Todosadentro 450

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    12-Mar-2016

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Semanario Cultural de Venezuela

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<ul><li><p>criterio nacional2 sbado 9 de febrero de 2013 www.ministeriodelacultura.gob.ve</p><p>Me imagino que le ha-brn echado una buena en-salm para sacar de all tantos espritus burlones, coment Julin, un sucrense asimila-do a Caracas hace ya varias dcadas. Se refera al nuevo cine Aquiles Nazoa, montado sobre la estructura del anti-guo teatro Urdaneta, ese que durante tanto tiempo fue re-fugio de los aficionados a las cintas porno.</p><p>Ensalmarlo para qu?... All no pasaban pelculas de terror, le replic Felicia, una maracucha que tambin lleg a la ciudad casi adolescente, en los aos 80. Aj, y cmo sabes t que La Guaira es lejos?!, interrog Julin con una sonrisa pcara. </p><p>La echadera de broma ha rodeado la reinauguracin de </p><p>este local, y era natural que as pasara porque ahora lleva el nombre de uno de los ms insignes genios del humoris-mo nacional. Se imagina al-guien lo que hubiesen podido escribir Aquiles o su herma-no Anbal, si estuviesen hoy en su rol de fregadores de la paciencia, acerca de esta no-ticia del cambio radical en el uso del cine ubicado entre las caraquesimas esquinas de Puente Nuevo y Puerto Es-condido? Es difcil imaginar-lo porque la capacidad de esos dos gigantes para hacer rer con la palabra era superlativa. </p><p>Tal vez los Nazoa habran recordado, entre otros deta-lles, los trucos que utilizaban los usuarios del Urdaneta para hacer la cola sin ser vis-tos desde la calle por algn </p><p>conocido: lentes oscuros y ca-chuchas bien caladas, peri-dicos estndar abiertos, como quien lee algo muy interesan-te, eran algunas de las tcnicas ms socorridas, cuenta Julin, quien no tiene problemas en reconocer que sabe que La Guaira es lejos.</p><p>Lo cierto del caso es que la restauracin de aquel rincn de los pecados y su conversin en un espacio ms para la cultura urbana es un acontecimiento muy significativo para la ciudad. Sin que medien criterios pacatos ni actitudes santu-rronas (ac todos sabemos a qu distancia est La Guai-ra), el Urdaneta era uno de tantos sntomas de la ciudad deteriorada y decadente de los aos 80 y 90, en la que </p><p>apenas sobrevivieron unas pocas salas de cine, forzo-samente dedicadas a gneros como la pornografa, los malos western y las pelculas de chi-nitos peleando. El nuevo cine Aquiles Nazoa, en cambio, est llamado a ser otro emblema de la urbe que, lenta pero firme-mente, recupera el esplendor que alguna vez tuvo.</p><p>Por supuesto, esa posibi-lidad solo se concretar si la gente lo ocupa y lo hace suyo, se empodera, como suele de-cirse en estos tiempos. nica-mente as ese callejn de usua-rios furtivos del cine XXX, se convertir en un lugar de encuentro cultural. El pueblo, pues -con la ayuda infinita del humor y amor de Aquiles- le echar la ensalm para que se vayan los espritus burlones. </p><p>las lneas de lira</p><p>Director: Ivn Padilla Bravo / Equipo de Redaccin: Dubraska Moya, Michell Valdez, Mara Eugenia Guerra, Sergio Chapman / Corrector: Henry Rojas / Fotgrafos: Arturo Moreno, Ubaldo Zabala / Concepto Grfico: Dileny Jimnez, Aarn Lres / Diagramacin: Erika Estrada, Gregorio Sojo / Ilustradores: Ivn Lira, Uki y ngel Mendoza / 1856-058X Depsito legal: pp200401cs787 Versin Digital: en www.ministeriodelacultura.gob.ve / http//: aporrea.org Twitter: @todosadentro Centro Simn Bolvar, Torre Norte, piso 19, El Silencio. Telfono. 0212-484.71.18</p><p>Consejo editorial:Antonio Barrios todosadentroliteratura@gmail.com / Oscar Acosta todosadentroteatro@gmail.com Nstor Rodrguez todosadentrodanzas@gmail.com / Gilberto Rodrguez todosadentrourbano@gmail.com Lil Rodrguez todosadentromusica@gmail.com / Cristina Salazar todosadentroartesania@gmail.com Ismael Llins todosadentrocineymedios@gmail.com / PLASTICA todosadentroplastica@gmail.com</p><p>CONTENIDO</p><p>Todosadentro No 450Lozani CastilloFoto: Cristina Salazar</p><p>Clodovaldo Hernndez</p><p>clodoher@yahoo.com</p><p>El pueblo y el humor de Aquiles ensalmarn un cine que fue porno</p><p>CRITERIO NACIONAL 2El humor y amor de Aquiles Nazoa ensalmarn al antiguo cine Urdaneta segn Clodovaldo HernndezTEATRO 8 La actuacin popular en el carnaval es parte de nuestra memoria identitaria CINE 10Fernando Mieres materializ en el film Prometeo la ingrata experiencia de la deportacin</p><p>DILOGO 12 y13Por mucho cemento, cabilla, piedra o asfalto que exista no dejaremos de ser seres humanos sensibles DANzA 14 El joven Duvan Oliveros lucha a danza plena por la vidaPLSTiCA 20El caraqueo Armando zullo exterioriza lo sensorial a travs de su ltima exposicin</p><p>Unirse a la conversacin</p><p>1 nuevo tweet</p><p>1 nuevo tweet</p><p>1 nuevo tweet</p><p>@guevarafernandoAgradable sorpresa amigo @IvanPadillaB hoy el @correoorinoco lleg con @Todosadentro a Naguanagua! Un abrazo...</p><p>@Sociabolivarian@Todosadentro Invitacin celebracin Paradura Nio Jess 2F,3pm, Calle Real Santa Cruz #30. parroquia Macarao. Vivan las Tradicin Popular</p><p>@MarialciraMatuT @Todosadentro Recuerden ayudarnos a divulgar las bases del X Concurso anual! @ivanpadillab http://lalibreriamediatica.wordpress.com Gracias!</p><p>@Tamanaco2021@Todosadentro OJO--&gt; El drama poltico de Chvez: El llamado a GolpeDeTimn en el AltoGobierno. X: Javier Biardeau http://www.aporrea.org/ideologia/a158612.html </p></li><li><p>editorial sbado 9 de febrero de 2013 3www.ministeriodelacultura.gob.ve</p><p>Claro que no dejare-mos de insistir que la ra-dicalidad de este proceso revolucionario bolivariano est en el hecho cultural. El hecho cultural es un todo, se sabe. Pero tam-bin el hecho cultural es una diversidad inmensa de expresiones, sistemas de creencias, productos est-ticos, voces hechas canto o versos, sabores, tradiciones, vida y sueos, muchos sue-os que se parecen, bella-mente, a la patria deseada, independiente, soberana y socialista.</p><p>Cuando observamos que, hace tan solo 14 aos, los propsitos de cambios alcanzaron el estatus de gobierno para, desde una </p><p>perspectiva democrtica, autntica y popularmente (aunque suene redundan-te) democrtica, posibilitar su concresin, el tiempo se nos hace mnimo. Porque es que quisiramos ir ms rpido, haber asaltado de-finitivamente el cielo y vi-vir socialismo sin tener ya que pronunciarlo.</p><p>Sin embargo, es impor-tante destacar que toda Revolucin, cuando es ver-dadera, adems de estar movida por grandes sen-timientos de amor -como lo enfatizara Che Gueva-ra- reclama la paciencia y perseverancia del pueblo proletario, verdadero pro-tagonista de los procesos que darn al traste con la </p><p>cultura signada por la ex-plotacin capitalista. Los cambios autnticos son moleculares y, aunque las expresiones culturales y artsticas en general los prefiguran en sus distintos productos de los sentidos, la verdad verdadera es que su concresin debe esperar por los cambios en la esfera econmica, en la produc-cin de los bienes materia-les y de consumo.</p><p>La Revolucin Boliva-riana va por buen camino. Est enrumbada con fuerza de pasin verdadera hacia la consecucin de la ms bella de las artes: la socie-dad de las y los iguales, la sociedad independiente y la Patria socialista.</p><p>La fuerza de una pasin</p><p>Fragmento de la carta enviada el 4 de febrero de 2013</p><p>la voz de la casa</p><p>Enrique Barroso </p><p>Carolina Cuello</p><p>Wilmer Fuentes</p><p>Fecha de cuando Chvez hizo despertar al pueblo</p><p>Hecho de concientizacin histrica </p><p>Da de la victoria Por Ahora y para siempre</p><p>DE UNASignificadodel 4-F?</p><p>El Caracazo seal un fin y un comienzo; fin de un sistema ahogado en la desvergenza, comienzo de una poca de cambio que exiga renacer en dignidad popu-lar. Quienes irrumpimos contra las tinieblas de la injus-ticia y de la indignidad que abrumaban a Venezuela por aquel entonces, estbamos, como deca el Che Gueva-ra, guiados por grandes sentimientos de amor, un amor bolivariano, popular, rebelde, combatiente, un infinito frenes libertario que nos llev, como quera el padre Libertador, a echarnos el miedo a la espalda para salvar la patria.</p><p>Nuestro poeta Gustavo Pereira nos dice con estre-mecedora simplicidad lo siguiente: El amor es la ni-ca cosa importante en el mundo. Han trascurrido 21 aos desde aquel 4 de febrero, de angustia y madrugada, de valenta y sacrificio y la marcha sigue siendo dura, pero con la fuerza irresistible del amor. Recordemos a Bolvar, estamos avanzando a paso de vencedoras y de vencedores hacia la independencia definitiva, hacia la patria socialista y liberada.</p><p>Yo quiero exaltar hoy el papel de la mujer venezo-lana el 4 de febrero. Una Columba Rivas, una Mari-sol Tern expresan el nutrido grupo de mujeres que acompa la rebelin. Ellas estuvieron en la hora del </p><p>desprendimiento y del herosmo, con todo su fervor patrio, con toda su abnegacin.</p><p>Ah est la hora latiendo, ah esta la historia latien-do, hecha una con el pueblo que la forja cada da. Ah est el 4 de febrero como un grito sagrado que desde nuestra memoria colectiva le dijo a Venezuela: Levn-tate y anda!; y as ha sido, gracias al Lzaro colectivo que es el pueblo de Bolvar. Todas y todos somos art-fices de la patria resurrecta, la patria que por fin tom en sus brazos la bandera bolivariana para renacer en la luz de la dignidad.</p><p>Desde lo ms hondo del corazn del pueblo, digo con Aquiles Nazoa, que gracias al 4 de febrero, cada compatriota puede, con plena certeza, tender una ma-ana la mirada sobre el paisaje y decir esta es mi ciudad, esta es mi patria.</p><p>4 de febrero: Bendito seas por ahora y para siempre!Hasta la victoria siempre!!!Independencia y Patria Socialista!!!Viviremos y venceremos!!!</p><p>Hugo Chvez Fras, Comandante en jefe de la Revolucin Bolivariana </p><p>voces del PResIdeNTe</p></li><li><p>msica4 sbado 9 de febrero de 2013 www.ministeriodelacultura.gob.ve</p><p>De repasos y memorias</p><p>De repente en esos carnavales de 1992 las calles, las plazas, los tarantines, los paseos, las tarimas, y hasta en los cen-tros comerciales se comenz a ver un disfraz que no haba sido puesto a la venta. No estaba en los cnones tradi-cionales para vestir a los nios, ni a las nias, y sin embargo la familia venezo-lana se las ingeni para que una multi-tud de infantes, sin ponerse de acuerdo nadie, se viera pblica y notoriamente vestida de militar. Pero es que tampoco era cualquier militar. No era traje de ca-dete, ni de general, ni de coronel de gala. Era un traje de soldado, de lo que lla-mamos tela de camuflaje, botas negras, brazalete tricolor y una boina roja.</p><p>Al principio la cosa se vio gracio-sa; luego comenz a llamar la atencin, porque eran muchos, y luego los me-dios de comunicacin, sin haber desa-rrollado la malicia todava se dedicaron a perseguir a los pequeos militares. Al preguntarles de qu estaban disfraza-dos la respuesta infantil era unnime: De Chvez. Increble. El pueblo, sa-bio y paciente, como deca Al Primera, daba las primeras muestras, a tan pocos das de la rebelin del 4 de febrero de 1992, de su afecto por aqul joven del Por ahora y de su intencin de se-guirlo fielmente, segn fueran los pasos que diera. Esos nios del carnaval de 1992 fueron la gnesis del grito de hoy: Todos somos Chvez.</p><p>Ciertamente, ms all de los nios, estaban los padres, los familiares, de mirada frontal, decidida, firme y es-peranzada. Y ciertamente como nunca en los aos anteriores vivimos el car-naval de 1992 con una msica que no era para bailar. Al Primera se mezcla-ba apuntador con los gneros propios de las fiestas. Nunca fue tan atpico un carnaval de los tiempos modernos, como ese de 1992.</p><p>No comenzaron ni terminaron en 1992, pero ese ao Venezuela, y sobre todo Caracas, vivi un carnaval indito, al que muchos venezolanos recuerdan vvidamente</p><p>En nuestro territorio el carnaval ha tenido transformaciones. Como pas con algunos de nuestros gneros musicales, se habla de su modernizacin a los fines de sealar que primero fue un carnaval des-piadado por el uso del agua, la pintura, la harina y todo lo que hubiera a mano para involucrar a otros, y luego fue un carnaval, igualmente copiado, pero segn las ideas que tuvo Guzmn Blanco, hacia una eu-ropeizacin de la costumbre.</p><p>Con posterioridad vendra la fastuo-sidad que marc a otros tiempos, sobre todo los de adormecimiento y dictaduras.</p><p>Las carrozas, los desfiles en Los Pr-ceres, la msica con las grandes orquestas en vivo contrastaban con la humildad de la celebracin en los barrios. S. Fueron lucidos en su forma aquellos carnavales. Pero de fondo imperaba la desigualdad.</p><p>Luego, en tiempos de democracia representativa, la msica respondona y bailable tom las calles. Tiempos de ne-gritas y disfraces de todo tipo, de salsa y repunte de la msica caonera, pero segua dividido en clases nuestro carnaval. Aqu es, aqu es era grito constante reclamando caramelos, serpentinas y papelillos como muestra de una alegra incompleta.</p><p>Poco a poco se desarrollaron polos regionales: El Callao, Carpano, Matu-rn congregaron (todava hoy lo hacen) a multitudes. Y es que todava hoy el asueto de carnaval marca un xodo de residentes en Caracas hacia sus pueblos de origen.</p><p>En tiempos de la Revolucin boliva-riana el carnaval se ha vestido ms de pue-blo. Las costumbres que alguna vez fueron calificadas de brbaras ya no estn. Pueblo educado y consciente, el de ahora compar-te con la familia, disfraza a los muchachos, baila, pasea y se alegra de que cada vez ms la alegra se asocie a la soberana. Lamen-tablemente muchos paseos se han limita-do a los centros comerciales con abandono de las plazas. Algo hay en cuanto al tema de la inseguridad, pero sobro todo hay mu-cho del traslado interesado de los comer-ciantes hacia los espacios cerrados.</p><p>Atrs van quedando los tiempos de la desigualdad y las limitaciones. Ahora el carnaval restituye, poco a poco, su fuer-za de fiesta popular, la misma que hace centurias le dio origen en algn lugar del mundo.</p><p>Lil Rodrguez</p><p> (Con fuentes hemerogrficas, AVN y diversos autores) </p><p>lilrodriguez@cantv.net</p><p>Inolvidables carnavales</p><p>As lo recuerda el hoy Presidente de los venezolanos y las venezolanas, mo-delo que siguieron los nios disfraza-dos, all en 1992. </p><p>Antes del traslado de los revolucio-narios al Cuartel san Carlos, desde los stanos de la DIM, expres Chvez:</p><p>Nos marchamos de la DIM, nos marchamos de estos stanos donde vi-nimos cargados por la dignidad de todo el pueblo de Venezuela. Seguiremos, donde quiera que vayamos, con nues-tros cantos y nuestros sueos en busca de una patria que no existe, una patria donde ustedes los funcionarios de la DIM cumplan con verdaderas accio-nes de resguardo y seguridad, para una poblacin hoy arrasada por la miseria y la desesperanza. Sern los funcionarios de la dignidad, hasta siempre por estos caminos hacia el horizonte azul del si-glo XXI.</p><p>Luego contara: Eran esos das de parto. Eran esos das en que le pusieron a los nios el disfraz. Yo recuerdo cla-rito que estbamos en el Cuartel San Carlos, era carnaval y ah podamos ver televisin y haba una periodista hablando con un nio. No es fcil ha-blar con un nio, pero estaban en vivo en la calle y el nio con la mam, el nio vestido de chavecito o chavito. Y entonces la periodista llega y aborda el nio, y entonces le dice:</p><p>- Y t cmo te llamas y de qu es-ts disfrazado?</p><p>El nio, con una boina, le dice:- T eres boba? T no ves que soy </p><p>Chvez?Y entonces la periodista le dic...</p></li></ul>