UNA ETNOGRAFÍA DE LA PARTICIPACIÓN ?· UNA ETNOGRAFÍA DE LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN LA PRODUCCIÓN…

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    20-Sep-2018

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  • UNA ETNOGRAFA DE LA PARTICIPACIN CIUDADANA EN LA

    PRODUCCIN DE CONOCIMIENTO CIENTFICO Y TECNOLGICO

    David Gmez Abad

    Universidad Complutense de Madrid

    davidgomezabad@ucm.es

    Resumen

    Hace ya ms de tres dcadas que los Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnologa

    (CTS) vienen explorando lo que entendemos como la participacin ciudadana en ciencia

    y tecnologa. La panoplia de proyectos y de formas en que el pblico participa en ellos

    parece abrumadora, al mismo tiempo que tanto desde las instituciones, el sector privado

    como la sociedad civil se fomenta cada vez ms esta participacin alrededor de lo que se

    ha venido a denominar Ciencia Ciudadana. El presente artculo pretende arrojar luz sobre

    estas nuevas modalidades de participacin ciudadana en proyectos de ciencia y

    tecnologa; explorando la idea de una participacin que nace y es guiada desde la sociedad

    civil, reuniendo a expertos y a legos en comunidades de concernidos dedicados a la

    produccin de conocimiento cientfico y tecnolgico en comn. Para ello se expone el

    anlisis de los datos construidos mediante el proceso etnogrfico sobre dos casos de

    estudio; los colectivos Greening Roofs y Autofabricantes. El estudio en profundidad de

    estos casos y de sus entornos epistmicos pretende ser una contribucin rigurosa al

    estudio de los procomunes del conocimiento y su cristalizacin como autnticos

    laboratorios ciudadanos.

    Palabras clave:

    Participacin ciudadana, laboratorio ciudadano, procomunes del conocimiento,

    colectivos de concernidos, ciencia ciudadana.

  • La emergencia de la participacin ciudadana en ciencia y tecnologa

    Al finalizar la Segunda Guerra Mundial se abre un periodo hasta la dcada de los setenta,

    en el que la poltica cientfica desarrollada por los pases industrializados est marcada

    por la experiencia del Proyecto Manhattan, a partir del cual la ciencia haba conseguido

    erigirse como el motivo fundamental del xito en la guerra. Tras este hecho la poltica

    cientfica se bas principalmente en el denominado contrato social de la ciencia Jasanoff

    (2003), en el que las relaciones entre ciencia y poltica se guiaban por el principio de la

    delegacin ciega. El sistema poltico otorgaba a la ciencia una autonoma casi absoluta

    en su autorregulacin mientras que la dotaba de grandes cantidades de financiacin con

    el fin de desarrollar lo que se conoce como big science.

    A nivel poltico, esta idea queda patente a travs de los planteamientos de V. Bush, en su

    escrito Science, the end less frontier (1945), un informe acerca de las lneas que deba

    seguir la poltica de la ciencia de la posguerra. Las ideas de Bush defendan que una

    investigacin libre, financiada por el Estado, pero sin intervencin del mismo ni en las

    lneas ni en los programas de investigacin, redundara en mayor beneficio pblico. Estas

    son las bases del modelo lineal en que la inversin pblica y la autonoma profesional de

    los cientficos son las condiciones que conducen indefectiblemente a ms crecimiento

    econmico y mayor bienestar social. Durante este perodo, las propuestas de ampliacin

    de participacin del pblico tanto en la actividad cientfica como en las polticas que la

    regulan fueron escasas.

    A partir de la dcada de los setenta se inicia una reaccin frente al triunfalismo con

    respecto a las potencialidades de la ciencia y la tecnologa surgido del fin de la segunda

    guerra mundial y, por otra parte, una reaccin frente a la visin acadmica tradicional de

    la ciencia como actividad independiente de los contextos en los que se desarrolla. Ambas

    reacciones inauguran dos tendencias en los estudios CTS cuyos hitos fundacionales

    suelen marcarse con la publicacin de Silent Spring (1962), libro en el que la autora R.

    Carson denuncia los efectos nocivos del DDT, y de La estructura de las revoluciones

    cientficas (1962), con el que su autor T. S. Kuhn abra la posibilidad del estudio de la

    ciencia en su contexto.

    Esta reaccin da pie a una nueva fase que, sin duda, representa la eclosin definitiva de

    la cuestin de la participacin. Por un lado, durante las dcadas de los setenta y ochenta

    se produce la crisis del modelo imperante en poltica cientfica tras varios escndalos

  • pblicos producidos por errores en los mecanismos de autorregulacin y una disminucin

    drstica de la confianza del pblico en la experticia cientfica y en las polticas cientficas.

    La emergencia de diversos movimientos sociales que situaron la tecnologa en el centro

    de sus reivindicaciones (movimiento antinuclear, el ecologista o el feminista) marcan la

    denominada como poca de la relevancia social de la ciencia y la tecnologa. Ms

    recientemente, la influencia de determinados grupos de afectados (las asociaciones de

    afectados por el sida, son un ejemplo paradigmtico) ha logrado reorientar las prcticas

    de investigacin imperantes en la medicina y reafirmar la posicin de los colectivos de

    afectados en el dilogo con los expertos. Decidir si slo los expertos o si tambin el

    pblico lego en general, puede intervenir en la toma de decisiones, en la produccin de la

    ciencia o en la evaluacin de las tecnologas, ha tomado una especial relevancia en el

    debate durante los ltimos aos en lo que ha sido denominado por Sheila Jasanoff (2003)

    como el giro participativo.

    Numerosos estudios como Jasanoff (1990), Funtowicz (1993), Latour y Woolgar (1995),

    Bijker (1997), Callon (1998) han mostrado que la forma y orientacin que toman la

    ciencia y la tecnologa en cada momento no son inevitables ni siquiera necesarias. Lejos

    de seguir una trayectoria unidireccional o autnoma, el desarrollo de la ciencia y la

    tecnologa es un proceso contingente expuesto a factores econmicos, sociales, culturales

    e institucionales que provocan continuas disyuntivas, negociaciones y cambios de

    direccin. Esta perspectiva constructivista muestra, en resumen, que, dado que las

    decisiones cientfico-tecnolgicas que se toman desde las estructuras tecnocrticas no son

    neutrales y, sin embargo, resultan cargadas de valores, es factible plantear que tales

    decisiones se trasladen a un debate poltico explcito en el que las cuestiones axiolgicas

    sean tratadas de forma abierta.

    En los ltimos aos debido a un estallido de participacin creciente en diferentes mbitos

    de la vida pblica, est surgiendo la llamada ciencia ciudadana, que aspira a estrechar la

    relacin con y para la sociedad. Esta se presenta como la participacin del pblico en

    general en la toma de decisiones relacionadas con algn asunto cientfico- tecnolgico o

    en las actividades de investigacin cientfica. Esta participacin se da de mltiples

    formas; aportando su esfuerzo intelectual, con sus herramientas y recursos,

    proporcionando datos y dispositivos experimentales, planteando nuevas preguntas de

    investigacin, donando tiempo de computacin, recogiendo muestras, documentando su

    trabajo o incluso produciendo conocimiento y artefactos de forma autnoma.

  • Gracias a esta interaccin los ciudadanos adquieren nuevos conocimientos, nuevas

    habilidades y una comprensin ms profunda de la actividad cientfico-tecnolgica. Esta

    colaboracin/participacin del pblico lego y los expertos da como resultado las

    interacciones ciencia-sociedad-poltica conduciendo a una investigacin ms democrtica

    basada en una toma de decisiones que se sustenta en la informacin. La participacin en

    ciencia y tecnologa har ciudadanos ms informados indudablemente, pero la idea no es

    solo ampliar y mejorar los mecanismos tradicionales de representacin y participacin.

    Lo que est en juego no es solo una lgica de la representacin sino, como nos demuestran

    estudios de referencia como el de Callon (2003), tambin una lgica de la intervencin lo

    cual permite a los grupos de forma simultnea discutir su identidad y sus expectativas

    alimentando el proceso de investigacin con su propia experiencia (en el caso de

    afectados por ejemplo con su propia experiencia de la enfermedad). Los grupos

    preocupados por particulares desarrollos tecno-cientficos ofrecen oportunidades para

    expresarse y se vuelven progresivamente interesados/concernidos. En definitiva, es a

    travs de su participacin que el ciudadano manifiesta sus intereses y criterios que

    permiten orientar una parte del desarrollo cientfico-tecnolgico.

    A pesar del aparente consenso que puede despertar la necesidad de extender la

    participacin al mbito de la ciencia y la tecnologa el problema de la legitimacin y la

    extensin que pueda tener esa participacin es un tema de extenso debate en el cual

    podramos destacar la aportacin de Collins y Evans (2002). Ambos autores tratan de

    establecer en su teora de la expertise que el grado de experiencia o pericia previa

    determina la capacidad legtima para participar en una controversia. De tal forma que la

    capacidad de un agente se demuestra por su habilidad para contribuir de forma relevante

    a los debates sobre un tema especfico, tratndose esta de un tipo de expertise que

    denominan contributiva. Por otro lado, definen la expertise interactiva como aquella

    que capacita a un agente para dialogar sobre el tema con los expertos, pero no puede, en

    cambio, hacer contribuciones razonables al problema.

    Esta distincin nos permite plantear el problema del tipo de expertise que puede adquirir

    a priori los miembros no expertos del pblico. En este sentido la mayor parte de estudios

    sobre controversias cientfico-tecnolgicas pblicas demuestran que son pocas las

    controversias de este tipo las que plantean problemas tan difciles como para que el

    pblico interesado no pueda entenderlos o hacerse una idea lo suficiente aproximada de

    las cuestiones centrales, adquiriendo de esta forma, una cierta expertise interactiva.

  • Algunos casos paradigmticos en la literatura al respecto son: el esfuerzo llevado a cabo

    por los afectados por el sida en los Estados Unidos (Epstein, 1995) a travs del cual

    llegaron a conseguir una expertise interactiva que les permiti, finalmente, acabar

    dialogando directamente con los expertos cientficos involucrados e influir, al final, en el

    diseo de los ensayos clnicos. Otro ejemplo fue el reconocido estudio sobre la

    controversia en torno a los efectos de la contaminacin radiactiva procedente de

    Chernobyl en la regin de Cumbria, en Inglaterra, donde Wynne (1996) defiende la

    existencia de una expertise relevante no cientfica encarnada por los granjeros de Cumbria

    prximos a la central nuclear de Windscale Sellafield.

    La observacin de un pblico, o en su defecto, sectores especficos de l, que tambin

    pueda tener conocimiento experto de origen no cientfico, que puede ser complementario,

    o rival en cuestiones concretas, al de los expertos certificados ha sido sealado por otros

    autores (Yearley, 1999) (Lafuente, 2007, 2013). Estos autores sealan que este tipo de

    conocimiento experto se basa, en el conocimiento que el pblico construye a travs de su

    experiencia continuada en circunstancias locales en que desarrolla sus actividades. Un

    tipo de saber profano, el que habilitan los expertos en experiencia, que sirve para vascular

    el conocimiento tecnocientfico (Lafuente, 2007).

    De tal forma que el problema de la extensin encuentra su satisfaccin en la

    resignificacin del experto y su papel en las controversias y toma de decisiones. Si a

    travs de esta resignificacin de la idea de experto aceptamos, por el peso que representan

    y no por un acto de fe o buensimo, tanto aquellos agentes con expertise certificada, como

    con una no certificada podremos incorporando a la escena a aquellos expertos en

    experiencia que se ven dotados de un tipo muy particular de expertise que le posibilita

    su actuacin y contribucin al campo de conocimiento.

    Las Ciencias Ciudadanas

    Una de las grandes dificultades a la hora de tratar de estudiar el fenmeno de la

    participacin ciudadana en ciencia y tecnologa es, como ya hemos comentado, su

    carcter multiforme y heterogneo. Como se ha expuesto anteriormente las formas en las

    cuales se virtualiza la participacin son muy variadas; la donacin de tiempo de

    computacin, observacin de fenmenos, la realizacin de encuestas, el monitoreo de

    especies, la construccin de bases de datos, la toma de fotografas, recogida de muestras

  • y su archivo, la programacin de cdigo, o la fabricacin autnoma de prototipos son

    algunas de ellas. Pero adems de participar en esta variedad de tareas que evidencian hasta

    qu punto la ciencia es algo ms que la experimentacin, existen distintas formas de

    agrupacin y colaboracin. Si hubiese que resumir brevemente lo que entendemos por

    Ciencia Ciudadana, tendramos que asumir que es ms ciencia, pero desarrollada extra

    muros de la academia. De tal forma, la ciencia ciudadana es ciencia independiente,

    conocimiento que es producido alrededor de comunidades virtuosas que, aunque

    muestran su radicalidad en su retrica poltica hasta el punto de tornarse contra

    hegemnicas, en su prctica cientfica siguen siendo conservadoras (Lafuente y Estalella,

    2015).

    Bajo el ala de la Ciencia ciudadana existe una gran variedad de experiencias, tanto es as

    que sera ms conveniente hablar entonces de Ciencias Ciudadanas. Para comenzar a

    establecer una distincin que nos permita avanzar en nuestra empresa, dedicada a arrojar

    algo de luz sobre este fenmeno, distinguiremos dos grupos amplios basndonos en el

    tipo de participacin voluntara.

    Algunas de las experiencias a las que nos referimos apelan a un discurso romntico que

    ensalza el poder de la ciudadana y la necesidad de que este instruida debidamente en la

    cultura cientfica1. Este discurso evidencia la existencia de una serie de actores e intereses

    que impulsan el proceso de un tipo muy determinado de participacin ciudadana en

    ciencia y tecnologa. Estas experiencias de Ciencia Ciudadana de carcter tutorizado,

    invitado (Wynne 2007) o contributivo (Follet y Strezov, 20015) estn organizadas

    jerrquicamente alrededor de un proyecto de investigacin dirigido por un grupo de

    expertos. En estos casos son los propios investigadores los que promueven procesos de

    participacin motivando a la multitud de voluntarios ciudadanos para que colabore como

    sensores encargados del monitoreo de fenmenos, la recopilacin de datos en bruto o

    como un aumento en el porcentaje de potencia de clculo computacional. A cambio los

    voluntarios participantes reciben comunicacin cientfica de los resultados.

    1 Socientize Project (2013). Green Paper on Citizen Science: Citizen Science for Europe

    Towards a better society of empowered citizens and enhanced research. Socientize consortium,

    European Commission.

    Socientize Project (2014). White Paper on Citizen Science: Citizen Science for Europe.

    Socientize consortium, European Commission.

  • Los beneficios proclamados de esta colaboracin entre expertos y legos son numerosos;

    se economizan recursos, se ampla el alcance de las observaciones, se aumenta la potencia

    de clculo, pero sobre todo se promueve la alfabetizacin cientfica de los ciudadanos

    implicados en el proyecto. Enten...

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