La felicidad

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    13-Dec-2014

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Charla impartida por el sacerdote Don Josemara Monforte en la parroquia de San Josemara Escriv bajo el titulo: Enfoque cristiano de la felicidad

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<ul><li> 1. La felicidad Exposicin de D. Josemara Monforte 1 de abril de 2011 Parroquia San Josemara Foro de Solter@s</li></ul><p> 2. Sumario </p> <ul><li>Introduccin </li></ul><ul><li>Terminologa </li></ul><ul><li>Filosofa </li></ul><ul><li>Psicologa </li></ul><ul><li>Sociologa </li></ul><ul><li>Antropologa </li></ul><ul><li>Religiones </li></ul><ul><li>Doctrina catlica </li></ul><p>Infelicidad Dolor Limitaciones Esclavitudes Mitologas Sabidura Verdad Virtud Bien Artes humanas Belleza Pluralismo Unidad 3. Introduccin Mitologas modernas Los problemas de la evolucin Mitologa sexual Relativismo y democracia El silencio de Dios San Agustn como referencia -Ancdota del tiempo -Libro de las Confesiones -Modelo de hombre que busca -Paradigma de un alma pensante Terminologa de la felicidad Estado de nimo de la persona que se encuentra plenamente satisfecha de tener lo que desea o disfrutar de una cosa buena Satisfaccin, contento, suerte, dicha, ventura, bienestar, fortuna, etc. La sabidura de Mafalda : Buen da, Seor, vengo a que me haga la llave de la felicidad.- Con mucho gusto nenita a ver el modelo?.- Astuto viejito! 4. Algunas frases ingeniosas Mi felicidad consiste en que s apreciar lo que tengo y no deseo con exceso lo que no tengo Len Tolstoi 1828-1910 Existen dos maneras de ser feliz en esta vida, una es hacerse el idiota y la otra el serlo Sigmund Freud 1856-1939 La felicidad es interior, no exterior; por tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos Henry Van Dyke 1852-1933 La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar Thomas Chalmers 1780-1847 Felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hacer Jean Paul Sartre 1905-1980 El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigir mucho de s mismo y muy poco de los otros Albert Guinon 1863-1923 Lo que se necesita para conseguir la felicidad, no es una vida cmoda, sino un corazn enamorado Josemara Escriv Surco, n 795 La felicidad es la certeza de no sentirse perdido Jorge Bucay 1949-? 5. Consejos para ser feliz </p> <ul><li>1) Cuida tu estado fsico </li></ul><ul><li><ul><li>Deporte, comidas, etc . </li></ul></li></ul><ul><li>2) Cuida tu estado anmico </li></ul><ul><li><ul><li>Cultivar la paz y la tranquilidad. Ser positivo </li></ul></li></ul><ul><li>3) Relacinate con los dems. Comunicate </li></ul><ul><li><ul><li>Darte a los dems. Generosidad </li></ul></li></ul><ul><li>4) Disfruta de los pequeos detalles de la vida </li></ul><ul><li>5) Ten como reto permanente ser feliz </li></ul><p> 6. La felicidad en la Filosofa La pregunta por la felicidad es esencial en la tica griega. Los filsofos encontraron respuestas muy diferentes, lo que demuestra, como ya apuntaba Aristteles, que todos estamos de acuerdo en que queremos ser felices, pero en cuanto concretamos el cmo, comienzan las discrepancias. 1)El eudemonismo : ser feliz es autorealizarse, alcanzando las metas de un ser humano (Aristteles y Platn) 2)Cinismo y estoicismo : ser feliz es ser autosuficiente, valerse por s mismo sin valerse de nada ni de nadie (Scrates, Sneca) 3)Hedonismo : ser feliz es experimentar el placer intelectual y fsico y conseguir evitar el sufrimiento mental y fsico (Epicuro) 7. La felicidad en la Psicologa </p> <ul><li>La Psicologa como ciencia se dedica a recoger hechos sobre la conducta y la experiencia, y a organizarlossistemticamente, elaborando teoras para su comprensin </li></ul><ul><li>La espiritualidad es la funcin proyectada en el tiempo de la personalidad, que le dota de una orientacin, un futuro y un sentido, por la que se pueden establecer prioridades y administrar recursos energticos tanto internos como externos. </li></ul><ul><li>Emociones positivas, como xtasis y comodidad </li></ul><ul><li>Actividades positivas como concentracin y el cumplimiento de nuestras tareas </li></ul><ul><li>Emociones positivas del pasado: satisfaccin, alegra, orgullo y serenidad </li></ul><ul><li>Emociones positivas del futuro como optimismo, esperanza y confianza </li></ul><ul><li>Emociones positivas del presente: los placeres y satisfacciones</li></ul><p> 8. La felicidad en las religiones orientales El hinduismo : Dos polos en sus creencias: el Atman (respirar) y el Brahman (el misterio profundo de las cosas).El fin de todo hind es la unin de estos dos elementos. Hay que liberarse del mundo sensorial sometido a la ley de la accin (karma), que es propio del samsara (reencarnaciones) hasta su fusin con el Bien Absoluto (Brahman). Son poltestas: Brahma, Siva y Visn. El yoga, camino de liberacin. Las castas: brahmanes (sacerdotes), castrillas (nobles guerreros), vaisyas (comerciantes, agricultores y pastores) y los paroas. Su meta espiritual es la insensibilidad y la inaccin. El budismo :Rechaza el atman hinduista. Doctrina de no yo. El sufrimiento, el nico mal del ser humano (duhkah). Las cuatro verdades: universalidad del dolor, su causa (el deseo que provoca la serie repetida de nacimientos), su remedio (la supresin del deseo) y el camino (que conduce a la supresin del dolor). Este tiene 8 ramificaciones: la vista justa, el pensamiento justo, la palabra justa, la accin justa, la concentracin justa. Con un vaciamiento interior total se llega al nirvana. Adems del dharma como camino al nirvana, es esencial un tercer elemento: la fraternidad o comunidad (samgha). Una religin monstica . 9. La felicidad en las religiones trascendentes El judasmo :Los libros del AT revelacin de un Dios uno y nico. Esperanza en el Mesas. Significado del Templo. Las sinagogas. Fe absoluta en Dios Omnipotente y en su Palabra. Normativa moral: El Declogo. Las fiestas: el sbado; etc. El islamismo :Mahoma, el Profeta (570). Fe en un Dios nico, Al; y en el da del Juicio cada uno ser evaluado segn sus acciones. Su libro sagrado es el Corn, dictado por Dios a travs del arcngel san Gabriel. Los cinco pilares:-la profesin de fe en Al y su profeta -la oracin ritual cinco veces al da -la ofrenda de la limosna ritual -el ayuno durante el mes de Ramadn -y la peregrinacin a la Meca una vez en la vida La guerra santa (jihad) evoca la idea de esfuerzo, en general, blico 10. La felicidad en la religin cristiana Teologa Moral de la Persona 11. Sumario </p> <ul><li>Introduccin </li></ul><ul><li>Lapersonacristiana </li></ul><ul><li>El bien de lavida </li></ul><ul><li>El bien de lasexualidad </li></ul><ul><li>El bien de lavida en sociedad </li></ul><ul><li>El bien de laverdad </li></ul><ul><li>El bien de lanaturaleza </li></ul><p> 12. La Teologa Moral es la parte de la Teologa que estudia los actos humanos, a la luz de la razn iluminada por la fe, en orden a conocer la manera en que deben ser realizados, a fin de que sirvan para la gloria de Dios y perfeccin del hombre .Es la reflexin cientfica, desde los datos que ofrece la Revelacin, sobre la actividad moral humana como respuesta a la vocacin cristiana. Centra su atencin, por tanto, en las conductas humanas realizadas libre y responsablemente, en cuanto son capaces de ordenar el hombre a Dios como fin sobrenatural. La vida moral, constituida por mltiples y variados actos singulares, es, sin embargo, una. Tambin lo es la Teologa como ciencia que trata de esa actividad moral humana . Pero esa actividad, objeto de la Teologa Moral, puede ser considerada desde mbitos o perspectivas diversas y, como consecuencia, da lugar a partes o tratados diversos dentro de la unidad de la Teologa Moral (Teologa Moral Fundamental; Teologa Moral Especial, dividida a su vez en Moral Teologal, Moral de la Persona y Moral Social). 13. Divisin de la Teologa Moral 14. Moral de la Personaes la parte de la Teologa Moral que estudia la actividad moral humana desde la consideracin de la persona que responde a la vocacin cristiana. La dimensin tica es una caracterstica propia del obrar humano: la persona est implicada siempre, en la totalidad de sus dimensiones, en cada una de las acciones que realiza. Toda la actividad moral es de la persona, es personal. A la vez se debe tener presente tambin que, comocreada a imagen de Dios, que es Amor,la persona humana es un ser constitutivamente abierto a la relacin con Dios y con los dems:es un ser religioso y social. La persona slo se realiza como tal (y, en consecuencia, llega a la perfeccin a la que est llamada) en la medida en que ama, es decir, desarrolla su existencia como donacin. 15. En el nivel del discurso, por tanto, y de acuerdo con el mbito ms directo de relacin, es posible distinguir, dentro de los actos que el hombre realiza, los que se refieren a Dios, a los dems y a uno mismo. De estos ltimos se encargala Moral de la Persona, que, por eso, se puede definir como la parte de la Teologa Moral que trata sobre el obrar moral directamente relacionado con la persona como sujeto singular y en cuanto que, gracias a ese obrar, puede hacer de su existencia cristiana (o llamada a serlo) una respuesta adecuada a la vocacin de hijo de Dios .Ocupndose de los actos humanos desde la perspectiva de la persona (considerada como sujeto de la accin moral y tambin como regla o referente normativo de la moralidad), trata de aquellos actos que, referidos ms directamente a la persona como sujeto singular, sirven para su realizacin personal en conformidad con el designio salvador de Dios.sta es la razn de que la consideracin de los contenidos estudiados en los distintos bienes deba ser completada por la perspectiva con que son tratados en las otras partes de la Teologa Moral: particularmente en la Moral Teologal y en la Moral Social . 16. La persona, sujeto de la moral El trmino persona, en la expresin persona humana, designa siempre el ser humano histrico: el creado a imagen de Dios y redimido en Cristo. Las inclinaciones naturales a las que nos referiremos son las de la persona destinada desde toda la eternidad a ser hija de Dios en Cristo. La ley natural, de la que esas inclinaciones son expresin, es participacin de la ley eterna o plan divino de salvacin. Dice, por tanto, relacin directa con la ley nueva; la nica que, llevando a plenitud las inclinaciones naturales, puede conducir a la persona a la posesin del Bien Supremo, a la Bienaventuranza. 17. Por otra parte, la reflexin sobre los contenidos de la moral de la persona desde estas inclinaciones, nos sita en la perspectiva del sujeto. Permite, en efecto, considerar las cuestiones desde la persona que busca, consciente y voluntariamente, obrar el bien para llegar a la felicidad . Y como la persona es un ser relacional y se realiza en la medida en que, mediante el amor, entra en comunin con Dios y con los dems, se resalta a la vez el papel insustituible de la persona en la respuesta que ha de dar a su vocacin fundamental e innata al amor. Se pone de relieve que la Teologa Moral no tiene como finalidad ofrecer un elenco de normas o prescripciones que, a modo de cdigo y actuando desde fuera, muevan a obrar en una determinada direccin(Primera Parte)[El tratamiento por extenso se hace en la Teologa Moral Fundamental]. 18. La consideracin de la persona en Cristo hace posible el estudio de las conductas humanas como respuesta a la vocacin a realizarse en los distintos mbitos de la existencia. En este contexto, ms que la determinacin de unas normas de conducta que sealen cmo se debe actuar, interesa sobre todo mostrar el tipo y calidad de acciones capaces de llevar a la persona a realizarse como tal. Porque, como recuerda el Concilio Vaticano II, la Teologa Moral ha de tratar sobre el modo en que los fieles han de obrar para responder a la vocacin en Cristo a dar frutos en la caridad [cfr Conc. Vaticano II, DecretoOptatam totius(28X.1965), n. 16]. Esta perspectiva permite adems integrar debidamente, en la unidad del nico designio divino de salvacin, el recurso a la categora de ley natural en el tratamiento de las cuestiones .Si la moralidad de las acciones se define por su referencia al bien de la persona, y sta ha sido asumida como tal es decir, como una totalidad unificada de alma y cuerpo por el Verbo en su encarnacin, slo en Cristo se puede encontrar de manera plena el valor y sentido de la ley moral que el hombre alcanza con las luces naturales de su razn [cfr VS, nn. 6-27: Cristo y la respuesta a la pregunta moral]. 19. Esta perspectiva ana de alguna manera la moral de virtudes y la moral de preceptos. La moral de virtudes, porque el tratamiento adecuado de la responsabilidad moral slo es posible desde la consideracin del sujeto moral. Pero, a la vez, nicamente en Cristo la persona humana encuentra la respuesta plena a la pregunta moral [cfr VS, n. 8]. Slo l es el camino para hacer efectiva esa respuesta por parte de la persona en y por medio de su actividad moral . 20. Por eso, la Teologa Moral, al tratar de las acciones humanas en los diversos mbitos, no puede prescindir de considerarlas desde el ngulo del sujeto que obra y, por eso mismo, desde la consideracin de la conducta humana como participacin en las virtudes. Pero como esas acciones la vida moral constituyen el camino o modo de participar activamente en la vida de Cristo, ser necesario que la Teologa Moral considere siempre los actos y las virtudes a la luz del misterio de Cristo: desde la incorporacin de la persona a Cristo. Se deber evitar el riesgo de hacer un discurso exclusivamente racional de la vida moral al que luego se aada, como un apndice, la consideracin sobrenatural o cristiana de las cuestiones. 21. Tampoco podr estar ausente la moral de preceptos, porque, dadas las dificultades que, como consecuencia del pecado original, el hombre ha de superar en el conocimiento y realizacin del bien moral, siempre ser necesaria la ayuda de preceptos que le indiquen cul debe ser su modo de actuar. Los mandamientos, que indican al hombre el camino de la vida eterna y constituyen la primera etapa necesaria en el, estn destinados a tutelar el bien de la persona humana, imagen de Dios, a travs de la tutela de sus bienes particulares [cfr VS, nn. 12-13]. 22. Los bienes de la persona y la felicidad No hay unanimidad en los autores cuando se trata de delimitar el campo propio de esta disciplina. Tampoco cuando se trata de fijar el modo en que se ha de organizar el estudio de esos contenidos, ni el camino que debe seguirse en la determinacin de los modelos o normas de las conductas singulares. Por qu? Porque, una vez determinado el campo o mbito de consideracin, son dos las cuestiones implicadas en ese tratamiento: cmo se ha de sistematizar ese estudio?; y de qu manera la persona el sujeto moral puede conocer el procedimiento a seguir a la hora de actuar, a fin de que esa actuacin sea la respuesta adecuada a su vocacin cristiana? 23. Para la determinacin del objeto sobre el que ha de centrarse la Moral de la Persona puede ser de gran ayuda la consideracin de las tendencias o inclinaciones fundamentales del ser humano. A propsito de la cuestin sobre si la ley natural comprende uno o muchos preceptos, Santo Toms, despus de recordar que el bien o fin es lo primero que mueve al hombre, pasa a enumerar esas inclinaciones naturales. stas sealan la va para realizar aquella inclinacin bsica de la persona al bien en cuanto tal y, en consecuencia, describen los contenidos ms fundamentales del comportamiento moral y, por eso, de la ciencia teolgica moral [cfr S.Th., I-II, q. 94, a. 2: en este caso, de la Moral de la Persona, como parte de la Teologa Moral Especial]. 24. Esas inclinaciones ms bsicas son la inclinacin al bien; la inclinacin a la conservacin del ser o de la existencia, es decir, de la vida humana y de cuanto impide su destruccin; la incli...</p>