Tema 51. La Lírica en El Barroco

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Tema 51. La Lrica en El Barroco

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Tema 52

Tema 52. La lrica en el Barroco

Tema 52. La lrica en el Barroco:Gngora, Quevedo y Lope de Vega.I. Introduccin general al Barroco

I.1. El barroco como concepto histrico y cultural. La cultura del Barroco

I.2. Siglo XVII y Siglo de Oro

II. La poesa en el Barroco. Tendencias principales. (MP, II: - 340 y ss.)II.1. Las generaciones barrocas

II.2. Caracteres generales

II.3 La divisin conceptismo-culteranismo

III. Temas de la poesa Barroca (Mdez. Pelez, II: 546)

IV. Lus de Gngora y Argote

IV.1. Biografa

IV.2. Obra potica y transmisin textual

IV.3. Rasgos generales de la poesa de Gngora [MP, II: 569 -]

IV.4. Obra

IV.4.1. Composiciones menores

IV.4.2. Los grandes poemas: el Polifemo y las Soledades.

IV.4.3. Otros poemas

IV.5. Valoracin crtica

IV.6. Poesa culta y gongorina

V. F. Lope de Vega Carpio

V.1. Caracteres generales

V.2. Obra

Poesa popular y Romanceros:

Poesa sacra y religiosa:

La Filomena y la Circe:

Sonetos Poemas de vejez:

V.3. Poetas del mbito de Lope: Conde de Salinas, Pedro Lin de Riaza, Antonio Enrquez Gmez, Francisco Lpez de Zrate, Jos de Valdivieso y el prncipe de Esquilache.

VI. Francisco de Quevedo y Villegas (1580 1645)

VI.1. Caractersticas principales de la poesa de Quevedo

VI.1.1. Tradicin e innovacin

VI.1.2. Estilo culto y conceptismo

VI.1.3. La poesa como Imitatio

VI.2. Clasificaciones propuestas para su produccin potica

VI.3. Valoracin crtica e influencias.

VII. Conclusiones

I. Introduccin general al Barroco

La mayora de los estudiosos que intenta apuntar un rasgo caracterstico para el siglo XVII destaca el sentimiento de crisis y el pesimismo. En efecto, el general sentimiento de desorientacin en distintas vertientes de la visin del mundo barroca influye en la produccin literaria.

Polticamente, el reinado de Felipe III estuvo marcado por la bsqueda de un nuevo mecanismo de gobierno, que supuso una edad conflictiva (trm. de Amrico Castro).

Mientras dirigentes como el Duque de Olivares intentaban proyectos poltico encaminados a la restauracin de la Castilla pica, la modernizacin de Espaa se retrasa y la perdida de hegemonia en Europa frente a las potencia de Europa Central es evidente.

En el plano econmico, el reparto desproporcionado de la riqueza y la mala distribucin de las obligaciones fiscales, obliga a la corona a aumentar el nmero de grandes y crear nobles a cambio de dinero. A estas circunstancias se unen varias malas cosechas y epidemias que acentan la crisis econmica.I.1. El barroco como concepto histrico y cultural. La cultura del Barroco

El concepto de Barroco es relativamente reciente en la historiografa literaria. Hacia mediados del siglo XVIII se aplica al campo de las artes y en el XIX se fija ya en el sentido especfico para designar las artes del siglo XVII.

Carducci en 1860 parece ser el primero que lo aplica a la literatura, mientras Wlffin en 1915 lo opone al Renacimiento. En general, Wlffin destaca la sustitucin de lo lineal por lo pintoresco, de la aclaridad por la oscuridad. No obstante, Alborg destaca que lo ms genuino del barroco es la existencia siempre amenazante de su antpoda fusin o lucha de contrastes, de cuyo equilibrio o enfrentamiento se origina su caracterstica tensin (II: 14)

En el s. XVII se produce la mezcla entre lo grotesco y lo bello, lo ideal y lo pesimista, la dama y la prostituta, el esplendor y la miseria, etc., se dan, incluso en un mismo autor, los dos polos opuestos de los conceptos y/o de las formas. La situacin de crisis dio que el hombre del s. XVII tuviera una actitud pesimista, que se refleja en la cultura y en la literatura. Esta es una caracterstica propia del Barroco, pero hay crticos que piensan que este pesimismo tambin exista en el Renacimiento.

Como ha sealado J.A. Maravall la economa en crisis, los trastornos monetarios, la inseguridad del crdito [] la vigorizacin de la propiedad agraria seorial y el creciente empobrecimiento de las masas, crean un sentimiento de amenaza e inestabilidad [] que estn en la base de la gesticulacin dramtica del hombre barroco.

Esta sensacin de crisis barroca conduce, segn Mdez. Pelez a actitudes como la contemplacin asctica y el rechazo del mundo con sus inconsistencias.

Son frecuentes, en este sentido, temas como el desengao y la vanidad de la vida, la conciencia de fugacidad y fragilidad, as como los difusos lmites entre la realidad y la apariencia, que favorecern la recuperacin de las doctrinas estoicas con sus ideales de sosiego y retiro (beatus ille).

No obstante, Emilio Orozco seala que, a pesar de este sentimiento estamos ante una cultura aficionada los experimentos de ilusionismo, as como marcada por el desbordamiento expresivo y la teatralizacin de la vida (MP, II: 337).El Vanitas Vanitatum tambin apareca en el Renacimiento, segn Alborg, en los tratados de los ascetas y los msticos. La diferencia es que estos temas tan pesimistas van a pasar de los textos religiosos al resto de la cultura, y as puede que pierdan el valor del Renacimiento, los temas se vulgarizan. J. A. Maravall dice seala tres caractersticas que definen la cultura del Barroco:

Urbana: es urbana porque es una cultura que se desarrolla principalmente en las ciudades, donde estaba la inmensa mayora de la poblacin.

Masiva: los campesinos se dirigen en masa a la ciudad porque creen que sus condiciones de vida van a mejorar. Por esta razn, las ciudades tienen que estar preparadas para acoger a mucha gente. La cultura del Barroco es una cultura para masas, en su mayora analfabeta.

Dirigida: la cultura del s. XVII es inmovilista y dirigista. Los poderes, tales como el rey o la Iglesia, dirigan la cultura, pero muy sutilmente. Haba muchos escritores propagandsticos de los poderes que regan la cultura del Barroco, haba que dar una buena imagen de stos ltimos, aunque tambin naba escritores que no estaban de acuerdo en esto y se revelaban escribiendo protestas sobre todo lo que les rodeaba. Uno de ellos fue Quevedo.

I.2. Siglo XVII y Siglo de Oro

El trmino Siglo de Oro comenz a utilizarse por los historiadores y crticos de la Ilustracin, para referirse casi exclusivamente al Siglo XVI. No obstante, autores posteriores como Sanz del Ro y Mdez. Pelayo no se deciden a utilizarlo; hasta que el alemn Vossler y Pfandl, as como los componentes de la Generacin del 27 lo consolidaron para referirse a los siglos XVI y XVII.

De hecho, desde criterio literarios y polticos, Pfandl concreta que el Siglo de oro, esta a caballo entre el XVI y XVII, en concreto desde 1550 (inicio del reinado de Felipe II) hasta 1681 (Muerte de Caldern) En este sentido algunos autores incluso han preferido etiquetar ambos siglos bajo el rtulo poca urea.II. La poesa en el Barroco. Tendencias principales. (MP, II: - 340 y ss.)II.1. Las generaciones barrocas

Siguiendo criterios estrictamente pedaggicos, Menndez Pelez y Arellano distinguen en el Barroco cuatro generaciones:

La primera generacin asiste al auge de la novela, en la que destacan gneros como la picaresca y la novela corta; autores de la talla de Espinel y Gracin, y El Quijote la andadura del gnero en poca moderna.

La segunda generacin queda definida por la aparicin de la Comedia Nueva, encabezada por Lope de Vega, en teatro y el surgimiento de una nueva lrica, de la que Gngora ser el ms destacado exponente.

En la tercera generacin se consolidan las formas de la anterior, sin aportaciones extraordinarias. Cabe destacar la figura de Quevedo, que se yergue sobre sus coetneos en una dilatada y prolfica carrera literaria. Y en la cuarta generacin (n. h. 1600) la novela y la lrica entran decadencia mientras el teatro vuelve a alcanzar la cima con Caldern.

II.2. Caracteres generales

Parte de la esttica literaria del Barroco coincide con la esttica del arte de la poca.

- Por un lado, algunas caracterizaciones insisten en la extremosidad

Gusto por la exageracin.

Ruptura del equilibrio renacentista.

Bsqueda de la conmocin del receptor, mediante el artificio y los efectos sensoriales, que buscan mover el nimo del receptor.

- Del mismo modo, la literatura es fruto del furor potico desfrenado, que no es obstculo para que cada poesa sea el fruto de una dificultosa elaboracin.

- Es una esttica de la agudeza, del ingenio, de la bsqueda de la razn escondida y dificultosa, que defenda Gracin.

Estos caracteres poticos, han dado lugar a distintas definiciones de Barroco, centradas en la poesa.

1. Orozco relaciona la poesa barroca con el Manierismo potico, caracterizado por el pluritematismo, las estructuras desintegradotas, la valoracin de lo secundario, que lleva a un intelectualismo opuesto a la emotividad renacentista.

2. Carilla, por su parte, parte de este intelectualismo para explicar la oposicin a la proporcin clasicista, la bsqueda del arte por el arte, en el que la literatura es un ejercicio aristocrtico y refinado.

II.3 La divisin conceptismo-culteranismo

Dentro de esta caracterizacin General, Menndez Pelayo instituy la oposicin culteranismo/conceptismo como dos vicios de la expresin, estilos antagnicos, en los que clasificar a los distintos poetas.

Histricamente el primero en utilizar el trmino culterano fue Lope de Vega, quien atribuye su invencin a Jimnez Patn. Al parecen culterano, en un principio conllevara connotaciones humorsticas por la paranomasia con luterano, forma de calificar a los innovadores como herejes.

En otro sentido, Parker, reserva el trmino conceptismo para designar el procedimiento metafrico general del