Zzg Terapia Neural Traumatologia

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    21-Dec-2014

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<p>TERAPIA NEURAL EN TRAUMATOLOGIADr. Francisco Colell Mitjans (GBMOIM) doctormanos00@gmailcom</p> <p>INTRODUCCIN Cuntas veces nos encontramos en la prctica diaria con situaciones clnicas de las que preferiramos se ocupara uno de nuestros colegas y compaeros? Cmo abordar y con qu garantas, unos sndromes de los que tenemos poca o mala informacin, conocemos por experiencia que desde tiempos inmemoriales han sido caballo de batalla de nuestros antecesores y, a pesar de los avances tecnolgicos en todos los aspectos, nos siguen proporcionando las mismas decepciones? Qu hacer ante un imprevisto retardo de consolidacin de una fractura, la aparicin de un Sdeck o cualquiera de los ms de 70 conceptos englobados en el actual concepto de Sndrome Doloroso Regional Complejo?. Y ante patologas banales como las tendinitis, las entesitis, y dems itis e incluso osis, que desesperadamente no responden a los tratamientos que normalmente deberan darnos el resultado apetecido? Cmo tratar una degeneracin de una columna vertebral cuando la ciruga no es de eleccin por las complicaciones o las dificultades tcnicas que conlleva, sin asegurar resultados, cuanto menos en la sintomatologa dolorosa, a pesar de que los esfuerzos de la ms moderna Rehabilitacin y tcnicas Fisioterpicas no consiguen aliviar los sntomas, incluso aadiendo a ello los ms potentes avances de la farmacologa? Nuestra familiarizacin con las propuestas de la Medicina Manual y de la Medicina Naturista nos ha permitido desarrollar unos protocolos teraputicos que si estn bien enfocados pueden proporcionarnos ms de una satisfaccin. Conociendo las bases en las que se apoya la Terapia Neural, su uso racional y con criterio estructural, permite aplicar pautas teraputicas en el campo de la traumatologa, del dolor, y de aparato locomotor, poco agresivas, prcticamente inocuas, relativamente poco costosas, y de resultados generalmente sorprendentes.1</p> <p>HIPOTESIS SOBRE LAS QUE FUNDAMOS LA APLICACIN TCNICA Fue la lectura del trabajo de Ren Leriche Dolores Causados por Cicatrices Cutneas de su libro La Ciruga del Dolor (1940) (www.gbmoim.com Artculos - Ren Leriche- Dolores causados por cicatrices cutneas) , junto a las propuestas que (Pistor) conocamos de la Mesoterapia , la Terapia Neural (Huneke), el concepto de Cicatriz Txica de la Medicina Tradicional China y los conocimientos de Reflexoterapia, lo que nos impuls a crear un protocolo de tratamiento para determinadas situaciones clnicas, que inicialmente nos parecan propensas a beneficiarse de este tipo de enfoque teraputico. Consideramos muy recomendable la lectura en profundidad, para aqul que desee entender las bases sobre las que se fundamenta este tipo de prctica que, si bien no est encuadrada en el actual concepto de medicina basada en la evidencia, podemos considerar que s lo est en el campo de la experiencia. En este sentido, el lector interesado hallar en la Web del GBMOIM las referencias bibliogrficas de los neuralterapeutas Peter y Mathias Dosch, y en www.terapianeural.com todo aquello que la moderna Terapia Neural propone. A este respecto y, como artculo integrador exploratorio basado en los trabajos de Robert Maigne (www.gbmoim.com- Apartado Prof. Maigne), el Dr. Pedro Romero (Lima-Per) nos ofrece la sistematizacin en la exploracin de las manifestaciones vegetativas derivadas de lo que l viene en llamar Sensibilizacin Medular Segmentaria (www.gbmoim.com- Colaboraciones. Sensibilizacin Medular Segmentaria). En cuanto a la Mesoterapia y la Medicina Tradicional China, la bibliografa a consultar es suficientemente amplia para no ofrecer referencias concretas. En su concienzudo trabajo, Leriche, llega a afirmar que cualquier herida en el cuerpo humano cicatriza a travs del tejido conectivo a expensas de su clula principal, el fibroblasto. Que el proceso est regulado por el complejo neuro-vsculo-vegetativo, y que cualquier traumatismo corporal tambin lo es de dicho complejo. Describe tambin lo que l llama Sndrome de la Piel Demasiado Corta, al localizar unas zonas del cuerpo que provocan alteraciones cicatriciales y manifestaciones a distancia con mucha asiduidad. Concluye que todas las cicatrices deberan ser tratadas para evitar o solucionar problemas dolorosos secundarios, originados en ellas. Por ltimo asegura que tambin existe la Cicatriz sin Cicatriz, es decir que cualquier traumatismo que lesione tejidos internos sin necesidad de lesionar la piel, como los esguinces, las fracturas o las lesiones vasculares o nerviosas, deben considerarse como cicatrices internas, que seguirn un proceso evolutivo igual al que acontece en la piel y, como tal, debera tratarse.</p> <p>2</p> <p>La Mesoterapia inicial (Pistor solo usaba procana) y la actual Terapia Neural que utiliza la procana (o Lidocana segn escuelas o tendencias) nos provee de este frmaco que, por sus propiedades electroqumicas, permite crear impulsos reactivos locales suficientes para modificar las condiciones elctricas en la zona o las zonas en lesin interferentes, segn la terminologa que usa la Terapia Neural. En conclusin, se intenta a travs del efecto elctrico que proporciona el impulso procanico actuar sobre el sistema neurovegetativo local o global para dotar al organismo de mayor eficacia para su auto-reparacin-regeneracin.</p> <p>Resumen bsico para explicar el efecto de la tcnica Aceptando las propuestas de la actual Terapia Neural, para lo que hay que profundizar en las modernas teoras de la biofsica y biomatemtica actuales (conceptos holsticos cunticos, modelos fractales, la teora del caos, los hologramas, las teoras de la no-linealidad y de sistemas termodinmicos abiertos, etc.) y considerando como elemento bsico de la organizacin celular al espacio Pischinger (la sustancia fundamental o matriz extracelular y sus componentes) junto a la estructura y regulacin del vegetativo (injustamente olvidado), el objetivo estriba en dotar al organismo de las mejores condiciones para su normal funcin y equilibrio homeosttico. Partamos, pues, de la base terica de que este espacio Pischinger est funcionando en un nivel elctrico entre los 90 y los 40 milivoltios. La zona lesionada enferma o interferente se encontrara por debajo de estos 40 mv y las zonas de tejido muerto a 0 mv. La aplicacin de un impulso de procana (no dosis dependiente) provocara una reaccin local (un chispazo) de 290 milivoltios, con tres tipos de respuesta: a) Regularizar los potenciales de la bomba de sodio celular b) Permitir recuperar el nivel bioelctrico entre 40 y 90 mv, aprovechando el descenso de la carga de la zona, al normalizarse los niveles elctricos de la misma, pasados los efectos de la reaccin local tras la puncin. c) Despertar o despabilar al vegetativo implicado en la lesin, para que el SNC recupere de nuevo el control total. Todo ello traer como resultado que el organismo active sus naturales mecanismos de defensa-reparacin (proceso de reorganizacin corporal) para su correcta curacin.</p> <p>3</p> <p>TIPOS DE TECNICAS APLICABLES</p> <p>Aplicacin bsica Simplemente se trata de depositar una pequea cantidad de procana clorhidrato al 1% provocando un habn intradrmico o submucoso en la zona o punto escogido. El efecto no depender de la cantidad ni la dosis. En su defecto podemos utilizar cualquier otro anestsico local que supere los 90 milivoltios y provoque en la zona el chispazo suficiente para que el organismo reaccione convenientemente.</p> <p>Local Uno o varios habones intradrmicos en la zona exacta lesional. Siguiendo en todo caso el trayecto anatmico de la/las estructuras y el alcance que suponemos lesionado, sea un msculo, un tendn, un ligamento, o una fractura. La usamos habitualmente en patologas etiquetadas como: Roturas fibrilares musculares, Esguinces, Tendinitis de De Quervain, Tendinitis/osis Aquleas, Fascitis Plantar/Talalgias, Epicondilitis. Y en artritis postraumticas en los dedos de las manos y los pies para acelerar el proceso de recuperacin del movimiento articular.</p> <p>Local-Regional Aplicamos los habones en la zona lesionada (en este caso sobre la fractura) y algunos ms distribuidos en los tejidos perifricos o adyacentes, que presumimos estn tambin comprometidos en el proceso.</p> <p>4</p> <p>En este caso en concreto se trata de un jugador de ftbol de 3 regional con escasos medios para ser atendido inicialmente, que acude a consulta tras un mes y medio de evolucin por persistencia de dolor e impotencia para seguir jugando, que progresivamente ha ido aumentando incluso a la marcha. Ante la negativa de someterse al tratamiento clsico (por decisin y circunstancias personales) de inmovilizacin con yeso o intervencin quirrgica, se propone esta terapia como alternativa teraputica. Al descender de la camilla de exploracin, el apoyo, el paso, y la marcha eran asintomticos. Se cita a los 15 das para revalorar la situacin recomendando evitar las sobrecargas hasta la desaparicin total de las molestias. En la revisin a las dos semanas, manifiesta que desde el tercer da de la 1 sesin le haban desaparecido los dolores y las molestias, y que a los 10 das haba vuelto a jugar sin problemas, considerando que estaba curado. El examen clnico no pudo demostrar ningn punto doloroso, ni en el lugar de la fractura ni en sus alrededores, siendo la movilidad simtrica con la del otro pie, e indoloras todas las manipulaciones especficas articulares del tarso y del metatarso. La Rx de comprobacin al mes y medio mostraba la perfecta osificacin de la zona lesionada.</p> <p>Local-Regional-Vsculo-Nerviosa Ante lesiones o patologas en las que razonablemente pensamos est comprometida la estructura vsculo-nerviosa central como en este caso de un Sndrome del Canal Carpiano, adems de los habones que practicamos en la zona comprometida (aqu mueca-mano), reseguimos el trayecto vsculonervioso hasta su lugar de emergencia metamrica.</p> <p>En este caso concreto, un habn en la flexura del codo en el antebrazo, otro a mitad de la cara interna del brazo, otro en el hueco axilar, y el ltimo sobre la zona del plexo braquial. La idea es la de estimular el vegetativo en todo el trayecto supuestamente comprometido.5</p> <p>Segmentaria-Metamrica Ante patologas ms complejas, como en un hombro congelado, tras haber descartado etiologas mayores (sistmicas, neoplsicas, etc.), en Medicina Manual nos ocupamos de los disturbios menores; como ayuda a las terapias convencionales, y a los tratamientos manuales propios de la disciplina, intercalamos sesiones en las que rodeamos la zona afecta, tratamos el trayecto neuro-vascular que le corresponde, y las salidas de los ramos posteriores en los segmentos implicados en el territorio que manifiesta la sintomatologa.</p> <p>A veces incluimos habones puntuales en los puntos de acupuntura o en puntos reflexgenos de los que tenemos conocimiento y prctica en su uso relacionales con la dolencia si tenemos muy claro que se corresponden con sta. Ms de una vez coincidirn con el trayecto neuro-vascular que nos dirige a la zona.</p> <p>Cicatrices Ya de antiguo la Medicina Tradicional China propona la exploracin y el tratamiento de las cicatrices con diversas tcnicas. Los mdicos chinos ya describieron la curacin de cefaleas fronto-parietales en el lado derecho tras tratar cicatrices localizadas en la zona apendicular.</p> <p>6</p> <p>Fieles al axioma de Leriche, tratamos todas las cicatrices que consideramos toxicas, la exploracin manual y con aparataje electrnico nos permite definirlas perfectamente. Un queloide, una cicatriz ancha o adherida a planos profundos es inicialmente una cicatriz a tratar. Mucho ms si su manipulacin es exquisitamente dolorosa para el paciente. Evidentemente hay que considerar primero aquellas que se encuentran en el territorio o la metmera de la zona patolgica en cuestin. Si olvidar las del resto del cuerpo, estn donde estn, cuando la terapia no resulta del todo efectiva. Existen dos tcnicas bsicas; la propuesta por la neural terapia consiste en aplicar varios habones espaciados en toda su longitud. Habituados a las tcnicas quirrgicas, preferimos situar una aguja larga intradrmica en toda la longitud de la cicatriz para, al retirar la aguja, ir inyectando la procana. Los puntos interferentes o aquellos que han resultado ms dolorosos a la palpacin retienen con considerable fuerza la aguja, como si quisieran impedir que la retirramos, atrapndola; al inyectar un poco ms de lquido y con ms presin, se tiene la sensacin de que la cicatriz se abre o explota por dentro, e inmediatamente desaparece la fuerza que nos impeda retirar suavemente la jeringa. No se acostumbran a practicar ms de dos sesiones.</p> <p>Heridas Quirrgicas Cuando, tras haber practicado personalmente una artroscopia limpia para efectuar una meniscectoma parcial reguladora, seguros de que el dao tisular ha sido mnimo; sorprende que, en algunos casos, el proceso de recuperacin en movilidad y funcin est extraamente entorpecido o retrasado. El simple tratamiento de las dos pequeas cicatrices de los dos portales artroscpicos proporciona la mayora de las veces una alegra considerable en el posterior desarrollo de los acontecimientos. Algo que acostumbra a suceder tras cualquier proceso quirrgico en nuestra especialidad y que se desarrolla de manera similar. Cuando sucede, el tratamiento de la cicatriz parece que despierte en neuro-vegetativo de la zona, facilitando enormemente la buena evolucin posterior. De hecho, sistemticamente infiltramos el intradrmico de nuestras heridas quirrgicas de manera preventiva, antes o tras haber suturado la piel. De momento, y sin estadsticas representativas presentables, la impresin global es de un mejor postoperatorio inmediato y a corto plazo, con sensible disminucin de complicaciones de las que considerbamos de imposible o difcil catalogacin etiolgica.7</p> <p>En la prctica clnica diaria, es interesante abordar las cicatrices que cruzan o siguen los meridianos de acupuntura, en especial las de la zona abdominal. Prestamos atencin especial a las ginecolgicas (Fanestil) cuando son reactivas o dolorosas en pacientes que sufren de dolores generalizados, mialgias, etc. sin un claro diagnstico etiolgico. Sistemticamente proponemos la terapia Leriche de estas cicatrices a las mujeres etiquetadas de Fibromialgia. Tampoco disponemos an de datos significativos para tener conclusiones fehacientes. Pero la experiencia nos demuestra da a da que aquellas pacientes no conformes con el diagnstico de Fibromialgia, y en las que el componente depresivo no est nada claro, cuando se someten a este tratamiento, mejoran considerablemente; y remiten a sus amigas o conocidas que se encuentran en la misma situacin.</p> <p>Articulares posteriores La simple puncin-infiltracin con 2-3 cc de procana en la articular posterior de un dolor segmentario puede aliviar o solucionar el cuadro clnico cuando las medidas adoptadas con tratamiento de partes blandas y manipulacin, no han dado resultado o estn contraindicadas. La tcnica de localizacin es sencilla para quin est familiarizado y entrenado.</p> <p>Tcnica Fischer (SMS) Es la alternativa lgica de fcil ejecucin para aquel que no posee la destr...</p>