promover el

    desarrollo de una moderna flota en ese sector de

    la actividad pesquera que genere empleo e ingre-

    sos.

    Tomando en cuenta que el costo del Petrleo Die-

    sel 2 (S/. 8.71 / galn) en la explotacin de barcos

    arrastreros representa el 60% de la Inversin,

    obliga a los armadores reducir sus gastos fijos

    significativamente a fin de que la actividad de la

    pesca del Jurel y Caballa sea rentable.

    A ese respecto, se debe destacar que, cualquier

    gasto que se haga en adicin a los que demandan

    las operaciones pesqueras, como son la obligacin

    de contratar los servicios de una agencia martima

    y prctico, aun cuando los Barcos pesqueros ten-

    gan hlices laterales en proa y popa; o pagar un

    tcnico-cientfico investigador de IMARPE cuando

    no es necesario ya que esta entidad realiza sus

    propias investigaciones, esto encarece el precio

    del jurel y la caballa capturados por las embarca-

    ciones arrastreras de media agua o multipropsito

    que son operados por empresas nacionales.

    Finalmente existe una situacin anmala que es

    necesario corregir. En la actualidad, tal como est

    previsto en las disposiciones legales pertinentes,

    la Direccin General de Capitanas de la Marina de

    Guerra del Per, en observancia de lo dispuesto

    en el Texto nico de Procedimientos Administrati-

    vos (TUPA), aprobado por Decreto Supremo N

    011-DESMGP, de 23 de Octubre del 2002, exige

    que se le presente el permiso de pesca como re-

    quisito sine qua non para conceder el permiso de

    navegacin.

    El procedimiento en cuestin carece de sentido en

    la prctica, ya que una embarcacin con permiso

    de pesca no puede faenar sin navegar. Y el permi-

    so correspondiente se concede previa inspeccin

    de la embarcacin por la Direccin General de

    Capitanas, de la Marina de Guerra del Per, ins-

    peccin que en la prctica se hace dentro de los

    quince das tiles posteriores a su solicitud.

    En otras palabras, la embarcacin recurrente en el

    mejor de los casos tendra que esperar ms de

  • 39 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    dos semanas para faenar despus de haber obte-

    nido la renovacin de su permiso de pesca. Re-

    sulta necesario establecer el canal nico.

    Es pertinente destacar que las embarcaciones de

    arrastre y multipropsito de media agua son alter-

    nativas de la actividad pesquera que por su moda-

    lidad de pesca favorece la formacin de una pes-

    quera de altura, con la cual reafirmaremos nues-

    tra presencia efectiva en aguas internacionales y

    jurisdiccionales peruanas y consolidaremos nues-

    tra soberana real sobre ellas.

    La zona tradicional para la pesca de arrastre del

    jurel, segn las experiencias del Kinca el Canchis

    entre 1,993 y 1,998, se encuentra al norte del

    paralelo 4.

    Fuera de esa latitud la zona es pobre para el

    arrastre.

    Referencialmente puedo indicar que de acuerdo a

    la informacin del crucero de pelgicos realizada

    por Imarpe en Febrero 2004 indica que al norte

    del paralelo 4, la isoterma de los 15" est asocia-

    da al grado de oxigenacin 1, hbitat ms favora-

    ble para el jurel que se encuentra a 180 metros de

    profundidad, la cual es adecuada para la pesca de

    arrastre con redes de arrastre de media agua. La

    bsqueda de reas de pesca ms all de las 30

    millas, en zonas sin antecedentes o sin referencias

    histricos de capturas de jurel, inducen a un gasto

    en combustible que inevitablemente se ver refle-

    jado en el precio final del producto capturado.

    A consecuencia de los cambios climticos y ubica-

    cin de las especies transzonales y altamente mi-

    gratorias, las investigaciones marinas ya no de-

    ben ser locales sino integrada con Colombia,

    Ecuador y Chile.

    Ing. Jos De La Cruz Sotomayor

    EN LA MESA

    JUREL CABALLA

  • 40 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    En la reunin de Lima, 18 de Mayo 2009 se busco

    avanzar el proyecto de convenio para la creacin

    del OROP, que regular la pesca en la zona de

    alta mar del Ocano Pacifico mediante la concilia-

    cin de intereses entre los Estados de pesca a

    distancia y los Estados con aguas jurisdiccionales

    adyacentes a la alta mar.

    Con motivo de la participacin del Per en el Or-

    ganismo Regional de Ordenamiento Pesquero

    OROP para el Pacifico Sur en la explotacin del

    Jurel, Caballa y Pota es conveniente recordar que

    el Per ha participado en innumerables reuniones

    de carcter internacional sobre derechos del mar y

    extraccin pesquera sin que a la fecha surja efec-

    to en nuestro desarrollo, no por las condiciones o

    reglamentos que sobre el particular se han emiti-

    do sino porque no nos adecuamos y no acatamos

    los nuevos reglamentos que emiten estas organi-

    zaciones internacionales, tardamos mucho en dar-

    nos cuenta sobre la importancia de contar con una

    flota pesquera que pueda asumir su rol en la pes-

    ca de Alta Mar, no solamente en el Pacifico Sur si

    no ahora en la Antrtida. El Per cuenta con un

    Barco Arrastrero operativo Westella y un Barco

    Palangrero de altura en la pesca del Atn TUNU-

    PA; los otros dos barcos cerqueros en la pesca del

    Atn, operan en el Ecuador.

    Sin embargo se ha otorgado Incremento de Flota

    entre los aos 2007 2009 a 18 empresas perua-

    nas para construir y/o adquirir 32 barcos, entre

    Arrastreros y Multipropsito Congeladores/RSW.

    Solo ha cumplido con el Incremento de Flota TASA

    con la adquisicin de la nave Westella. Sobre el

    particular hay que tomar una medida que facilite

    la importacin de barcos para las empresas que

    verdaderamente deseen invertir en el Per y am-

    pliar el Decreto Supremo N 011-2007-PRODUCE.

    Si no adquirimos los barcos solicitados tendremos

    una cuota limitada en el OROP para la pesca del

    jurel y caballa como sucedi con el Atn en la Co-

    misin Interamericana del Atn Tropical CIAT. Los

    pases miembros del OROP ya tienen una flota

    arrastrera que esta pescando en el Ocano Pacifi-

    co Oriental.

    Cabe indicar que el Per ha tenido una participa-

    cin activa como Observador en las rondas de

    negociaciones para la conformacin del OROP,

    realizadas en Australia, Chile, Nueva Caledonia,

    Guayaquil y Australia.

    Otra Organizacin donde el Per participo tarda-

    mente fue en la Comisin Interamericana del Atn

    Tropical, constituida en al ao 1949, mediante una

    Convencin suscrita entre Estados Unidos de Am-

    rica y Costa Rica a la cual se han venido adhirien-

    do otros pases ribereos del Ocano Pacfico

    Oriental, as como estados con intereses atuneros

    en el Pacfico Oriental.

    Desde 1998 el Per asisti a las reuniones de la

    Comisin Interamericana del Atn Tropical (CIAT)

    en calidad de observador, habindose encontrado

    con temas ligados al desarrollo

    atunero y que fue necesaria la presencia de nues-

    tro pas como miembro pleno.

    Desde entonces el Per ha llevado a cabo coordi-

    naciones con pases latinoamericanos que son

    miembros plenos para evitar medidas que perjudi-

    quen la constitucin de una flota atunera nacional

    y que contemos con una capacidad de acarreo,

    dado que en la CIAT estn limitando el crecimien-

    to de la flota cerquera.

    En la 65 reunin del CIAT, de setiembre de 1999,

    el Per efectu una declaracin en la que inform

    su decisin de adherirse a la Convencin por con-

    siderar que la CIAT representa los altos intereses

    para el desarrollo atunero en el Ocano Pacfico

    Oriental.

    El gobierno del Per teniendo en cuenta el rico

    potencial de tnidos en nuestro litoral, considero

    pertinente en ese entonces solicitar a la CIAT re-

    servar el derecho para una flota de 6000 tonela-

    P A R T I C I P A C I O N D E L P E R U E N P E S C A D E A L T A M A R

  • 41 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    das de Registro Neto. En este documento se men-

    ciona que es preocupacin compartida por nuestro

    pas, el considerar prudentes las medidas de limi-

    tacin de la capacidad de bodega a nivel del Oc-

    ano Pacfico Oriental, respetando los derechos

    soberanos de los pases ribereos en su dominio

    martimo.

    Desde 1997 el Per est empeado en diversificar

    la industria pesquera destinada al consumo direc-

    to y promover la actividad atunera, para lo cual

    existe una legislacin promocional sobre la mate-

    ria, pendiente de aplicacin.

    Por estos antecedentes el Congreso del Per

    aprob recin en el ao 2002 la Resolucin Legis-

    lativa mediante la cual se Aprueba la adhesin del

    Per a la Convencin entre los Estados Unidos de

    Amrica y la Repblica de Costa Rica para el Esta-

    blecimiento de una Comisin Interamericana del

    Atn Tropical (CIAT), adoptada en Washington,

    el 31 de mayo de 1949.

    Actualmente los pases miembros de la CIAT, por

    medio de la resolucin C-00-06estableci un Re-

    gistro Regional de Buques (RRB), administrado

    por el personal de la CIAT bajo las rdenes de

    cada pas de jurisdiccin. Lo nico que establece

    la resolucin C-02-03es un objetivo de capacidad

    pesquera, expresado en m3 que funcione bajo el

    esquema del RRB. Es decir, que no se aumente la

    capacidad ms all de los buques actualmente en

    el Registro, con la salvedad de aquellos que reem-

    plazan a barcos que salen del registro y por lo

    tanto no estaran autorizados a pescar (por ejem-

    plo un buque que se hunde).

    Al momento que se aprob la resolucin anterior,

    Per solicit que adems de aquellos buques en el

    RRB, se les permitiera agregar tantos buques cer-

    queros como sumaran 3,195 m3. Cualquier pas

    puede obtener la capacidad que quiera, mientras

    la obtenga de buques en el Registro o que reem-

    place a buques que salgan del Registro.

    Actualmente el Per ha utilizado mil metros cbi-

    cos entre las Embarcaciones Pesqueras ALINA y

    ALESHKA con una capacidad de bodega 500m3

    cada una, quedando disponibles 2,195 m3que por

    la va judicial aun mantiene 2000 m3 la empresa

    SOCIEDAD ATUNERA DEL SUR S.A otorgada me-

    diante Resolucin Directoral N 159-2005-

    PRODUCE/DNEPP de fecha 10 de Junio 2005 sin

    que a la fecha adquiera o construya 4 barcos de

    500 m de capacidad de bodega.

    El Congreso de Per aprob en el mes de Enero

    2008 el proyecto de ley de Promocin para la Ex-

    traccin de Recursos Hidrobiolgicos Migratorios

    presentado por el ministro de la Produccin. Se

    prev, entre los beneficios, exonerar a la flota atu-

    nera extranjera del pago de impuestos General a

    las Ventas (IGV) y Selectivo al Consumo (ISC) por

    el consumo de petrleo diesel. Ley que a la fecha

    aun no es Reglamentada.

    Finalmente el Per volvi a insistir en aumentar su

    capacidad de acarreo (cuota) en la pesca de atn

    durante la 79, 80 y 81 Reunin de la Comisin

    Interamericana del Atn Tropical (CIAT) de 3,195

    m3 a 14,046 m3 para la pesca de atn.

    La Ley de Promocin para la Extraccin de Recur-

    sos Hidrobiolgicos Altamente Migratorios, permite

    a las embarcaciones atuneras recargar combusti-

    ble a precio de exportacin (sin IGV ni ISC), siem-

    pre que descargue por los menos el 30 por ciento

    del atn contenido en sus bodegas en puerto pe-

    ruano.La aprobacin de esta ley permitir al pas

    competir en igualdad de condiciones con Ecuador

    y generar ms puestos de trabajo.

    En resumen "No hay flota atunera en Per, pero s

    hay infraestructura para procesar la especie.

    Tambin el Per es miembro pleno del Tratado del

    Antrtico desde 1989 y es la nica potencia pes-

    quera que no es miembro de la Comisin confor-

    mada por 26 pases y 9 adherentes entre ellos el

    Per.

    La Convencin sobre la Conservacin de los Re-

    cursos Vivos Marinos Antrticos (CCAMLR) fue

  • 42 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    suscrita en Canberra, Australia, el 11 de septiem-

    bre de 1980 y entr en vigencia el 7 de abril de

    1982.

    Segn informacin obtenida en IMARPE, el Per

    ha realizado 17 campaas Antrticas a un costo

    aproximado de 40 millones de US $ en 20 aos,

    nicamente en le ejecucin de las expediciones.

    Tambin el Per es miembro de Scientific Commit-

    tee on Antarctic Research SCAR desde el 2000 sin

    embargo nuestro nivel de participacin es nulo.

    Per firmo la Convencin CCAMIR en 1982 pero

    no integra la Comisin a pesar de realizar el tipo

    de Investigacin requerida como: Acstica, Ocea-

    nografa, Biologa y, Biodiversidad.

    Per no participa regularmente en las reuniones

    de la Comisin no obstante tener status de Obser-

    vador y de ser unnimemente reconocido por el

    nivel de su administracin pesquera.

    Tomar en cuenta en el futuro la creciente deman-

    da de alimentos. Podemos aspirar a participar en

    la Antrtida en la extraccin del Kril, calamar y del

    bacalao de Profundidad bajo dos mecanismos:

    Intervencin Directa y/o Joint Venture; una vez

    que la pesquera supere ciertos lmites segura-

    mente se ingresara a un sistema de cuotas como

    ahora se pretende en el OROP del jurel y Caballa y

    en la CIAT con el Atn.

    Ing. Jose De La Cruz Sotomayor

    Pesqueros del Pacfico

    Empresa conformada por una sociedad entre TASA y AUSTRAL que cuenta con un barco factora de nom-

    bre Westella, adquirido a North Atlantic Fishing Company Limited con el objetivo de poder acceder a la pes-

    ca todo el ao y fuera de las 200 millas.

    El Westella es un barco arrastrero de media agua con una capacidad de 120 TM / da de congelado y un

    almacenamiento de 2,400 m3 de bodega.

  • 43 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    Diversos han sido los avisos de vecinos que han

    acudido a los supermercados a comprar jurel en

    conserva y se han encontrado con que no hay.

    A pesar de que los medios de comunicacin ponen

    paos fros y explican que esta situacin es por la

    destruccin de las plantas conserveras el 27 de

    febrero, la realidad es mucho ms cruda y tajante;

    el jurel se est extinguiendo a causa de la sobre-

    explotacin y mientras tanto, todava los empresa-

    rios piensan en seguir convirtindolo en harina de

    pescado para fabricar alimento de otros animales,

    que se venden a "mejor precio".

    La extincin del jurel se ha anunciado desde hace

    bastante tiempo, incluso hace aos. Con motivo

    de esta situacin, casi "apocalptica", reeditamos

    un artculo publicado hace algunos meses.

    El Jurel: Defenderlo es deber de todos.

    El jurel, junto a la caballa, el monito, la sardina ,

    la anchoveta y otros, forman parte del grupo de

    los pescados azules, llamados as por su contenido

    de grasa mayor que el de los pescados blancos

    como la merluza. La grasa que tienen los azules

    es rica en Omega 3, un cido al que se le atribuye

    una serie de propiedades benficas; disminuye el

    colesterol, ayuda a impedir la formacin de cogu-

    los en las arterias, previniendo la trombosis, de-

    rrames cerebrales e infartos cardiacos. Tambin

    se le atribuye la prevencin de cncer de colon,

    de prstata y de mama.

    El contenido proteico de los pescados en general y

    en especial de los azules, los hace imprescindibles

    en la alimentacin de quienes desarrollan masa

    muscular; como nios y adolescentes. Pero esta

    riqueza nutricional de los azules y la abundante

    poblacin que hasta hace algunos aos los carac-

    teriz, es la que ha gatillado que hoy estn des-

    apareciendo de nuestra dieta y de nuestro mar.

    Entre Coronel y Talcahuano se concentran las ma-

    yores tasas de desembarque de jurel del pas, es

    as como el presidente de la Federacin de Traba-

    jadores de la Industria Pesquera (FESIP), Robin-

    son Crcamo afirma que el jurel representa el

    80% de la actividad pesquera de la Regin.

    En 1995 se lleg a pescar 4.4 millones de tonela-

    das de jurel, en una pesca indiscriminada que co-

    menz en los aos 80. Hoy la pesca se rige por la

    "Ley Corta", vigente desde el 2001, que asign

    cuotas de captura por armador (dueos de em-

    EL JUREL YA DESAPARECI DE LOS SUPERMERCADOS

    Enviado por MOVIMIENTO-REGIONALISTA el 19/11/2010 a las 15:11 Escrito por rsumen.cl

  • 44 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    barcaciones), lo que en la prctica signific que

    las alrededor de 12 grandes pesqueras terminaran

    por concentrar el 95% de la pesca del jurel y los

    pescadores artesanales el 5% restante.

    El jurel puede alcanzar unos 70 centmetros de

    largo en 16 aos de vida, sin embargo en 1981 se

    impuso que el jurel poda ser capturado con 26

    cms. de longitud, esto es cuando llega a su prime-

    ra madurez sexual. Segn diversos informes, el

    tamao del jurel ha ido disminuyendo; en 1993 la

    talla mnima era de 34 cms. y en 1995 era de 33

    cms. En 1999, en Talcahuano, se registr que el

    58.7% del jurel capturado estaba bajo los 26 cms.

    La importancia del tamao del jurel capturado

    radica en que si ste es muy pequeo no alcanza

    a reproducirse. Sin embargo, esto no les interesa

    a quienes lo han sobreexplotado.

    Para el 2008, se estableci que podan pescarse

    de 1.6 millones de toneladas. Para este 2010, el

    lmite se fij en 1.3 millones de toneladas, pero

    todava no pueden capturar ni el 30% y se calcula

    que slo podrn pescar entre 500 mil y 600 mil

    toneladas, o sea ni la mitad de las toneladas que

    se les ha asignado.

    La situacin se agrava, en tanto barcos factora

    pescan fuera de la zona econmica exclusiva, sin

    respetar las medidas de conservacin, como por

    ejemplo; la talla mnima y su tiempo de desove.

    Estos han aumentado la captura de 100.000 tns a

    500.000 tns de jurel, segn Robinson Crcamo de

    la FESIP.

    Segn el reciente censo pesquero del INE, en

    nuestra regin hay 13.513 pescadores artesana-

    les, de los cuales 5.797 se dedican slo a la ex-

    traccin de peces (principalmente anchoveta, sar-

    dina, merluza, jurel). Estos ms de 5 mil pescado-

    res sobreviven emplendose en otros rubros mien-

    tras estn inactivos y con subsidios que constante-

    mente deben arrancrselos a un Estado que en-

    treg su fuente laboral a unos cuantos.

    Los trabajadores de la industria pesquera tambin

    estn sometidos a la precariedad laboral de las

    empresas. Gatillados por el terremoto y maremoto

    y por la ausencia de jurel, ya se han realizado 400

    despidos en Coronel y 1200 despidos en Talcahua-

    no.

    El Orgullo de ser el Segundo productor de

    Harina de Pescado despus de Per.

    En nuestra regin, la harina de pescado ha deja-

    do, paulatinamente, de ser uno de los productos

    ms exportados. Esto no es porque no se produz-

    ca, sino porque la harina se queda en el pas.

    Hasta hace unos aos, casi el total de la produc-

    cin de harina era comprada por China, pero hoy

    son las salmoneras las que la compran como ma-

    teria prima para fabricar el alimento de los salmo-

    nes en engorda.

    Para la industria del salmn, hoy es de vital impor-

    tancia que se siga pescando con la misma irracio-

    nalidad. Sus gerentes dicen que es un gran bene-

    ficio sacar toneladas de jurel -pescado abundante

    y barato- y convertirlo en alimento para un pesca-

    do caro y exclusivo como el salmn. Un detalle es

    que para hacer crecer 1 kilo de salmn son nece-

    sarios entre 7 y 10 kilos de jurel, segn Cosme

    Caracciolo de la Confederacin Nacional de Pesca-

    dores Artesanales de Chile (Conapach).

    Ante lo cual, los empresarios del salmn dicen que

    para un 1 kilo de salmn slo son necesarios 1.7

    kilos de jurel.

    De todas formas, hasta el 2009, ms del 70% de

    los desembarques del jurel se converta directa-

    mente en harina y el restante se dejaba para con-

    sumo humano nacional y de exportacin. De esta

    manera, el porcentaje de jurel que terminaba en

    nuestra mesa era mnimo.

    Hoy la situacin es ms dramtica, pues ante la

    escasez del jurel, el Estado, por su voluntad, no

    va a priorizar la seguridad de nuestra alimenta-

  • 45 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    cin, sino que dejar que las empresas sigan

    haciendo lo mismo, explotar y vender lo que es de

    todos al que le pague ms por ello.

    El sistema de cuotas de captura por armador ha

    sido destructiva pues ha fijado estos lmites segn

    las ambiciones empresariales. Pero tambin, la

    extraccin masiva de slo algunas especies tam-

    bin ha contribuido a este desastre, pues desesta-

    biliza el ecosistema marino, interrumpiendo cade-

    nas trficas y reproductivas.

    La superacin de este modelo depredador no pasa

    por voluntades polticas de las autoridades, sino

    que pasa por la lucha de los pescadores artesana-

    les y los industriales que ven como un recurso que

    es de todos, slo ha enriquecido a unos cuantos, y

    tambin del conjunto de la comunidad que ve co-

    mo se les extermina una fuente alimenticia.

    PS: Un personaje: El demcrata cristiano Felipe

    Sandoval fue Subsecretara de Pesca en el gobier-

    no de Lagos, cuando se aprob la Ley Corta de

    pesca que entreg la biomasa marina a las empre-

    sas. Durante la presidencia de Bachelet particip

    en la "mesa del salmn" donde fue premiado,

    pues hoy es un alto funcionario de la salmonera

    AquaChile.

    http://www.todoschile.cl/content/view/1109270/

    Jurel-ya-desaparecio-de-los-supermercados.html

    JUREL: TRACHURUS MURPHY

    AREA DE DISTRIBUCION

  • 46 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    MARINA MERCANTE NACIONAL

    La Marina Mercante Nacional tomo un auge impor-

    tante desde la dcada del 60, hasta a mediados

    de la dcada del 70, como consecuencia de la pro-

    teccin que se daba a las cargas tanto de exporta-

    cin e importacin que dieron algunos pases co-

    mo el nuestro, que se le llamo RESERVA DE CAR-

    GA, estas polticas de gran impacto en su momen-

    to por los pases en vas de desarrollo, fue imitada

    por pases asiticos, y africanos, desconcertando a

    los pases industrializados y lideres en transporte

    martimo, que coadyuvo a una reunin de la UN-

    TAC en 1974, donde se acuerda compartir los fle-

    tes en 40% para los buques nacionales de lnea,

    de ida y vuelta (exportacin e importacin), y

    20% para los buque trampas sin lnea.

    Posteriormente con el continuo crecimiento de las

    flotas nacionales a consecuencia de su proteccin,

    los armadores de los pases lideres en transporte

    martimo, protegidos por sus estados, estratgica-

    mente embanderan sus buques en los pases lla-

    mados parasos fiscales, portando banderas de

    conveniencia, donde solo se tributa con el 1% al

    costo de la nave, y los pases se desatienden to-

    talmente de su tripulacin y toda accin comer-

    cial, medida que les permiti reducir sustancial-

    mente sus fletes, que coadyuvo a sacar del mer-

    cado a las naves de bandera nacional, ya que es-

    tas seguan con medidas antiguas y anti tcnicas,

    cobrando hasta 34% de impuesto a la adquisicin

    de las naves, mas el impuesto a las utilidades, de

    tal manera que las hace incompetentes y las saca

    del mercado.

    Recordemos que la Compaa Peruana de Vapores

    CPV, entro en una crisis profunda en la dcada

    del 80, donde las naves navegaban con una carga

    incapaz de producir un flete para pagar el com-

    bustible, menos los salarios, de tal manera que la

    incompetencia en la psima administracin publica

    hace que se origine un tremendo forado, sumado

    a ello el conocido escndalo de las naves Pachitea

    y Mantaro. CON LA DESAPARICIN DEL ESCENA-

    RIO DE LAS FLOTAS MERCANTES NACIONALES,

    SE IMPULSA CON FUERZA LA POTENCIACIN DE

    GRANDES CONSORCIOS INTERNACIONALES, QUE

    MANEJAN TRANSPORTE MARTIMO, A LA VEZ

    SON OPERADORES PORTUARIOS

    En 1991 con un nuevo gobierno de Alberto Fuji-

    mori, mediante DL 021 y DS 064, en vez de corre-

    gir las distorsiones que se estaban produciendo en

    la marina mercante, elimina la reserva de carga y

    no se implementa una Ley que compense y moti-

    ve a una inversin en flota nacional, se eliminan

    las lneas de carga y se liberaliza el transporte

    martimo, desprotegindose incluso el CABOTAJE,

    privatizndose la Naviera Transocenica a capita-

    les de nuestros amigos del Sur, dejando desprote-

    gida y totalmente desactivada la Marina Mercante

    y sin flota de Reserva Naval, estratgica en la paz

    y en conflicto.

    En el mes de Julio del ao 2005, despus de mu-

    cho debate, marchas llevadas acabo desde el

    2001, se consigue la Promulgacin de la Ley

    28583, misma que fue totalmente politizada y lle-

    vada al terreno patriotero del falso nacionalismo, y

    que a pesar de sus MODIFICATORIAS EN DI-

    CIEMBRE DEL 2009, QUE FUERON MAS DE LOS

    MISMO, HASTA LA FECHA NO HAN MOTIVADO

    LA INVERSIN, NO SE HA PERMITIENDOSE LA

    REACTIVACIN DE LA FLOTA DE MARINA MER-

    CANTE, como: art.

    4.1.- El Presidente del Directorio, la mayora de

    Directores y el Gerente General, deben de ser pe-

    ruanos, el capital debe de ser 51% nacional.

    13.- El 80% de tripulacin debe de ser nacional,

    etc.

    Estas medidas jaladas de los cabellos en pleno

    siglo XXI, no han motivado la inversin en este

    importante sector productivo, mucho mas hoy

    cuando cada da estamos mas atados a un mundo

    globalizado y a una competencia martima de

    A C T I V I D A D E S M A R T I M A S Y R E T O S P A R A E N F R E N T A R S U D E S A R R O L L O

  • 47 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    grandes consorcios internacionales, por lo que se

    debe de adoptar medidas que aliente, unan y no

    espanten la inversin.

    PROPUESTAS

    1.- Dejar el articulo 4.1 como esta, solo para

    diferenciarlo, agregarle, naviero o persona

    natural de cabotaje.

    2.- Agregar un nuevo tem en este articulo,

    donde se crea el naviero nacional de ultra-

    mar, que elimina los requisitos anteriores,

    dejando en libertad a cualquier inversionis-

    ta.

    3.- La tripulacin para la navegacin por ca-

    botaje debe de ser 100% nacional y la inter-

    nacional por competencia

    Recordemos que la Marina Mercante es una profe-

    sin internacional y no se le puede poner canda-

    dos, porque si estas normas se dieran en otras

    latitudes, solo hagmonos una sencilla pregunta y

    de fcil entendimiento DONDE ESTARAN NAVE-

    GANDO LOS MARINOS MERCANTES PERUANOS

    EN ESTE MOMENTO QUE NO TENEMOS FLOTA

    MERCANTE.

    Para lograr un mercado de fletes regionales, debe-

    mos de emprender una alianza con los pases ve-

    cinos, crear un segundo registro, promoviendo la

    conformacin de una flota de cabotaje internacio-

    nal entre los pases de Colombia hasta Chile, como

    medida de ensayo. Luego conformar una flota

    internacional, capaz de asociarse a los grandes

    consorcios internacionales.

    EL PRINCIPAL OBJETIVO DE LA REACTIVA-

    CIN DE LA FLOTA DE MARINA MERCANTE,

    DEBE DE SER EL DE RECUPERAR LOS

    APROXIMADAMENTE 2,000000,000 DE

    USD. POR CONCEPTO DE FLETES Y QUE PER-

    MITA REGULAR NUESTROS FLETES DE CO-

    MERCIO EXTERIOR.

    PUERTOS

    Los puertos pasaron a una etapa de total renova-

    cin desde la dcada del 60, por la unitizacin y

    contenedorizacin de la carga.

    Pero en el caso de la flota de Marina Mercante, no

    se le dio el inters a estos importantes temas,

    porque los puertos siempre fueron administrados

    con una visin poltica y no tcnica. Recordemos,

    que ya en 1964 despus de muchas reuniones y

    acuerdos de los navieros desde la dcada del 50,

    se da el transporte masivo de contenedores de 20

    pies, en 3 naves con capacidad de 1,200 contene-

    dores, para lo cual tanto las naves como los puer-

    tos deberan de estar equipados de moderna in-

    fraestructura, medida que llevo a la modernizacin

    de muchos puertos del mundo.

    Pero en el Per, termino la modernizacin del

    muelle N 5, llamado hoy muelle Norte en el ao

    de 1968, y no se hizo absolutamente nada por

    modernizar el puerto a las nuevas eras del trans-

    porte, no siendo capaz ni siquiera de soportar el

    peso de una gra. Igual sucedi con el puerto de

    Gral. San Martin, donde su implementacin termi-

    no en el ao de 1969, vindose despus de un

    corto periodo de tiempo, que el patio de carga no

    estaba preparado para resistir el peso ni de un

    montacargas y hasta la fecha continua ser poder

    ser usado. Eso sucedi porque se entrego la admi-

    nistracin de los puertos, a gente sin capacidad,

    conocimiento y de mucho conformismo. Conti-

    nuara sucediendo mientras las autoridades no in-

    volucren en estos sectores sensibles especializa-

    dos a personal tcnico.

    El puerto del Callao como el puerto ms importan-

    te del Per, debe de iniciar un gran salto sin retor-

    no al progreso y a consolidarse como el HUB ms

    importante en la Regin, para lo cual debe de dar

    medidas claras de consolidacin, y genere con-

    fianza como:

    1.- Asegurar sus lmites de expansin hacia toda

    la Base Naval del Callao. Incluyendo las reas po-

    bladas de Puerto Nuevo; tomando como punto de

    partida, que la ciudad siempre en aras de su desa-

    rrollo comercial, debe apoyar al crecimiento por-

    tuario cediendo reas, previa concertacin, para lo

    cual siempre la ciudad debe de estar comprometi-

    da con el sistema.

  • 48 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    2.- Reubicar y modernizar la Base Naval, de igual

    forma indemnizar y reubicar a los pobladores de

    Puerto Nuevo.

    3.- Crear una Zona de Actividad Logstica cercana

    al puerto, capaz de influir en la reduccin de cos-

    tos, con amplias vas de acceso.

    3.- Replantear y reordenar el sistema portuario,

    alejando de la zona de mercancas secas, a los

    grneles lquidos peligrosos y minerales, sealan-

    do fechas.

    4.- Dictar medidas de Estado, referente a la Mo-

    dernizacin del Sistema Portuario que permanez-

    can en el tiempo, para motivar la inversin priva-

    da en este sector especializado y muy costoso,

    creando conciencia en la poblacin de sus bonda-

    des y que el largo tiempo de las concesiones se

    debe a la gran inversin que se va a llevar acabo

    y el tiempo que el inversionista necesita, para re-

    cuperar sus inversin mas utilidades.

    5.- Establecer tcnicas que permitan captar nue-

    vas lneas navieras, en base a la competitividad,

    misma que debe de estar dada por: la eficiencia

    operacional, tiempos, buen trato al cliente, perso-

    nal altamente competitivo, seguridad y compromi-

    so permanente de cuidar el medio ambiente.

    6.- Mejorar y modernizar las vas de acceso terres-

    tre al puerto, que eviten congestin; tomando

    como punto de partida que vehculo parado tiene

    un costo y eso gravita en los costos del flete de-

    bindose corregir a 0, para que genere competi-

    tividad.

    Cesar Reao Reao

    Cap. De Travesa MMN

    Presidente

    BLOQUE MARTIMO FLUVIAL Y LACUSTRE

    DEL PER

    MARINA MERCANTE PESCA PUERTOS AVDA. SANZ PEA N 138 OFC. 4 CALLAO,

    TELFS. 4651470, 997354419, 422*4167

  • 49 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    Si la pesca contina a este ritmo, en 2048 se

    acabarn los peces y los mariscos. Aunque suene

    a profeca catastrofista, el diagnstico es de un

    grupo de prestigiosos cientficos y economistas

    que analizaron los efectos de la sobrepesca. Char-

    les Clover, editor de Medio Ambiente del diario

    ingls The Daily Telegraph, decidi quebrar el si-

    lencio y publicar The End of the Line, el libro so-

    bre el que se film la pelcula Un mundo sin pe-

    ces, presentada anteayer en el complejo Hoyts

    Abasto. De visita en el pas, Clover asegur a

    Tiempo Argentino que la crisis del mar es una

    muestra de los lmites del crecimiento del capita-

    lismo.

    Tan malo es el pronstico?

    La fecha exacta genera controversias, pero existe

    un consenso sobre el peligro de la actividad y los

    enormes costos sobre la biodiversidad y su posibi-

    lidad de regeneracin. Hoy, un tercio de los mares

    y ocanos tienen un 90% de agotamiento de fau-

    na marina. Hay una crisis en el mar y vamos hacia

    el colapso.

    Cmo se lleg a este panorama?

    Comenz en 1950, cuando la tecnologa permiti,

    con Japn a la cabeza, el desarrollo de una indus-

    tria mundial que pesca indiscriminadamente y sin

    control. Desde los 70, la actividad ya no es tan

    sustentable, pero las empresas consiguen subsi-

    dios y firman acuerdos permisivos en pases sub-

    desarrollados, exportando el problema desde Eu-

    ropa a la periferia. El Banco Mundial estima que

    por no administrar este recurso con racionalidad

    se pierden 50 mil millones de dlares de ganancia

    cada ao.

    Qu se necesita para una pesca sustentable?

    Es necesario frenar la actividad ilegal y los subsi-

    dios, establecer cuotas como principio precautorio

    y crear reas marinas protegidas.

    Con eso alcanza?

    El ejemplo de la sobrepesca es una muestra de

    los lmites del crecimiento del sistema capitalista.

    Muchos piensan que ha habido una revolucin

    verde, y est todo bien, pero slo logramos pos-

    poner el problema. En los pases subdesarrollados

    hay problemas adicionales por las secuelas del

    colonialismo. Lo que ahora se necesita es decisin

    poltica. <

    http://tiempo.elargentino.com/notas/vaticinan-mundo-sin-

    peces-para-2048

    V A T I C I N A N U N M U N D O S I N P E C E S P A R A 2 0 4 8 P O R L U C I A A L V A R E Z

  • 50 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    Sus objetivos son aumentar la competitividad del

    sector y fomentar la sostenibilidad. La Federacin

    Nacional de Asociaciones Nacionales de empresa-

    rios detallistas de pescados y productos congela-

    dos present ayer en Madrid su Gua de Consumo

    Responsable de Pescado, desarrollada en colabo-

    racin con el FROM y el FEP de la Unin Europea.

    El objetivo de esta publicacin es mejorar la com-

    petitividad y la sostenibilidad de las pescaderas

    espaolas

    Pantalla nica

    La presentacin de la gua corri a cargo de Gon-

    zalo Gmez Presidente de FEDEPESCA, Isabel

    Hernndez, Secretaria General del FROM y Pedro

    Lpez, Responsable de Medioambiente de FEDE-

    PESCA .

    Esta Gua se enmarca en la Campaa 2010 de

    apuesta por la Calidad que, a travs de las ayudas

    que convoca anualmente el Fondo de Regulacin

    y Organizacin del Mercado de los Productos de la

    Pesca y Cultivos Marinos (FROM) del Ministerio de

    Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino (MARM),

    con Fondos propios y del FEP de la UE. Su objeti-

    vo es mejorar la competitividad y la sostenibilidad

    en las pescaderas espaolas

    El gremio de detallistas de pescado, como prota-

    gonistas de este mercado, tiene un papel clave en

    la tarea de informar, asesorar y ayudar a los clien-

    tes a contribuir a la sostenibilidad de los recursos

    pesqueros, a travs de un consumo responsable.

    La Federacin Nacional de Asociaciones Naciona-

    les de empresarios detallistas de pescados y pro-

    ductos congelados (FEDEPESCA) present ayer su

    "Gua del Consumo Responsable de Pescado" en

    un acto celebrado en el Hotel Silken Puerta de

    Amrica de Madrid.

    Esta Gua se ha desarrollado en el marco de la

    campaa 2010 de FEDEPESCA, a travs de las

    ayudas que convoca anualmente el FROM

    (Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y

    Marino) con recursos del Fondo Europeo de Pesca

    de la Unin Europea y que bajo el lema INVERTI-

    MOS EN PESCA SOSTENIBLE busca fomentar la

    calidad y la apuesta por la sostenibilidad.

    La "Gua del Consumo Responsable de Pescado"

    ayuda al consumidor a encontrar las respuestas

    adecuadas sobre la conservacin de nuestros ma-

    res, as como transmitirle la preocupacin de

    nuestro sector por nuestro entorno.

    En esta gua se incluyen interesantes referencias

    sobre aspectos relativos a:

    Tallas mnimas.

    Tipos pesca en funcin de las artes utilizadas.

    Efectos adversos de la pesca intensiva: descartes

    y pescas accidentales.

    Prcticas de uso de envases y gestin de sus re-

    siduos.

    Etiquetado como elemento de informacin mni-

    ma y obligatoria.

    Asimismo, incluye como valor aadido, un

    "Recetario Sostenible" con recetas de especies de

    pescado en ptimo estado de explotacin, recetas

    de pescado de acuicultura, y de moluscos y de

    pescado de costa para fomentar igualmente la

    produccin local.

    La Jornada de presentacin de la Gua fue inaugu-

    rada por el Presidente de FEDEPESCA D. Gonzalo

    Gonzlez, quien agradeci la imprescindible cola-

    boracin del FROM y del FEP para desarrollar la

    campaa, y describi los contenidos de la misma.

    Fue D. Pedro Lpez Salcedo, autor de la Gua y

    responsable del departamento de Medio Ambiente

    de FEDEPESCA, el responsable de detallar sus

    contenidos. Finalmente, clausur el acto Da. Isa-

    bel Hernndez, Secretaria General del FROM, or-

    ganismo que, entre otras funciones, gestiona las

    ayudas del FEP en Espaa para la mejora de la

    competitividad del sector pesquero.

    SE PRESENTA LA "GUA DE CONSUMO RESPONSABLE DE PESCADO" FEDEPESCA

  • 51 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    FEDEPESCA se cre en el ao 1978 para coordinar

    las actuaciones de las Asociaciones Provinciales en

    orden a representar como un nico colectivo los

    intereses generales y comunes del sector, respe-

    tando la independencia de cada una de ellas. Re-

    presenta a 11.000 empresarios en Espaa que

    emplean aproximadamente a 40.000 personas y

    mantienen ms del 50% de cuota de mercado

    para el pescado fresco.

    Esta Federacin es consciente de la necesidad de

    realizar esfuerzos, en la medida de sus posibilida-

    des, para obtener una explotacin sostenible del

    medio marino, y que sea rentable social y econ-

    micamente para los agentes que basan en l su

    presente, y medioambientalmente respetuosa pa-

    ra las generaciones futuras. Por ello cre, en el

    ao 2008, su departamento de MEDIO AMBIENTE,

    para concienciar a nuestros empresarios de la ne-

    cesidad de apostar por la sostenibilidad con pe-

    queos cambios de hbitos.

    En Espaa, el sector del comercio tradicional de

    pescado y marisco fresco y congelado es, hoy por

    hoy, el principal canal de compra del mercado. Por

    esta razn, los profesionales detallistas tenemos

    una gran responsabilidad en el mantenimiento de

    una forma de hacer comercio que conjuga oficio,

    profesionalidad, conocimiento del producto y esp-

    ritu de servicio.

    El gremio de detallistas de pescado ha de cumplir

    un papel clave, como protagonistas del mercado,

    en la tarea de informar, asesorar y ayudar a sus

    clientes para que le resulte ms fcil la tarea de

    contribuir a la sostenibilidad de los recursos pes-

    queros a travs de un consumo responsable.

    http://www.boletinagrario.com/dc-1436,se-presenta-guia-

    consumo-responsable-pescado-realizada-por-fedepesca.html

  • 52 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    EL INDICADOR MS COMN DEL IMPACTO PESQUERO NO ES FIABLE

    Un indicador muy utilizado para la biodiversidad marina, el nivel trfico medio de las capturas pesqueras

    podra no reflejar con exactitud el verdadero impacto de la pesca comercial sobre los ecosistemas marinos,

    segn un estudio de la Universidad de Washington en Seattle (Estados Unidos) que se publica en la revista

    'Nature'.

    La salud de los ecosistemas marinos suele medirse utilizando el nivel trfico medio de las capturas pes-

    queras, que pretende detectar los cambios de los depredadores de primer orden como el bacalao con res-

    pecto a los invertebrados y el plancton del nivel trfico inferior, y que se interpreta como medio de seguir

    los cambios en el ecosistema subyacente.

    Los cientficos, dirigidos por Trevor Branch, combinan modelos de 25 ecosistemas globales y comparacio-

    nes experimentales del nivel trfico medio de las capturas y del nivel trfico medio del ecosistema.

    Los autores muestran en su trabajo que, en contraste con descubrimientos previos, el nivel trfico medio

    de las capturas pesqueras no predice con fiabilidad los cambios en los ecosistemas marinos, como el colap-

    so de los depredadores. En el Golfo de Tailandia, por ejemplo, se colapsaron casi todas las especies que se

    pescaban y el nivel trfico medio de las especies examinadas disminuy pero el nivel trfico medio de las

    capturas sigui aumentando.

    Los investigadores sealan la necesidad de un medio fiable de evaluacin del impacto de la pesca sobre

    la biodiversidad para evaluar el xito o fracaso de las estrategias de gestin del ecosistema. Los autores

    abogan por un mayor nfasis en el seguimiento de las tendencias de la verdadera abundancia de las espe-

    cies marinas, en particular aquellas vulnerables a su agotamiento.

    http://www.europapress.es/sociedad/medio-ambiente-00647/noticia-indicador-mas-comun-impacto-

    pesquero-no-fiable-20101118112119.html

  • 53 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    CUMBRE CLIMTICA MUNDIAL DE ALCALDES (CCLIMA)

    En el marco de la cumbre Climtica Mundial de Alcaldes (CCLIMA) ms de 120 ciudades del mun-

    do firmaron el Pacto Climtico Global de Ciudades, mejor conocido como "Pacto de la Ciudad de

    Mxico".

    El presidente de la fundacin PENSAR, Gabriel Snchez Daz, dio lectura a este pacto, que consta

    de 10 compromisos:

    1. Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero voluntariamente, a travs de pol-

    ticas, legislaciones, planes y campaas, tomando en cuenta los recursos y las capacida-

    des individuales para hacerlo.

    2. Adoptar e implementar medidas locales de incidencia climtica diseadas para alcanzar

    las metas voluntarias de reduccin de emisiones, en campos como el transporte, el ma-

    nejo adecuado de residuos, eficiencia energtica y opciones de utilizacin de instrumen-

    tos de bajo carbono que contribuyan a mejorar los modos de vida y la economa local.

    3. Desarrollar estrategias locales de adaptacin para hacer frente a las repercusiones loca-

    les del cambio climtico, al aplicar medidas de adaptacin y preparacin para mejorar la

    calidad de vida de los pobres en zonas urbanas.

    4. Registrar los compromisos, medibles y acciones climticas de manera cuantificable, re-

    portable y verificable, en el Registro Climtico de las Ciudades (Carconn), al cual apor-

    tarn informacin actualizada y continua a travs de Internet para transparentar los re-

    sultados.

    5. Impulsar la creacin de mecanismo de acceso directo al financiamiento internacional

    para las acciones climticas locales, para lo cual buscarn el apoyo de gobiernos nacio-

    nales y otros organismos multilaterales.

    6. Establecer un secretariados del 'Pacto de la Ciudad de Mxico' para dar seguimiento a

    las acciones que se deriven de la firma de ste y para facilitar la cooperacin e inter-

    cambio de conocimientos sobre mitigacin y adaptacin al cambio climtico.

    7. Promover la inclusin de la sociedad civil en la lucha contra el cambio climtico y apoyar

    sus propuestas que contribuyan al combate del calentamiento global.

    8. Abogar y buscar alianzas con instituciones multilaterales y gobiernos nacionales para

    complementar las medidas contra el cambio climtico y aquellas que puedan resultar de

    otras negociaciones.

    9. Promover alianzas y cooperacin entre ciudades para la construccin de capacidades y

    la transferencia de tecnologas en la materia.

    10. Difundir el mensaje del Pacto de la Ciudad de Mxico y en particular, alentar e invitar a

    lderes de otros gobiernos locales y subnacionales a unirse a las acciones por el cambio

    climtico.

    Por: Carlos Silva Flor

  • 54 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    La respuesta intuitiva para cualquier poltico en

    las ltimas dcadas ha sido evidente, para los

    pescadores, y para asegurar a los ciudadanos

    que tengan acceso fcil al pescado.

    La prctica en las ltimas dcadas nos muestra

    que, en muchas ocasiones, la respuesta hubiera

    sido un poco ms ajustada si hubiramos dicho

    que la poltica pesquera se ha realizado ante

    todo para tratar de satisfacer a la gran industria

    pesquera, con mejor representatividad y mayor

    capacidad para influir en la poltica que los pes-

    cadores artesanales; y en beneficio del consumi-

    dor de los pases ms ricos, an a costa en oca-

    siones de los potenciales consumidores de otras

    partes del mundo.

    En cualquier caso, visto con perspectiva, las pol-

    ticas realizadas han tenido algunos efectos inde-

    seados importantes.

    En primer lugar la sobrepesca y la sobrecapaci-

    dad existente entre otros factores- ha acabado

    poniendo contra la espada y la pared al conjunto

    del sector pesquero al disminuir su rentabilidad.

    Incluso en aguas como las europeas, donde se

    han realizado polticas pesqueras activas durante

    dcadas, un 72% de los stocks estn actualmen-

    te explotados por encima de la productividad

    mxima sostenible, contribuyendo as a la sobre-

    pesca y al mismo tiempo a no obtener el mxi-

    mo beneficio econmico. Desde el punto de vista

    social, el nmero de pescadores no ha dejado de

    disminuir. Algunas personas se empean en pre-

    sentar este dato como positivo, bajo la bandera

    de la modernizacin del sector, pero nada ms

    lejos de la realidad pues responde, en parte, a

    un abandono forzado de la profesin, al tiempo

    que no se ha procedido a una adaptacin de la

    flota hacia las artes ms respetuosas con el me-

    dio marino, con menores necesidades energti-

    cas, etc.. y no se ha disminuido el poder de pes-

    ca, pues la disminucin de pescadores se ha

    compensado y superado debido a los cambios

    tecnolgicos priorizados. Como consecuencia la

    sobrecapacidad existente se ha agudizado.

    En segundo lugar se ha estado enviado seales

    falsas a los consumidores lo que ha conducido

    a hbitos de consumo que debern ser modifica-

    dos radicalmente en un futuro cercano-. Se ha

    trasmitido el mensaje: hay tanto pescado como

    se quiera, y se puede conseguir a precio barato,

    cmo es esto posible en una situacin de so-

    breexplotacin pesquera? Fcil, poniendo sobre

    las mesas no el resultado de la capacidad de

    reproduccin de la pesca, si no el stock de pes-

    cado. Pasando de un tipo de pescado a otro

    cuando se haba agotado el stock, yendo a pes-

    car a profundidades y latitudes donde no se hab-

    a pescado nunca con la intensidad actual,

    .llegando en resumen a los confines del ecosis-

    tema marino para continuar manteniendo la fic-

    cin.hasta sobrepasarlos. Hoy nos encontra-

    mos con que se nos est derruyendo nuestro

    esquema piramidal, el ecosistema no puede

    mantener esta ficcin.

    Es esta crisis la que nos obliga a replantear el

    objeto de la poltica pesquera partiendo desde

    sus inicios. Durante dcadas pensamos que nos

    encontrbamos ante un mar que poda producir

    tantos peces como quisiramos. Este punto de

    partida facilitaba la elaboracin de las polticas

    de pesca reducindolas a contentar al sector

    industrial pesquero, asegurndole buenos

    mrgenes de beneficio. Pero el principio de par-

    tida era falso, existen lmites en el ecosistema y

    debemos retornar la pesca al confn del que

    nunca debimos abstraerla, al ecosistema marino,

    y debemos encuadrarla en la necesidad de ase-

    gurar que este ecosistema se conserve en buen

    estado, para asegurar su viabilidad futura y la

    del sector pesquero.

    Durante la ltima dcada, cuando los problemas

    anteriormente descritos comenzaron a consoli-

    darse, se trat de afrontar la problemtica de la

    sobrepesca a travs del concepto de desarrollo

    sostenible, concebido como un terico equilibrio

    PARA QUIN HACEMOS POLTICA PESQUERA?

  • 55 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    entre la vertiente social, ambiental y econmica.

    Pero se quiso hacer sin cambiar el sujeto princi-

    pal a quin los polticos deban responder cuan-

    do diseaban las polticas pesqueras, segua

    siendo el sector pesquero (o mejor dicho una

    vez ms el sector pesquero ms industrializado y

    con mayor capacidad de influencia), esta vez,

    eso s, con el adjetivo sostenible.

    Pero, si realmente analizamos en profundidad las

    implicaciones de orientar la poltica pesquera

    hacia asegurar que el ecosistema marino se

    mantenga en un buen estado, esta estrategia es

    insuficiente. El conjunto de la poltica pesquera

    debe entenderse en el marco de una poltica

    marina integral, en el que el sujeto central es el

    ecosistema y todos los actores a l vinculados,

    pescadores s, consumidores s, pero tambin el

    conjunto de la ciudadana que tiene derecho a

    asegurar que trasmite un ecosistema marino en

    buenas condiciones a las futuras generaciones, y

    que todo el producto que llega a su mesa se

    pesca sin daarlo irreversiblemente, otros acto-

    res econmicos que dependen del mar (turismo

    o produccin de energa elica offshore por

    ejemplo), al igual que, entre otros, aquellos gru-

    pos de inters que tienen como prioridad la con-

    servacin de los ecosistemas marinos en defensa

    del derecho de las especies marinas a seguir

    existiendo en los diferentes ecosistemas de

    nuestro planeta. En pocas palabras, hemos de

    pasar de una poltica orientada a defender los

    derechos de determinados sectores empresaria-

    les a una poltica que pase a orientarse a defen-

    der la gestin de un bien comn, como es el

    ecosistema marino.

    Esta perspectiva, podra no ir mucho ms all de

    un ejercicio intelectual, si no tiene connotaciones

    polticas, pero s las tiene, son de suma impor-

    tancia y tienen una oportunidad real de verse

    reflejadas en un entorno poltico en profundo

    cambio. Actualmente se est revisando la polti-

    ca pesquera comn, as como la ley de pesca en

    Espaa. Dicho en otras palabras, se estn re-

    planteando las dos polticas pesqueras ms im-

    portantes que afectan tanto a los ecosistemas

    marinos espaoles como europeos, y a las per-

    sonas y actividades econmicas con ellos relacio-

    nados.

    Con qu criterios se repartir la financia-

    cin asociada a la poltica? Priorizando los

    intereses del sector industrial a corto plazo (por

    ejemplo financiando que contine su expansin

    por todos los pases del mundo usando recursos

    pblicos, o destinando recursos pblicos a em-

    barcaciones con alto nivel de descartes, o alto

    consumo energtico) o priorizando la financia-

    cin destinada a las actividades necesarias para

    asegurar el buen ecosistema marino (por ejem-

    plo dedicando ms recursos a la cogestin mari-

    na, al control de la implementacin, a la investi-

    gacin marina, a la creacin de zonas protegi-

    das, a la mejor informacin del ciudadano, a la

    mejor representacin de pescadores artesanales

    y otros actores)?

    Bajo qu principios se decidir cuanto se

    debe pescar? Quin participar en la deci-

    sin? Se continuar priorizando como sucede

    en muchas ocasiones en la actualidad la de-

    fensa a corto plazo de determinados sectores de

    pesca industriales (que cambiarn de mbito de

    actividad si en el futuro no se puede pescar

    ms), o se impondr la aplicacin del enfoque de

    precaucin y el enfoque ecosistmico a la hora

    de definir las cantidades a pescar?. Continuarn

    infrarrepresentados los pescadores artesanales,

    consumidores y ONGs ambientalistas en la toma

    de decisiones o se dar un vuelco a la situacin?

    Se incrementar el peso de las recomendacio-

    nes cientficas en la gestin pesquera o se man-

    tendr la situacin actual que no satisface a na-

    die y que constantemente deslegitima sus reco-

    mendaciones?

    Con qu criterios se repartirn las cuotas

    de pesca? Se establecern sistemas basados

    en criterios histricos que premian a quin ms

    ha contribuido a la sobrepesca (es decir defen-

    diendo los intereses del status quo), o se priori-

    zar el acceso a la pesca para aquellos que tie-

    nen un menor impacto ambiental, mayor impac-

    to social y mejor cumplimiento legislativo (es

    decir aquellos que deben constituir el futuro de

  • 56 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    la pesca si queremos que esta sea compatible

    con un buen estado del ecosistema marino)?.

    Estos temas, junto a muchos otros, estn actual-

    mente en discusin y dependen radicalmente de

    que nos demos cuenta de los nuevos fundamen-

    tos sobre los cuales debe fundamentarse la pol-

    tica pesquera, y de la necesidad que los repre-

    sentantes polticos respondan a ms actores

    cuando diseen sus polticas marinas. Nos en-

    contramos por tanto en un momento clave para

    el futuro de la pesca. Ojal el nuevo equipo de la

    ministra Rosa Aguilar en Espaa, as como los

    diferentes organismos europeos (Comisin, Par-

    lamento y Consejo) opten por las alternativas

    que se derivan de la defensa, ante todo, del in-

    ters pblico.

    http://miquelortega.cat/2010/11/22/releyendo-la

    -politica-pesquera/

    Anchoveta por donde se le mire

    La llamaron sardina peruana y de este modo

    decidieron propulsar el consumo de este peque-

    o pescado en las mesas peruanas, como parte

    del men familiar y social. La anchoveta, pesca-

    do considerado no apto para consumo humano y

    solo reducido a convertirse en harina de pesca-

    do, ahora con un destino diferente proyectndo-

    se al futuro.

    Autor: Cecilia Portella Morote

    http://www.generaccion.com/magazine/1455/

    sardina-peruana

    La sardina es un pescado consumido en Europa

    de forma masiva. Su presencia en la cocina me-

    diterrnea ha calado de tal manera que se le

    incluye en todo tipo de platos de fondo, entra-

    das, tapas o caldos. Su parentesco o familiaridad

    con las anchoas, ha permitido que se le compare

    a la anchoveta peruana, y de este modo se quie-

    ra tambin, darle la misma utilidad en la cocina,

    lo mismo que en el Viejo Mundo.

    Hace algo ms que un par de aos, empez una

    frrea campaa para desterrar la imagen de este

    pescado, como nicamente materia prima de la

    harina de pescado -de importante utilidad en la

    alimentacin y crianza de los animales-. Los

    hombres y mujeres, la humanidad entera, tam-

    bin deban consumirlo y de eso tenamos que

    formar parte activa, productores, promotores y

    consumidores.

    Es por ello que en el 2009 se hizo el lanzamiento

    de la sardina peruana, para compararla de ese

    modo con esta consumida y deliciosa especie

    marina. Se le imprima un toque de distincin

    para poder masificar el consumo de la anchove-

    ta, que estuvo vetada por su habitual uso. Esta

    sardina peruana comenz a venderse enlatada

    sin cola, sin cabeza y sin vsceras, en presenta-

    ciones con salsa de tomate, agua y sal y tambin

    en aceite, emulando a otro tipo de pescados en

    conservas.

    Pero su pequeo tamao, su extico sabor y sus

    ya conocidos antecedentes, no le permitieron

    ingresar con mucha facilidad al mercado y mu-

    cho menos a las mesas peruanas, que se deja-

    ron llevar por los prejuicios.

    La intensa campaa continu. Los comedores

    populares, las escuelas experimentales, los des-

    ayunos escolares, fueron los primeros que testi-

    ficaron una entrada triunfal de la anchoveta en

    sus platos, aunque continuaron llamndole sardi-

    na peruana

    GENEROSA ANCHOVETA

    La sardina peruana posee un mayor contenido

    graso, rico en Omega 3 necesario para la forma-

    cin del sistema nervioso central y para evitar

    enfermedades cardiovasculares. Su ingesta pro-

    LA SARDINA PERUANA

  • 57 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    porciona al organismo diversos nutrientes, sobre

    todo calcio y hierro, necesarios para el creci-

    miento y desarrollo de los nios, as como para

    prevenir enfermedades como la osteoporosis y la

    anemia.

    Sus promotores se valen de estos argumentos

    para desterrar todo tipo de objeciones que pue-

    dan esgrimir los futuros consumidores y algunos

    cuantos detractores. Nosotros consideramos que

    la generosidad de esta especie supera largamen-

    te la de otras de su tipo. Y su versatilidad en la

    cocina, permite la elaboracin de platos sencillos

    en su preparacin hasta las ms sofisticadas

    presentaciones de la cocina gourmet peruana.

    Pases como Repblica Dominicana, seguido por

    Colombia, Espaa, Francia, Alemania, Panam,

    Sudfrica y Bolivia, han probado ya las delicias

    de una anchoveta enlatada y han construido

    sobre ella, la particularidad de sus propias tcni-

    cas y sabores. La anchoveta camina a ser apre-

    ciada en el mundo entero, antes que en su casa.

    Nadie es profeta en su tierra, pensamos.

    Este ao 2010, hace solo unos das, la institucin

    pblica tambin cont con la participacin de la

    empresa privada y esto permiti una serie de

    actividades en las que la anchoveta fue la prota-

    gonista en la cocina. En Lima, Callao y provincias

    como Ayacucho, hubo charlas, degustaciones,

    venta de productos y concursos gastronmicos

    alrededor de este tema.

    La Sociedad Nacional de Pesquera apoya activa-

    mente las iniciativas del Gobierno peruano para

    incrementar el consumo de pescado en la pobla-

    cin, y a travs de su presidente, el seor Hum-

    berto Speziani, afirm que hay que perderle el

    miedo al consumo de la sardina peruana y pro-

    barla antes de hacer comentarios sin conocer la

    variedad de platos que pueden hacerse con este

    producto y su alto valor nutricional.

    La necesidad de un nombre comercial para pre-

    sentar un producto, que por s mismo ostenta

    los suficientes argumentos para brillar con nom-

    bre propio, debera ser solo, parte de la campa-

    a inicial; sin embargo, creemos que as como la

    anchoveta empieza a ingresar a las mesas pe-

    ruanas, debera entrar tambin en la memoria

    colectiva, a fin de acudir a ella, dndole el lugar

    que merece por ser fuente de energa, alimento

    nutritivo, abanderada de las exportaciones, de

    fcil acceso y verstil a la hora de ser preparada.

  • 58 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    Los recursos bentnicos en Latinoamrica estn

    sujetos a altas tasas de sobreexplotacin y mu-

    chos de ellos, han colapsado o estn en proceso

    de hacerlo. Esto no solo significa prdida en la

    productividad sino tambin en la diversidad gen-

    tica y en la estructura y funcin del ecosistema.

    A ello se suma que en muchas partes de Amrica

    Latina, las comunidades de pescadores artesana-

    les, dependen en gran medida de la pesquera

    bentnica costera como medio de subsistencia.

    En varios pases se aplicaron para el manejo de

    estos recursos, la implementacin de las reas

    Marinas Protegidas. En Chile la presin social as

    como la sobreexplotacin de algunos recursos

    bentnicos, impuls al gobierno a implementar

    las reas de manejo, con el objetivo de restaurar

    y explotar los recursos bentnicos de una manera

    sostenible.

    De manera similar en el Per, se han otorgado a

    los pescadores artesanales, concesiones especia-

    les en la Reserva Nacional de Paracas y reas de

    Repoblamiento, en varias partes de la costa pe-

    ruana, con el objetivo de manejar y conservar los

    recursos e incrementar los beneficios socio-

    econmicos de los pescadores artesanales. Sin

    embargo, en muchos casos estas medidas, no

    han cumplido sus objetivos socioeconmicos, pro-

    ductivos, y ecolgicos.

    La Reserva Nacional de Paracas, es la nica rea

    natural protegida que comprende ecosistemas

    marinos, adems, de los terrestres. Abarca una

    superficie de 335.000 hectreas, de las cuales

    217.594 son ambientes marinos. Lo ms carac-

    terstico de esta Reserva, es la gran diversidad de

    aves, muchas de las cuales son migratorias, resi-

    dentes y/o endmicas.

    Sin embargo, existe amenazas a la biodiversidad

    en la Reserva Nacional de Paracas, entre ellas

    tenemos, al vertimiento de residuos al ambiente,

    pesca y caza, acuicultura, asentamientos huma-

    nos, problemas causados por visitantes, extrac-

    cin de guano de islas, extraccin de recursos

    naturales no renovables (WWF, 1999).

    Las reas silvestres protegidas (terrestres y mari-

    nas), son una de las herramientas de mayor rele-

    vancia, en la conservacin y preservacin de los

    recursos biticos.

    En ambientes marinos, las reas Marinas Protegi-

    das (AMP), han sido propuestas para la conserva-

    cin y preservacin de las pesqueras bentnicas

    costeras, de la biodiversidad organsmica y gen-

    tica y de reas y ecosistemas, en respuesta a la

    profunda intervencin antrpica (Fernndez et al.

    2000).

    Comparativamente la implementacin de reas

    marinas protegidas, es relativamente reciente, y

    las bases tericas para la conservacin marina es

    pobre en comparacin con la disponible para eco-

    sistemas terrestres (Allison et al. 1998).

    Ante la creciente demanda y sobreexplotacin de

    los recursos marinos, las reas Marinas protegi-

    das (AMP) se han constituido en una herramienta

    de gran utilidad en la proteccin de la biodiversi-

    dad marina, y en el manejo de los recursos mari-

    nos, siendo un componente importante en el de-

    sarrollo de polticas de conservacin de los eco-

    sistemas marinos.

    Las AMP contribuyen a la conservacin de los

    hbitats esenciales, la proteccin ecosistmica,

    la recuperacin de especies sobre explotadas y/o

    en peligro de extincin, el fomento de la explota-

    cin sostenible, as como tambin, al desarrollo

    IMPORTANCIA DE LAS REAS MARINAS PROTEGIDAS DEL LITORAL

    COSTERO DE LA REGIN DE AREQUIPA.

    Por: Gustavo Robles Fernndez

    INDEHI-UNSA

  • 59 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    social y econmico de las comunidades humanas

    asociadas a estas.

    Existen alternativas para que se recupere nuestro

    mar o logre esa riqueza de la que muchos nos

    vanagloriamos, ignorando el estado deprimente

    de sus aguas y especies. Es hora de que autori-

    dades junto a la inversin privada, impulsen me-

    canismos efectivos de conservacin, la creacin

    de reas Marinas Protegidas es una de ellas.

    Necesitamos urgentemente nuevos enfoques pa-

    ra gestionar mejor los ocanos. Actualmente, un

    nmero creciente de personas considera que hay

    una manera de conservar la diversidad biolgica

    marina, restaurar las poblaciones de peces que

    disminuyen de tamao, promover el turismo sos-

    tenible y salvaguardar la integridad de los ecosis-

    temas. Todo esto se puede lograr usando las

    reas Marinas totalmente protegidas, es

    decir, reas completamente cerradas a la pesca y

    a todo otro tipo de explotacin o uso daino.

    Tales reas, ofreceran mucha mayor proteccin

    que la brindada actualmente por la mayora de

    reas marinas protegidas (AMP). En la ac-

    tualidad, las AMP, abarcan menos de la mitad

    del uno por ciento de los ocanos del mundo,

    pocas ofrecen una buena proteccin y 71% de

    ellas no estaran siendo administradas activamen-

    te (Kelleher et al., 1995).

    Quienes piensan que reservas totalmente prote-

    gidas significan reservas sin gente estn equi-

    vocados. El objetivo no es excluir a las personas,

    sino ofrecer a la vida marina un refugio muy ne-

    cesario frente a los daos.

    En el mbito mundial, la pesca est en proble-

    mas, y tanto los hbitats como las especies estn

    desapareciendo a un ritmo alarmante. Sin embar-

    go, los responsables de la toma de decisiones

    necesitan una informacin cientfica slida sobre

    la forma de hacer que estas reservas funcionen

    con xito.

    Interrogantes como de qu modo funcionan las

    reservas?, cuntas debemos tener?, y dnde

    las debemos crear? estn desafiando las mentes

    de los cientficos, conservacionistas y encargados

    de la gestin pesquera en todo el mundo. Con

    cada nuevo estudio publicado, se refuerza el ar-

    gumento a favor del establecimiento de reservas

    marinas y los cientficos estn logrando avances

    importantes en el desarrollo de una base terica

    para las reservas totalmente protegidas, con el

    respaldo de una informacin slida.

    Un buen ejemplo, de querer hacer las cosas co-

    rrectamente, es la referida a la creacin de la

    Reserva Nacional Sistema de islas y puntas gua-

    neras, la cual es muy importante, para garantizar

    la proteccin de la variada diversidad biolgica

    que renen dichas reas. Debemos recordar que

    hace cuarenta aos, existan en las islas ms de

    40 millones de aves, hoy slo viven 1.8 millones,

    debido a la extraccin desmedida de los recursos

    hidrobiolgicos, en especial de la anchoveta.

    La finalidad de esta propuesta, es conservar la

    representatividad de la diversidad biolgica de los

    ecosistemas marino-costeros del mar fro de la

    corriente Humboldt, con especial nfasis en las

    poblaciones de aves guaneras y lobos marinos,

    garantizando el ciclo biolgico de las especies

    que habitan en dichas zonas (Stefan Auster-

    muhle).

    Las redes de reas protegidas, deben implantarse

    gradualmente, comenzando con reas protegidas

    pequeas. Si las reas protegidas funcionan co-

    mo se espera, los pescadores estarn entre los

    primeros beneficiados y es probable que se con-

    viertan en los defensores entusiastas de una ma-

    yor proteccin.

    Establecer un amplio y representativo Sistema de

    reas Protegidas, es tarea urgente y de todos,

    tanto para proteger ecosistemas frgiles y espe-

    cies en peligro, cuanto para garantizar el equili-

    brio ambiental de la costa peruana y su viabilidad

    a futuro.

  • 60 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    No debemos olvidarnos, que las aguas marinas

    son responsables del clima, regula la temperatura

    del planeta, y genera aproximadamente el 70%

    del oxgeno que rodea la atmsfera y absorbe

    gran parte del monxido de carbono producido.

    Pero cada ao recibe millones de toneladas de

    basura. Por ello, el tiempo de la reflexin debe

    terminar, para iniciar la creacin de reas terres-

    tres y marinas que albergan valiosa biodiversidad

    que necesitan ser protegida y conservada.

    garf1962@hotmail.com

    En el artculo 1, en el punto b, del D.S. N 019-

    2009-PRODUCE, indica que se debe establecer el marco normativo para lograr un equilibrio dinmi-

    co entre la conservacin de las macroalgas mari-nas y el desarrollo socio-econmico, incluyendo

    entre otros a la diversidad biolgica que alberga.

    Estamos de acuerdo, pero adems considero, que debe basarse en un Enfoque Ecosistmico,

    que permita la ordenacin de los ecosistemas, con el objetivo de conservar su estructura y bio-

    diversidad, emprendindose una tarea orientada al desarrollo de los instrumentos tcnicos-

    cientficos, que viabilicen la aplicacin de dicho

    enfoque, en el ordenamiento de las pesqueras, buscando un balance apropiado, entre la conser-

    vacin y el uso de la diversidad biolgica, en re-as en donde hay mltiples usuarios de los recur-

    sos y valores naturales importantes, compren-

    dindose los efectos del ecosistema en los recur-sos vivos, como los efectos de la pesca en el eco-

    sistema, ya que el impacto no slo afectar a las poblaciones de las algas pardas, sino ocasionarn

    un deterioro de los hbitat costeros someros,

    ocasionando la disminucin de la disponibilidad de los recursos hidrobiolgicos, que desarrollan

    su ciclo biolgico, protegidos por estas praderas de algas, que constituyen su hbitat, como son

    los erizos, chanque, lapas y otros inverte-brados. Algas que tambin, sirven de alimento, refugio o donde las ovas de los peces se adhie-

    ren, y que al ser cosechados ntegramente, se eliminan el sustrato natural, para el asentamiento

    larval y juvenil de los invertebrados marinos.

    Con estos alcances, y, con una correcta difusin

    del mismo, se estaran previniendo problemas de

    intensa extracciones, que crean dificultades enor-mes en los recursos de extraccin directa, como

    a las comunidades asociadas, adems, se prever-an posibles conflictos en el sector pesquero arte-

    sanal, especficamente entre los algueros y ma-

    risqueros.

    En el artculo 1, en el punto d, del D.S. N 019-

    2009-PRODUCE, indica que se debe contribuir al

    OPININ Y ALGUNAS OTRAS SUGERENCIAS, SOBRE EL D.S. N 019-2009-

    PRODUCE, EN RELACIN AL REGLAMENTO DE ORDENAMIENTO

    PESQUERO DE LAS MACROALGAS MARINAS EN EL SUR DEL PER.

    POR: GUSTAVO ROBLES FERNNDEZ

    INDEHI-UNAS

  • 61 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    desarrollo de la actividad pesquera, a travs del

    aprovechamiento de macroalgas marinas como fuente de alimento y de obtencin de productos

    no alimenticios.

    Pero adems, consideramos que no debemos

    permitir que nuestras materias primas, sean utili-

    zadas en beneficio temporal y econmico de otros pases. Considero que si se cuenta con la

    tecnologa adecuada y en funcin de la calidad de materia prima, debiera ser posible desarrollar

    industrias pequeas que produzcan alginatos con un alto valor agregado.

    Para ello, es indispensable que nuestras autorida-

    des nacionales, regionales, universidades y la comunidad cientfica regional, aumenten los es-

    fuerzos en investigacin e intensifiquen los estu-dios, en la bsqueda de otros usos de nuestras

    algas marinas, pero previa evaluacin y uso ra-

    cional, as tenemos la gran oportunidad, para utilizar correctamente nuestra materia prima,

    dndole un valor agregado, y de esta manera promover inversiones, para generar un mayor

    nmero de puestos de trabajo y elevando los niveles de creacin de riquezas, para contribuir

    con el bienestar de la poblacin.

    No debemos conformarnos, con la explotacin de nuestras reservas naturales, para venderla como

    materia prima, y luego adquirir en el extranjero, productos derivados de sta, por un valor much-

    simo ms alto.

    En el artculo 3. Indican que los Gobiernos Regio-nales con competencia en las actividades indica-

    das precedentemente debern al momento de desarrollar sus funciones, observar las polticas

    nacionales y sectoriales y los lineamientos dis-

    puestos por el Gobierno Nacional.

    Sin embargo, considero que el problema actual,

    que se viene observando, en relacin a la extrac-cin de las macroalgas, es la vigencia de la Orde-

    nanza Regional N 067-2008-Arequipa, pese a la existencia de la Resolucin Ministerial N 839-

    2008-Produce, que con base y evidencia tcnica-cientfica, declar la veda de todas las macroal-gas, prohibiendo su extraccin, transporte, co-

    mercializacin y procesamiento, a nivel nacional, pero sin embargo, en contraposicin existe la

    Ordenanza Regional N 067-Arequipa, a travs

    del cual, procede a levantar la medida de emer-gencia de las algas y autorizar la extraccin y

    procesamiento de stas.

    Posteriormente a esta reunin, se desarroll una

    sesin del Consejo Regional de Arequipa y con Acuerdo Regional N 132, determinaron que no

    se entregarn licencias de procesamiento a nin-

    guna de las plantas de Arequipa, hasta que tenga vigencia la R.M. N 839-2008-PRODUCE, pero

    olvidndose derogar la Ordenanza Regional N 067, la misma que est en vigencia.

    Otro problema que ocasiona estas extracciones

    ilegales, es que no se conocen los volmenes de extraccin, lo que va a conllevar que cuando

    IMARPE venga a realizar evaluaciones de las po-blaciones de macroalgas, stas zonas las van a

    encontrar peladas, y puede ser, que el informe que realicen sea negativo, para el levantamiento

    de la veda actual.

    En este sentido, solicitamos Seora Ministra, que el Gobierno Regional, a travs de una Sesin de

    Consejo, se proceda a la derogatoria de la Orde-nanza Regional N 067-2008- Arequipa, ya que

    no se puede controlar nada con la vigencia de

    sta, del cual muchos se aprovechan.

    En el artculo 5, punto 5.7, se dice que el IMARPE

    y el ITP deben alcanzar oportunamente los resul-tados de sus investigaciones sobre las macroal-

    gas marinas al Ministerio de la Produccin, para la aplicacin de las medidas de conservacin o de

    ordenacin pesquera.

    Es una buena medida que esperamos se llegue a cumplir en forma inmediata luego de la evalua-

    cin culminada, y no esperemos demasiado tiem-po en intervenir, lo cual puede generar acciones

    negativas y medidas de aplicacin antojadizas sin

    fundamentos tcnicos-cientficos.

    Los Enfoques de Precaucin, se deben apli-

    car siempre en la conservacin, ordenacin y explotacin de los recursos, con el fin de

    protegerlos y preservar el medio marino

    costero y acutico. Una informacin cient-fica a tiempo y adecuada, debe utilizarse

    para tomar medidas de conservacin de las especies que son objeto de la pesca, las

    especies asociadas y su medio ambiente.

    En el artculo 5, punto 5.9, dice que las per-

    sonas natural y jurdica e instituciones pblicas y privadas para ejecutar investiga-

    ciones sobre macroalgas marinas requieren de la autorizacin previa del Ministerio de

    la Produccin con la opinin favorable del

    IMARPE o ITP.

    Esta medida nos parece muy estricta, salvo que las coordinaciones se realicen directamente con

    los Gobiernos Regionales, va Gerencia de la Pro-duccin, quienes sin demora darn las facilidades

  • 62 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    del caso, incluyendo presupuesto a la institucin

    que requiere realizar investigaciones sobre las macroalgas.

    Asimismo, el Estado a travs del Ministerio de la Produccin debe cooperar ampliamente con las

    universidades para fomentar la investigacin

    cientfica en macroalgas, y as tomar acciones de coordinacin, para que exista un flujo de infor-

    macin permanente entre ellas, a fin de actuar oportunamente y en conjunto sobre el recurso y

    su problemtica, ya que las Universidades esti-mulan y fomentan la investigacin individual, en

    equipo e interdisciplinaria, dentro de una poltica

    que se orienta fundamentalmente a la generacin de conocimientos cientficos y propuestas tec-

    nolgicas destinadas a la solucin de problemas locales, regionales y nacionales.

    Las Universidades contribuyen al desarrollo de las

    pesqueras y al manejo sustentable de los recur-sos, que servirn de base a una explotacin ra-

    cional de los recursos renovables y por ende al desarrollo socio-econmico del pas.

    En este sentido, considero que las Universidades deben ser consideradas como dependencias con

    competencia pesquera, para que ejecuten con

    libertad y en forma coordinada y conjunta, pro-yectos de investigacin sobre macroalgas y otros

    recursos, as, como en la organizacin de progra-mas de capacitacin y transferencia tecnolgica

    sobre macroalgas, en beneficio directo de las

    comunidades pesqueras.

    El artculo 6, punto 6.1, indica que el Ministerio

    de la Produccin, sobre la base de los estudios y recomendaciones del IMARPE, as como de facto-

    res socio-econmicos, establece en el mbito

    nacional, mediante Resolucin Ministerial los volmenes totales de extraccin permisible, di-metro mnimo de rizoide, pocas de veda, entre otras medidas de conservacin para las

    macroalgas marinas.

    Sin embargo, en el presente Reglamento ,

    no se considera de manera clara y precisa que la talla mnima de extraccin debe ser

    mayor a 20 cm. de dimetro del disco basal de adhesin o rizoide, con una tolerancia de

    ejemplares bajo la talla de un 10 %, y que

    la extraccin debe realizarse entresacando una planta completa cada dos metros o ca-

    da tres plantas adultas, y que la fiscaliza-cin debe realizarse en los distintos niveles

    de la cadena productiva o de comercializa-cin de las algas pardas, es decir, en las

    playas, a intermediarios durante el trans-

    porte y en las instalaciones de las empre-sas de secado y molienda.

    En relacin a las vedas, consideramos que

    el sistema de muestreo para monitorizar y

    fiscalizar esta medida, requiere de una acti-va participacin de las plantas de proceso y

    pescadores artesanales, para hacer viable y aplicable la implementacin de esta medi-

    da.

    La administracin de las vedas se hace a nivel

    central, por parte del Ministerio de la Produccin, por lo que debera transferrsele a los Gobiernos

    Regionales su administracin, por las variaciones ambientales, biogeogrficas, de cercana y cono-

    cimiento diario, que se tiene in situ del desarro-llo de la actividad alguera.

    Asimismo consideramos que por el nivel de cono-

    cimiento que se tiene sobre nuestras macroalgas del litoral de nuestra Regin de Arequipa, por las

    investigaciones realizadas, por los antecedentes del manejo de las algas y por la diversidad de

    nuestras pesqueras, proponemos establecer dos

    perodos de veda anuales del recurso algas mari-nas, en todas las regiones donde se distribuyan

    estos recursos, pudiendo ser por ejemplo, entre el 1 de marzo al 30 de junio y el 1 de septiembre

    al 15 de diciembre de cada ao. Quedando prohi-

    bida la extraccin, las algas varadas, el procesa-miento, transporte, y comercializacin de las

    macroalgas pardas, incluyendo adems, los re-cursos procedentes de actividades de repobla-

    miento y cultivo, durante dichos perodos. De-

    bindose suspender tambin, las operaciones dentro de las empresas de secado y molienda,

    as, como las acciones de exportacin.

    Por otro lado, debe existir una alternancia de las

    vedas, de manera que se vayan rotando los re-cursos en veda, teniendo siempre la disponibili-

    dad de explotar algn recurso. Entendemos que

    la rotacin de vedas tiene un lmite biolgico, pero es un tema que debera ser considerado por

    la autoridad y por los organismos que emiten los informes tcnicos en que se basa la regulacin.

    En breve, no se puede, por va del mecanismo de

    la veda, dejar de brazos cruzados durante meses a las comunidades. Ello es contraproducente,

    pues lo limite de la situacin, la lucha abierta por la sobrevivencia, echa por tierra el lento trabajo

    de creacin de conciencia respecto a una explo-tacin racional del recurso y, en la prctica, con-

    vierte a la veda en un mecanismo intil, una sim-

    ple formalidad. El ptimo, en todo caso, es evitar

  • 63 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    la concentracin de vedas por medio de alternati-

    vas como reas de manejo, repoblamiento y cul-tivos.

    Preguntamos tambin, cmo podemos supervisar las actividades pesqueras artesanales e industria-

    les, as como el control de los periodos de veda,

    sino existen los Inspectores, quienes son profe-sionales, que contrata la Regin, bajo convenio

    suscrito entre PRODUCE y Gobierno Regional, para que sea ejecutado por la Gerencia Regional

    de la Produccin, y as, disponer un presupuesto para contratar a 03-04 Inspectores, pero que no

    solo sea hasta noviembre. Este es un problema

    que venimos observando cada ao que pasa, ya que los convenios son propuestos en forma tard-

    a, cuya ejecucin recin se da en marzo o abril, cuando en realidad a los Inspectores, se les ne-

    cesita tambin, en diciembre, enero, febrero, y

    marzo, meses considerados de mayor movimien-to pesquero.

    En el artculo 7, punto 7.4, se indica que el per-miso para realizar la actividad extractiva slo ser

    otorgado a los pescadores artesanales, de acuer-do a la definicin establecida en el numeral 1,

    inciso a) del artculo 58 del Reglamento de la Ley

    General de Pesca, aprobado por Decreto Supre-mo N 012-2001-PE.

    Verificando ello, da la denominacin de Pescador Artesanal a aqul que habitualmente extrae re-

    cursos hidrobiolgicos, con o sin el uso de em-

    barcacin artesanal o arte de pesca, cuyo pro-ducto se destine preferentemente al consumo

    humano directo, salvo el caso especfico de la recoleccin de algas marinas.

    El pescador artesanal acredita su condicin con el

    correspondiente carn de pescador o la patente de buzo. Los pescadores artesanales no embar-

    cados o pescadores artesanales de aguas conti-nentales, acreditarn su condicin de tales con el

    carn de pescador o, en caso de que no exista en la localidad correspondiente una dependencia de

    la autoridad martima, con la constancia que les

    otorgue la Direccin o Subdireccin Regional de Pesquera pertinente.

    Sin embargo, Seora ViceMinistra, somos testigos que ello se viene incumpliendo, ya que a la fe-

    cha, por falta de personal de apoyo y logstica

    adecuada, cualquier persona se dedica a la colec-ta de macroalgas marinas, varados en las riberas

    de playa y orillas, desprendidos stos por accin de las olas y corrientes marinas (mortalidad natu-

    ral).

    As que los Seores Inspectores, tienen ar-

    dua labor en controlar e identificar a aque-llos que se dedican a extraer sin embarca-

    cin, me refiero a los que se trasladan a pie por las diferentes caletas, almacenando y

    transportando las algas, por medio de veh-

    culos no identificados, lo que escapa del con-trol grandes cantidades de algas.

    En el artculo 7, punto 7.12, se indica que el

    procesamiento pesquero de las macroalgas marinas se clasifica en artesanal e indus-

    trial, segn los parmetros indicados en el

    presente Reglamento.

    Consideramos importante este articulado, por lo que sugerimos a usted Seora Vice-

    Ministra, hacer las coordinaciones y directi-

    vas pertinentes para su cumplimiento es-tricto. Cuyo acceso a la actividad de proce-

    samiento pesquero de las macroalgas mari-nas, se exija las autorizaciones de instala-

    cin y/o la licencia para la operacin, otor-gadas conforme a lo dispuesto en el Captu-

    lo IV del Ttulo III DEL Reglamento de la

    Ley General de Pesca aprobado por Decreto Supremo N 012-2001-PE.

    En el artculo 8, punto 8.3, indica que las

    dependencias con competencia pesquera

    de los Gobiernos Regionales, en coordina-cin con la DIGSECOVI, en el marco del

    Programa de Vigilancia y Control Pes-quero, deben establecer acciones perma-

    nentes de vigilancia y control para el cum-

    plimiento de las disposiciones contenidas en este Reglamento.

    Por lo que sugerimos tambin, incluir a las Municipalidades y Universidades, juntos

    con las dems autoridades, en el mbito de sus respectivas competencias jurisdicciona-

    les, para que tambin, realicen acciones de

    control, de difusin y as velar por el estric-to cumplimiento de lo establecido en las

    normas legales, cuando se establezcan per-odos de veda.

    Todas estas instituciones, tambin organi-zarn eventos, para promover la capacitacin

    y talleres participativos sobre las buenas prcticas de extraccin y conservacin de

    los recursos de macroalgas marinas para su uso sostenible, apoyando asimismo en la

    elaboracin de Programas Educativos a

    gran escala que eduque a los pescadores artesanales algueros, gestores y poblado-

    res en general, para adquirir conciencia de

  • 64 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    la problemtica que enfrentan los ambien-

    tes marinos y costeros y las consecuencias directas que enfrentan si es que no se solu-

    ciona a mediano plazo.

    Finalmente, debemos de indicar que lo ms

    innovador en materia de sustentabilidad productiva, han sido las experiencias de

    concesin y apoyo a las comunidades de pescadores y extractores de mariscos que

    operan en las denominadas reas de ma-nejo, realizadas en Chile,. En este sentido,

    la autoridad competente debe asignar un

    rea de explotacin a una comunidad orga-nizada, quienes velaran en forma colectiva

    la gestin del recurso. Para lo cual las orga-nizaciones debidamente reconocidas, reci-

    ban apoyo tcnico y capacitacin, que

    cuando se logre la sustentabilidad del rea de manejo, paguen despus de 4 a 5 aos

    al Estado, una cantidad de dinero por hectrea concesionada, de esta manera se

    estara valorizando nuestros recursos mari-nos, que en muchas oportunidades, por la

    intensa extraccin, se encuentran al borde

    del colapso, no debemos festejar porque

    alcanzamos record en las exportaciones

    de nuestras algas en beneficios de otros, dejando improductivas nuestros ecosiste-

    mas, ya es el momento de darle algo en re-tribucin a nuestros ecosistemas.

    Por otro lado, debemos realizar evaluacio-nes permanentes para determinar la bio-

    masa disponible y la biomasa cosechable, debindose determinar los niveles mxi-

    mos permisibles de extraccin, as, las al-gas remanentes, pueden repoblar natural-

    mente, el rea de cosecha, haciendo la acti-

    vidad comercial y ecolgicamente susten-table.

    Por ltimo, consideramos que debe de en-

    focarse mejor las estadsticas de desem-

    barque de las diferentes especies de algas, realizando una identificacin y separacin

    taxonmica. Por ejemplo, la fuente consul-tada agrupa a los aracantos como una unidad, sin embargo, conocemos la exis-tencia de varias especies de algas pardas,

    cuyos ndices de extraccin varan segn

    sus hbitats y preferencias en el mercado.

    Las macroalgas son un recurso importante a nivel mundial debido a la materia prima que proveen para la

    industria, en nuestras costas los gneros que se extraen son Lessonia spp. y Macrocystis spp.es por esta

    gran demanda que tienen en el mercado internacional que se vienen depredando, el mayor problema son

    los acopiadores clandestinos de materia prima, lo que intensifica la accin extractiva del recurso por parte

    de los pescadores artesanales, promoviendo que no respeten los periodos de veda establecidos a nivel re-

    gional y nacional haciendo secar la algas en cale-

    tas o lugares donde el acceso es difcil acumulan-

    do el recurso extrado esperando venderlo por lo

    bajo apenas terminen los periodos de veda.

    Debemos tener en conocimiento que debido a su

    importancia ecolgica la extraccin desmedida de

    las algas marinas no solo acabara con este recur-

    so sino provocara el colapso de otras pesqueras

    como las de mariscos y peces de roca por des-

    truccin de hbitat

    Otro factor que contribuye a la depredacin de

    las algas es la falta de estudios sobre el recurso,

    no se tiene conocimiento de su stock y de sus aspectos biolgicos y reproductivos que es informacin base

    para poder establecer estrategias de manejo y uso sostenible del recurso y de esta manera poder encami-

    nar la pesquera de manera responsable y promotora de su conservacin

    http://buceoenlacostasurdelperu.blogspot.com/2009/04/las-macroalgas-marinas.html

  • 65 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

  • 66 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    C O M O I N I C I A R S E E N E L A R T E D E L A P E S C A C O N C A A

    E S C O L L E R A Y P L A Y A S D E A R E N A

    Por: VICTOR CHANG JOO

    A mi amigo Andrs quien me llevo de la mano a aprender la pesca de corvinas y otros peces en el mar de Puerto Viejo

    en el distrito de Chilca, bajo la calidez de su rustica y solitaria cabaa de esteras donde vi crecer a su familia y al que

    frecuentbamos religiosamente todos los domingos durante hermosos y aorados aos dorados de pesca en la playita

    denominada del nio o playa chica.

    La filuda, el balcn, el colorado, el arrancadero, el callejn y la isla fueron mis compaeros silenciosos donde me fue

    enseando paso a paso las artes de la pesca, especialmente en el comportamiento de los peces y el mar; determinan-

    do el momento preciso de pescar y cuando parar.

    INTRODUCCIN

    Muchas veces cuando vamos a La playa podemos observar sobre las rocas y en las playas de arena a mu-

    chas personas que se dedican a este apasionante deporte, que adems de brindar relajacin en contacto

    con la naturaleza les permite lograr un trofeo para llevar a casa con orgullo.

    Sin embargo; muchas veces los pescadores entusiastas que no han tenido la oportunidad de aprender es-

    tos conocimientos vuelven la mayora de las veces frustrados por no haber pescado ningn pez y no dando

    explicaciones lgicas a su infortunio dejndolo a la mala suerte.

    En otros casos; han cogido a suerte de principiante un gran pez enganchado en su sedal la que difcilmente

    se repetir en otras oportunidades.

    Si usted desea ampliar su conocimiento, este modesto pero prctico manual llenar el vaco al respecto.

    Si le regalaron compr una caa para practicar este entretenido deporte, desemplvelo y siga las instruc-

    ciones al respecto. Muchas veces entre los pescadores existe el egosmo y no dar los secretos de una pesca

    exitosa a sus compaeros; es una especie de competencia innata de quin es mejor; desalentando y

    haciendo que muchos novatos se aburran y tiendan a abandonar la pesca sin haber probado la adrenalina.

    Muchas personas utilizan el trmino de ir de pesca como pretexto de ingesta desmedida de alcohol y des-

    merecen y desnaturalizan este sano deporte, ellos no lo consideran en su real dimensin y por lo tanto, los

    conocimientos de las artes de pescar no estn a su alcance. Como en todo deporte, el alcohol es uno de los

    peores enemigos y desmerece su prctica.

    Este manual es un resumen de muchas experiencias personales de pesca y de tener la suerte de que me

    fueron transmitidos sus conocimientos a travs de los aos por pescadores profesionales como Andrs y

    entusiastas amigos todos ellos pescadores amateur mayores que no vacilaron en ensearme las artes y

    secretos de la pesca creando un lazo de amistad y compaerismo que nos une hasta la fecha, y queda un

    grato recuerdo de aquellos los amigos que compartimos experiencias y conocimientos, muchos de ellos hoy

    ausentes han colaborados indirectamente plasmado en este manual .mediante el cual se resume en

    una tcnica eficiente y sistemtica empleado una metodologa sui generis.

    El lector; siguiendo las instrucciones del manual va a mejorar su tcnica de pesca sustancialmente, sin

    necesidad de buscar consejos ajenos que muchas veces no son ciertas y causan confusin y desaliento en

    el novato.

    LAS CAAS DE PESCAR

  • 67 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    Primeramente, debemos identificar qu tipo de caa tenemos a disposicin.

    Se supone que partimos de una caa de fibra de grafito si tenemos una de tipo de bamb muy comn

    en los aos 60, es recomendable guardarla como reliquia o como caa de coleccin son valiossimas pue-

    den algunas a llegar costar hasta miles de dlares dependiendo del fabricante porque son de confeccin

    manual y en la actualidad no se expenden al pblico en general.

    Para conocer qu tipo de caa de pescar tenemos estamos interesados en adquirir debemos leer las ca-

    ractersticas tcnicas de esta.

    En las caas, la informacin al respecto se localiza en la interseccin de la caa con la empuadura del

    mango superior, como ejemplos se da las siguientes codificaciones:

    Shakespeare

    SPL 1100 48 (1.42m) Action Ultraligth (2-6bl) line. Made in China

    SPL 1100 66 (198m) Action M (6-15 lb). SIGMA. Made in China

    BWS 1100 110 (3.3 m) Action H (12-40 lb). SIGMA. Made in China

    G Loomis

    Lure wt 3-0.1 line wt 8-17 96% graphite. Made in USA

    Tidewater

    BTW 56 (1.68m) Stand-up Rod (50-130lb.line)

    Dependiendo de la marca puede variar el orden y nomenclaturas de las caractersticas de las caas por

    regla general; se muestra la longitud total desde mango a la puntera transcrito en pies para USA y traduci-

    dos a metros para los pases que usan el sistema mtrico decimal, tambin se describe el rango de trabajo

    de los respectivos sedales al margen del grosor y resistencia que puede variar de marca en marca.

    Este rango no debe exceder de su capacidad a expensas de romper la caa.

    En algunas caas donde no se refiere a su longitud como las G Loomis serie IMX, GLX, estas son gene-

    ralmente hechas a mano a pedido directo del cliente por lo que se obvia esos datos.

    Las caas del tipo Tidewater standup Rod son diseadas exclusivamente para pesca mayor como tnidos,

    pericos, meros etc. No siendo aptas para pesca ligera mediana.

    Para nuestra modalidad de pesca se debe coincidir entre los rangos de 10 a 20 libras, especialmente cuan-

    do se pesca en escollera por el roce de las rocas y el peso del plomo.

    Para la pesca en playas de arena se deber tener en cuenta el grosor mnimo debido a la distancia que se

    efectan los lances con la finalidad de reducir la resistencia al aire.

    La longitud de la caa influye en la mayor o menor distancia; siempre y cuando el sedal y el plomo sean los

    adecuados, caso contrario se corre el riesgo de lances deficientes y roturas de sedales y caas y accidentes

    personales.

    Empiece a pescar con cualquier caa que rena las condiciones mininas. Una vez que adquiera experien-

    cia puede tentar a escoger una de marca que se adapte a su economa y performance.

    Recuerde: primero gatear, luego caminar, y despus correr y al final volar. Son los pasos necesarios que

    debe pasar un novato hasta que haya adquirido la experiencia necesaria.

    LOS CARRETES DE PESCA

    Caa y carrete son los compaeros inseparables para una buena pesca. Siempre y cuando exista una serie

  • 68 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    de coincidencias afines a ambas como las caractersticas del tipo de pesca y la resistencia del equipo.

    Si consigui una caa del tipo combo para empezar est excelente, en otros casos tiene que asesorarse

    con el vendedor de la tienda de artculos de pesca cul modelo de carrete le conviene comprar de acuerdo

    a la caa que posee desee comprar.

    Vea posibilidades no compre a ciegas lo que le ofrezcan, es mejor conseguir uno de regular calidad para

    empezar y despus comprar uno fino.

    Usted; va a iniciarse y por lo tanto no conoce como mantenerlo limpiarlo y repararlo, puede cometer erro-

    res lamentables.

    Ms fcil es empezar con uno baratos que rena los estndares mnimos y le va a salir ms econmico y

    puede iniciarse en la pesca sin problemas. El caso contrario si adquiere un equipo sofisticado de ltima

    generacin sera como ir a comprar pan en un mercedes Benz, si existe la posibilidad de contar con un

    equipo de ltima generacin y de calidad se deber manipularlo con las precauciones del caso y evitar de-

    terioros por falta de mantenimiento y mal uso.

    Sepa como identificar un carrete de pesca ideal; existe varios sistemas de enrollado del sedal en las bobi-

    nas, estas depende del tipo de pesca para las que estn diseadas.

    TIPOS DE CARRETE USADOS PARA DIFERENTES MODALIDADES

    Carrete ideal para StandUp (embarcada) Carrete ideal para lance de orilla

    Carrete ideal para escollera y playa Carrete ideal para pesca ultraligera

  • 69 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    Carrete ideal para trolling (arrastre embarcada)

    En muestro caso tratndose de pesca selectiva de peces pequeos y medianos, tenemos que escoger los

    carretes para este rango; un exceso de resistencia y peso excesivo afectar la calidad de la pesca, por el

    desbalance que ocurrir entre la caa y el carrete el cul debe estar en el punto medio del mango superior

    donde la caa armada no debe tirarnos hacia adelante ni hacia atrs.

    Algunos modelos de caas de pescar traen consigo aditivos en la base para poder regular el balance, es-

    pecialmente cuando se realiza pesca sostenida por varias horas seguidas reduciendo el cansancio del brazo

    del pescador y permitiendo un enganche optimo del pez.

    Este tipo de problema de desbalance se puede aminorar cuando se practica el surf casting lanzamiento

    desde playa utilizando caas de gran longitud y peso excesivo, los tubos de PVC clavados en la arena ayu-

    dan bastante cuando el pescador est cansado, pero desmerece la pesca porque el pez se engancha solo

    en la mayora de los casos.

    Se sugiere que para pesca de escollera y playa de arena la longitud de la lnea sedal debe ser de aproxi-

    madamente de 200 metros y esta deber estar cargada segn las especificaciones escritas en la bobina o

    spoll sin excederse en su cantidad (puede causar enredos del hilo).

  • 70 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    Existen carretes con diferencias de relacin entre vueltas de manija y sedal bobinado, siendo generalmente

    de: 4 a 1

    La suavidad y performance en la recuperacin del sedal est ntimamente relacionada a balance del carrete

    y el tipo de rodamientos que posee pudiendo ser desde 2 hasta 16 rodajes, no por poseer mayor cantidad

    es mejor, esto depende del tipo de trabajo que va a realizar, lo recomendable es conseguir uno de bajo

    mantenimiento, robusto y menos sofisticado, busque uno que sea adecuado para agua salada, la sal oxida

    los metales, recuerde tambin que la arena es el peor enemigo de un carrete, los sistemas finos son muy

    susceptibles al deterioro por erosin, trate de no desarmarlos en la playa.

    Lubrquelo con regularidad y lvelo con agua tibia de cao con poca presin evitando que entre agua al

    interior. As prolongar la vida til de sus implementos de pesca.

    EL LANZAMIENTO CON CAA.

    Antes de realizar el primer lanzamiento se deber revisar los aparejos exhaustivamente en lo concerniente

    a la caa y el carrete.

    -Ver si las anillas no estn rotas o deterioradas especialmente la puntera que es el extremo de la caa y

    que el sedal est libre, no enrollado alrededor de la puntera.

    -Revisar que Pickup del carrete este trabajando normalmente.

    -Ajustar moderadamente el carrete a la caa.

    -Revisar que el spool bobina est suficientemente cargado para que no frene el avance del plomo.

    -Verificar que el sedal no est entorchado, raspado ni unidos con nudos. En estos casos se deber reem-

    plazarlos.

    - Utilice plomos solamente sin anzuelos y vaya incrementando su peso a medida que adquiere prctica en

    el lanzamiento.

    -Revisar La regulacin del Rache (Drag), Nunca ajuste totalmente el Rache; puede reducir la vida de su

    carrete y romper los engranajes y caa.

    -Si es posibles sus prcticas de lanzamientos antes de hacerlo en el mar, realcelos en la arena siempre y

    cuando manteniendo la seguridad del caso.

    Revisar La regulacin del Rache (Drag), puede ser en la parte frontal del carrete y se ajusta de acuerdo a

    la tensin deseada para evitar roturas de caa y permitir cuando un pez grande tire fuertemente este suel-

    te automticamente el sedal a medida que ejerza resistencia, al vencerse esta se puede recobrar fcilmen-

    te la presa.

    Nunca ajuste totalmente el Rache; puede reducir la vida de su carrete y romper los engranajes.

  • 71 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    Como debemos realizar un lanzamiento con caa

    1.- Establecer las distancias del reinal (no deber pasar de los 2/3 con respecto a la longitud de la caa).

    2.-Sugetar con un dedo ndice el sedal manteniendo la mano en el mango superior y abrir el pickup sin sol-

    tar el sedal.

    Seguidamente poner la otra mano en el mango inferior para realizar el lance.

    3.-Posesionarse con un pie adelante y otro atrs, bajando la caa hacia atrs hasta que el plomo toque el

    piso levantando los brazos hacia arriba en direccin a la caa mantenindola en posicin hasta realizar el

    lance, cabe mencionar que a mayor palanca mayor es la distancia lograda.

    4.-Mediante un movimiento enrgico y rpido de atrs hacia adelante describir un arco con la caa hasta

    que alcance los 45 grados y en ese momento se suelta el sedal sujeto con el dedo ndice, el cual har que

    salga disparado el plomo arrastrando el sedal hacia adelante logrando un lance perfecto. Con la prctica

    lograr el dominio en su direccin y la distancia de los lances, siendo este; un requisito indispensable

    para realizar una buena pesca.

    Nota: los primeros lances hgalo despacio y poco a poco aumente la velocidad del lance hasta encontrar el

    adecuado a su contextura y talla estableciendo sus lmites de distancia. Tambin es posible hacer lances de

    costado pero requiere de mayor practica, este tipo de lance se realiza cuando no se dispone de espacio en

    la parte posterior de donde estamos a debido a las rocas o diversas causas que imposibiliten un lance nor-

    mal.

    Fotos explicativas

    Como se debe recoger el sedal con la caa

    Para evitar cometer errores en el recojo del sedal con su plomo se deber seguir los siguientes pasos:

    Paso 1 Estando con la caa en vertical recoja el sedal con la manilla desde la posicin de 90 grados hasta

    llegar los 25 grados y pare, seguidamente.

    Paso 2 recupere la posicin de la caa hasta los de 90 grados haciendo palanca con los brazos el izquierdo hacia adelante y el derecho hacia atrs manteniendo sujeto la caa firmemente con las manos sin bobinar

    el sedal. En caso de ser zurdo puede invertir las posiciones de las manos y la manilla del carrete.

    Paso 3 repetir los pasos 1 y 2 hasta que logre recuperar el reinal y efectuar el siguiente lanzamiento.

    No cometa el error de traer un pez el plomo utilizando solamente la traccin del carrete manteniendo la

    caa esttica, esta deber trabajar de manera intercalada con el carrete.

    Cuando un pez demasiado grande pica el sedal, y corre el riesgo de romperlo, oriente la caa en direccin

    del mar hacia abajo y en direccin del pez, este podr hacer su carrera hasta cansarse, si lo queremos re-

    cuperar solamente paremos la caa de 45 grados a 90 y automticamente aumentara la resistencia al pez

    y podr recuperarse sin necesidad de los inconvenientes que genera liberar la bobina aflojarla.

  • 72 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    Sedales: caractersticas y como llenar una bobina o spool.

    He usado una terminologa muy antigua para referirme a la lnea el cordel de pescar, indiscutiblemente la

    fibra ms resistente usada en la antigedad era la seda y de all viene el nombre de sedal, en el antiguo

    Per el Per prehispnico se us el hilo trenzado de algodn de varios grosores de acuerdo al tipo de

    peces a coger.

    Todava recuerdo que hace unos 50 aos se utilizaba el hilo trenzado de algodn para la pesca este necesi-

    taba de todo un protocolo de preparacin antes de ponerse a pescar, se sumerga el cordel natural en sue-

    ro se sangre y se les dejaba secar templados para que se mantuviera rgido, as preparado en una colcha

    se realizaba la faena de pesca, posteriormente se les enjuagaba en agua fresca y se le dejaba secar para

    que mantuviera la forma rgida hasta la prxima vez que se le utilice.

    En otras latitudes como en Europa, se usaba las crines como fibras para hacer el sedal, actualmente con

    los nuevos descubrimientos de nuevas fibras tenemos al nylon que da inicio a una generacin de fibras

    sintticas que se utilizan para la fabricacin de cerdas de pescar.

    Se recomienda que Inicie su pesca con nylon de bajo costo especialmente si se pesca en escollera, ac-

    tualmente existe en el mercado diferentes tipos de cerda de diferentes colores y con caractersticas espe-

    ciales para el gusto del cliente.

    Para pesca de playa puede usar cerdas de mejor calidad debido a que no existe el riesgo de trabas y roza-

    duras que debilitan y restan la durabilidad de las lneas.

    Algunos cerdas sedales son suaves y tienen las caractersticas de que no tienen memoria o sea que si se

    pone como rizos cuando roza con una piedra esta se les tiemplan y no vuelve a rizarse recobrando su sol-

    tura natural.

    Actualmente se utiliza este tipo de material en la pesca deportiva de competencia.

    En el mercado local se puede adquirir el nylon, en bobinas de hasta 2400 metros a ms siendo muy

    econmica, estas tienen que ser reemplazadas cada cierto nmero de salidas de pesca por razones obvias.

    Se deber protegerlas de los rayos del sol los rayos ultravioletas afectan rpidamente envejecindolas.

    Cabe recordar que bajo el nombre comn de Nylon abarca un sinnmero de resinas sintticas que se fa-

    bricas las cerdas pudiendo ser de Perlon, Spectra, etc.

    En el mercado nacional se encuentra:

    Araty de fabricacin Brasilera

    Triple fish de fabricacin alemana

    Perlon de fabricacin Alemana

    Streen de fabricacin Americana

    Spyder

    Todos los proveedores tienen una variedad de cerdas de pescar con caractersticas especiales para cada

    tipo de pescador exigente.

    Puede obviarse el color de la lnea indistintamente, unos prefieren utilizar los de colores fosforescentes pa-

  • 73 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    ra identificar su lnea en el da y la noche, otros utilizan lneas que adquieren un color rojo cuando se

    humedecen y la parte sumergida se torna transparente, otros tienen el mismo coeficiente de difraccin de

    la luz para pesca en condiciones de aguas claras.

    Debe tener en claro que el pez no va a picar la lnea o el lder, el pez lo va a ver pero en un segundo pla-

    no, va a centrar su atencin en la carnada inserta con su anzuelo y lo que va a trabajar es la denominada

    trampilla concntrese en que esta se mimetice perfectamente y que trabaje perfectamente en cualquier

    tipo de aguas sean claras obscuras.

    Lo recomendable es tener un carrete extra en su defecto contar con bobinas intercambiables con lneas

    de diferentes resistencias para ser utilizadas de acuerdo al tipo y zona de pesca escogida.

    La forma de bobinar un nylon de pesca es transfiriendo de una bobina a otra de forma alineada y con lige-

    ra tensin para que no quede flojo puede salirse varias vueltas no deseadas en un lance y formar un enre-

    do que es difcil de arreglar, especialmente cuando la pesca est en su punto.

    Cuando bobine con hilo de pesca del tipo trenzado de alta resistencia, tiene que hacerlo bien ajustado en

    caso contrario si se muerde en la bobina no lo saca nadie y perder una suma de dinero y tiempo.

    Plomos

    Los plomos son las pesas que se necesitan para que avance el reinal con las trampillas que llevan las car-

    nadas puestas.

    Estos plomos estn hechos del mismo metal, no existiendo regulaciones en Per sobre su uso y el impacto

    en la salubridad ambiental como en otros pases.

    La variedad de formas y pesos estn en relacin a muchos factores que influyen en la pesca como la co-

    rrentada, la traba, la distancia, el movimiento del reinal etc.

    Usualmente en playas de arena donde exciten correntadas se utiliza plomos de araa de diferentes pesos

    de acuerdo al grosor de la lnea que se utiliza.

    En otras ocasiones se puede usar bujas de carro cuando no existen correntadas perjudiciales, de igual ma-

    nera este tipo de pesos se comporta de forma excelente en los fondos rocosos.

    Una de las formas ms comunes son denominadas barras que poseen una canaladura central y se pueden

    cortar a las medidas que se necesiten y se ajustan en la lnea mediante un golpe de martillo lago pesado

    inclusive se puede usar un alicate por la blandura del metal.

    Existen plomadas que estn diseadas especialmente para que el reinal se desplace por el pozo donde lo

    hemos ubicado. Este tipo de pesca se denomina a la ronza consiste en ubicar el reinal en la cabecera del

    pozo y la correntada se encarga de meterlo de forma natural desplazndose donde se supone se encuen-

    tran los peces fcilmente.

    Otros tipos de plomadas se han diseado para que no se traben fcilmente y se les denomina anti traba,

    existen diferentes modalidades de acomodar las patas de alambre aceradas de dicha plomada, dependien-

    do esta de muchos factores y gustos de los pescadores.

    Otras de las plomadas muy populares es la utilizacin de los pirulos cuya forma aerodinmica e hidrodin-

    mica es perfecta para los lanzamientos a distancia as como la baja resistencia al agua cuando se recobre.

  • 74 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    Principales tipos de plomadas.

    Bullet, Pirulo, Ronza, Pirmide, Bola, Barra Anti traba, Araa tipo1, Araa tipo2 (STD)

    Carnadas duras

    **** Muy Muy existen tres variedades

    ** * Raca es una especie de anmona marina de color gris violceo

    Iridiscente. (Usualmente usadas para piezas grandes).

    ** CANGREJITO de playa de canto rodado (AZUL, MARON)

    * CARACOL

    Carnadas universales, para tramboyos, chita, etc. (son ms resistentes a las picadas)

    Carnadas blandas

    Lombrices

    *** Lombriz de machete (iridiscente)

    ** Lombriz de choro mioca (negro verdoso iridiscente)

    * Lombriz de fango pichanga (roja)

    * Lombriz de playa arenosa (roja)

    * Lombriz de playa de cascajo (Blanca)

    Crustceos

    *** Muda, (muy muy)

    ** Marucha, Krill,

    Conchas

    *** Macha

    ** Navaja

    ** Pico de loro

    * Palabritas

    * Bongol

    Carnadas universales para peces de playa de arena y escollera (se descarnan fcilmente)

    ****Orden de mayor efectividad

    *Orden de menor efectividad

    NOTA: Una de las carnadas ms efectivas es el ciruelillo denominado piure en Chile donde abunda debido

    a la temperatura ms fra del agua, muy abundante en los periodos prehispnicos y usados como alimen-

    to. Hoy casi extinta en el mar peruano a causa del aumento de la temperatura del mar.

  • 75 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    Anzuelos

    Los anzuelos desde la antigedad han seguido una tradicin cultural hasta nuestros tiempos debido a su

    diseo eficiente, existen variantes con respecto a los materiales usados, ya sea conchas huesos, estos se

    procesaban mediante el tallado de la concha y el hueso, logrando elaborar un artificio que permite engan-

    char por la boca al pez utilizando una cuerda resistente denominado desde la antigedad como: cerda, se-

    dal, hilo de pescar de algodn, crines etc. Dependiendo del tipo de fibra que se usaba como lnea de pes-

    ca.

    Actualmente los anzuelos son hechos industrialmente en aceros trefilados y templados segn las especifica-

    ciones tcnicas de cada fabricante.

    Al margen de las medidas que ofrecen los fabricantes para cada modelo estos difieren en longitud, grosor,

    tipo de punta, traba, y acabado superficial (estaados, bronceados, pavonados, de diferentes calidades y

    modelos que se reflejan en los precios finales que pueden oscilan entre los ms econmicos y los caros.

    La diversidad de modelos obedece a las caractersticas especficas para un tipo de pesca exigente y selecti-

    va, como referencia general se puede diferenciar anzuelos para Tuna Atn, para salmones, truchas arco

    iris, trucha Stellhead cabeza de cero, Hallibut lenguado gigante etc.

    En nuestro caso de pesca de peces medianos y chicos, se utilizan anzuelos estndares sea de modelo

    clsico que es muy econmico, donde las prdidas en una jornada de pesca no afectan econmicamente

    como si se usaran los anzuelos de marca Gamagatsu hechos en Japn.

    Para mayor comprensin se muestran las diferentes partes de un anzuelo.

    Diferentes tipos de anzuelos Partes de un anzuelo

    A medida que vallamos teniendo practica en la pesca, podremos probar con diferentes modelos de anzue-

    los que se ofrecen en el mercado local y veremos las diferencias y bondades de cada uno de ellos, espe-

    cialmente si hacemos pesca selectiva por especies.

    Cabe mencionar que los anzuelos estn diseados para acomodar dentro de ellos a la carnada que varia

    usualmente por su forma, grosor, textura, tamao y color, permitiendo camuflarse dentro de ellas y lograr

    que los peces tomen las carnadas quedando encarnados en el anzuelo.

    Actualmente en el mercado se consiguen anzuelos de colores llamativos similares a las carnadas que per-

    miten mimetizarse fcilmente aunque su precio es alto, su uso en condiciones especiales; logra buena cap-

    turas a diferencia de otros tradicionales.

    El anzuelo ideal es el que coincide con la forma y tamao de la boca del pez y como este realiza el pique,

    es preferible un anzuelo chico pero resistente a uno demasiado grande que tendremos muchas descarna-

  • 76 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    duras.

    De all depende si usaremos de pata corta o para larga, con punta abierta cerrada, con una dos trabas

    etc. La medida estndar para pesca de toda ndole es el nmero 13, otras medidas sugeridas son: 17 peje-

    rreyes, 15 pejerreyes grandes, mismis, lorna chica, cabinza, seoritas, mojarrillas etc. Con los nmeros 12

    y 10 estndares y los de la serie 00 (de pata delgada y larga), se pueden pescar tramboyos, loros, jergui-

    llas, chita grande, lenguados etc.

    Armado de las trampillas y reinales (lder)

    Las trampillas ser denomina a la unin de las cerdas de Nylon donde uno de los extremo lleva amarrado

    un anzuelo de una predeterminada medida y el otro extremo, va unido a una lnea de Nylon que en mu-

    chos casos puede ser ms gruesas que forma parte de lo que denominamos reinal.

    El reinal no es ms que una seccin de Nylon distribuidos de la siguiente manera:

    La longitud de este deber ser 2/3 del tamao de la caa de pescar, donde el extremo inferior va unido a

    un peso denominado plomo que puede ser de diferente forma y gramaje, pudiendo ser unidas con una sa-

    ca vueltas o no y el otro extremo va unido a la lnea que parte de la bobina del carrete en muchos casos

    con un saca vueltas por mayor comodidad para evitar entorchamientos del nylon.

    Puede tener adicionado el reinal, una o dos ms trampillas de acuerdo a la pericia y naturaleza de pesca

    a realizar como por ejemplo la del pejerrey.

    La denominacin de trampilla se debe a que son unas trampas donde el pez al querer coger la carnada cae

    en ella, pues est trampilla dentro del agua tiene el movimiento natural que imprime el ritmo del vaivn de

    las olas y mareas, aparentando a la carnada est indefensa y sola, donde el pez generalmente no percibe

    que est unida a una lnea que es la que finalmente transmitir las vibraciones del pique al pescador y con-

    secuentemente al jalar la caa de esta har que se enganche el pez en su boca.

    Actualmente las trampillas se venden armadas en tiendas especializadas del ramo pero uno mismo puede

    hacerse las trampillas para abaratar costos para darle un toque personalizado cono la calidad del Nylon,

    el grosor y la longitud deseada.

    Los nudos para elaborar las trampillas difieren entre los anzuelos que tienen su extremo de sujecin con

    argollas si estos son de paleta forjada.

    El tamao y distanciamiento de las trampillas en un reinal estn sujetos al tipo de pesca que se va a reali-

    zar.

    Variando en su largo y grosor del Nylon si se practica en playa de arena, conchuelas en escollera. Por

    regla general la seccin de la trampilla es ms corto cuando se trate de pesca en escollera para evitar que

    se enrede en las rocas y en las colonias de choros y picos de loro etc. A medida que se usa en aguas ms

    libres (sin rocas) la longitud se incremente para aumentar su desplazamiento al ritmo del agua a manera

    de una bailarina que atrae la atencin del pez incauto.

    En casos especiales la ultima trampilla estn unida al reinal mediante nudos corredizos que permiten que

    esta se deslice hasta el sector del plomo cuando ha picado el pez y la fuerza de este por liberarse jale hacia

    atrs destrabando el plomo entre las rocas, pudiendo recuperar fcilmente la pesca sin afectar la prdida

    del plomo.

  • 77 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    Fu

    Nudo Barril Nudo Para Atar

    Backing

    Nudo Ojal Para

    Terminal de Lneas

    Nudo Loco Corredizo Nudo Clinch Nudo Ojal

    Nudo Loco Para Atar

    Anzuelos

    Nudo Forma de

    Empatillar

    Nudo Para Atar

    Anzuelos

    Nudo Corredizo

    Nudo Para

    Mosquetones o

    Anzuelos

    Nudo Para Seuelos

    Nudo Aguja

    Corredizo Nudo Para Empalmar Nudo Ojal de Braided

    Nudo Para Atar a La

    Bobina Nudo Doble

    Nudo Para Armar

    Leaders

    DIBUJOS DE NUDOS DE

    PESCA

  • 78 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    COMO DIAGNOSTICAR LA MAR

    Si deseamos, aplicar los principios bsicos para lograr una buena pesca, debemos basarnos en determina-

    dos parmetros de evaluacin rpida para saber de antemano qu tipo de peces podremos coger en un

    momento adecuado.

    Es una idea errnea estar en la suposicin, que todo el mar est lleno de peces y donde tiremos el plomo

    podremos coger a los que estn all indistintamente de su especie y talla.

    Existen peces que habitan un determinado sector porque tienen cobijo y alimentos, otros son de naturaleza

    gregarios y se mueven constantemente de un lugar a otro en busca de alimentos. Pero los alimentos mu-

    chas veces escasean en el mar debido a los continuos cambios de las mareas y las correntadas que des-

    plazan el plancton de un lugar a otro dentro de la inmensidad del mar.

    As mismo; el paisaje del fondo marino cambia dramticamente con las correntadas y los oleajes, especial-

    mente los que ocurren en invierno donde comnmente los pescadores experimentados comentan que el

    mar cava en invierno y nivela en verano. Este cambio paisajstico asola muchas veces la vida de un sector

    de la playa en otros casos grandes extensiones del mar preparndolo para el prximo ciclo.

    Este proceso; implica la renovacin del fondo marino a manera de una poda que hace el jardinero para que

    en la primavera florezca las plantas, de igual manera el mar cumple sus ciclos de renovacin de la vida ma-

    rina.

    Parte de este proceso son los conocidos aguajes que comnmente son colonias de algas rojas que consu-

    men el oxigeno de agua provocando la mortandad de la biomasa marina sin distincin de especies ni talla,

    sobreviviendo los ms fuertes como una especie de seleccin natural para el nuevo ciclo de renovacin,

    donde los nuevos habitantes se encuentran el praderas llenas de alimentos y la renovacin de la biomasa

    es explosiva.

    Lo que haremos es establecer la presencia de los denominados bioindicadores para determinar que peces

    podremos pescar.

    En una inspeccin ocular de las orillas de las playas de arena y las pertenecientes a las escolleras, se pue-

    den identificar los restos biolgicos que son desechados por el mar como por ejemplo: algas, restos de ca-

    parazones de muy muy en muda, erizos, huevas de peces, cascaras de choros, conchas de diversos tipos

    etc.

    Por otro lado se pueden observar las rocas de las escolleras si estn peladas sin ningn indicio de choros y

    algas en su contrario estas estn rebosando de vida.

    En ambos casos, de no tener evidencias de bioindicadores, estaremos ante un panorama desolador que

    difcilmente podremos realizar una pesca fructfera, salvo condiciones anormales como una presencia del

    nio donde las aguas calientes extinguen la vida nativa del litoral y los peces emigran de un lugar a otro en

    busca de comida y hasta cambian sus dietas por hambre, puede que uno se tope con un cardumen ham-

    briento y logre pescas milagrosas.

    Una de los bioindicadores son los bufeos que van empujando los cardmenes hacia las orillas as mismo se

    pueden observar por el tamao de las pajaradas de guanayes en picada que pueden llegar a miles y se

    desplazan a la velocidad del cardumen en un frenes constante de zambullidas pescando peces pequeos

    como la anchoveta, estas van acompaadas de toda la pirmide de predadores que incluyen lornas, jure-

    les, caballas, corvina etc. Si se acercan a la playa existe mucha posibilidad de una buena pesca.

  • 79 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    Existen otros bioindicadores ms selectivos como la presencia de cardmenes de lizas (Mugil Cephalos)

    estos indican que debajo de ellos se desplazan las chitas, por lo tanto es posible coger algunas de estas

    siempre y cuando estn comiendo.

    Otro tipo de bioindicadores es la presencia inusual de valvas sueltas de choritos en las playas agrupadas

    como basura que se mueve al compas del agua, obsrvelas y tendr posiblemente huellas de haber sido

    comido su interior. En caso de no identificarlo por falta de experiencia prctica, observe a las colonias de

    choritos pegados a las rocas ms prximas.

    Cuando la colonia se ve cortada exactamente donde llega el lmite de la marea sin presencia de choros

    en la zona sumergida, y por el contrario en su parte superior del lmite de la marea se encuentra La colo-

    nia cubriendo la roca como un manto homogneo; estamos ante una evidencia de la presencia de un car-

    dumen de chita adultas y se estn alimentando precisamente en el lmite inter mareal.

    En algunos casos excepcionales se puede observar comiendo los choros, estas llegan hasta el lmite mxi-

    mo del agua valindose de la resaca y se prenden con la boca de los choros y con el peso de su cuerpo y

    la vaciante de la marea desprende el choro de la roca, es posible pescar en esos momentos precisamente

    en el lmite de los choros utilizando la lnea directa con el peso mnimo para no asustar al pez. Debes con-

    siderar tambin que este te est observando desde el agua se deber pescar agazapado sin movimien-

    tos bruscos.

    No se emocione si vez un cardumen de chitas desplazndose en columnas o en la forma de bola pega-

    dos a las rocas. En estos casos no estn alimentndose aun que le tiren las carnadas ms apetecibles, ellas

    estn solamente de paso.

    No es el momento de pescar, hay que esperar que ellas reciban las rdenes de alimentarse. Por si acaso te

    comento que en muchos cardmenes como tambin en los peces denominados zorros existe una jerarqua

    donde los ms experimentados dirigen al conjunto de peces, si comete el error de escaprsele uno de los

    lderes del anzuelo tngalo por seguro que todo el cardumen se retirar inmediatamente.

    Otros de los bioindicadores en el caso de pesca en escollera es la presencia de borrachitos estos conviven

    con los tramboyos y pintadillas por lo tanto es indicativo que hay vida en ese lugar y pueden picar en los

    anzuelos otros tipos de peces una vez que estos hayan dejado de alimentarse. Hay que esperar el momen-

    to propicio, existe ms actividad de los peces como el tramboyo durante el amanecer (ORTO) y el atarde-

    cer (OCASO), aumentando su captura si est asociado a las repuntas de marea las que ir disminuyendo

    paulatinamente al llegar al medioda donde la actividad de los borrachitos se incrementa desplazando a

    otros peces ms tmidos.

    Una vez que hemos identificados la presencia de bioindicadores, tendremos que escoger el momento ade-

    cuado de la pesca.

    Esto coincide con las repuntas de las mareas donde la fuerza del mar remueve el fondo y las rocas liberan-

    do a los pequeos crustceos y anlidos de sus cobijos, siendo estos la base del sustento de los peces del

    litoral.

    Despus de las repuntas los peces se desplazan en busca de alimentos, coincidentemente el mar ha au-

    mentado su altura y los peces pueden acercarse ms a las orillas siendo los momentos precisos para lograr

    una buena pesca. Estos cambios de mareas ocurren dos veces al da y vara de horario de acuerdo a la lati-

  • 80 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    tud y longitud. En muestro caso se debe conseguir la tabla de mareas de acuerdo al puerto ms cercano y

    establecer las horas de pesca adecuadas. Fuera de estas horas la pesca decrece dramticamente.

    Los mejores sitios para conseguir buena pesca especialmente en playas de arena son los cantiles y los

    pozos. Lugares donde se concentran y transitan los peces donde es posible seguir pescando fuera de las

    repuntas. Estos lugares deben ser evaluados si son de formacin nuevas corresponden a antiguas estruc-

    turas marinas, siendo estas ltimas los que poseen ms expectativas.

    Todos conocemos que el mar peruano tiene una Corriente denominada del Nio, esta se desplaza de sur a

    norte, lo que desconocemos es que su velocidad vara de acuerdo a muchos factores como la geomorfolog-

    a del litoral y la influencia de los vientos.

    Para poder interpretarlas de una manera fcil se deber observarse las direccin de las olas y para donde

    jala la lnea el mar, si viene del SE, se trata de correntada sur que es la mejor para la pesca.

    Cuando la corriente no tira ni para derecha ni para la izquierda estamos bajo la presencia de la denomina

    da correntada centro que traducido en pesca es de regular captura.

    Cuando las evidencias nos indiquen de la presencia de una correntada norte es seal de mala pesca.

    Cabe mencionar que los cambios que ocurren en el fondo del mar, suelen transformar una playa de arena

    en una de piedra o viceversa fcilmente, las correntadas suelen desplazar millones de toneladas de arena

    en corto tiempo transportando de un sitio a otro. Consecuentemente; trae consigo el cambio de hbitat y

    por lo tanto otras especies ms adaptadas a este nuevo ambiente ocupan en primer lugar desplazando a

    las otras que pasan a ocupar el segundo lugar. Tambin se da tambin el caso que desaparecen las espe-

    cies hasta que las condiciones se reviertan y se tornen ptimas para ser re habitado.

    Tcticas y estrategias para la pesca

    Debemos tener bien claro cmo y dnde seleccionar el lugar adecuado que rena la seguridad del caso,

    sacando el mximo provecho de nuestras limitaciones siguiendo las pautas y recomendaciones siguientes:

    Antes de iniciar una sesin de pesca debemos estar preparados para el tipo de pesca vamos a hacer. Si

    va a realizase la pesca en playa de arena la pesca en escollera.

    Cada uno de ellas tiene aparejos diferentes por lo tanto se deber estar estoqueado lo suficientemente pa-

    ra que no sea el punto dbil de la jornada. Si desea puede llevar los aparejos para ambas modalidades de

    pesca, especialmente si en una determinada playa existan esas condiciones de arena y escollera.

    Una vez seleccionada la playa, deber escoger los mejores sitios, porque todos los sitios de pesca no son

    iguales por lo tanto tendr que llegar antes que otros pescadores madrugue.

    Existen pesqueros excelentes donde los pescadores se turnan para cuidar el espacio; si ubica un espacio

    entre ellos es genial, siempre y cuando cuide su distancia prudentemente por respeto y seguridad.

    Es preferible realizar un reconocimiento previo de la cancha de pesca si es posibles das antes y evaluar los

    resultados de otros pescadores, identifique cules son los profesionales y cules son los aficionados dis-

    crimnelos. Observe al profesional qu hora pescan, como est la marea, que carnada utilizan, cul es su

    metodologa, donde se ubican, que problemas tienen ellos para recobra la pieza, cul es su estrategia de

    pesca etc.

    Si est en un sitio que no conoce y no hay ningn pescador, ubquese donde exista evidencia de ellos por

    su basura (carnadas secas, restos de sedales, papeles, etc.).

  • 81 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    Tenga por norma general donde la basura es antigua el agua del mar no debera llegar por lo tanto no se

    va a mojar.

    Nunca de la espalda al mar, ni intente maniobras temerarias, usted no trabaja en un circo por lo tanto no

    convierta un da de pesca en una tragedia. Recuerde que las crucecitas que muchas veces que estn en las

    playas y los cerros donde se pesca son de persona que han muerto no es necesario aumentar una ms.

    La importancia de los tiros de precisin en la pesca.

    Partiendo de la premisa de la heterogeneidad del fondo de la playa donde existen diferentes parajes mo-

    delados por el capricho del mar donde prefieren frecuentar los peces por diferentes motivos, es necesa-

    rio; realizar los lances en reas cercanas a estas y aprovechando la correntada, sean colocadas en el lugar

    exacto donde suponemos estn los peces.

    De all viene la importancia de realizar los tiros de precisin para no espantar a los peces con el ruido in-

    usual para ellos producidos por el plomo al caer especialmente si no tenemos puntera.

    Debemos considerar que dependiendo las variedades de peces unas son ms sensibles que las otras. Por

    lo que es preferible hacer tiros largos e ir cobrando lentamente hasta estar bien ubicados, que realizar ti-

    ros cortos que puedan afectar la pesca por los disturbios que causa.

    Lances de evaluacin.

    Para tener una buena pesca se deber hacer una evaluacin de la cancha, sea el lugar donde se har los

    lances de pruebas, primeramente busque una excelente ubicacin en la cabecera de un pozo, es decir

    donde comienza el pozo y donde la correntada ingresa, vea cul va a ser el recorrido del reinal pasando

    por el centro del pozo y si el peso del plomo es el adecuado de acuerdo a la velocidad permisible que per-

    mita realizar los piques al barrer toda la longitud del pozo, en caso de usar plomos de araa, ubquelo a

    diferentes secciones y distancias para hacer una evaluacin rpida, identifique los sitios precisos y haga los

    lancen en el mismo lugar hasta agotar la pesca, entonces ponga en prctica la segunda opcin selecciona-

    da de antemano y sucesivamente.

    En el caso de evaluar una escollera, primeramente ubquese y detecte los principales sitios prometedores

    que son los pequeos pozos y las grandes rocas. Deber lanzar en la direccin correcta detrs del sitio se-

    leccionado recogiendo la lnea rpidamente tratando que el reinal lder se ubique en el lugar deseado.

    All fondeado espere el pique del pez.

    No desespere los grandes demoran, cuando existen muchas picadas sin encarne es que all estn los peces

    chicos.

    Cuando se produzca el pique; identifique a que pez corresponde si no se produce su encarne, cambie de

    anzuelo a de menor nmero as como el tamao de la carnada, vea que est picando evalu si vale la pe-

    na, pruebe en otros lugares seleccionados y repita la evaluacin, escoja la mejor opcin o cambie de pla-

    ya.

    RECOMENDACIONES BASICAS

    Si esta en playa de conchuelas y piedras pequeas redondeadas:

    - Identificar los pozos (son nuevos tienen tiempo)

    Verificar la presencia de cantiles (donde se alimentan los peces en repuntas).

  • 82 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    Si la playa es de rompiente con rocas de bordes agudas y grandes:

    Seleccionar los pocitos y donde forme pequeos remolinos

    Ubquese en lugar estratgico para lances en diferentes sitios si moverse

    Verifique las rutas de recobro de los peces

    Como interpretar el mar

    1 Bonanza (peces pequeos).

    2 Repunte de marea (peces grandes).

    3 Agua transparentes (peces cautos y pocas picadas,).

    4 Aguaje (pesca baja a nula).

    5 Agua lejiaza (pesca baja a nula).

    6 Agua verde oscuro y con olor a pescado (buena pesca).

    7 Playa honda o con pozo (pesca a cualquier hora, permite pescar peces grandes.

    8 Playa baja o pampeada (pesca solamente en los repuntes, predomina peces chicos).

    9 oleaje anmalo (pesca irregular, dependiendo de la altura de las olas).

    Influencia de la correntada en la pesca

    10 Sur (pesca buena).

    11 Centro (pesca regular).

    12 Norte (pesca mala).

    13 Correntadas fuertes (pocos peces y traba de sedal).

    Influencia de las fases lunares en la pesca

    14 Cuarto menguante y creciente (baja pesca).

    15 Luna llena o Luna nueva (buena pesca).

    Influencia de las mareas en la pesca

    16 Marea Alta (buena pesca)

    17 Marea Baja (mala pesca)

    18 Despus de la mxima repunta el mar se calma y se puede pesca con seguridad y facilidad.

    NORMAS DE SEGURIDAD PARA PESCA EN ESCOLLERA O ROQUEROS

    19 Usar calzado antideslizante (bueno es el artesanal de malla de boliche).

    20 Ubicarse donde exista basura antigua generalmente no llega el agua.

    21 Si se pesca en rompeolas evitar los rompientes (pesque despus de la repunta).

    22 Antes del lance se deber disear la ruta del recojo del sedal evitando enredos.

    23 Si no conoce el sitio, probar tiros donde halla evidencias de otros pescadores.

    24. Pescar siempre frente al mar nunca pescar de espalda a la ola.

    25 Cuide de no enganchar a un baista

    26 Debe tener un rea de seguridad para los lances

    27 El ploma mal direccionado puede causar lesiones graves o muerte.

    Recuerde que: Velocidad = Masa por Aceleracin

    NORMAS DE SEGURIDAD PARA PESCA EN PLAYAS DE ARENA

    28 Ubicar cabeceras de pozos

    29 Lance detrs de los cantiles y el mar ubicar el reinal dentro del cantil.

  • 83 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    30 Si no pica recobre poco a poco el sedal y recjala cuando llegue a la orilla.

    31 Use carnadas de consistencia blandas los peces de arena estn acostumbrados a estas.

    32 Si tiene problemas de descarne amrelas con hilo de algodn o mejor an con elasticort.

    ALMACENAJE DE LOS PESCADOS

    33 Deben estar protegidos del sol, se descomponen fcilmente

    34 Se recomienda Cooler con hielo o canasta forrado en papel hmedo

    35 Si no lo tiene; enterrarlo en arena hmeda hasta que acabe la faena

    36 No lo moje constantemente ni lo ponga en agua, lo deteriora

    37 No apile demasiado peces uno sobre otros, se maltratan

    38 Desnquelo para que no se golpeen entre ellos

    39 Pesque los que va a usar

    DONDE COMPRAR CARNADA

    Si usted desea comprar carnada para salir de pesca, puede encontrarlos en los siguientes lugares, siempre

    y cuando vaya temprano o lo encargue de antemano.

    Callao

    Pichanga En la arenilla Krill En el muelle de pescadores

    Chorrillos

    Muy Muy, raca, cambray, palabritas, pique, marucha, lombriz de pea (muelle de pescadores)

    Chiclayo

    Mercado

    Marucha y palabritas Muelles de Pimentel (desde las 8 am) Muelle de Eten (8am)

    Punta hermosa

    El silencio En el arco hasta las 7 am

    Muy Muy, Marucha,

    San Bartolo

    Muy Muy, cambray Mercado municipal (desde la 8 am)

    Trujillo

    Muy Muy, palabritas, conchas, pejerrey, caracol (Terminal pesquero Buenos Aires)

    Muy Muy, palabritas (Huanchaco Muelle)

    Langostino (marucha) Bodega Dany (camino a huanchaco cdra. 8)

    Paracas

    Lombriz de cartucho Playa de paracas

    Pejerrey Muelle de pesquero de pisco

    Chaveta Laguna grande

    Muchas veces no es posible comprar carnadas por no ser un negocio aparente en provincia por lo que se

    deber tener a mano un cal cal y un pedazo de muelle afilado para extraer lombrices de choro miocas,

    de tener un machete o palana para sacar lombrices de arena muy efectivas para lornas chitas etc.

    En su defecto se pueden recoger a mano los Muy Muy en muda, son excelentes especialmente si son de

    su misma playa, usted tiene la pesca aseguradas porque los peces identifican cules carnadas son forne-

    as, siendo recelosas a los piques de estas, en cambio; las que provienen de sus playas tienen el mismo olor

    y el camuflaje que estos peces identifican como de su entorno, siendo los piques ms francos.

    No interesa la cantidad de la carnada que tengamos sino la calidad, por lo que se aconseja su manteni-

    miento ideal para lograr muchas satisfacciones.

  • 84 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    PESCADOS DE ESCOLLERA Y PLAYAS DE ARENA

    LORNA

    MOJARILLA

    CABALLA

    LENGUADO

    PINTADILLA TRAMBOYO

  • 85 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    Por Dr. Marcos Sommer

    Kiel Alemania

    La diversidad biolgica marina (o biodiversidad) es el resultado de una evolucin de varios miles de

    millones de aos, constituyendo el patrimonio natural de la Tierra y siendo los cimientos de la vida y la

    prosperidad del ser humano. La biodiversidad es el trmino que designa a todas las formas de vida de la

    tierra y las caractersticas naturales que poseen. La biodiversidad se extiende no slo a las especies, sino

    tambin a sus diferencias genticas, a los habitas y a los ecosistemas. Se trata, por ltimo, de aquello que

    Biodiversidad Marina - Nagoya El hombre est socavando sus cimientos.

  • 86 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    permite relacionar a unos organismos con otros en un ecosistema en el que todas las criaturas vivas

    (incluso la ms insignificante) ocupa su lugar y tiene su propia funcin que desempear respecto al aire, el

    agua y la tierra que las rodean (cuadro 1).

    Los ocanos cubren el 70 por ciento de la superficie terrestre, y albergan una variada fauna de la

    cual los bilogos saben muy poco. Subsanar esa ignorancia es la finalidad del censo marino diseado por

    expertos. La elaboracin del censo de la vida marina, se inici en el ao 2000 para evaluar la naturaleza,

    la distribucin y la abundancia de varias especies que habitan los ocanos, una empresa extremadamen-

    te ambiciosa en la que han intervenido ms de 2.700 cientficos y 670 instituciones de todo el planeta.

    Juntos han conformado una panormica detallada de la vida en los mares que se nutre de ms de 540

    expediciones y tambin de una intensa actividad investigadora en tierra firme, en laboratorios y en archi-

    vos de todo el mundo (CoML, 2010).

    Cuadro 1.: Trminos

    Fig.1. Censo de la biodiversidad marina (CoML)

    (Foto: http://www.coml.org/ )

    Este equipo global de exploradores

    marinos cont con un presupuesto

    total de 650 millones de dlares (cerca

    de 475 millones de euros). Ms de

    2.600 artculos cientficos, 9.000 das

    en el mar y 6,4 millones de registros

    de datos despus, se ha publicado un

    informe exhaustivo de los

    descubrimientos del censo (Census of

    Marine Life, 2010) (Fig.1). Recoge

    algunas de las criaturas ms diminutas

    y tambin ms grandes del mundo y

    especies de habitas extremos, desde

    aguas litorales hasta profundas fosas.

  • 87 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    La labor de los cientficos permiti descubrir 6.000 nuevas especies marinas, desde seres microscpicos

    hasta calamares pasando por corales, y ahora se estima que el nmero de especies que habita los

    ocanos es cerca de 250.000, 20.000 ms que lo calculado antes del inicio de los trabajos.

    Los datos recogidos en el censo han quedado registrados en el Sistema de Informacin Biogeogrfi-

    ca del Ocano (OBIS), la base de datos global del censo marino que actualmente rene cerca de 28 millo-

    nes de registros en total, incluidas las obtenidas directamente por dicho censo. Los datos, que abarcan

    120.000 especies, su distribucin y rutas migratorias, sugieren vas de comunicacin entre ocanos y reve-

    lan discrepancias con descripciones histricas de la vida marina, variaciones de abundancias que son indi-

    cativas de cambios a mayor escala.

    Tales cambios en los ocanos durante los ltimos siglos se desprenden principalmente de archivos frag-

    mentados. OBIS permitir la realizacin de comparaciones de este tipo en beneficio de las generaciones

    futuras, al ofrecer un punto de referencia riguroso para detectar cambios ulteriores. Este repositorio de

    datos destacada de entre todo el legado que deja el censo tras de s.

    Adems del OBIS y de abundantes publicaciones y corpus de datos, cabe destacar que el censo proporcio-

    na una forma de reconocer numerosos especmenes marinos con nfimos indicios -como una simple esca-

    ma de pez- gracias a la tcnica del barcoding (cdigos de barras) del ADN (cido desoxirribonucleico), y

    tambin componentes marinos para el Sistema de sistemas de observacin de la Tierra (GEOSS). Ello in-

    cluye contribuciones a una red mundial de rastreo

    ocenico de salmones y otras especies migratorias,

    miles de animales bio-registradores equipados con

    dispositivos que graban sus inmersiones y dems des-

    plazamientos, dispositivos y tcnicas especializadas de

    sonar, y estructuras innovadoras de observacin de

    arrecifes. Estos avances capacitarn a los especialistas

    en ciencias del mar, responsables polticos y diversos

    colectivos de todo el mundo para vigilar los mares con

    mayor atencin, una labor determinante para alcanzar

    un futuro sostenible.

    Fig.2 La biodiversidad es el principal elemento

    del Desarrollo Sostenible, provee servicios esen-ciales.

    El concepto de Desarrollo Sostenible lleg con bastan-

    te oportunismo a nuestras vidas. Lo conocimos a partir

    de aquel soberbio documento llamado Nuestro Futuro

    Comn (1987) elaborado por encargo de Naciones Uni-

    das. Cinco aos despus, en la Conferencia de Medio

    Ambiente y Desarrollo de Ro de Janeiro, se incorpor definitivamente al acervo mundial, en especial a

    travs de otro trabajo extraordinario la Agenda 21 que marc caminos a seguir, para que cada pas

    diseara polticas de desarrollo social, ambiental y econmico, capaces de ser sostenibles en el tiempo.

    Esta nueva visin puso sobre la mesa algo muy novedoso: los derechos de los que an no han nacido. De-

    bemos satisfacer nuestras necesidades, pero sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras

    para satisfacer las suyas. Este potente componente ambiental fue toda una novedad. Quin poda estar en

    contra de buscar un desenvolvimiento capaz de generar al mismo tiempo crecimiento econmico, equidad

  • 88 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    social, y equilibrio ambiental! Ha pasado ms de una dcada y los resultados son desmoralizadores. A es-

    cala mundial, aumenta la pobreza y la marginacin, as como la brecha entre una minora capaz de acceder

    a una buena calidad de vida y una inmensa mayora que no puede vivir con dignidad. Se registra un in-

    cremento constante en la degradacin de los ecosistemas y la prdida de la diversidad marina. Las cats-

    trofes naturales y los extremos climatolgicos no dan tregua, como queriendo demostrar la certeza de que

    los cambios climticos estn en marcha.

    Los ecosistemas marinos y costeros, y la diversidad de especies que componen su estructura, prove-

    en una amplia gama de recursos y servicios de importancia crtica para la humanidad (Fig.2). Entre sus

    funciones ecolgicas figuran el almacenamiento y la circulacin de nutrientes, la regulacin del balance de

    las aguas, el amortiguamiento de las tierras y la proteccin en contra de la erosin causada por tormentas

    y oleajes.

    Los ecosistemas marinos son tambin la fuente de muchos medicamentos vitales y nos proporcionan sumi-

    deros para nuestros residuos, incluido el carbono.

    En una escala mayor, los ocanos juegan un papel esencial en la regulacin del balance hidrolgico y cli-

    matolgico del planeta. A travs de procesos biolgicos como la gran dinmica fotosinttica del ocano,

    que elimina el gas invernadero principal de la atmsfera (dixido de carbono) y produce entre un tercio y

    un medio del suministro de oxigeno a nivel mundial.

    Fig. 3. Enemigos de la Biodiversidad Marina.

    Estamos en un momento crtico. Debido a las actividades humanas en todo el mundo, la destruccin

    contina de las costas, las poblaciones de peces se reducen y el nmero de especies marinos en vas de

    extincin aumenta a un ritmo alarmante (Gelpke et al., 2010). Es como si estuviramos borrando el disco

    duro de la naturaleza sin tan siquiera saber qu datos contiene (Fig.3).

    Segn la Unin Internacional para la Conservacin de la Naturaleza (UICN, 2010), la tasa de desaparicin

    de especies en el ltimo siglo es mil veces superior a la natural, como consecuencia del cada vez mayor

    impacto de las actividades humanas.

    Veamos algunos ejemplos:

  • 89 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    La explotacin intensiva e industrial de los recursos, la destruccin de los habitas naturales ligada a la

    urbanizacin, al turismo de masas o a la contaminacin alteran, a veces de forma irreversible, los

    ecosistemas.

    La desaparicin de las especies, el empobrecimiento de los recursos pesqueros o la desertizacin de

    regiones anteriormente frtiles, son algunas de sus principales consecuencias. Por lo que respecta a

    la pesca, se observa, por ejemplo, que zonas de pesca que durante siglos sirvieron para alimentar a

    comunidades enteras, han sido prcticamente arrasadas en unas cuantas dcadas, debido a la apari-

    cin de potentes aparejos de pesca modernos y de materiales electrnicos (Sommer, 2010).

    Desde 1900, se han destruido en torno al 50 % de los humedales del mundo. Mientras que este fen-

    meno tuvo lugar en los primeros 50 aos del siglo XX en los pases del Norte, desde los aos cincuen-

    ta la destruccin se ha centrado en los humedales tropicales y subtropicales, que estn sometidos a

    una presin cada vez mayor para destinarlos a otros usos (Moser et al., 1996).

    En torno al 30 % de los arrecifes de coral que han sido una fuente de biodiversidad mayor incluso

    que los bosques tropicales se han visto gravemente daados debido a la pesca, la contaminacin,

    las enfermedades y la decoloracin del coral (Wilkinson, 2004).

    En las ltimas dos dcadas, ha desparecido el 35 % de los manglares. Algunos pases han perdido

    hasta un 80 % de los manglares debido a su conversin para explotaciones de acuicultura, a la so-

    breexplotacin y a las tormentas (Evaluacin de los Ecosistemas del Milenio, 2010).

    Se calcula que, debido a la actividad humana (factores antropognicos), el ritmo de la extincin de

    especies es mil veces superior al ritmo natural propio de la historia de la Tierra (Evaluacin de los

    Ecosistemas del Milenio, 2010).

    La situacin actual de los ocanos demuestra los graves peligros que la prdida de la biodiversidad

    plantea para la salud y el bienestar humanos. El cambio climtico no hace ms que exacerbar el problema.

    Adems, al igual que ocurre con el cambio climtico, los ms afectados por esta continua prdida de biodi-

    versidad son los ms desfavorecidos. Ellos son los que ms dependen de los servicios de los ecosistemas,

    prestaciones que estn siendo minadas por unos anlisis econmicos defectuosos y por errores polticos.

    El mundo se esta transformando a un ritmo cada vez ms acelerado, pero en ese proceso la gestin

    ambiental est retrasada con respecto al desarrollo econmico y social. El crecimiento de la poblacin y el

    desarrollo econmico actualmente superan los beneficios ambientales derivados de las nuevas tecnologas

    y polticas. Es necesario que los procesos de globalizacin social ayuden a resolver, y no a agravar, los

    grandes desequilibrios que dividen al mundo hoy en da.

    Muchas de la riqueza mundial se encuentra en la gran diversidad que poseen los habitaos marinos y

    costeros. Los arrecifes que se encuentran entre las estructuras ms grandes y antiguas creadas por orga-

    nismos vivientes, constituyen el hogar de algunas de las ms densas concentraciones de especies conoci-

    das, al igual que constituyen complejas redes para la interaccin entre especies. El coral est muriendo

    por la progresiva acidificacin de los ocanos (Ocean Acidification Reference User Group, 2010), y el nivel

    del mar esta subiendo desplazando a mucha gente de sus hogares por ejemplo en Bangladesh y otros lu-

    gares. Tambin los sedimentos blandos de la profundidad marina -localizados a miles de metros bajo la

    superficie, en la oscuridad y sometidos a enormes presiones -hoy da se estima que son lugares donde

    habitan miles, o millones de especies como crustceos, moluscos, gusanos y otros pequeos invertebrados.

    Alrededor de las aguas calientes en las profundidades del mar, habitan comunidades de organismos adap-

    tados no solo para vivir en esa oscuridad y altas presiones, sino que adems resisten temperaturas cerca-

    nas al punto de ebullicin (Sommer, 2005).

  • 90 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    La informacin sobre la extensin y modificacin de algunos pocos habitas costeros como los man-

    glares y arrecifes de coral son ms abundantes y detallados que aqulla sobre los ecosistemas costeros

    como un todo. Los manglares ocupan cerca del 8 por ciento de la lnea costera inalterada del mundo y

    cerca de una cuarta parte de la lnea costera tropical, cubriendo una superficie de aproximadamente

    181.000 kilmetros cuadrados (Burke et al. 2001). La prdida de estos ecosistemas ha ocurrido en los lti-

    mos 50 aos. Por ejemplo, la mayor parte del 84 por ciento del total de los manglares que se estima se ha

    perdido en Tailandia ha ido desapareciendo desde 1975, Panam perdi el 67 por ciento de sus manglares

    en la dcada de los aos ochenta. Se estima que la mitad de los bosques de manglar del mundo ha sido

    destruido (Nellemann, 2010).

    La perdida de praderas marinas, las tuberas y otros tipos de humedales es terrible. Por ejemplo el 46 por

    ciento de las tuberas de Indonesia y hasta el 98 por ciento de las Vietnam se han perdido. Igualmente el

    nivel de destruccin o transformacin de las praderas marinas es elevado. En Estados Unidos se ha perdido

    ms del 50 por ciento de la cubierta histrica de las praderas marinas en la baha de Tampa, el 76 por

    ciento en el brazo de mar del Mississippi, y el 90 por ciento en la baha de Galveston a causa del crecimien-

    to demogrfico y los cambios en la calidad del agua (NOAA 1999).

    Cuarenta y siete aos de presiones cada vez mayores han dejado a muchas de las principales pobla-

    ciones de peces agotados o en franca disminucin. Aun as la sobrepesca no es un fenmeno muevo, pues

    se reconoci como desde principios del siglo XX (Sommer, 2010).

    Antes de la dcada de los aos cincuenta, sin embargo, el problema se encontraba confirmado a algunas

    regiones como el Atlntico norte, el Pacfico norte y el mar Mediterrneo, y la mayor parte de las poblacio-

    nes de peces del mundo todava no estaban siendo ampliamente explotadas. Desde entonces, la escala de

    la actividad pesquera mundial ha crecido rpidamente y la explotacin de poblaciones de peces ha seguido

    un patrn predecible, pasando de una regin a otra a lo largo y ancho de los ocanos del mundo. Una vez

    que un rea determinada alcanza su tope de productividad, comienza a declinar (Graniger y Garcia 1996).

    Casi el 75 por ciento de las principales poblaciones de peces marinos experimentan sobrepesca o estn

    siendo extradas hasta su lmite biolgico. El pescado representa la sexta parte de toda la protena animal

    en la dieta humana, siendo adems la fuente principal de la misma para cerca de 1000 millones de perso-

    nas (Evaluacin de los Ecosistemas del Milenio, 2005 a).

    Actualmente el empleo en las pesqueras cambio profundamente, especialmente para los pescadores

    en pequea escala, cuya captura se desti-

    na al abastecimiento del mercado local o a

    su subsistencia. Durante el siglo pasado

    estos pescadores, que sumaban 10 millo-

    nes en todo el mundo, han ido perdiendo

    terreno frente a la competencia cada vez

    mayor de los barcos comerciales. Sin em-

    bargo actualmente las flotas pesqueras

    tampoco tienen un futuro muy brillante.

    Fig. 4. Evolucin mundial del estado

    de las poblaciones marinas desde 1974 (Fuente: FAO, 2007).

  • 91 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    En este siglo, la mitad de los caladeros marinos estn ya plenamente explotados y otro cuarto est sobre-

    explotado (FAO 2007) (Fig. 4).

    La sobreexplotacin de peces, mariscos, algas y otros organismos marinos no slo disminuye la produccin

    de las especies aprovechadas sino que tambin puede alterar profundamente la composicin de las mismas

    y la estructura biolgica de los ecosistemas costeros (Pauly, 2010) . La sobrepesca se deriva en parte del

    hecho de que la capacidad de la flota pesquera es mayor que la existencia del recurso. En todo el mundo la

    capacidad de aprovechamiento es entre 30 y 40 veces superior a lo que el recurso puede tolerar (Watson,

    R. & Pauly. D. 2001).

    Adems, estamos descendiendo en la cadena trfica: puesto que las poblaciones de especies de los

    niveles trficos altos, por lo general ms grandes, estn agotadas, los pescadores han empezado a captu-

    rar especies de niveles trficos ms bajos, por lo general ms pequeas (Fig.5). Estos peces ms pequeos

    se destinan cada vez ms a la produccin de harina de pescado y aceite de pescado para la acuicultura y

    como alimento para aves y cerdos. La acuicultura, que incluye entre sus tcnicas el uso de jaulas mviles

    en mar abierto (por ejemplo, para el atn rojo), est creciendo con gran celeridad, sobre todo en China y

    en el Mediterrneo, y en el ao 2000 represent el 27 % de la produccin mundial de pescado (Evaluacin

    de los Ecosistemas del Milenio, 2005 a). Sin embargo, la acuicultura depende en gran medida de los cala-

    deros marinos para sus insumos y, mirada desde una pers-

    pectiva de conjunto, en realidad no est reduciendo nuestra

    dependencia de las poblaciones naturales de peces.

    El descenso en el nivel trfico explotado est afectando a la

    biodiversidad de los ocanos. Por ejemplo, se cree que la

    proliferacin de medusas de la ltima dcada, que han au-

    mentado rpidamente en todo el mundo, es una consecuen-

    cia de esto. En varias zonas, las medusas han sustituido a

    ciertos peces como la especie planctvora dominante y se

    teme que estos cambios no van a poder revertirse fcilmen-

    te, ya que las medusas se comen tambin los huevos de sus

    especies competidoras (Duffy, 2007).

    Fig.5. Cadena Trfica: en los primeros eslabones de esa ca-

    dena los microorganismos fabrican sus propios alimentos y luego son comidos por otros organismos, mayores, que a su

    vez sern comidos por otros (Sommer M., 2005).

    Esta prdida de biodiversidad podra tener efectos desastrosos tanto en el suministro de pescado

    para la poblacin humana como en la economa. Cada vez existen ms pruebas de que la diversidad de las

    especies es esencial para los caladeros marinos, tanto a corto plazo, al aumentar la productividad, como a

    largo plazo, al reforzar la capacidad de recuperacin, mientras que la diversidad gentica es especialmente

    importante en este ltimo caso. En un estudio realizado en 2006 (Worm et al. 2006) se concluy que todos

    los caladeros del mundo estarn agotados en menos de 50 aos si no se hace algo para invertir las tenden-

    cias actuales. El estudio demostr que en las zonas en las que hay una diversidad reducida se registran

    una menor productividad pesquera, agotamientos ms frecuentes y una menor capacidad de recuperacin

    tras una sobrepesca que en los sistemas ricos en especies.

  • 92 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    Segn el informe de WWF/Adeno, Baby Fish (2002) los peces de tamao adulto se hacen cada da

    ms raros y los pequeos inmaduros son los que llegan a nuestros platos. Una evaluacin del atn rojo

    atlntico de 1998 demostraba que los tamaos adultos representan menos del 20 por ciento sobre el nivel

    de 1970, lo mismo ha sucedido con el otro stock recientemente colapsado, de bacalao del Mar del Norte.

    Segn datos de la FAO (2006), el 52 por ciento de las existencias de peces marinos o de grupos de espe-

    cies se encuentran bajo una explotacin plena, mientras que un 19 por ciento estn sobreexplotadas, y un

    nueve por ciento agotadas o recuperndose del agotamiento al que se le ha llevado. Cabe la probabilidad

    de que se haya alcanzado el potencial mximo de captura de pesca silvestre en los ocanos del mundo y,

    por ende, se requiere un enfoque ms controlado de la pesca.

    Investigaciones coincidentes demuestran que el 83 por ciento de los atuneros rojos capturados por

    la flota palangrero espaola en el Mediterrneo eran inmaduros y lo grave no es solo que se tratase de in-

    maduros, sino que su captura era legal de acuerdo a la legislacin de la EU. (Losada, 2007). A modo de

    ejemplo, un atn rojo de 232,6 kilos (512 libras) se vendi este ao a un precio casi rcord de 16,28 millo-

    nes de Yenes Japoneses ($176.000 dlares), en el famoso mercado de pescado Tsukiji, en Tokio.

    Otro problema de los ltimos aos es el que deriva de la mala selectividad de especies por las redes

    monofilamento en la pesca as llamada de redes de enmalle y deriva de recursos pelgicos en gran escala,

    son redes que se diferencian notablemente de las redes de enmalle de bajura por su tamao (hasta 100

    Km.) y en sus resultados, pues deja enredados a todas las especies que entran en contacto con el arte, no

    slo peces sino calamares, aves (CIEM 1994), mamferos (Northredge 1991). Los descartes de las especies

    que no son objetivo de pesca pero que quedan capturadas en estas grandes redes son copiosas en inclu-

    yen no slo mamferos marinos y aves sino tambin pequeos atunes y otros peces que no se consideran

    de importancia comercial.

    La captura incidental del albatros, muy migrado en las pesqueras superficiales de tnidos en el Pac-

    fico Sur se ha considerado uno de los factores de la reduccin de algunas poblaciones de aves, como el

    albatros del sur del Pacfico. La explotacin antes intensa de ballenas misticetas, que se alimentaban prefe-

    rentemente del krill en el Antrtico, tal vez haya permitido aumentos en otras especies que dependen del

    ecosistema basado en el krill, como la foca cangreja, el leopardo marino, la foca de Waddell y los lobos

    marinos de pelo fino del Antrtico. La recuperacin de las grandes poblaciones de ballenas se est demos-

    trando lenta y tal vez necesiten proteccin en sus migraciones fuera del santuario ballenero del Antrtico

    declarado por la Comisin Ballenera.

    En los dos ltimos siglos se ha asistido al agotamiento de una serie de poblaciones de aves, reptiles y

    mamferos marinos que guardan una interaccin directa o indirecta con la recoleccin por el hombre de

    recursos marinos (p.ej. la morsa o ternera marina).

    Los depredadores apicales, que comprenden mamferos marinos como algunas especies de focas,

    delfines y ballenas, y los grandes depredadores como los tiburones han tenido su importancia en el control

    de las densidades de sus especies de presa, pero tambin han figurado entre los primeros cuyo nmero ha

    sufrido reduccin por la capturas. Sin embargo, dada la complejidad de muchas tramas alimentaras mari-

    nas, la eliminacin comercial de las principales especies apicales da lugar muchas veces a que otros orga-

    nismos asuman la totalidad o parte del papel de depredador apical hasta que tal vez llegue el momento en

    que tambin ellos son objeto de pesca excesiva (Glasser, 1978, Pauly, 1979).

    Otro de los sectores ms afectados por la pesca es la industria atunera, por ejemplo la Comisin In-

  • 93 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    teramericana del Atn Tropical (CIAT, 2008), advirti sobre el peligro del crecimiento de la flota atunera en

    el Ocano Pacfico Oriental (OPO) que haba alcanzado el nivel de 127 mil toneladas. A pesar de esto la

    Unin Europea apoya con subsidios a la industria pesquera por ejemplo la espaola. Ingresando a esa re-

    gin con 4 barcos, siendo uno de ellos el ms grande del mundo. Estos barcos no solo estn incrementan-

    do la captura de atn, sino que por usar FADs, estn impactando la poblacin juvenil de este recurso y

    millones de individuos de diversas especies no objetivo.

    En otras partes del mundo, el atn ha alcanzado niveles crticos. El atn patudo y la aleta amarilla,

    fueron sobreexplotados en todos los mares y estn en serios problemas en el Pacfico Central y Occidental,

    donde unos aos atrs estaban relativamente a salvo. El atn de aleta azul (Thunnus thynnus), tpico del

    Atlntico y sus mares adyacentes, est a un paso de la extincin, y el aleta azul del Mediterrneo declin

    su poblacin en 80 por ciento desde 1999. En el Pacfico Oriental, el atn aleta amarilla y el patudo estn

    en riesgo.

    La Pesca Pirata esta poniendo en jaque la rentabilidad de las compaas que observan todos las reco-

    mendaciones de la Comisin Internacional para la Conservacin del Atn, que operan legalmente y que,

    adems han desarrollado la pesquera del pez espada. La Secretaria General de las Naciones Unidas ha

    declarado que la pesca ilegal, no reglamentada y no declarada es uno de los ms severos problemas que

    actualmente afectan a las pesqueras mundiales. El aumento en los niveles de explotacin pesquera est

    daando la frgil biodiversidad de alta mar. Al estar abierta al acceso no regulado, alta mar se ha vuelto

    cada vez ms susceptible a la sobreexplotacin. El crecimiento de la capacidad y alcance de las flotas pes-

    queras y los avances tecnolgicos ponen en gran riesgo la sensible vida marina de alta mar (Sommer,

    2005).

    La evaluacin econmica de los servicios del ecosistema es slo una forma de fijarse en la relacin

    existente entre el ser humano y la naturaleza. Slo capta una fraccin de los mltiples aspectos de esta

    relacin que comprende aspectos muy complejos y variados como la tica medioambiental, filosofa medio-

    ambiental, poltica, antropologa, msica y las artes. Algunos servicios del ecosistema no pueden ser expre-

    sados de forma adecuada en trminos monetarios; tambin resulta difcil evaluar la provisin futura de ser-

    vicios medioambientales debido a la complejidad de los sistemas naturales, lo que nos lleva a una cierta

    incertidumbre.

    Sin embargo, el argumento clave para utilizar la estimacin monetaria de servicios de ecosistema es

    el siguiente; considera el entorno natural como un preciado capital natural del cual dependemos para

    nuestra subsistencia. Esta perspectiva econmica seala que la naturaleza intacta no es un lujo, algo que

    debemos cuidar una vez que hayamos satisfecho otras necesidades. En vez de eso, el tener sistemas na-

    turales que funcionen, es un requisito previo para que las economas funcionen. Y esta idea no puede dar-

    se ya ms por supuesta.

    Desde hace dcadas, el Acuerdo General sobre la comercializacin de servicios (AGCS) de la Orga-

    nizacin Mundial de Comercio (OMC, 2003) clasifica todas las funciones de la biodiversidad gentica y los

    conocimientos tradicionales de las culturas indgenas como "servicios ambientales" susceptibles de ser valo-

    rizados.

    En 2001, el programa Millenium Ecosystem Assessment (MEA) de la ONU comenz calcular el

    valor de los ecosistemas del planeta, y hasta 2005 identific cuatro tipos de servicios ambientales de los

    suelos, subsuelos, yacimientos de recursos naturales y recursos marinos.

  • 94 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    En 2007, la iniciativa The Economics of Ecosystems and Biodiversity (TEEB) auspiciada por el

    PNUMA comenz a calcular el valor de mercado de especies, molculas y sobre todo de los servicios

    ecosistmicos que prestan bosques, humedales, praderas y arrecifes coralinos.

    Si los ecosistemas proveen servicios esenciales para el bienestar humano, por qu no pagar por ellos?

    (TEEB, 2010).

    Segn el PNUMA, el pago por servicios ambientales (por ejemplo el mantenimiento de un bos-

    que para proveer agua o la reforestacin de zonas degradadas para capturar el CO2, entre otras iniciati-

    vas) contribuye a la creacin de trabajos verdes y hace posible la diversificacin de ingresos de la pobla-

    cin rural. En 2008, el PNUMA lanz la Iniciativa de Economa Verde con el fin de incentivar inversio-

    nes en ecosistemas y servicios derivados de la diversidad biolgica, una nueva generacin de activos

    que supuestamente estimularan el crecimiento econmico, crearan empleos decentes y ayudaran a re-

    ducir la pobreza, al tiempo que mejoraran la sostenibilidad ambiental de la economa mundial. Desde

    entonces el capitalismo verde intensific su ofensiva, deseoso de transformar la biodiversidad en dinero,

    hasta que finalmente gan una batalla decisiva en la Convencin de las Naciones Unidas sobre la Diversi-

    dad Biolgica celebrada a fines de octubre de 2010 en Japn.

    En Nagoya, el Banco Mundial propuso formalmente que la gestin de los ambientes naturales se

    convierta en un negocio, y present un proyecto piloto en seis o 10 naciones durante un perodo de

    cinco aos, en asociacin con India, Colombia, el PNUMA, ONGs conservacionistas, el Fondo del Medio

    Ambiente Mundial, la Unin Internacional para la Conservacin de la Naturaleza (UICN) y Globe Interna-

    cional.

    El Banco Mundial quiere ensear a los pases a cuantificar el valor de los ecosistemas y sus servi-

    cios en trminos de ingresos y valor de activos; incorporar estos valores a la planificacin y el diseo de

    polticas especficas que une la riqueza y el crecimiento econmico; y elaborar directrices para la aplica-

    cin prctica de la valoracin de los ecosistemas que se puedan aplicar en todo el mundo. La riqueza

    natural de las naciones debe ser un bien de capital valorado en combinacin con su capital financiero,

    capital manufacturado y el capital humano. Las cuentas nacionales deben reflejar los servicios vitales de

    almacenamiento de carbono que proporcionan los bosques y los valores de proteccin de la costa que

    proceden de los arrecifes de coral y los manglares, (Banco Mundial, 2010).

    La contabilidad del capital natural debe movilizar recursos adecuados que permitan que la con-

    servacin de la diversidad biolgica funja como un trampoln para lograr el desarrollo econmico (FMAM,

    2010 y UICN, 2010).

    El grupo TEEB en Nagoya tambin present las conclusiones de su investigacin en la COP10. El

    informe recomienda realizar inventarios fsicos de las reservas forestales y servicios de los ecosistemas;

    crear reas protegidas nacionales y regionales, y valorar los servicios ecosistmicos. Garantiza a las

    transnacionales ms de un 1,1 billn de dlares de ganancias suplementarias en 2050. La Conferencia

    de Nagoya aprob un plan estratgico basado en el informe TEEB para los negocios, institucionaliz la

    mercantilizacin de la biodiversidad y sus ecosistemas, y refrend un protocolo que legitima la privatiza-

    cin de genes y conocimientos indgenas.

    Con la lgica de que slo se conserva lo que cuesta, la Conferencia de Nagoya llam a intensificar la

    valoracin econmica de todos los bienes naturales, incluida la propia vida, como una nueva clase de acti-

  • 95 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    vos financieros con valor monetario. De esta forma, la COP10 trastoc la gestin de los ambientes natura-

    les en un negocio, e institucionaliz la mercantilizacin de todos los recursos de la naturaleza, incluidos los

    genes, los microorganismos, los servicios ecosistmicos .

    No todo aquello que es muy til vale mucho (el agua, por ejemplo) ni todo lo que vale mucho es muy til

    (un diamante, por ejemplo) (Smith, 1776). Esta frase refleja no uno sino dos desafos de aprendizaje muy

    importantes a los que la sociedad actual se enfrenta. En primer lugar, an estamos aprendiendo cul es la

    naturaleza del valor, a medida que ampliamos nuestro concepto de capital para abarcar el capital

    humano, el capital social y el capital natural. Precisamente, al reconocer estos otros capitales e intentar

    ampliarlos y protegerlos, estamos abriendo el camino hacia la sostenibilidad. En segundo lugar, todava

    estamos intentando determinar el valor de la naturaleza. Todos los das la naturaleza nos da muchas

    cosas y de mucho valor, pero la naturaleza esquiva los mercados, queda al margen en la fijacin de pre-

    cios y se escapa de las tasaciones. Esta falta de valoracin es, tal y como estamos descubriendo, una cau-

    sa subyacente del deterioro de los ecosistemas y de la prdida de la biodiversidad.

    Segn el Informe de Stern (2008) sobre los aspectos econmicos del cambio climtico, entre el 15

    por ciento y el 40 por ciento de las especies podr-

    an haber desaparecido a finales e este siglo. Se

    calcula que el 60 por ciento de los servicios eco-

    sistmicos de la tierra se han degradado en los

    ltimos 50 aos. Este dilema no slo sirve para el

    cambio climtico, tambin puede aplicarse a los

    riesgos de la destruccin de los ecosistemas. La

    dificultad que esto plantea qued patente cuando

    un estudio acadmico (Costanza et al., 1997) cal-

    cul el valor econmico de los servicios de los eco-

    sistemas en 33 billones de dlares (en compara-

    cin con los 18 billones de dlares del PIB mun-

    dial). Muchos criticaron esta cifra, por un lado, por

    ser excesiva y, por otro, por ser una grave infra-

    valoracin del infinito (Toman, 1998).

    Cuadro 2. Valorizacin de una opcin de biodiversidad (Fuente: TEEB, 2010).

    Los servicios de los ecosistemas de las costas tienen un valor estimado de 25.000 mil millones de

    dlares anuales. Conjuntamente con los arrecifes coralinos, suplen un estimado del 50 por ciento de la

    pesca mundial, proveyendo nutricin a cerca de 3 mil millones de personas, as como 50 por ciento de la

    protena animal y minerales a 400 millones de personas de pases en desarrollo, segn el PNUMA.

    Expresado en la jerga financiera, la economa mundial es una venta de opcin de compra sobre el

    cambio climtico y la biodiversidad, y tiene que pagar una prima para comprar proteccin. Una de las co-

    sas que ms se han repetido del informe Stern es que se necesitara un 1% anual para proteger la eco-

    noma frente a una prdida de hasta el 20% en el consumo mundial; ese 1% es la prima de la opcin.

    En el caso de las prdidas de la biodiversidad y de los ecosistemas, el volumen de estas primas

    depender de varios factores del ecosistema en cuestin: su estado actual, el lmite a partir del cual dejar

  • 96 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    de prestar sus servicios, el estado de conservacin objetivo, y el clculo de las incertidumbres (Cuadro 2)

    (TEEB, 2010). Este clculo es un ejercicio extremadamente complejo, ya que no existe ningn valor de

    mercado para ninguna de estas medidas.

    A la crisis econmica mundial se le aade la ecolgica provocada por la mano del hombre y el cam-

    bio climtico: el 21% de los mamferos, el 30% de los anfibios, el 12% de las aves, el 28% de los reptiles,

    el 35% de los invertebrados, el 37% de los peces de agua dulce y el 70% de las plantas estn en peligro

    de extincin. Aunque Westman propuso ya en 1977 considerar sistemticamente los vnculos entre los

    sistemas econmicos y ecolgicos (Westman, 1977). Fue slo en el ao 2005 que el concepto de servicios

    medioambientales se extendi de forma generalizada gracias al Millenium Ecosystem Assessment (MA2005

    a, b). Los servicios del ecosiste-ma comprenden beneficios tan diversos como la produccin de alimentos y

    fibra, ser-vicios de polinizacin, el control de pestes y de la erosin, la descomposicin de residuos, la for-

    macin de suelo y la provisin de agua limpia potable, por nombrar slo unos pocos.

    La degradacin de los ecosistemas y de sus servicios tiene un elevado coste. Y todava ms, estos

    costes estn aumentando rpidamente a medida que el capital natural se va erosionando (OMC, 2003).

    Entre el 2000 y el 2050 se estima que una cantidad de 750 millones de hectreas adicionales de ecosiste-

    mas naturales se convertirn en paisajes dominados por el hombre- esto viene a ser el tamao de Austra-

    lia. Puesto en trminos econmicos, la prdida mundial por ao de servicios de ecosistemas basados en la

    tierra, totaliza hoy da el equivalente a 50 mil millones de euros y la prdida global de capital natural de

    servicios de ecosistemas terrestres y marinos derivados de estas carencias, totalizar al menos una reduc-

    cin del 7% del consumo global anual hacia el ao 2050 (Braat et al., 2008).

    Tales estimaciones globales nos dan sobre

    todo una idea de las magnitudes implicadas

    en este asunto. Y hablan el poderoso idio-

    ma de costes y beneficios que es general-

    mente comprendido por todos. Estos datos,

    impulsan una pronta reaccin. La actividad

    econmica como suele ocurrir ya no es

    una opcin ms.

    Fig.6. Presin demogrfica ecosistema

    marino

    La mayora de las sociedades aun operan

    bajo la presuncin de que la biodiversidad

    marina ofrece recursos ilimitados y que poseen una capacidad infinita de recuperacin frente a las presio-

    nes y el cambio ambiental (Fig.6.). La creciente cantidad de evidencia sobre los daos que las actividades

    humanas inflingen sobre biodiversidad marina demuestra la falacia de esta presuncin. Todas las regiones

    del planeta incluyendo las latitudes polares, templadas y tropicales, en pases desarrollados como aque-

    llos en vas de desarrollo, enfrentan crecientes amenazas a su rico patrimonio natural, incluyendo la biodi-

    versidad marina y costera. Los ecosistemas estn llegando a un punto sin retorno. Cuando tienen gran

    diversidad de especies, los ecosistemas son ms estables ms productivos y menos vulnerables a las pre-

    siones externas. A medida que esa diversidad disminuye se vuelven frgiles. La prdida de biodiversidad

    tambin pone en peligro los objetivos climticos y nuestro seguro de vida contra el cambio climtico, ya

  • 97 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    que la naturaleza es el regulador climtico ms eficaz y el mayor sumidero de carbono.

    La causas de esta prdida son mltiples: destruccin y degradacin de habitas marinas, cambio en el uso

    de las costas y fondos marinas, explotacin sin lmites de los recursos naturales combinada con la prcti-

    cas insostenibles como la sobrepesca, introduccin de especies invasoras, contaminacin y cambio climti-

    co, que gana posiciones.

    A estas causas se suma la presin del crecimiento demogrfico en las costas, el aumento del consumo per

    cpita y la incapacidad para asignar los recursos marinos con la mayor eficiencia posible. Por ltimo, la

    humanidad no es consciente del alcance real del problema, de cmo la afecta, y del papel y las obligacio-

    nes de cada ciudadano en la lucha contra la prdida de biodiversidad marina. Debemos recordar que el

    uso que hacemos actualmente de los recursos de la tierra es 2.5 veces superior a lo que el planeta puede

    soportar solo en la Unin Europea se generan unos 3000 millones de toneladas de basura al ao, lo que

    equivale ms de 6 toneladas por

    persona (GreenTech, 2010).

    Una vez destruido un ecosiste-

    ma, no es posible reemplazarlo.

    Al igual que un aumento de 2

    grados en la temperatura del

    planeta tendra repercusiones

    catastrficas en trminos de

    cambio climtico, la perdida de

    biodiversidad tiene consecuencia

    de gran magnitud para el plane-

    ta, y no solo para muestro en-

    torno. Otra consecuencia difcil

    de regir son los altos costes

    econmicos. Se calcula que es-

    tos ascienden a unos 50.000

    millones de euros anuales. Un

    estudio del 2009 sobre la eco-

    noma de los ecosistemas y la

    biodiversidad (The Economics of

    Ecosystems and Biodiversity,

    TEEB 2009) ha calculado que

    p a r a e n e l 2 0 50 , e l

    coste de no actuar contra la

    prdida de la biodiversidad te-

    rrestre estara en torno al 7 por

    ciento del consumo mundial.

    Cuadro 3. Servicios ecosistmicos (Extracto del informe de Evaluacin Ecosistemas del

    Milenio sntesis biodiversidad 2005).

  • 98 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    Tambin hay un coste humano. El medio de vida de millones de personas depende del funciona-

    miento armonioso de la biodiversidad y los ecosistemas. En los pases en desarrollo esto puede suponer la

    diferencia entre la vida y la muerte. En otras zonas ms desarrolladas del mundo y sobre todo en las co-

    munidades agrcolas y pesqueras, si no se cuida la biodiversidad abundante podra convertirse en escasez.

    Para ilustrar este argumento, tenemos el ejemplo del fracaso de las negociaciones internacionales de prin-

    cipios de ao (2010), en los que se deban adoptar medidas para proteger el atn rojo.

    El informe analiza una amplia gama de ecosistemas -entre otros, humedales, bosques, arrecifes

    de coral, llanuras de inundaciones y zonas marinas, presenta pruebas que muestran que, en la mayora de

    los casos, las polticas a favor de la conservacin producen ms beneficios que costes. La naturaleza pres-

    ta muchos servicios diferentes gratuitamente, como la depuracin del agua, la proteccin contra las inun-

    daciones, la produccin de alimento y el almacenamiento de carbono (Cuadro 3).

    Sin embargo, los responsables de la toma de decisiones hacen caso omiso o subestiman estos servicios,

    porque los servicios ecosistmicos y la biodiversidad no tienen valor de mercado. La consecuencia de esto

    es que la prdida de biodiversidad contina y puede afectar negativamente al bienestar humano.

    Una valoracin econmica ms adecuada de las ventajas de la naturaleza marina, nuestro capital natu-

    ral, permitir tomar decisiones ms acertadas en mbitos tan diferentes como el empresarial, la salud

    pblica y la seguridad alimenticia. No obstante, el informe (TEEB, 2009), destaca cuatro prioridades es-

    tratgicas para mejorar la cooperacin entre economistas y cientficos: detener la degradacin de los

    mangroves de coral tropicales, conservar y recuperar los recursos pesqueros mundiales y reconocer la es-

    trecha relacin que existe entre la degradacin de los ecosistemas marinos y la pobreza mundial.

    El informe tambin seala la importancia de medir nuestro capital natural. Recomienda que se

    refuerce la capacidad de evaluacin de la plataforma intergubernamental sobre diversidad biolgica y ser-

    vicios de los ecosistemas (IPES) y recomienda que pueda ejercer tanta influencia en la poltica internacio-

    nal como lo ha hecho el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climtico (IPCC) en la

    poltica sobre el cambio climtico.

    Resumiendo el informe destaca cinco mensajes clave:

    1. Valorar los ecosistemas es bueno para la encomia.

    2. Valorar la Naturaleza y la Biodiversidad es esencial.

    3. Invertir en la Naturaleza es rentable.

    4. La dimensin social debe ser tendida en cuenta plenamente en la elaboracin de estrategias eficaces

    para la proteccin de la biodiversidad.

    La Naturaleza, una ventaja para las futuras estrategias econmicas.

    Los lmites a la actividad econmica y las reas de oportunidad que ofrecen los ecosistemas marinos y los

    recursos biolgicos son una variable que se integra cada vez ms en la definicin de las estrategias de

    desarrollo marino y en la consideracin de alternativas de desarrollo regional en los pases, en va de

    desarrollo, donde la pobreza de las comunidades humanas contrasta muchas veces con la riqueza biolgi-

    ca de las zonas en que se asientan. Adems la biodiversidad forma la base de los ecosistemas naturales

    que producen y mantienen importantes pesqueras y otros recursos biolgicos.

    El cuidado de la biodiversidad requiere hoy da el planteamiento de tres grandes lneas de accin: conser-

    var los recursos existentes, aprovecharlos de manera sustentable y restaurar, en la medida de lo posible y

  • 99 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    Cuadro 4: Conclusiones (Nagoya - Japn).

    con todos las limitaciones que ello supone, aquellos ecosistemas marinos que han sido severamente afec-

    tados. En la prctica, estas tres vertientes son a menudo difcilmente separables y supone, por otra parte,

    una visin conjunta que vincule el cuidado de la biodiversidad con todo el contesto sociopoltico cultural y

    econmico en el pas en que sta se encuentra y reconozca tambin, por supuesto, las implicaciones glo-

    bales del problema.

    En la Convencin sobre Divergida Biolgica de Naciones Unidas (2010) se expresa claramente la urgencia

    de tomar medidas apropiadas, pero an no se ha logrado comprometer a la comunidad internacional a

    cumplir cabalmente con el reto de avanzar hacia la definicin de metas globales, regionales y locales de

    conservacin. Es necesario por lo tanto, avanzar en el desarrollo de la dimensin econmica y social de la

  • 100 EL RBOL QUE SERVIR PARA HACER EL PAPEL, TARDAR 7 AOS EN CRECER. NO IMPRIMAS SI NO ES NECESARIO.

    Revista Pesca www.revistapescaperu.com

    biodiversidad marina entendida en sus otras dimensiones ecosistemas y especies- y por ello, en su valori-

    zacin (Cuadro 4).

    El mar y la atmsfera se comportan como infinitos, deglutiendo los subproductos indeseables de la activi-

    dad humana. Pero nos volvimos demasiados poderosos. Somos muchos y manejamos energas capaces de

    alterar equilibrios naturales. Actualmente estamos experimentando la fragilidad de los equilibrios marinos,

    la respuesta nos las dan los Mares Indico y Bltico, casi muertos, el Mar del Norte, cuyos recursos piscco-

    las declinan trgicamente, el Mediterrneo gravemente afectado y los arrecifes agonizantes del mundo

    entero.

    La prdida de biodiversidad y de ecosistemas es una amenaza para el funcionamiento del planeta, de la

    economa y de la propia sociedad. Por ello, creemos que es esencial que empecemos a tratar el problema

    lo antes posible.

    Oceangrafos Sin Fronteras.

    Bibliografa (Omitida por razn de espacio)

    CartulaIndiceEditorialEstadsticaEl sentido comnNuevo comit ejecutivo nacional FIUPAPEl rgimen especial de pesca de anchoveta en el surEl mar se queda vacoPer, seguridad alimentariaSurcorp, el renacer de la pesca artesanalHacia dnde navega la pesca en Chile?Libre comercio arrasa pesca artesanal en IndiaUn pez depredador mejora la economaRoyalty para la pesca industrialEl virus ISA en MagallanesLa industria salmonera en MagallanesAporte de la TV chilena al conocimiento del marEl jurel en el marco de la ORP Pacfico SurParticipacin del Per en la pesca de alta marEl jurel ya desapareci de los supermercadosActividades martimas y retos para enfrentar su desarrolloVaticina un mundo sin pecesGua de consumo responsable de pescadoEl indicador del impacto pesquero no es fiableCumbre climtica de alcaldesPara quin hacemos poltica pesquera?La sardina peruanaImportancia de las areas marinas protegidas de ArequipaSugerencias en torno al ordenamiento de las macroalgasCmo iniciarse en el arte de la pesca con caaBiodiversidad marina