Utopía 82 • Las ciudades

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    22-Mar-2016

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Revista de la Pastoral juvenil universitaria. Universidad Politcnica Salesiana

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<ul><li><p>3 Presentacin</p><p>BICENTENARIO4 Centro y Sntesis de la espiritualidad Salesiana: La caridad pastoral</p><p>TEMA CENTRAL6 Armando Silva los imaginarios y el asombro social10 La ciudad imaginada14 Ambientes sanos y sostenibles: El reto de las metrpolis de hoy18 Ciudad del futuro: de gran tamao y calidad de vida20 La nueva era Smart24 Comunicacin Intercultural en la ciudad hoy26 Ciudad saludable28 Metrpolis: ejes del mundo32 La torre de babel vs. las metrpolis interculturales36 Ciudad, arte y cultura40 Toma del Espacio Pblico: Al Sur del Cielo44 Lgicas de consumo en la ciudad</p><p>COMUNICACIN46 ltimas tendencias en periodismo</p><p>ACTUALIDAD UNIVERSITARIA50 Pausas activas en la UPS52 Un S para siempre54 El Padre Luciano Bellini Fedozzi es condecorado con la Medalla </p><p>Institucional Don Bosco56 Congreso mundial de Discapacidad 60 Estudiantes de la UPS participaron en el 4to Congreso Americano </p><p>Misionero63 UPS channel TV</p><p>ENTRETENIMIENTO66 La farra con buena msica suena en todo el mundo68 De hroe a villano72 Cos fan tutte: la escuela de los amantes76 Libertad dentro de una cabina de radio78 Todosantos: se abre al pblico una joya patrimonial80 Museo del Carmen Alto El patrimonio de las Carmelitas</p><p>INVESTIGACIN EN LA UPS82 Entrenamiento de alto rendimiento en la altura84 Flavio Quizhpi y el Grupo de Energas</p><p>TECNOCIENCIA86 Ahora me ves, ahora no me ves90 La ciencia en la web: se abren los portales del CIDII y del proyecto </p><p>Pequeos Cientficos92 Quitsa-to: el rayo de la identidad en el Ecuador</p><p>ARTFICES98 Antrpolis, un colectivo teatral100 Quin dijo que el rugby no lo podan jugar las mujeres?</p><p>Nmero 82Marzo 2014</p><p>Tiraje: 14.000 ejemplaresISSN N 1390-3519</p><p>CONSEJO DE PUBLICACIONES</p><p>P. Javier Herrn, sdbPRESIDENTE</p><p>Juan Bottasso Boetti, sdbJos Snchez Parga</p><p>Jos Juncosa BlascoJaime Padilla Verdugo</p><p>Floralba Aguilar GordnSheila Serrano Vincenti</p><p>Fabricio Freire MornJohn Calle Sigencia</p><p>Armando Grijalva BritoAlexandra Martnez Flores</p><p>Mnica Ruiz Vsquez</p><p>Luis lvarez RodasEDITOR GENERAL</p><p>Armando Grijalva BritoEDITOR RESPONSABLE</p><p>Andrea De SantisCOEDITOR EN CUENCA</p><p>Csar AndradeCOEDITOR EN GUAYAQUIL</p><p>CONSEJO EDITORIAL</p><p>Ronald Carrillo SalvadorHernn Hermosa Mantilla</p><p>P. Mauricio LeimeXavier Merchn Arzaga</p><p>DISEO E ILUSTRACINSantiago Crdenas</p><p>CORRECCIN DE TEXTOSPal Mio Armijos</p><p>IMPRESINEditorial Universitaria Abya-Yala</p><p>ADMINISTRACINUniversidad Politcnica SalesianaAv. Turuhuayco 3-69 y Calle Vieja</p><p>PBX: (+593 7) 2050000FAX: (+593 7) 4088958</p><p>e-mail: rpublicas@ups.edu.ecCuenca-Ecuador</p><p>UTOPA es una publicacin trimestral de la Universidad Politcnica </p><p>Salesiana del Ecuador.</p><p>Las ideas y opiniones expresadas en las colaboraciones son de exclusiva respon-</p><p>sabilidad de los autores.</p><p>NDICEr e v i s t a</p></li><li><p>revistautopa#823</p><p>Las relaciones que construimos con las urbes son motivos de in-vestigacin, reflexin y hasta fa-bulacin, de ah que el esfuerzo de nuestras colaboradoras/es de la revista Utopa haya fijado su atencin en las visiones que constituyen la fuerza productiva de la vida cotidiana.</p><p>Las ciudades y sus significacio-nes, resultados de la meticulo-sa indagacin de las represen-taciones que tenemos de ellas, llevaron a nuestras redactoras y redactores a exponer unas po-cas miradas de los usos y de-cantaciones que aportan los investigadores/as sobre este Te-ma Central, que hoy se oferta a nuestras/os lectores.</p><p>El inicio de esta seccin cardi-nal de Utopa 82 tiene el grato honor de contar con el testimo-nio fecundo de Armando Silva, considerado como el latinoame-ricano ms prolfico en estudios sobre las significaciones y la es-ttica que construyen las ciuda-danas y ciudadanos que habitan las urbes. Otras visiones no me-nos importantes completan es-te componente editorial que da cuenta de los anhelos que se fraguan en las dimensiones de la percepcin y del deseo de la hu-manidad por conocer y sobrevi-vir en estos lugares donde las prcticas sociales se desglosan en la imaginacin, las ideas, las proyecciones e incluso las qui-meras.</p><p>El aporte que brinda el rea Ra-zn y Fe se plasma en la nota que nos ubica en la celebracin del bicentenario del natalicio de </p><p>Don Bosco y su aporte al desa-rrollo de la humanidad.</p><p>La informacin seleccionada en Actualidad Universitaria da cuenta de la productiva tarea acadmica y la vinculacin so-cial que identifican a la UPS en sus tres sedes: Cuenca, Quito y Guayaquil.</p><p>El curso Nuevas tendencias en periodismo, dictado por Ale-jandro Rost, de la Universidad de Comahue-Argentina, finali-z con xito y tuvo la participa-cin de docentes de las carreras de Comunicacin Social de las tres sedes y miembros seleccio-nados de las ASU-UTOPIA, de ello se habla y luego se transcri-be la entrevista realizada al ca-tedrtico que aporta con su co-nocimiento y experiencia sobre el periodismo en la web.</p><p>El Entretenimiento es un com-ponente de esta publicacin que promete perspectivas ansiosas de brindar in-teresantes momen-tos de lectura. </p><p>La Investigacin en la UPS y Tecno-ciencia son fracciones de nuestra revista que ponen a su conside-racin los esfuerzos, avances, hallazgos y satisfacciones, fruto de actividades riguro-sas de la ciencia, la tec-nologa y la innovacin, que tienen como objetivo proporcionar beneficios de vida al ser humano.</p><p>Completa nuestra edicin de Utopa 82 la vitrina de talento humano que se destaca en ac-tividades deportivas, artsticas y culturales de nuestros estudian-tes, cuyos logros merecen des-tacarse y convocan a su curiosi-dad para obtener el apoyo para desarrollar gestiones culturales de mayor trascendencia.</p><p>Las voluntades de los y las in-tegrantes de las ASU-UTOPA en Quito, Guayaquil y Cuenca se muestran ante usted, respe-table lector/a, con la mejor in-tencin de informar y concretar un proceso comunicacional, cu-ya evaluacin ser bien recibida en nuestra direccin electrni-ca: egrijalva@ups.edu.ec</p><p>Buena lectura.</p><p>El editor</p><p>Presentacin</p></li><li><p>revistautopa#82 4 marzo2014</p><p>La espiritualidad se la concibe como la expresin ms pro-funda y dinmica del hombre manifestado en su propio ser: sus motivaciones mayores y ltimas, su ideal, su utopa, su pasin, la mstica por la cual vive y lucha y con la cual contagia; es ese elemento </p><p>dinamizante e integrador de </p><p>la vida.</p><p>En Don Bosco y la espirituali-dad salesiana se evidencia en el sinnmero de maneras y es-tilos constatables a travs de los cuales se expresan la rela-cin y experiencia que l tiene con Dios. En la puesta en prc-tica de los valores a l revelados por Dios a travs del encuentro cercano y humano con el joven. Quien es su punto de partida y de llegada.</p><p>Don Bosco desde su infancia ha tenido una experiencia religio-sa constatable. Podemos co-nocer y documentar muchas de sus relaciones con Dios. Tuvo una educacin religiosa, parti-cularmente impartida por parte de su madre. Aprendi e hizo suyas las experiencias de ora-</p><p>Centro y Sntesis de la espiritualidad Salesiana: </p><p>La caridad pastoral</p><p>Bicentenario</p><p>Ramiro Rubio </p><p>San</p><p>tiago</p><p> Cr</p><p>den</p><p>as</p></li><li><p>5 bicentenario</p><p>cin, de culto y de liturgia de su familia y de su gente.</p><p>En el aguinaldo del 2014, Don Pascual Chvez a esta expe-riencia de Dios en Don Bosco, lo presenta como la caridad pasto-ral dejando en claro que esta ex-periencia es el centro y la snte-sis de la espiritualidad salesiana.</p><p>La caridad como la expresin mxima del amor1 Partiendo de la afirmacin fundamental del apstol Juan: Hemos conoci-do el amor que Dios nos tiene y hemos credo en l (1 Jn 4,16), recordaba que no se comien-za a ser cristiano por una deci-sin tica o una gran idea, sino por el encuentro con un aconte-cimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientacin de-cisiva... Y puesto que es Dios quien nos ha amado primero (cf. 1 Jn 4,10), ahora el amor ya no es slo un mandamiento, si-no la respuesta al don del amor, con el cual Dios viene a nuestro encuentro (Deus caritas est, 1). Es el punto de llegada de la ma-durez de la persona.</p><p>El encuentro con Dios Amor no slo comprende el corazn, si-no tambin el entendimiento El reconocimiento del Dios vivo es una va hacia el amor, y el s de nuestra voluntad a la suya abar-ca entendimiento, voluntad y sentimiento en el acto nico del amor. De ah la exhortacin del Rector Mayor para que el edu-cador desde su misin debe ser con una entrega de benevolen-cia y amor a sus destinatarios. </p><p>El educar en y desde la caridad repercute en el cambio social por eso la Iglesia y Don Bosco desde en sus primeros aos se caracterizan por ser formado-res de buenos cristianos y por </p><p>ende, de buenos ciudadanos. La caridad es el fundamento, el centro y lo principal del l vida de los cristianos y ms an de los hombres y mujeres que han consagrado su vida al servicio de Dios en los dems. </p><p>La caridad pastoral salesiana para Don Pascual Chvez se evidencia plenamente en el Da mihi animas, cetera tole2 </p><p>Es evidenciar en Don Bosco y en el salesiano que el Da mihi animas se demuestra con ac-titudes concretas ms que con palabras en aquellas obras y ac-ciones que sean encaminadas para la gloria de Dios; en todo accionar que contribuye y con-forta la dimensin espiritual e in-tegral de la persona, es decir su libertad, su razn y su dignidad..</p><p>Las almas para Don Bosco son los hombres de su tiempo, son los muchachos concretos con los que debe bregar, cetera to-le significa el desprendimien-to de las cosas y criaturas, un desprendimiento que en l no se traduce en un sentido de aniqui-lamiento de s, del aniquilamien-to de Dios3</p><p>Es clara la vivencia y propues-ta de la caridad pastoral salesia-na, es tomar en consideracin en todo y ante todo a la persona haciendo de ella sujeto activo, propositivo de su propio cam-bio y el cambio de la sociedad, es como se dice en la preventivi-dad que la persona en este caso del joven sea protagonista de su propio cambio, de su propia vi-da, claro que con la ayuda vigi-lante, formativa y educativa del educador.</p><p>El desafo en nuestro accionar educativo es evidente llevara la persona del joven al encuentro </p><p>con Dios quien es el principio y fundamento del valor absoluto de la Persona, para esto el Rec-tor mayor nos recuerda que en todas nuestras acciones educa-tivas o promocin social demos prioridad a la dimensin religio-sa, no en un sentido proselitista, ms bien en un sentido de que en esta dimensin y desde ella tiene el sentido el Da mihi ani-mas, es decir, que en ella se fun-damenta y crece la persona.</p><p>La pedagoga de la caridad pas-toral salesiana es una pedago-ga del alma es decir que cuan-do se la llega a tocar y sentir, es ah donde empieza el verdade-ro sentido y trabajo de la edu-cacin. En el mbito educativo esta caridad pastoral salesiana es el cimiento de todo, en otras palabras es el amor educativo, una expresin de la caridad pas-toral que se traduce en amore-volezza.</p><p>1 AGUINALDO 2014, Comentario del Rector Mayor, pg. 22.</p><p>2 AGUINALDO 2014, Comentario del Rector Mayor, pg. 28.</p><p>3 AGUINALDO 2014, Comentario del Rector Mayor, pg. 29.</p></li><li><p>6revistautopa#82 marzo2014</p><p>Armando Silva </p><p>los imaginarios y el asombro social</p><p>Tema CentralLas ciudades</p><p>Emilia Ramrez</p></li><li><p>7 tema central</p><p>Armando Silva es un filsofo colombiano, obtuvo su Ph. D en Filosofa y Literatura Comparada en la Universi-dad de California. Es autor de va-rios libros, entre los que destacan: Imaginarios urbanos, Family Pho-to Album, Ciudades fronterizas y sus dos ms reciente publicacines Imaginarios, el asombro social y At-msferas ciudadanas, que acaban de ver la luz en marzo del 2014. En la parte acadmica, dirige un docto-rado en Estudios Sociales en la Uni-versidad Externado de Colombia. Adems escribe una columna de opinin en el diario El Tiempo. </p><p>Segn Armando, los imaginarios son formas de percepcin grupal que de-terminan maneras de ser y de com-portarse. Los imaginarios aumentan cuando hay gran emotividad social, lo que es, segn su ltimo libro sobre el tema, su principal propiedad en la percepcin </p><p>ER: De qu se trata tu proyecto de ciudades fronterizas?</p><p>AS: Las fronteras han sido manejadas poltica, militar o diplomticamen-te, pero se ha explorado poco la par-te cultural y afectiva. El proyecto que seguira ac en Ecuador, es una nue-va dimensin para estudiar las fronte-ras y ver que estos sitios no son solo de conflicto sino sobre todo de con-vivencia, de fragua entre dos o ms culturas nacionales, y eso es impor-tante para atenuar cualquier efecto militar que pueda ocasionar conflic-tos blicos. Se pretende saber c-mo se conciben las fronteras entre Ecuador, Colombia y Per. La idea es tambin trabajar en las ciudades cntricas como Quito, Bogot y Lima porque las descargas limtrofes vie-nen ms del poder central que desde la propia frontera. </p><p>ER: Qu factores influyen sobre la percepcin que las personas tie-nen sobre su ciudad?</p><p>Sao</p><p> Pau</p><p>lo, B</p><p>runo</p><p> Gio</p><p>vann</p><p>eti</p></li><li><p>8revistautopa#82 marzo2014</p><p>Los imaginarios estn hechos de esttica, </p><p>es decir de gusto y de sensibilidad, pero tambin de </p><p>lo que sabemos sobre algo. Por ejemplo, alguien podra decirme </p><p>que una ciudad es peligrosa, pero tambin yo podra sentir que es peligrosa. </p><p>AS: El conocimiento y los sen-timientos. Los imaginarios es-tn hechos de esttica, es de-cir de gusto y de sensibilidad, pero tambin de lo que sabe-mos sobre algo. Por ejemplo, al-guien o una noticia o un libro po-dra mostrarme que una ciudad es peligrosa, y esto afectar pa-ra que tambin yo la sienta peli-grosa. Los imaginarios se cons-truyen en grupos de inters, por edad o gnero, y otros determi-nantes, lo que llamamos pun-tos de vista urabanos.</p><p>ER: Puede confundirse ima-ginario con estereotipo?</p><p>AS: Los imaginarios estn en constante cambio. Mientras un estereotipo es un imaginario con-gelado. Esto ocurre en calificati-vos que se dan a alguien y con los cuales se reconoce, que es gorda, que huele mal , que una pas es violento, etc. Quitar esa percepcin es dificil pues se ha quedado quieta.</p><p>ER: Influye el factor migrato-rio en la construccin de ima-ginarios urbanos?</p><p>AS: Por supuesto. Est el ca-so de ecuatorianos en Espaa o de los latinos en Estados Uni-dos. Por un lado se dice que le quitan el trabajo al resto o que cometen crmenes. Pero des-pus existe el discurso de que los latinos s aportan a la socie-dad estadounidense. Puede ser que un da un bombero de ori-gen latino salve a una persona anglosajona y entonces es bien visto. La vida social es una lucha de imaginarios: o son criminales o importantes contribuyentes. Los imaginarios que hay sobre ellos son cambiantes y esto tien consecuncias en su legalizacin y tambien la contrario. Si no se quieren leglizar se pone en cir-culacin imaginarios negati-vos. He ah la relacin estrecha entre imaginarios y poltica.</p><p>ER: Qu papel tienen los me-dios de comunicacin en la construccin de imaginarios urbanos?</p><p>AS: Los medios de comunica-cin son determinantes en las sociedades modernas. Mira lo que pasa en Colombia con la violencia simblica originadas en las narconovelas de Pablo Escobar y dems, que recargan el sentimiento de Colombia co-</p><p>mo un pas violento y narcotra-ficante. Los imaginarios tienen que ver con los sentimientos y si los medios apelan a la emo-tividad entonces sus discursos pueden ser peligrosos en las ac-ciones y comportamientos con-tra una nacin.</p><p>ER:...</p></li></ul>