Walter - ?· Walter Benjamin. Resistencias Minúsculas. Esther Cohen (editora) ... Walter Benjamin,…

  • Published on
    27-Jan-2019

  • View
    219

  • Download
    0

Embed Size (px)

Transcript

Walter Benjamin

ResistenciasminsculasEsther Cohen

(editora)

Cohen, Esther Resistencias minsculas / Esther Cohen ; com-pilado por Esther Cohen. - 1a ed. . - Ciudad Autnoma de

Buenos Aires : EGodot Argentina, 2015. 320 p. ; 20 x 13 cm. ISBN 978-987-3847-76-9

1. Filosofa. 2. Ensayo Filosfico. CDD 190

Walter Benjamin. Resistencias Minsculas.Esther Cohen (editora)

D. R. 2015, Universidad Nacional Autnoma de MxicoInstituto de Investigaciones Filolgicas

Circuito Mario de la Cueva s.n.Ciudad Universitaria, C. P. 04510, Mxico, Distrito Federal.

www.iifilologicas.unam.mx

CorreccinHernn Lpez Winne

Ilustracin de Walter BenjaminJuan Pablo Martnez / www.martinezilustracion.com.ar

Diseo de tapa e interioresVctor Malumin

Foto de tapaForever Off / Julicious Photography

www.facebook.com/julicious.photography http://www.julicious-photography.de/

Ediciones Godot Coleccin Crtica

www.edicionesgodot.com.arinfo@edicionesgodot.com.arBuenos Aires, Argentina, 2015Facebook.com/EdicionesGodot

Twitter.com/EdicionesGodot

Impreso en Color EFE, Paso 192, Avellaneda, Repblica Argentina,

en Octubre de 2015

Walter Benjamin. Resistencias minsculas. | 5

Walter Benjamin. Resistencias minsculas. A manera de introduccin

Esther Cohen

Voici venu le temps dune pens de rsistance minuscule, de courage dans linfime, de

sauvetage par le dtail, travaillant obscurment dans les intervalles de la totalit brise.

Daniel Bensad

Le Messie nest pas entrepreneur de travaux publics, tout au plus un modeste

chiffonnier, un ramasseur de pierres.Daniel Bensad

ramos esperados sobre la tierra. Tambin a nosotros, entonces, como a toda otra generacin, nos ha sido conferida una

dbil fuerza mesinica a la que el pasado tiene derecho de dirigir sus reclamos.

Walter Benjamin

Se sabe que a los judos les estaba prohibido investigar el futuro. La Thor y la plegaria

los instruyen, en cambio en la rememoracin [] el futuro no se convirti para los judos

en un tiempo homogneo y vaco. Porque en l cada segundo era la pequea puerta por la

que poda pasar el Mesas.Walter Benjamin

6 | Esther Cohen

Theres a crack in everything, thats how the light gets in.

Leonard Cohen

H a llegado el tiempo de un pensamiento de resistencia minscula, tiempo de reco-nocer el valor en lo nfimo, de salvamento a travs del detalle, es el momento de una reflexin que irrumpa en medio de nuestra totalidad quebra-da, escribe Daniel Bensad1 para referirse a un mundo atravesado por el terror. Qu alternativas para la filosofa frente al resquebrajamiento de la moral, la poltica y la literatura?, se pregunta. Y quin mejor que Walter Benjamin, centinela mesinico, para responder por tanta barbarie: exigencia ltima de recuperar un pensamiento de lo minsculo, de re-sistencia minscula que en cada accin, por menor e imperceptible, sea capaz de iluminar instantes mesinicos alternativos. Atrs qued el mundo de la revolucin total, del cambio social radical, atrs que-daron las grandes utopas. Nuestro mundo exige otra

1 Daniel Bensad, Walter Benjamin. Sentienelle messianique la gauche du possible, Les Prairies ordinaires, Paris 2010.

Walter Benjamin. Resistencias minsculas. | 7

forma de desobediencia: la tenacidad de lo menor, de lo minsculo. Ha llegado el tiempo.

Acaso el estado de barbarie no llev a las van-guardias a generar momentos de resistencia minscula, literatura de lo pequeo, filosofa de lo fragmentario en fragmentos? Basta pensar en Kafka y su mundo diminuto, casi invisible; en Robert Walser, autor de cabecera del propio Kafka y cuyo libro Jakob von Gunten, prologado por el mismo Benjamin, prometa salvacin en la autoafirmacin de lo nfimo, incluso en la autodegradacin:

Aqu se aprende muy poco, faltan profeso-res y nosotros, los muchachos del Instituto Benjamenta, nunca llegaremos a nada; en otras palabras, en nuestra vida futura seremos todos cualquier cosa, pequesima y subordi-nada (Robert Walser, Jakob von Gunten. Un diario, Barral editores, Barcelona 1974, 13)

Es la feroz irona de Walser quien, alejado del mundo y recluido en un sanatorio, no deja de resis-tir apelando a un imaginario que escapa a los bra-zos de cualquier poder. Eclipsarse en la pequeez es tomar al enemigo por asalto, sustrayndole sus ar-mas habituales. Atrs quedaron los tiempos en los que la Resistencia con maysculas tena un alcance pico y significativo; la Segunda Guerra, el pacto germano-sovitico y el fracaso del socialismo en la Unin Sovitica irrumpieron en la historia y desca-rrilaron as el rumbo de nuestros das. Heredamos las consecuencias de la catstrofe, lo que qued fue, como escribe Benjamin, el minsculo y quebradizo cuerpo

8 | Esther Cohen

humano. A ese cuerpo indefenso habr que respon-derle con la posicin horizontal tanto de Walser como de Kafka: invirtiendo esa terrible mutilacin en re-sistencias minsculas. Varios de los cuentos de Kafka reivindican irnicamente la posicin de los animales, o la de Odradek, ruina de lo que alguna vez pudo haber sido. A primera vista se asemeja a un carrete de hilo, chato y en forma de estrella, y, en efecto, tambin parece que tuviera hilos arrollados; por supuesto, slo con tro-zos de hilos viejos y rotos, de diversos tipos y colores, no slo anudados, sino tambin enredados entre s [] Uno se siente inducido a creer que esta criatura tuvo en otro tiempo alguna especie de forma inteligible y ahora est rota (Kafka, Preocupaciones de un jefe de fami-lia, en Bestiario, Barcelona, Anagrama, 1990, 51). Se trata de encontrar fisuras y grietas, puertas entreabier-tas que precipiten intermitentes momentos de res-tauracin (Tikn), de redencin los llama Benjamin. Sin dudar de su filiacin histrico-materialista, el fil-sofo judeoalemn, ya antes de su viaje a Mosc, insisti-r en la necesidad de repensar la llamada Revolucin. Como escribe Pguy: La rvolution ne peut rien tre dautre quune manire de nous mettre en route (Bensad, 104). Para lograr esto, es decir, para repensar la idea de revolucin como un principio minsculo que promete la apertura a algo mayor, el pensamiento de Benjamin se proyecta en sentido inverso a la filosofa tradicional, que funciona con maysculas (Revolucin, Resistencia, Totalidad, Historia, Estado, Crtica), una antifilosofa, podra decirse.

De la misma manera en que hay que leer la his-toria a contrapelo, habr que acercarse al lenguaje, eje

Walter Benjamin. Resistencias minsculas. | 9

de toda su obra, desde otro lugar, desplazarse, siempre desplazarse. Contra la teora lingstica saussureana en boga, Benjamin apela al quiebre de una teora del signo que sucumbe ante el signo lingstico, que no transmite un sentido lleno de manera triunfal sino que asume la derrota: la de un lenguaje cado que slo se comunica a travs de (como instrumento), y no en (medium) el lenguaje. Aceptar esta idea es per-petuar la catstrofe, dejar de resistir, doblegarse ante la barbarie misma.

Adorno, interlocutor privilegiado, le hace jus-ticia, comprende a fondo el inters benjaminiano por las cosas pequeas, y l mismo, pensador aut-nomo, recoge el pensar fragmentario como forma de resistencia, qu otra cosa es Minima Moralia sino la continuacin de un pensamiento que se mira a s mismo como brevedad y, en este sentido, urgencia? Minima moralia es una serie de morales mnimas, no relatos de la gran revolucin, sino resistencias mnimas del cuerpo, de actitudes ticas frente al relato narcisis-ta del s mismo. Elegir lo minsculo es optar por la resistencia que asume la irrupcin de la fractura como posibilidad nica de hacer temblar al sistema, pertur-bndolo desde el interior de sus paredes. Afortunado resulta, en este sentido, el comentario de Adorno:

Todo su pensamiento se podra calificar de histrico-natural. Le atraan los compo-nentes petrificados, congelados u obsoletos de la cultura, todo lo que en ella se despo-jaba de la vitalidad amable y familiar, igual que el fsil o la planta del herbario atraen al coleccionista. Entre sus utensilios favoritos

10 | Esther Cohen

estaban esas bolas de cristal que contienen un paisaje en el que nieva cuando se las agita. La palabra francesa para referirse a la natura-leza muerta, nature morte, podra muy bien rotular la entrada a su prisin filosfica. (T. Adorno, Sobre Walter Benjamin, Ctedra, Madrid 1995, 16)

Si Adorno reconoce, desde la teora crtica del materialismo histrico, esta inclinacin benjaminiana a pensar y pensarse minsculo, la mirada de Gershom Scholem, brota desde las profundidades de la mstica juda para reafirmar sus obsesiones ante ese carcter minsculo de su pensamiento. Walter Benjamin, el incorpreo (Scholem, Historia de una amistad, 105), como lo describe una de las mujeres ms cercanas a l, bien podra pertenecer a esa especie de personaje kafkiano, quien desde su guarida piensa y escribe el mundo de la barbarie, esta vez total, en el que le toca vivir. Benjamin piensa, al igual que Kafka, desde la po-sicin horizontal a partir de la cual resiste para mirar mejor las estrellas, como escribe Canetti, aunque esa posicin no lo salvar del terror nazi que lo conducir a la muerte. Su entusiasmo por el judasmo y ms adelan-te por la mstica juda es ya, a partir de sus escritos de juventud, una huella que no podr eludir a lo largo de toda su obra. Desde La vida de los estudiantes donde no teme llamar a Dios por su nombre, hasta las Tesis sobre la historia, Benjamin no renunciar a su herencia mstico-teolgica. Ah est en primera lnea y hasta el final de sus das su enano jorobado que lo acompaa siempre, aunque oculto, en la tarea de rescatar al ma-terialismo histrico. As, pequea y fea y que no debe

Walter Benjamin. Resistencias minsculas.