USA Patriot Moore

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Ley anti-patriotica USA.

Text of USA Patriot Moore

  • El escritor y cineasta Michael Moore (1954) naci y secri en Flint (Michigan). A mediados de los aosochenta fue productor, director, autor y presentador dela serie televisiva TV Nation, galardonada con un pre-mio Emmy.

    En 1989, Michael Moore dirigi Roger & Me, una pel-cula que hizo historia y que narraba su odisea perso-nal para entrar en contacto con el presidente de laGeneral Motors, Roger Smith, al que quera pedirexplicaciones sobre las desastrosas consecuenciasque la reestructuracin de aquella empresa habatenido en su ciudad natal, Flint. Esta pelcula obtuvo,entre otros, el premio al Mejor Documental del Crculode Crticos Cinematogrficos de Nueva York. El segun-do documental largo de Moore, The Big One (1998),obtuvo igualmente numerosos galardones. En su lti-mo documental titulado Bowling for Columbine realizauna condena despiadada de la cultura del miedo queha empujado al pueblo norteamericano a armarsehasta los dientes. Ha sido merecedor del Oscar 2002a la Mejor Pelcula Documental, as como del premiodel 55.0 Aniversario del Festival Internacional de Cinede Cannes (2002) y del premio Csar de la Academiade Cinematografa francesa 2002 a la mejor PelculaExtranjera.

    Su ltimo libro, Qu han hecho con mi pas?, haobtenido un gran xito de ventas en todos los pasesdonde se ha publicado y, en especial, en EstadosUnidos, Alemania y el Reino Unido, donde ya haalcanzado el milln de ejemplares. Actualmente seencuentra inmerso en el rodaje de su nueva pelcula,titulada Fahrenheit 9/11.

    Como escritor, Moore es autor de varios libros que hansido xitos de ventas, como Estpidos hombres blan-cos, Downsize This! Random Threats trom an UnarmedAmerican y Adventures in a TV Nation, este ltimoescrito en colaboracin con su mujer, Kathleen Glynn.En los aos 1999 y 2000, Michael Moore produjo dostemporadas de la serie televisiva The Awful Truth,definida por Los Angeles Times como la ms cmicay divertida stira poltica.

    Para ms informacin, visite la pgina web del autoren www.michaelmoore.com

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    MICHAEl MOORE

    EDICIONES B"""'~"

    Barcelona. Bogot. Buenos Aires. Caracas. Madrid. Mxico D.F.. Monrevi deo , Quito. Santiago de Chile

  • Ttulo original: Dude, Where is my Country?Traduccin: Merce Diago y Abel Debritto

    l.a edicin: marzo 2004

    2003 by Michacl Moore Ediciones B, S.A., 2004

    Bailn, 84 - 08009 Barcelona (Espaa)www.edicionesb.com

    IMPRESO EN ARGENTINA - PRINTED IN ARGENTINEISBN: 84-666-1684-5Depsito legal: Depositado de acuerdo a la Ley 11.723

    Supervisin de Produccin: Carolina Di Bella.-Impreso cn papel obra Copybond de Massuh.Impreso por Printing Books, Mario Bravo 837,Avellaneda, Buenos Aires, en el mes de septiembre de 2004.

    Todos los derechos reservados. Bajo las sanciones establecidasen las leyes, queda rigurosamente prohibida, sin autorizacinescrita de los titulares del copyright, la reproduccin total o parcialde esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidosla rcprografa y el tratamiento informtico, as como la distribucinde ejemplares mediante alquiler o prstamo pblicos.

  • 4Los ESTADOS UNIDOS DE iBUU!

    No existe una amenaza terrorista.Clmate, reljate, escucha atentamente y repite conmigo:No existe una amenaza terrorista.N o existe una amenaza terrorista!NO EXISTE . UNA . AMENAZA TERRORISTA!

    Te sientes mejor? No mucho, eh? Lo s, no es fcil. Resultaincreble lo poco que tardaron en meternos en la cabeza que el pas,el mundo, est plagado de terroristas. Los chiflados andan sueltoscon la misin diablica de destruir hasta el ltimo infiel estadouni-dense!

    Por supuesto, el hecho de que viramos el brutal asesinato detres mil personas no ayuda mucho que digamos. Eso convencerahasta al ms cnico de que hay gente a la que no le caemos bien y aquienes les gustara librar al mundo de nosotros.

    Por qu nos odian? Nuestro lder nos explic por qu, ape-nas unos das despus del 11de Septiembre, cuando se dirigi alpas: Quieren que dejemos de viajar en avin y que dejemos decomprar. Pero este gran pas no se dejar intimidar por esos mal-hechores.

    Veamos, cuando digo que no existe una amenaza terrorista noquiero decir que no haya terroristas o que no se cometan (o se va-yan a cometer en el futuro) atentados terroristas. HAY terroris-tas, HAN perpetrado actos deplorables y, por desgracia, COMETE-RN acciones terroristas en un futuro no muy lejano. De eso estoyseguro.

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  • Pero el hecho de que haya unos cuantos terroristas no significaque vivamos en un estado de peligro constante y angustioso. Sinembargo, algunos hablan de los terroristas como si hubiese millo-nes de ellos, como si estuviesen por todas partes y nunca fueran amarcharse. Cheney ha dicho que sta es la nueva normalidad a laque debemos acostumbrarnos, una situacin que se volver per-manente en la vida americana. Qu ms quisieran.

    Dicen que es una guerra contra el terrorismo. Cmo se pue-de declarar una guerra contra un sustantivo? Las guerras se decla-ran contra pases, eligiones y pueblos, no contra sustantivo s oproblemas, y; siempre que el gobierno lo ha intentado - os acor-dis de la guerra contra las drogas Q de la guerra contra la po-breza ?- ha [racasado.

    Nuestros dirigentes quieren hacemos creer que se trata de unaguerra de guerrillas, librada por miles de soldados-terroristas ex-tranjeros escondidos en nuestro territorio. Pero eso no es lo queest ocurriendo y ya es hora de que nos concienciemos. Los nor-teamericanos rara vez son el blanco del terrorismo internacional, ymenos an en suelo estadounidense.

    En el ao 2000 las probabilidades de que un estadounidensemuriese en un atentado terrorista en Estados Unidos eran exac-tamente cero. En 2002 esas probabilidades fueron, de nuevo, CERO.y en 2003, mientras escribo esto, cuntas vctimas de acciones te-rroristas se han registrado en Estados Unidos? Cero. Incluso enel trgico ao 2001, la posibilidad de que un estadounidense ca-yese vctima de un atentado terrorista en este pas fue de 1 entre100.000.

    En 2001 fallecieron ms americanos a causa de la gripe o la neu-mona (1 de cada 4.500), el suicidio (1 de cada 9.200), un homicidio(1 de cada 14.000) o un accidente de coche (1 de cada 6.500). Sinembargo, nadie se senta aterrorizado cada vez que se pona al vo-lante de su peligroso coche para ir a comprar un donut que provo-ca enfermedades cardacas. El ndice de suicidios implica que Tsupones un mayor peligro par-a ti mismo que cualquier terrorista.Todas estas causas de muerte eran ms peligrosas que el terrorismo,pero ninguna dio lugar a que se propusiesen proyectos de ley, sebombardease un pas, se aprobasen presupuestos de emergenciapor valor de miles de millones de dlares al mes, se movilizase a

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  • unidades de la Guardia Nacional, se declarasen alertas naranja o sedesgranasen detalles en la parte inferior de la pantalla de la CNNpara infundimos pnico. No haba otra reaccin por parte del p-blico que la indiferencia y el rechazo o, en el mejor de los casos,aceptacin de que esas tragedias formaban parte de la vida.

    Sin embargo, cuando se producen numerosas muertes a la vez,con tal salvajismo y en directo en L~tele, ninguna racionalizacinprovista de estadsticas como las anteriores puede impedir unareaccin visceral ante algo tan terrible y real como el 11de Sep-tiembre. Hemos llegado a la conclusin de que no estamos a salvo,de que cualquiera de nosotros podra morir en cualquier momentoen este enorme pas. Da igual que las posibilidades de que eso ocu-rra sean prcticamente inexistentes. Una psicosis en masa se haapoderado del pas; de m, de ti e incluso de los generales de alto-rango que ahora lloran en pblico.

    Exacto, yo tambin estoy obsesionado. Vivo parte del ao enNueva York y todos los das que paso all me pregunto si se ser elltimo da de mi vida. Cada vez que oigo algn estruendo fuera dela ventana, me estremezco. Veo aviones que vuelan demasiado bajoy los observo con suspicacia. Escudrio bien a los que se sientan ami lado cuando viajo en avin y siempre llevo un armaconmigo enel avin. S, llevo un arma. Un arma legal. Llevo una pelota de bis-bol en mi equipaje de mano. Fue un regalo de Rudy Giuliani cuan-do grabamos un epidosio de TV Nation en Nueva York. La firma-ron todos los New York Yankees de 1994. Supongo que podralanzarla a unos 80 km/h si algn hijo de puta intentara derribar lapuerta de la cabina de mando. (Tambin sirve si se mete la pelotadentro de un calcetn largo; lo hondeas y jzas! Trallazo fulminanteen la cabeza.) Los cordones de los zapatos son un buen recursopara estrangular al cabrn de turno si consigues rodearle el cuellocon ellos. Lo que tengo claro es que vender caro mi pellejo.

    Yo tambin estoy tocado, ya lo ves. Supongo que haber tenidotrato y trabajado con alguien que muri en uno de esos aviones tedeja as.

    ,Cmo llega a esta situacin un pacifista de toda la vida comoyo? Joder, estoy asustado, como todo el mundo. El miedo racionalconstituye una parte esencial de nuestra capacidad para sobrevivir.El instinto que nos permite percibir un peligro real y actuar en

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  • consecuencia le ha venido muy bien a nuestra especie a lo largo delos milenios.

    Sin embargo, el miedo irracional es de lo peor que hay. Nosarrebata nuestra brjula de la supervivencia.Hace que desenfunde-mos la pistola cuando omos un ruido por la noche (y as uno acabapor cargarse a su mujer, que iba al bao). Hace que no nos guste vi-vir cerca de alguien de otra raza. Y nos impulsa a renunciar de ma-nera voluntaria a las libertades civiles que hemos disfrutado duran-te ms de doscientos aos simplemente porque nuestro lder nosdice que existe una amenaza terrorista.

    El miedo es tan elemental y tan fcil de: manipular que se haconvertido tanto en nuestro mejor amigo como en nuestro peor enemigo. Y cuando se utiliza como un arma contra nosotros tienela peculiaridad de destru